Círculo de Escritores de Venezuela Academia Venezolana de la Lengua
invitan a la celebración del Día del Escritor.
La poesía de Belkys Arredondo Olivo:
puertas y caminos para un resplandor
Por José Napoleón Oropeza
En las primeras décadas del pasado siglo, una estirpe integrada por grandes poetas venezolanas, abrieron, con sus obras poéticas, nuevos cauces a la labor poética. Insurgieron como propulsoras de una nueva forma de concebir y dar forma a un poema que, en las primeras décadas del pasado Siglo XX, signaría maneras y puntos de vista novedosos en la exploración de ese género en nuestro país: Enriqueta Arvelo Larriva, Ida Gramcko, Luisa del Valle Silva, Luz Machado, María Calcaño, Ana Enriqueta Terán, Elizabeth Shoen y Antonia Palacios, definitivamente echarían las bases y fundamentos para nuevas visiones formales del género.
A partir de esa base y fundamento, constituido en un gran continente poético, erigido para un cruce de espejos, tales propuestas y hallazgos, serían reinventadas, con otros aportes formales, nuevas miradas al entorno humano, con bríos que renovaron las visiones del hecho poético, desde nuestro país, tal vez, a la sombra de los hallazgos de las primeras voces nombradas. insurgirían, casi de inmediato, las voces de las insignes poetas Miyó Vestrini, Hanni Ossot, Yolanda Pantin, Carmen Verde Arocha, Edda Armas, Ana María del Ré, María Antonieta Flores, Jacqueline Goldberg, Belén Ojeda, Mariozzi Carmona Machado, Esdras Parra, María Clara Salas, Milagro Haack, Sonia Chocrón, Ruth Vidaurre y Teresa Coraspe, grupo al cual se agregaría el nombre y la figura de Belkys Arredondo Olivo, quien, como otra gran poeta, abre de par en par, nuevas puertas que mostrarán insólitos caminos, en la manera de concebir y dibujar el poema, al extraer aguas de un pozo de delirios y luces que, van dejando caminos destellantes, un reguero de resplandores espejeantes. Cada verso suyo, subraya que el universo real, el ser o la cosa que se nombra, crea y asoma, apenas, un destello de luz, una Impermanencia de visiones y rastros:
en el eclipse
lo cambiante alumbra
el árbol pliega ondulante
las hojas una y otra vez
esboza una montaña
una casa de papel perforada
a la que no se quiere regresar
los grillos suenan sus badajos
en una alarma constante
no queda más que penetrar su verdor
y dejarse llevar
Inmersos en “una casa de papel perforada”, nosotros, los fervorosos lectores de la poeta Belkys Arredondo Olivo, venimos de regreso, después de recorrer caminos esplendorosos de magia y de luz que resplandece entre los seres y las cosas, ante nuestros ojos, cada vez que nos situamos frente a un texto suyo. Leyéndola, seguimos el canto de los grillos, el salto de los peces, de los ríos que pasan y pasan sometidos a un hachazo de luz. Todo ello, como salido de los ojos de Dios que, junto a los de la poeta, nos somete al vaivén de un resplandor constante, de olas que esparcen y juntan y, a la vez, separan, ramalazos de luz en sus hermosos libros Sagita (1998); Abecedario roto (1999); De un grano de arena saldrá un pájaro (2001); Cóncavo (2005); A ras del vidrio (2006); El llamado de los grillos (2010); Biombos de humo (2012) y Cayenas(2016).
En esta tarde, fechada sábado 05 de noviembre de 2022, convocados por la Editorial Kalathos, en la persona de una de sus gerentes, la poeta Edda Armas, dentro del marco de celebración de la Feria Internacional del Libro, FILUC, que organiza nuestra muy ilustre Universidad de Carabobo, nos hemos reunidos para celebrar la publicación de un nuevo volumen de textos de nuestra poeta Belkys Arredondo Olivo, en el cual se reúnen, los títulos Ejercicios de vuelo y A ras del vidrio, libro con el cual Arredondo Olivo obtuvo el Premio Único de la Bienal Latinoamericana de Poesía “José Rafael Pocaterra”, que convocó y organizó, a lo largo de seis décadas, el muy glorioso Ateneo de Valencia.
Tras esta publicación que, con inmenso orgullo, presento en la tarde esplendorosa de hoy, nuestra poeta, pensamos nosotros y, así lo celebramos, anuda todos los hilos de luz dispersos en sus libros anteriores, en busca de un socaire a lo largo de un río poblado de ojos abiertos, grillos, escarabajos, lluvia y viento que agita dolores y caminos sembrados de luz, de esperanza. Pero, también de quejidos, envueltos en atmósferas de llanto, tal como ocurre, en buena parte de Ejercicios de vuelo, texto que, hasta ahora, se mantuvo inédito.
Este primer libro del volumen que presentamos hoy, recoge y registra, en muchas de sus páginas, el dolor de un alma que se duele ante el clima de violencia, de soledad y de moriencia vivido en Venezuela en los lacerantes tiempos de oscuridad por los que, desgraciadamente, atravesamos todavía. Un país dolido, fragmentado, reducido a tiras, bajo una lluvia inclemente de golpes y de llanto, titulado PAÍS:
las autopistas se arropan
con cuerpos de hermanos
por ejemplo, ahora ellas
tienen rayas blancas
que los dividen en dos
un río que grita
y puentes de lluvia
no sólo duele
si sintieras
este gemir del viento
la calle mojada
los golpeteos y los candiles
supieras
y no saber si este rostro es el mío
llorando entre sus manos
Entre dolores, tras el llanto anudado a manos que lo acogen, como depositario de ese río que grita, la autopista, muestra cuerpos de hermanos, cuya muerte, llorarán otros hermanos, sobre ella. La autopista, envuelta y arropada de dolor, termina siendo una raya de tiza. La grandeza de este texto, de esta gloriosa elegía que borda el dolor de un alma, al cantar y dibujar bajo la lluvia, un lamento sostenido, en la raya, en la imagen, radica en la expresión del dolor sin límites, a partir de un trazo, de una tiza que fija y desfija, como si ella, también, fuera una gota de lluvia:
…ahora ellas
tienen rayas blancas
que los dividen en dos
un río que grita
y puentes de lluvia
Tuve el inmenso honor de escuchar de labios de la propia poeta, las líneas de esta elegía con la cual Belkys Arredondo Olivo, expresaba su rabia, su gran dolor por la muerte de tantos inocentes muertos, de tantos estudiantes que dieron la vida en las calles de Caracas y en otras ciudades del país, en medio de las trifulcas y luchas estudiantiles y buena parte de la población de nuestro país libraba en las calles, a lo largo de la pasada década. Quienes padecieron y, todavía padecen, luchando, a brazo partido, agitando manos y banderas en la lucha por recuperar la democracia, de manera total, como flor abierta a todos los encuentros, a todas las lluvias, a todos los cielos, a todos los sueños, a todos los ríos, retomarán, tarde o temprano, las banderas que llevaban en sus manos los estudiantes asesinados en las calles, con alevosía y mansalva, por francotiradores.
Ahora, en su nombre, y en el mío propio, pido a quienes me escuchan, a quienes organizaron esta fiesta, este bello encuentro de quienes nos crecemos en el amor a los libros y a la lectura que no desmayemos. Que sigamos creando, y leyