Premio Reina Sofía de Poesía otorgado a José Emilio Pacheco

José Emilio Pacheco gana el XVIII Premio Reina Sofía de Poesía

Es motivo de júbilo para los escritores venezolanos, el merecido galardón otorgado al escritor José Emilio Pacheco, voz fundamental de la literatura hispanoamericana. Nacido en Ciudad de México en 1939, desde muy joven se destaca en el mundo cultural mexicano por el dominio de las formas clásicas y de vanguardia y por la visión universal de su poesía.

Poeta, narrador y ensayista, se ha dedicado también a la traducción. Director y editor de colecciones bibliográficas, publicaciones y suplementos culturales. Ha sido profesor universitario e investigador.

Entre los reconocimientos obtenidos se encuentran el Premio Nacional de Poesía, Premio Nacional de Periodismo Literario, Premio Xavier Villaurrutia, Premio Magda Donato, Premio José Asunción Silva en 1996,el Premio Octavio Paz en el año 2003, el Premio Federico García Lorca 2005, el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2004 y la XVIII edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2009.

De su obra poética destacan: Los elementos de la noche, 1963; El reposo del fuego 1966; No me preguntes cómo pasa el tiempo, 1969, Irás y no volverás, 1973; Islas a la deriva en 1976; Desde entonces, 1980;Trabajos en el mar, 1983; El silencio de la luna, poemas de 1985 1996 A continuación, dos poemas de José Emilio Pacheco:

MAR ETERNO

Digamos que no tiene comienzo el mar
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes

MEMORIA

No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.

A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.

Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.

Literatura y vida

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Eventos, premios y galardones

EVENTOS Y NOTICIAS

Miércoles 27

Conversatorio de El Librero: La memoria de los inmigrantes, con la participación de Guadalupe Burelli, Alejandro Martínez Ubieda y Susana Soto, moderado por Harry Salswach
Lugar: Centro Cultural Chacao, Av. Tamanaco, El Rosal / Hora: 7:00 pm

Viernes 29

Noche de poesía para celebrar a los maestros del asombro, en homenaje a Ana Enriqueta Terán y Juan Calzadilla, con la participación de los poetas Eleonora Requena, Kevork Topalian, Carmelo Chillida y Leonardo Padrón, moderado por Alexis Romero, coorganizador junto a María Teresa Ogliastri
Lugar: Sala Experimental Centro Cultural Chacao, Av. Tamanaco, El Rosal / Hora: 7:30 pm

Sábado 30

25 Aniversario de UBIK, Club de Ciencia Ficción de la Universidad Simón Bolívar
Lugar: Concha de la Casa del Estudiante de la USB / Hora: 11:00 am

XLIX Tertulia Caraqueña de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror, en su cuarto aniversario
Lugar: Kudasai Japanese Restaurant – Mesa VIP, Av. Ppal. de La Castellana, cruce con 1ra. Trans. / Hora: 5:00 pm

PREMIOS Y GALARDONES

ALFREDO PÉREZ ALENCART recibe la Medalla Internacional Vicente Gerbasi otorgada por el Círculo de Escritores de Venezuela.

Pérez Alencart nació en Puerto Maldonado, Perú (1962). Poeta y ensayista peruano-español. Desde 1987 es profesor titular de Derecho del Trabajo de la Universidad de Salamanca. En 2005 fue elegido miembro de la Academia Castellana y Leonesa de la Poesía. También es director del Centro de Estudios Ibéricos y Americanos de Salamanca (CEIAS), de la Sociedad de Estudios Literarios y Humanísticos «Alfonso Ortega Carmona» (SELIH) y de la revista «El cielo de Salamanca». Entre 1992 y 1998 fue secretario de la Cátedra de Poética «Fray Luis de León» de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Posteriormente, entre 1998 y 2005 fue coordinador de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que anualmente organizan la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura, la Fundación Camino de la Lengua Castellana y el Ministerio de Cultura. Escribe en periódicos de España e Iberoamérica.

En poesía ha publicado La voluntad enhechizada (2001. Se publicó una edición portuguesa en 2004), Madre selva (2002), Ofrendas al tercer hijo de Amparo Bidon (2003; El cuaderno Itinerario de los huéspedes (2005, con grabados de Miguel Elías).
Vendimia Oriantal, en coatoría con otros autores 2008; Cristo del Alma, Editorial Verbum 2009. Su poesía ha sido traducida y publicada al alemán, inglés, italiano, portugués, árabe, serbio y coreano.

Ahora lo está siendo al griego. Ha publicado la poesía completa de Gastón Baquero y antologías de la obra de Gonzalo Rojas (Chile), Alejandro Romualdo (Perú), José Hierro (España), Olga Orozco (Argentina), Jesús Hilario Tundidor (España), Reynaldo Valinho (Brasil), António Salvado (Portugal), Ramón Palomares (Venezuela), Francisco Brines (España) o Carlos Contramestre (Venezuela), por señalar algunos.

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JUAN CARLOS MÉNDEZ GUÉDEZ gana Premio de Novela en España. Con su novela Tal vez la lluvia, el venezolano Méndez Guédez obtuvo el 40º premio de novela ‘Ciudad de Barbastro’, premio dotado con 15.000 euros, y que ha sido ganador anteriormente por autores como Javier Tomeo y Fernando Marías, entre otros. Tal vez la lluvia se impuso a las otras nueve finalistas del certamen, de un total de 133 obras participantes. Fernando Marías y Espido Freire, miembros del jurado, presentaron a Méndez Guédez como un «autor de lujo con una trayectoria deslumbrante» y de la novela ganadora destacaron «la nitidez y técnica excepcional, bien elaborada, de calidad homogénea y mucho ritmo en su contenido». La novela será editada por el sello español DVD.
La novela ganadora, Tal vez la lluvia, explora los conflictos de identidad que vive un venezolano que regresa a su país después de pasar años fuera años. Ya Méndez Guédez había abordado el tema de la inmigración de la España del siglo XXI con su novela Una tarde con campanas, publicada en 2004. El libro de Esther, Árbol de luna y Hasta luego, míster Salinger son otras obras de este narrador venezolano, del cual Ediciones B de Venezuela publicará una colección de sus relatos.

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XI Congreso «Presencia y Crítica» Literatura: Imaginarios y Certezas. Entre el 28 y el 30 de mayo de 2009 se estarán llevando a cabo el XI Congreso «Presencia y Crítica» Literatura: Imaginarios y Certezas, en el núcleo Trujillo de la Universidad de Los Andes, organizado por el Centro de Investigaciones Literarias y Lingüisticas «Mario Briceño-Iragorry» y la Maestría en Literatura Latinoamericana.
El objetivo que busca este congreso es porpiciar el encuentro dialógico alrededor de la literatura como eje vinculante con el mundo, sus realidades, imaginarios y símbolos, mediate el acercamiento reflexivo de investigadores, docentes y estudiantes, y en el mismo se tocarán temas como: Teoría y práctica de la imaginación y las realidades, formas de la realidad en la literatura. Lectura, escritura y formación literaria y la literatura y los imaginarios del siglo XXI, entre otros. Una excelente oportunidad para dialogar en torno a esos temas, para los que estén por trujillo en estos días.
Mayor información en http://www.nurr.ula.ve/cill.

Fuentes: http://ww.ficcionbrevevenezolana.org
http://literaturayvida.blogsome.com

Si desea enviar información de Eventos, Noticias, Concursos y Premios, puede comunicarse con

literaturayvida@yahoo.com

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Medalla Internacional Vicente Gerbasi recibe Alfredo Pérez Alencart

ALFREDO PÉREZ ALENCART recibe la Medalla Internacional de Poesía Vicente Gerbasi otorgada por el Círculo de Escritores de Venezuela. El galardón será conferido el 26 de noviembre de 2009 en Caracas con motivo del Día del Escritor. Esta distinción le ha sido conferida al poeta venezolano Rafael Cadenas.

Pérez Alencart nació en Puerto Maldonado, Perú (1962). Poeta y ensayista peruano-español. Desde 1987 es profesor titular de Derecho del Trabajo de la Universidad de Salamanca. En 2005 fue elegido miembro de la Academia Castellana y Leonesa de la Poesía.

También es director del Centro de Estudios Ibéricos y Americanos de Salamanca (CEIAS), de la Sociedad de Estudios Literarios y Humanísticos «Alfonso Ortega Carmona» (SELIH) y de la revista «El cielo de Salamanca». Entre 1992 y 1998 fue secretario de la Cátedra de Poética «Fray Luis de León» de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Posteriormente, entre 1998 y 2005 fue coordinador de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que anualmente organizan la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura, la Fundación Camino de la Lengua Castellana y el Ministerio de Cultura. Escribe en periódicos de España e Iberoamérica.

En poesía ha publicado La voluntad enhechizada (2001. Hay edición portuguesa aparecida en 2004), Madre selva (2002), Ofrendas al tercer hijo de Amparo Bidon (2003); Cuaderno Itinerario de los huéspedes (2005, con grabados de Miguel Elías). Vendimia Oriental, en coautoría con otros autores; Cristo del alma, Editorial Verbum 2009. Su poesía ha sido traducida y publicada al alemán, inglés, italiano, portugués, árabe, serbio y coreano. Ahora lo está siendo al griego. Ha publicado la poesía completa de Gastón Baquero y antologías de la obra de Gonzalo Rojas (Chile), Alejandro Romualdo (Perú), José Hierro (España), Olga Orozco (Argentina), Jesús Hilario Tundidor (España), Reynaldo Valinho (Brasil), António Salvado (Portugal), Ramón Palomares (Venezuela), Francisco Brines (España) o Carlos Contramestre (Venezuela), por señalar algunos.

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El lenguaje, una visión del mundo

Charla dictada el jueves 22 de junio en la Sala Cabrujas, Caracas

Un pueblo sin conciencia de la lengua termina repitiendo los slogans de los embaucadores,
es decir, muere como pueblo. Rafael Cadenas

El ser de la palabra.

Los seres humanos no tenemos otro apoyo ni otro refugio más que el Lenguaje y el Amor. Nos vamos haciendo, crecemos y nos construimos a través de lo que pensamos, decimos y creamos. O nos conformarnos con un molde ya hecho, lo que significa repetir patrones, o nos damos a la tarea de construir nuestro propio mundo. Ahondar en el ser del lenguaje permite encontrar caminos y avizorar horizontes para encarar el peor de los males de este mundo: la pérdida de sentido de nuestra propia existencia.

Uno de los libros preciados que me acompañan en el viaje por estos rumbos, es Ontología del Lenguaje de Rafael Echeverría (Dolmen ediciones). Parece una exageración, pero identificar y ahondar en los actos lingüísticos básicos, tales como decir Sí o No, las Declaraciones, Afirmaciones, Juicios, Ofrecimientos, Peticiones y Promesas, en fin, todo lo que expresamos y callamos a cada instante, puede ser vital para entender un poco más nuestro universo personal y desplazarnos del desconcierto a la comprensión.

No hay palabras inocentes que caigan en saco roto. Toda frase construye un mundo de significados y genera acciones constructivas, destructoras, adorables o perversas. El lingüista Mortara Garavelli acota que uno de los secretos del buen empleo de la teoría de la argumentación es saber guardar silencio cuando es menester. Es preferible hablar menos y reflexionar más sobre lo que pensamos y decimos. Este ejercicio puede convertirse en un juego fascinante, en un arte placentero. Ya la vida está muy enredada últimamente para pretender algo que vaya más allá de pensar apasionadamente en las cosas.

El desarrollo o la decadencia de los pueblos se refleja en la riqueza o en la pobreza de su lenguaje, porque el lenguaje implica una visión del mundo. Somos de acuerdo a como hablamos. Todo fenómeno social es siempre un fenómeno lingüístico. Nosotros cortamos en pedazos el mundo, lo organizamos, lo conceptualizamos. Por ejemplo, cuando se habla de esencia y substancia, del ser y el ente, estas palabras están impregnadas de una visión que propusieron los griegos. Cuando nombramos los vocablos alma y cuerpo, nos enmarcamos en una concepción cristiana, estamos dejando sentado que existe una clara delimitación entre dos componentes del ser humano, uno visible, tangible, transitorio, el otro intangible e inmortal. Otra manera de entender la naturaleza humana, diría que no existe esta división entre alma y cuerpo, simplemente son estados distintos de energía y de conciencia. Sólo mencionar estas palabras representa la adopción de un sistema de pensamiento religioso, filosófico, científico y social.

Un gobernante o líder que posea un lenguaje constreñido a una ideología excluyente y pretenda ignorar las otras visiones del mundo, es un peligro para su pueblo, porque pretenderá encasillar a la sociedad en su visión, despreciando al resto de los ciudadanos que no piensan como él.

Hablar sobre la importancia del lenguaje es como constatar que el sol sale todos los días, pero con frecuencia es necesario insistir sobre lo evidente. Leer, escribir, es algo tan común que se pierde la percepción del carácter extraordinario del lenguaje.

¿No es sorprendente que las grandes transformaciones de las sociedades se inicien con palabras? El poeta alemán Hölderlin escribió: «al hombre se le ha dado el más peligroso de todos los bienes, el lenguaje, para que atestigüe lo que es». Y yo agregaría: lo que es y también lo que no es, porque el lenguaje está al servicio del albedrío del ser humano, para manifestar lo mejor de nosotros mismos y también para generar confusión, guerras y sufrimiento.

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Ha llegado el tiempo de que en Venezuela los maestros y los estudiantes aprendan teoría de la argumentación. La nueva lingüística reivindica la Retórica, expresarse con eficacia y con ética. Retórica no consiste en adornar las frases con floripondios y vocablos extraños, no es un simple artificio literario y mucho menos pretender engañar a los otros mediante la persuasión.

La retórica es una disciplina indispensable para transformar a la sociedad. Así como un cuchillo se utiliza para partir el pan y mondar una naranja, también puede ser empleada para herir. Es por eso que saber retórica debe ir indisolublemente unido a la ética. Es un daño irreparable privar a los maestros de su arma principal: la teoría de la argumentación, el arte de la expresión persuasiva.

¿Cómo vamos a inflamar los corazones de los jovenes de valores éticos, de ideales, cómo vamos a convencerlos de tener fe en ellos mismos y orgullo de hacer las cosas bien, si los maestros no conocen el arte de convencer porque carecen de los recursos de la Retórica?

La debilidad de nuestra nación se inicia en las aulas de clase.

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La seducción del ritmo.

El lenguaje cobra su mayor fuerza expresiva cuando está sustentado en el ritmo. El universo está inmerso en el ritmo. El ritmo rige el crecimiento de todo cuanto existe, de los hombres y de los imperios, de las cosechas y de las instituciones.

El ritmo nos atrae porque desde el vientre materno vivimos en los latidos del corazón de nuestra madre. Al nacer nos mecen y nos cantan tonadas que repiten sus estribillos una y otra vez: «Aserrín, aserrán, los maderos de san Juan…los de rique, alfeñique, los de roque, alfondoque, riqui, rique, riqui ran»…

El ritmo produce el placer de la espera, el placer de la realización y del recuerdo. El poeta siente el ritmo de sus pensamientos, de los sucesos, de los sentimientos. Se ha hablado mucho del ritmo interior del poema. Ese ritmo interior tiene que revelarse en intensidades, acentos, entonaciones, pausas, ritmo.

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Aproximación al Poema

Todo lo que pensamos y sentimos, lo imaginario y lo real, puede ser transformado en poema. Una vez escrito, el poema es propiedad de quien lo haga suyo, no de quien lo escribió. Berkeley decía que el sabor de la manzana no está en la manzana, sino en el encuentro de la manzana con el paladar, así el ser del poema está en el encuentro entre el poema y el ser humano que lo lee o lo escucha. El poema sólo existe a medias cuando no es leído. Y cuando el poeta dice que a él no le importa si lo leen o no, me permito dudar de su sinceridad, porque no hay nada más gratificante que encontrar a alguien conmovido con un verso escrito por nosotros.

Sin pretender ponernos a buscar imposibles definiciones, recuerdo a Octavio Paz cuando dice que el poema es una obra única, irrepetible, insustituible, es una unidad autosuficiente. El poema empieza y termina en sí mismo. No tiene valor de cambio ni utilidad tangible. No es fácil poner a las palabras a decir lo que el poeta quiere que digan. Él libera las palabras de la conversación, y vuelve a reunirlas en su condición de amigas, gracias a las frases: sonido-silencio, sonido-silencio y así.

Un poema que es un verdadero poema nos acelera el pulso. Puede hacernos sentir asombro, admiración, ternura, rabia, espanto, alegría, dolor. nostalgia. Pero jamás nos dejará indiferentes.

El poema es una confesión de fe: el poeta puede o no creer en Dios, puede amar la vida o aborrecerla, creer que el ser humano es bueno, o malo, o ambas cosas, no creer absolutamente en nada. Aun así, el poema es una confesión de fe.

El auténtico poema no es fruto de la inspiración. Se aprende a escribir, y es el fruto de una larga paciencia y de un intenso trabajo. Dice García Lorca:

«Si es que soy poeta por la gracia de Dios, o del demonio, también lo es que lo soy gracias a la técnica y al esfuerzo, y a saber de una manera absoluta, lo que es un poema.»

Conferencia dictada el 21 de mayo de 2009 en la Sala Cabrujas de Caracas

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literaturayvida@yahoo.com

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La presencia dominante de la luz

LA PRESENCIA DOMINANTE DE LA LUZ EN LA OBRA DE LUIS BELTRÁN MAGO

Por Alejo Urdaneta

I Toda la poesía de Luís Beltrán Mago está iluminada, es hontanar de brillos y contrastes. Y puede explicarse: Si en el estilo de un poeta es posible captar los modos del Ethos que lo ha formado, cabe también rastrear los rasgos que definen su estética y sus visiones poéticas. El signo en Luís Beltrán Mago lo proporcionan el mar y la amplitud ilimitada del color y el movimiento; ellos definen las cualidades de la poesía de nuestro poeta. Su mundo está al borde del resplandor de las olas, en la ciudad que ha sido suya: Cumaná, lar marino en el Estado Sucre de nuestra Venezuela. Me detuve en un hermoso poemario cuyo nombre parece contradecir lo que he afirmado antes: ITINERARIO DE LA SOMBRA, y lo hice deliberadamente para descubrir en sus versos la presencia continua y dominante de la luz, no obstante el título de la obra. De esa lectura de indagación hallé a cada paso la irrupción de la luz en su alternado juego con la sombra pero siempre llevando el ritmo.

Después vendrá la oscuridad
Vencida,
La iluminada luz desvanecida

Y nos dice también cómo la sombra se desliza como un relámpago desnudo, porque las sombras nacen por el espejo de la luz, fulgor oculto entre los recovecos del silencio. Nos recuerda el paso del Hombre por Galilea, por donde iban las sandalias empolvadas, y nos dice: «Con Él iba la luz, regresaba la paz». Hallamos en la poesía de Luís Beltrán Mago fanales de lumbre, cantos de cristofué, amanecer de rosa y crepúsculos de fuego; danza en el brillo que cintila en el aire, como sucede en el albor de su mar tutelar; nos asombra el empuje de la luz desde la sombra de la tierra a la rama, para mostrarnos la existencia de la vida, un mínimo de universo en cada hoja iluminada.

II Ese es el primer aspecto a destacar en la poesía de Luís Beltrán Mago. El otro, quizás más importante, lo hallamos en el carácter de la obra del poeta. Él no persigue ni expresa la soledad del hombre; busca, por el contrario, fundirse en el objeto de su contemplación para comulgar con su esencia y ser uno. La religión y la poesía están yuxtapuestas en el orden de la necesidad humana. Ambas tratan de la actitud posesiva del ser humano, pero mientras en la religión el hombre suplica y ama, y su gesto cristaliza en el ruego y la oración para alcanzar el éxtasis místico, en la poesía hay un movimiento hacia la comunión con el mundo. El místico religioso quiere entregarse individualmente a lo absoluto y confundirse con Dios; en tanto el poeta siempre intenta expresar ese mismo absoluto y comulgar con la realidad, camina hacia lo desconocido para reunirse, en compañía de la humanidad, con el objeto de su contemplación.

Hay una extraña idea en el poema: la unión del hombre y el mundo, la revelación de su inocencia original, que se opone a la de la perdida inocencia por el pecado proclamada por la religión. ¿Y como lo hace el poeta? Mediante su recurso único: la palabra. Aristóteles dijo que el hombre es el ser de la palabra, porque es el único que posee ese don divino que lo acerca a Dios.

La poesía de Luís Beltrán Mago no pretende decir cosas bellas, idealizar lo que su palabra pronuncia. Es una poesía que sacraliza la relación humana con su entorno y, ante todo, con su semejante. Es creación privada y personal que susurra al oído su relación con lo absoluto. Y nos lo dice en acto de conciliación y amor: un abrazo al mundo entero.

No es discutible que los poemas de nuestro creador dan una cara de alegría interior y paz. Enciende el poeta la llama de la vela y el claror se extiende en sueños. Acude la meditación y el soñador toma el alimento que le da la vitalidad espiritual que quiere comunicar en acto de prodigalidad. En ese momento, Luís Beltrán Mago comulga con valores que se enfrentan y abre la luz de sus intuiciones para reunirlos, valores e intuiciones, en un solo haz de alto brillo que disipe la oscuridad y la lobreguez.

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Viajes en la noche, Poemario

Por Isabel Cecilia GONZÁLEZ MOLINA

Viajes en la noche. Autor: Aladár Temeshy
Editorial Diosa Blanca, 2009

En su poemario «Viajes en la noche», publicados por la Editorial Diosa Blanca, Aladár Tameshy crea una secuencia de poemas, libres e independientes, que al leerse en conjunto forman una narración muy cercana a la de los viajes épicos. Al embarcarse en un tren imaginario empieza el viaje del poeta, quien al igual que Ulises desciende a los infiernos, representados en esta oportunidad por la enfermedad, para allí encontrar el camino de regreso a casa, el único lugar en que se es.

«…Quiero irme a mi casa
Donde en cada rincón
Se mueven los recuerdos…»

«…La noche es un pasillo largo con umbrales de dolor…» Era necesaria la noche, cuando empieza el viaje del alma durante el cual los dioses también duermen y la oscuridad se llena de imágenes fantasmales ; era necesaria la ausencia de la luz, para que el poeta Aladár, como muchos grandes poetas, nos condujera dentro de los susurros y los secretos de nuestra propia oscuridad.

«…Los trenes nocturnos te llevan
sobre ruedas y rieles infinitos
a tu propia oscuridad cerrada…

Todos caminamos a tientas, extraviados, durante el día escondemos nuestros miedos y aparentamos la dicha, pero es en la noche cuando las cosas se desvisten de sus disfraces. El momento exacto cuando se cuestiona el quehacer diario, justo antes de cerrar los ojos, el preciso instante en el cual Aladár se vuelve pasajero y se deja llevar al universo de las palabras, para permanecer dentro de su propia caverna, rodeado de sus ideas.

«…Los trenes nocturnos te llevan
por los túneles de la soledad…»

Expresar el dolor interior es casi imposible, pero eso fue lo que se propuso el poeta, ser la voz atrapada en lo más profundo de todo ser humano, la que habla de miedos, delirios, pesadillas y tormentos. La que mide el tiempo y nos enfrenta al absurdo, la que percibe nuestra gran tragedia: el pertenecer a un universo de » peces enlatados», de donde no vamos a escapar.

«alguien habla en el silencio desconocido,
En las bóvedas de la matriz, en la noche…»

Para Aladár únicamente existimos en la palabra, el eco de nuestras voces forma el pensamiento, mientras permanecemos atrapados en la pecera de nuestro mundo, inventados por nuestra imaginación. Somos Wencelav, reyes cansados de la pecera.

Aladár nos muestra en sus poemas como seguimos andando únicamente por la esperanza y «las promesas de recibir un reino bello», mientras se nos escapa la vida, se suceden las estaciones, viajamos de la primavera al invierno, de lo cotidiano a la trascendencia, de la nada para volver a la nada. Por lo que su poesía se propone ser un elemento liberador, capaz de romper los designios de la nada.

Sin embargo, no existe otra posibilidad que la de ser «al margen de la nada», concientes de que el tren se detendrá al final y habremos llegado a nuestro destino. Y es entonces cuando el poeta nos propone quizás el verdadero propósito de la existencia: el amor. El amor es lo único que puede salvarnos.

«Vengo a tu noche
Para quedarme en ti
Viajero cansado
De la vía láctea.»

Al leer este poemario nos daremos cuenta que «Viajes en la noche» representa el recorrido humano que va de la soledad al encuentro con el otro, de la oscuridad al hallazgo de la luz, de la nada al todo,el camino hacia el amor.

Isabel Cecilia González Molina

Escritora.

Autora de Trance, Bañada de Azul y Campos de Neblinas

Aladár Carlos Temeshy von Becker, arquitecto con estudios en Budapest, Viena, Perugia, Los Ángeles y Caracas, con obras sembradas en tres continentes, autor de murales, de artículos y, ensayos sobre urbanismo y arquitectura de comportamiento, ponente en congresos nacionales e internacionales. Perteneció al grupo de Alfredo Silva Estrada, participó en los talleres de Celarg coordinado por el mismo poeta. Ha publicado El libro de las decepciones (poemario) 2008; The city in a mirror (estudio urbanístico) 2007; Hierba alta (poemario) 2006; Estrellas fugaces en les esquinas del mundo (relatos) 2006; El Califato (poemario) 2005; Probando el tiempo (poemario) 2001; Cantata Profana (poemario) 1997; Razones y sin razones de la ciudad (estudio urbanístico) 1996; Líneas cortas (poemario) 1993. Sus artículos han sido publicados en los periódicos El Universal (1992) y La Razón (1995-2005). Ha escrito ensayos sobre La pintura del Trecientos Italiana y La pintura francesa desde Carlo Magno hasta el siglo XIX.

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Miguel Ramón Utrera: la otra claridad

Por Alberto Hernández

Alguien volverá sus pasos para recordar antiguos nombres
de la ciudad: entre ellos el que linda con la dura comarca de la sed.
Un río fue su imagen: un pequeño río de «verde y apacible ribera»,
en cuyas clarísimas linfas halló sustento la vieja tribu contra el
hambre y la sed.
M.R.U.-

1.-
Miguel Ramón Utrera es un monje que escribe bajo un árbol sagrado. A través de sus hojas, se mete el mundo que sus ojos han visto en sueños. Desde la techumbre de la casa, advierte el arco de la tierra, las curvas soleadas de las serranías y el ojo de Dios calculando la luz. Entonces, San Sebastián de los Reyes es una epifanía, la gran fiesta de una voz hecha sonoridad poética.

El sitio para resguardar el silencio, el tan dicho y pronunciado en su poética, el que retorna en río para destacar la presencia de la noche y sus asuntos:

Alguien debía volver de aquel país de sombra. Y por haber olvidado la clave
de sus pasos, caminaba a tientas, procurando recordar nombres olvidados en
la sombra.

2.-
El sonido de un yo exterior que resalta el cuerpo de adentro del paisaje. Un ojo permanente que desde el cuadro de la ventana imagina el acento de la soledad, de una sombra que jamás se agota, de una claridad enceguecedora. Alguien debía volver de aquel país de sombra. Alguien, sí. Desde ese lugar recurre a una voz que se desliza por el tiempo en que la poesía era oro y silencio.

Quizá pensó en el silencio nocturno de los árboles. Y volvió a caer en la
sombra. Otra silenciosa sombra.

3.-
Con la poesía, con las sombras, con las claridades, ajustamos cuenta con el olvido. Desbrozando el último sueño, nace la antología, el recado vigoroso venido de la noche, de los zumbidos terrenales de San Sebastián, para alegría de lectores y duendes. Miguel ramón Utrera se aleja así del país inasible.

No en vano el poeta Harry Almela, para la edición antológica de La liebre libre, La otra claridad, destaca lo siguiente: No es justo el criterio de quienes desean la presencia de Utrera en el terreno exclusivo del nativismo. Esta doctrina rezuma color local desde el paisaje, entendiendo a éste como naturaleza tamizada por una voz poética.

En efecto, la voz redonda, la que circunda el universo, no se queda en un solo sitio. El paisaje de Utrera emerge de la sombra, de la noche, de la luz del día y se hace otros países, otros lugares, los mismos del espíritu, los mismos que encontramos en cualquier sueño.

Desde su aldea, el poeta Miguel Ramón Utrera es el más universal de nuestros escritores, porque se funda en los sonidos que vienen de otros tiempos que hoy saboreamos con holgura. Desde la sombría celda de Fray Luis. Desde las flagelaciones silenciosas de San Juan. Allí está el oro de este hombre que ha permanecido toda la vida haciendo vida de creador.

Quizás tocó los labios dormidos del agua. Y descubrió que la sed es otra
sombra. Otra dormida sombra.

Quizás llamó a la puerta de alguna choza abandonada. Y sólo halló la res-
puesta de la sombra. Otra abandonada sombra.

4.-
La sed recoge un rumor de voces frescas, pareciera ser el ars poética de Miguel Ramón Utrera. Deshojando su propio árbol genésico, vuelve de la ventana. Adora las estrías de la madera. Celebra el cuerpo añoso de la silla. Vivaquea con el olor húmedo de las paredes. Sorbe, en su más callada hora, el relámpago de la primera lluvia en la montaña. Toda su sangre en el afuera, en el adentro que lo estimula y eleva.

¿Dónde encaja ese país hondo, sumergido entre nubes? ¿De dónde proviene esa voz? ¿Quién la pronuncia? Entonces, más allá del dolor del cuerpo, de la avanzada muerte de las calles del pueblo, de aquella empinada desolación frente a los árboles, el poeta retorna y dice:

Alguien debía volver de aquel país de sueño. Y por haber olvidado la clave
de sus pasos, trataba de alcanzar los caminos donde siempre descansa el úl-
timo sueño.

Quizás tomó la senda de los frágiles cocuyos. Y tropezó una vez más con
las espinas del sueño. Su desgarrado sueño.

5.-
El silencio, los fantasmas, la mirada oscura de quien baja de una a otra casa. La voz inaudible de quien recorre los adoquines del pueblo y se traduce en pájaro en un árbol muerto, sometido a los relámpagos de la mañana. El poeta, de cuerpo enfermo, es el mismo árbol, la misma noche, la mañana cerca del alero mientras el patio convierte en edad temprana la memoria.

El silencio/ fantasma: Guardemos ya nuestras mejores voces, canta y se inmortaliza. Y el misterio de aquel sonido peculiar, de la donosa España escondida, soportada, renegada, relegada, austera en la palabra y rica en la poesía.

Celebramos con vasos de junco las aguas de esta sonoridad, que refresca mucho más la otra claridad de los hombres. Celebramos con jugo de la tierra estas hojas de sueños. El sendero invisible que el tiempo nos tiene reservado.

Quizás trató de seguir el vuelo de las hojas. Y se encontró, de sorpresa,
ante la fronda de otro sueño. Su desgarrado sueño.

Quizás palpó las piedras que ocultan los secretos de la noche. Y junto a ellas
pudo escuchar los ecos de aquel sueño. Aquel desvelado sueño.

6.-
Temerario es el canto, la sombra que lo anuncia. La poesía de Miguel Ramón Utrera, por mucho obligada a ser local, espacio reducido, escapa de quienes favorecen esa aventura. Se trata de una poesía traducida a todos los verbos de nuestro español. A todos los giros que nos nacen a diario, tanto en España como en América Latina. Y su traducción auguraría una sorpresa, una dispersión de opiniones. Utrera es una nación, un continente de ecos, el misterio de la gran poesía.

Alguien debía volver de aquel país de silencio. Y por haber olvidado la clave
de sus pasos, pretendía trepar a las grutas donde moran las arañas del silencio.

Quizás buscó el abrigo de algún recóndito jardín. Y en él contempló, ya
Deshojada, la rosa del silencio. Aquel mustio silencio.

Si ese «alguien» es la duda, no nos extraña que el país de la sombra, de la sed, del sueño habite multiplicado en el silencio, el otro leit motiv del poeta de San Sebastián. Estos elementos, tan sensoriales como reveladores del espíritu, fraguan la invisibilidad de la eternidad, de la luz que invoca. El silencio continúa siendo el lugar donde limar los sentidos apagados.

Quizás descubrió los hilos de otro remoto manantial. Pero en ellos también
dormía el silencio. El más callado silencio.

Quizás volvió a hollar los tenues espejos de la lluvia. También en ellos ha-
bía huellas desvaídas. Las huellas del más claro silencio.

7.-
Claridad versus sombra. O ambos en el convulso sistema espiritual del hombre. El poeta navega en estas aguas. La poesía despeja el paisaje, lo hace visible a todos los ojos. A los ciegos y a los congregados por la luz. He allí la otra claridad, la soledad reencontrada.

Alguien debía volver de aquel país de soledad. Y por haber olvidado la clave
de sus pasos, descansa ahora a la vera de su cansada soledad.

Quizás vació sus lágrimas en el cálido surco de la sombra. Y allí creció,
entonces, el árbol de la soledad. La más armoniosa soledad.

Quizás ató sus pasos a las cálidas raíces del sueño. Allí se abrió, entonces,
la flor de la soledad. La más candorosa soledad.

Quizás dejó caer sus voces en el cálido río del silencio. ¿Recuperó allí la
clave de sus pasos? Desde entonces quedó poblada de música la soledad de
las palabras.

La pregunta del poeta descubre la posibilidad de que la soledad invada las palabras. Es decir, el sonido del mundo, el más hondo, el más humano, la poesía. La fuerza de este poema de Utrera nos lleva hacia el lugar donde desaparece el paisaje restringido. El poeta aragüeño universaliza la lectura, la imagen de un hombre solitario, quien desde los motivos de su afán hace país global, redondo, mundial.

LA SOMBRA TEMERARIA

Hace uno tiempo, el año que Miguel Ramón Utrera ganó el Premio Nacional de Literatura, nos tocó entablar con él una conversación. Habló de su vida, de la vida de otros, de un «inmerecido» galardón que sus amigos le dieron. Habló de poesía, del silencio y de los ruidos más allá del pueblo donde enseñaba y solía encontrarse con la sombra, con el silencio.

Decíamos:

«Cuando la muerte reposaba en la puerta, Miguel Ramón Utrera no se negó a presentirla. Con los años la hizo sombra, sueños y fantasmas en los lomos empedrados de su San Sebastián de los Reyes, donde el sur es memoria y distancia».

Entonces entendimos el poema, la belleza de su misterio:

Esta sombra nos sigue, de puntillas;
se oculta en nuestras horas claras;
y así mismo se infiltra en nuestras voces
con leves ademanes de fantasmas.

La sombra, la persistencia de la sombra, esa, la temeraria que de puntillas lo sigue mientras baja a desayunar a la casa de su hermana. Acogido por un clima benigno, el poeta se amiga con su bastón, siente los límites del dolor en las coyunturas, en los ligamentos del alma. Por eso, sabe que la sombra es plural, mirada de quienes se sienten seguidos por ella:

La entrevemos, siguiendo nuestros pasos,
y trepando por todas las palabras;
inasible, fugaz, sin rumbo fijo,
pero presente siempre y siempre extraña.

El soneto se hace muchas voces. Un poeta es capaz de multiplicarse, de reflejarse en la misma sombra, en esa aventurera incursión.

Guardemos ya nuestras mejores voces.
Deshilando la hebras de este sueño,
esperemos la luz de la mañana.

Un viejo recuerdo de oro: Calderón de la Barca, la vida es sueño, la muerte es sombra, la mañana es la única posibilidad de salir del río infinito.

Cuando el día retorne con sus sones,
en el diálogo puro -lumbre y sueño-
se rasgará la sombra temeraria.

La otra claridad es la sombra que nos sigue. La que habrá de desaparecer con la muerte. La que habrá de regresarnos a la luz.

Ese día de visita al poeta, dejamos escrito:

«En san Sebastián de los Reyes nadie duda de la sombra de Miguel Ramón Utrera, nadie calumnia los pasos que se siguen oyendo frente a la iglesia, en el corazón del cedro o en la hojarasca retraída de Semana Santa.

Otra cosa es el silencio. Porque «hay ahora un silencio hondo que destila soledad sobre las voces aún dormidas».

Su voz, silencio que no lo agota, suena a pared de casona. Es una poesía llena de regresos. Y el jardín donde aún encuentra la soledad es el mismo silencio de otros patios. Una cronología de palabras que encajaron en la fuente de los cerros, en la mirada sobre la «huella impaciente» del tiempo.

Se extravía en sus propias huellas, las que preguntan. Tomará «el cauce de estas voces/ que nos llegan de lejos».

Alguien acaba de ver al poeta Miguel Ramón Utrera metido en unos libros, cubierto de polvo nocturno, recogiendo los pasos, recobrando su sombra».

Los que regresamos desde esa sombra, de la que el mismo poeta fundó, aún lo vemos trajinar por las calles, la única que bajaba y subía, a recoger los restos del silencio.

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Conversatorios 2009 El Librero

El próximo miércoles 27 de Mayo, a las 7 pm, continúa el ciclo de Conversatorios 2009 El Librero,

un espacio privilegiado para conversar abiertamente con escritores venezolanos.

En esta oportunidad, el encuentro será en torno a la Memoria de los inmigrantes, con la participación de Guadalupe Burelli, Alejandro Martínez Ubieda, y Susana Soto, tres de los entrevistadores de la serie 20 Testimonios de la Fundación para la Cultura Urbana.
El moderador de este encuentro será Harrys Salswach, editor y filósofo.

Los esperamos.

El Librero

Día: miércoles, 27 de mayo de 2009
Lugar: Centro Cultural Chacao, Avenida Tamanaco, El Rosal
Hora: 7 pm
Entrada libre

Piedras Pintadas, Venezuela

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Edda Armas y su programa Entreversos

ENTREVERSOS CON EDDA ARMAS
En el Canal i de la Televisión Venezolana

El único espacio dedicado a la Poesía y el Arte en la televisión …

El Estreno es los lunes a las 7 pm. y la Reposición domingos a las 9 pm.

El domingo 24 de mayo: «Cuando las palabras vuelan»

Entrevistas a: Alfonso Paolini, Arquitecto/ Ilustrador; Rubí Guerra, Escritor
Clip del poeta Ludovico Silva y Poemas de León Felipe, Fray Luis de León y José Hierro.
ABC de la Poesía: Palabras con eco

GUIÓN, TEXTOS y ENTREVISTAS: Edda Armas
PRODUCCIÓN Y EDICIÓN: Isaac Uzcategui

Canal i: SUPERCABLE 40; DIRECTV 105; INTERCABLE 18;
Nacional 53 y 55 (señal abierta); Maracaibo 53; Barquisimeto 63

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Un pisito justo encima del bar

Por Atanasio Alegre

Eso pide en su canción un cantante andaluz para su chica que, aunque no es virgen, él la tiene en un altar. El piso equivale al apartamento nuestro. Y diré que el piso y el bar son las dos obsesiones del español de hoy y de una buena parte del europeo contemporáneo. El piso es una obsesión antes de tenerlo y, una vez metido en la hipoteca, la obsesión se transforma en pesadilla a fin de cada mes. El bar, que viene siendo la segunda morada parcial de una buena parte de los españoles, es un amago de desplazamiento hacia otra parte distinta del hogar, preludio a su vez de otro mayor, el turismo vacacional. A lo de la vivienda se la ha llamado la burbuja inmobiliaria, que venía siendo el primer motor de la economía española hasta que explotó; el segundo motor es el turismo, hoy de capa caída.

Escribo esta crónica teniendo a la vista uno de los conjuntos urbanísticos modernos más apacibles vistos hasta ahora en mi recorrido europeo. Tengo delante el nuevo Museo de la ciudad de León, una gozosa jerigonza de color enmarcado en formas cuadriláteras que hacen sospechar que el arquitecto anda en la idea de que el color no sólo sirve para realce de la arquitectura, sino que podría ser la arquitectura misma. Detrás, frente al conjunto de edificaciones de gran modernidad futurista —el edificio de la Junta de León, entre ellas— de camino por una avenida bordeada de árboles que parece que hubieran estado allí siempre se yergue el viejo edificio de San Marcos convertido hoy en uno de los hoteles emblemáticos de Europa y, antaño, en la cárcel donde Quevedo pasó tres años de su vida que acabaron con su salud. No me resisto a transcribir en sus palabras la miseria de su prisión. Digamos antes, que ella se debió al contenido de un memorial que pasó camuflado en una servilleta al Rey Felipe IV para advertirle de las malandanzas de su valido y primer ministro, el Conde Duque de Olivares: «Fui traído en el rigor del invierno sin capa y sin camisa, de sesenta y un años, a este Convento Real de San Marcos donde he estado durante este tiempo en rigurosísima prisión, enfermo de tres heridas que con los fríos y la vecindad de un río que tengo por cabecera, se me han cancerado y por falta de cirujano, no sin piedad, me las han visto cauterizar con mis manos, tan pobre que de limosna me han abrigado y entretenido la vida. El horror de mis trabajos ha espantado a todos. Vivo en conversación con los difuntos y escucho con los ojos a los muertos.»

Vivir en conversación con los difuntos y escuchar con los ojos es tal vez uno de los recursos que le quedan al hombre de todos los tiempos cuando los gobernantes son víctimas del poder que un día soñaron conquistar, pero que, a la postre, fue el poder sin medida el que los conquistó a ellos.

El español de hoy que cobija su andar bajo los mismos cielos abiertos que lo hiciera el más grande prosista de la lengua castellana, pide hoy, en verso y en prosa, un piso y un lugar, tanto dentro como fuera de la ciudad donde desplazarse. La llamada burbuja inmobiliaria, empero, ha enturbiado el presente español, como comienza a enturbiar el del venezolano de a pie la llamada economía del sablazo, hija legítima de la exarcebación del poder por el que atraviesa la República.

Parodiando a Sartre, bien podría afirmarse que el mal gobernante es el ser a través del cual llega la nada a los países. El mal o la nada.

Y para que no queden dudas de qué va la cosa, la economía del sablazo es la antítesis de la del ahorro hecha sobre el esfuerzo, levantada, ladrillo a ladrillo, sobre el trabajo honrado y disciplinado.

& & &

Atanasio Alegre, Psicólogo Clínico, Novelista, Investigador, Ensayista. Vicepresidente del Círculo de Escritores de Venezuela. Director de la Revista ConcienciActiva 21.

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El Universo del Arte y la Palabra: Charlas 21 de mayo

EVENTO Jueves 21 de mayo de 2009 a las 6 pm:

& & & Charla a cargo de Álvaro Pérez Capiello sobre Giuseppe María Crespi, , pintor y dibujante del Barroco Italiano. «Y así ascender despacio en un inmenso amor / de la prisión terrestre / a la belleza del día» Arthur Rimbaud

& & & Charla a cargo de Carmen Cristina Wolf : Reflexión sobre la Palabra. «Algunas de nuestras palabras / son fuertes, francas , amarillas / otras redondas, lisas, de madera…» Eugenio Montejo.

Lugar: Sala Cabrujas CIRCULO DE ESCRITORES DE VENEZUELA INVITA
Centro Cultural Chacao, Centro Comercial El Parque, Nivel C 1. 3ª Avenida de Los Palos Grandes cruce con Avenida Francisco de Miranda.
Entrada por el lado derecho del Edificio.
(Al lado de Parque Cristal)

Mujeresescritoras

Literatura y Vida

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Heberto Gamero: Solitario

Solitario

Apenas había salido el sol. El hombre iba cabizbajo, caminando y hablando por la orilla de la playa. El olor de las algas marinas predominaba sobre el del mar y las gaviotas danzaban muy cerca de él. Sus pies descalzos dejaban sus huellas solas que la próxima ola se encargaría de borrar, y la próxima, y la próxima, huella tras huella, sólo eso se borraría de su corazón. Tenía cerca de sesenta, el pelo rayado de canas y la piel tostada por el sol.

La posición de su mano parecía tener tomada a la de alguien. De vez en cuando reía y volteaba hacia un lado, como si realmente ella lo estuviese escuchando y compartiera con él cualquiera de esas conversaciones tan peculiares que solían sostener.

Hoy caminaremos hasta las rocas —dijo él.

Sí, vamos, me encanta ver cómo el agua choca contra las piedras y luego se retira como si nada.

Si, es irrespetuosa, la golpea, la provoca, la reta, se va y luego vuelve con la misma fuerza a hacerlo de nuevo, sin temor alguno —dijo él. Así es. Y la piedra resiste estoicamente sus embates. Los resiste, pero el mar sabe que un día la vencerá y la hará polvo —dijo él.

Y…, ¿ella lo sabrá? ¿Sabrá que algún día el mar la destruirá?

Sí, debe saberlo —dijo él.

Entonces, ¿por qué lucha?

Es su naturaleza, mientras no se pulverice, tiene expectativas —dijo él.

¿Expectativas? Sí, expectativas —dijo él. Expectativas, ¿de qué? No sé, de seguir existiendo, me imagino —dijo él.

Es lo razonable. No olvides lo que has dicho —él sintió cómo ella chapoteaba los pies en el agua y la espuma se le desvanecía entre los dedos.

Qué hermoso amanecer.

Muy bello —dijo él. Las nubes huyeron. Quizá estén desayunando —dijo él, sonriendo. Es posible.

Y…, ¿qué estarán comiendo? —dijo él. A ver, a ver, ¿qué tal cereal de cactus con aire del desierto?

¡Hum, qué rico! —dijo él. Con bastante miel.

Si, con mucha miel —dijo él.

¿Y de tomar? ¿De tomar ?… No sé, pueden estar tomando jugo de sueños marinos —dijo él. Sin azúcar.

Sin azúcar, claro, para que no se pongan gordas y luego nos manden un diluvio de esos que nos quitan el sol por varios días —dijo él.

Entonces, sin azúcar. Hablas de las piedras como si pensaran —dijo él.

¿Quién dice que no? Bueno, obviamente no tienen cerebro para hacerlo —dijo él. Pero, tienen vida, ¿no? De alguna forma nacen, crecen, se desarrollan y mueren. El principio de la vida, ¿no es así? Sí —dijo él, pensativo.

Entonces, ¿ quién dice que en aquella maraña de átomos duros no se desarrollan algunas conexiones que hagan las veces de cerebro humano y den lugar a sensaciones como el amor, el miedo y tantas cosas más que nos afectan? No me imagino a una piedra llorando —dijo él. No como nosotros, claro, pero quizá tengan su propia forma de hacerlo, y nosotros, habitantes de este mundo, amos y señores de todo lo que nos rodea y también de lo que no entendemos, descartamos de plano cualquier otra forma de existencia, simplemente porque no concuerda con lo que llamamos lógica.

En conclusión, lo que quieres decir es que todo es posible —dijo él.

Eso creo. Ya estamos cerca de las rocas —dijo él. Sí, ya se escucha el ruido profundo de las piedras abatidas por el mar.

Suena doloroso, triste. Si los elementos o las cosas pudiesen sentir, ¿quien sufrirá más, el agua o la piedra? —dijo él

Ahora que lo preguntas, no sé. Me imagino que la piedra, que es la que recibe la embestida de las olas.

Parece lógico —dijo él. Pero, ¿y si lo vemos de otra forma, una más alegre, más positiva? Podemos hacerlo, podemos elegir cómo ver las cosas, ¿no crees? ¿Cuál? —dijo él. Qué pasaría si esa es la manera en que el mar demuestra su afecto hacia la roca y ese constante golpetear es su forma de abrazarla y de decirle que la ama.

Puede ser —dijo él. Y que además la roca recibe ese impacto no como algo que duele y que eventualmente la destruirá, sino como ese gesto de amor que sí, que terminará pulverizándola, pero con la intención de que un día la llevará a fundirse en una sola con su amada. Sí, prefiero pensar eso —dijo él.

Qué maravilla, viéndolo así ya no se sufre por la roca.

¿Y por el mar? —dijo él. Tampoco por el mar.

Mejor —dijo él. Sí, Mucho mejor, ya no hay dolor. Ya no hay lucha.

No, tampoco lucha —dijo él. Sólo una manera de amarse. Así es —dijo él. ¿Qué cambió, el mar o la roca? Sabes que ninguno de ellos —dijo él. ¿Qué, entonces? Quiero oírlo.

Nosotros cambiamos. Simplemente, ahora lo vemos diferente —dijo él. Sí…, de eso depende todo. Así parece, aunque no es tarea fácil —dijo él.

Pudimos habernos retirado antes de nuestra vida ajetreada en la ciudad, de los compromisos, del humo, de las cornetas y de tantas cosas que sin darnos cuenta nos agobiaban, nos desgastaban y nos impedían vivir de verdad y disfrutar de este sol, de esta brisa, de este mar, desde mucho antes. Qué tarde lo descubrimos.

Es cierto, apenas un año duró lo que pensábamos sería el resto de nuestras vidas. Muy poco. Fue el mejor de todos los que pasamos juntos. Pero, ¡oh Dios, fue tan corto! Lo lamento tanto. Lamento no haber apreciado lo valioso de aquellos momentos, que por alguna estupidez humana pensé que serían eternos y que no merecían la importancia de lo escaso, de lo que no abunda. En aquellos días que te tenía a ti, que lo tenía todo, no pensé… no pensé… te extraño tanto —dijo él.

También yo… Sentémonos un rato.

El sonido es imponente, se siente en el pecho. El mar se mete con fuerza debajo del peñasco y lo hace gritar de dolor —dijo él.

Quedamos en verlo como de alegría. Sí, lo siento, de alegría. Ya no sé, de verdad quisiera pensar eso, quisiera pensar que las piedras sienten, que el mar ama, que todo lo que duele uno puede cambiarlo sólo modificando el punto de vista…

Se está tan bien aquí… No quisiera hablar de ello, pero dime, dime por qué… —dijo él. No lo sé, yo también quisiera saberlo.

Todo fue tan rápido, tan fugaz… —dijo él. Sí, teníamos tantas conchas que lanzar al mar, tantas gaviotas que ver danzando sobre nuestras cabezas, tanta arena por pisar con nuestros pies descalzos, tanta agua fría que sentir, tanto sol naranja que ver… Pero l a gente enferma y muere… De eso se trata la vida. Pero… —dijo él. Pero…, no hay nada que hacer, lamentablemente. Debes aceptarlo, yo no podía ser la excepción de los mortales, aunque de verdad lo intenté; como esa piedra se resiste al mar, así lo intenté. No puedo aceptarlo, es algo más fuerte que yo —dijo él.

Tienes que hacerlo. A ti te toca vivir los años que yo no pude, no los desperdicies. ¿Cuál?

¿Bajo qué punto de vista se puede borrar este dolor? —dijo él.

Piensa en que todo esto es un experimento del cual somos parte. Piensa que el tiempo pasa muy rápido y que muy pronto nos encontraremos en otro sitio. Piensa que como la piedra y el mar en algún momento nos fundiremos en uno sólo y para siempre. Quiero que me lo prometas, quiero que dejes de hacer estas caminatas día a día y soñar que hablas conmigo, que todavía existo y que nada ha cambiado.

Pero … —dijo él, con sus ojos flotando en el agua que veía. Promételo. … Al día siguiente, al salir el sol.

Hoy caminaremos hasta las rocas… —dijo él. Sí, vamos…

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Qué sucede del 11 al 17 de mayo de 2009

Actividades y eventos que nos ofrece la Ciudad en esta Semana:

Martes 12

Círculo de Lectura con Eduardo Liendo y su novela El último fantasma (Alfaguara)
Lugar: Fundación Francisco Herrera Luque, Avenida San Juan Bosco, Centro Altamira, Mezanina Local 2, Altamira / Hora: 5:00 pm

Bibliotecas en la literatura en Radio Relecturas
Lugar: Emisora Cultural de Caracas 97.7 FM / Hora: 8:00 pm

Miércoles 13

Conferencia Dante Alighieri: aportes hebreos e islámicos en la Divina Comedia, dictada por el Prof. Giorgio Battistoni, organizada por el Instituto Italiano de Cultura en la Universidad Católica Andrés Bello
Lugar: Sala de usos múltiples. Edif. Cincuentenario, UCAB / Hora: 2:00 pm

Jueves 14

Recital de William Osuna, Beverly Pérez Rego y Víctor Alarcón, organizado por Monte Ávila Editores
Lugar: Estación del Metro El Valle / Hora: 4:00 pm

Presentación de los libros Sin partida de yacimiento, de Luis Barrera Linares, y El cantante asesinado, de Mario Amengual, editadas por BID&Co., con palabras de presntación a cargo de Carlos Sandoval.
Lugar: Librería Lectura, Centro Comercial Chacaito / Hora: 7:00 pm

Presentación del libro Penélope, de Ignacio Castillo Cottin, editado por Random House Mondadori, con palabras a cargo de Diego Rísquez y Rafael Arráiz Lucca
Lugar: Plaza Ávila del Centro San Ignacio / Hora: 7:30 pm

Sábado 16

Un libro para Miranda. Si lo leíste, pásalo, organizado por Relectura y el Iabim
Lugar: Plaza Alfredo Sadel, Av. Ppal. de Las Mercedes / Hora: 2:00-6:00 pm

Tertulia con Enrique Guillén: El corazón Vs. la razón
Lugar: Librería Libroria, Calle Madrid con Trinidad, Las Mercedes / Hora: 4:00 pm

Domingo 17

Presentación del poemario Viajes en la noche, de Aladár Temeshy, editado por la Editorial Diosa Blanca y el Círculo de Escritores de Venezuela
Lugar: Sala José Ignacio Cabrujas, Fundación Cultural Chacao, Centro Comercial El Parque, Los Palos Grandes / Hora: 10:30 am

Noticias

Presentada antología de jóvenes cuentistas venezolanos traducidos al chino. «Próximos; antología de la nueva narrativa venezolana», es el nombre del libro presentado el pasado jueves 24 de abril en la Biblioteca Pública Central Agustín Codazzi, de Maracay, en el marco de la Semana del Libro de Maracay, el cual reúne textos de trece jóvenes narradores venezolanos, en edades comprendidas entre los 25 y los 35 años, en una edición bilingüe español/chino compilada por el editor de Letralia, Gómez Jiménez la cual ya había sido publicada en diciembre de 2006 por la Embajada de Venezuela en China, bajo la responsabilidad editorial de Wilfredo Carrizales, entonces agregado cultural de esa entidad.
La traducción al chino de los textos de Próximos, fue realizada por el profesor Zhao Deming, catedrático de la Facultad de Español de la Universidad de Beijing, vicepresidente de la Sociedad China para el Estudio de las Literaturas Española, Portuguesa e Hispanoamericana y consejero de la Asociación de Hispanistas Chinos, y contiene textos de Javier Domínguez, Diana Garrido Sylvester, Eduardo Mariño, Roberto Martínez Bachrich, Jesús Nieves Montero, Luis Nouel Trenard, Carlos Padrón, Daniel Pradilla, Fedosy Santaella Kruk, Susana Sussmann, Leopoldo Tablante, Valentina Truneanu Castillo, y Orlando Verde.
La presentación fue realizada por Manuel Cabesa y el compilador, Jorge Gómez Jiménez, y contó con la presencia de tres de los autores incluidos: Susana Sussmann, Javier Domínguez y Leopoldo Tablante.

A fin de que pueda ser disfrutada por lectores de todo el mundo, en las próximas semanas Editorial Letralia publicará una edición digital que incluirá los relatos en ambos idiomas, según anunció Gómez Jiménez al cierre del acto.

Fuentes: http://www.ficcionbreve.org
http://literaturayvida.blogsome.com

Iglesia San José Puerto Cabello, Venezuela

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Donemos un libro a las bibliotecas mirandinas

Un libro para Miranda

Donación de libros en la Plaza Sadel de Las Mercedes.
Sábado 16 de mayo. De 2:00 pm a 6:00 pm.
Organizado por ReLectura y el IABIM

Hace aproximadamente un mes apareció en la prensa nacional la noticia de que 62.262 libros de las bibliotecas mirandinas habían sido desincorporados y, muchos de esos ejemplares, vendidos como pulpa de papel entre 2007 y 2008, en una operación ajena a las normas de descarte de material de la Biblioteca Nacional.

Por este motivo, ReLectura y el IABIM (Instituto Autónomo de Bibliotecas del Estado Miranda) han organizado el evento «Un libro para Miranda», una actividad de donación de libros, con la cual queremos compensar de alguna forma la pérdida sufrida por estos organismos educativos y culturales del Estado Miranda. Invitamos a todas las personas, editoriales, distribuidoras, empresas e instituciones a sumarse a este operativo de donación de libros que a todos nos beneficia.

Y les recordamos no llevar ejemplares en mal estado: deteriorados, rotos o incompletos. Y algo muy importante: sólo se recibirán libros pertenecientes a las siguientes áreas temáticas:

  1. Libros sobre la cultura, el folklore, la tradición y la historia del estado Miranda.
  2. Libros de referencia: diccionarios, enciclopedias, etc…
  3. Libros para niños.
  4. Literatura venezolana.
  5. Literatura clásica universal.

Pueden llevar el número de libros que deseen, siempre y cuando pertenezcan a las áreas temáticas antes mencionadas.

¡Corran la voz! Los esperamos con sus libros el sábado 16 de mayo en la Plaza Sadel de Las Mercedes, entre las 2:00 pm y las 6:00 pm.

www.relectura.org
Contactos: Luis Yslas. Cel. 04127195025 / luisyslas@yahoo.com

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En Memoria de Miguel Ángel Salas

«Vivo en tu misterio y permanezco en ti. Lleva mi ser al centro de tu Ser,
quema mi alma en el Fuego de tu Alma.»

Nos unimos a la tristeza que embarga a nuestra querida escritora y amiga
Lidia Salas Rincón, a su familia y amigos, por el fallecimiento de su hermano
Miguel Ángel Salas.

Círculo de Escritores de Venezuela

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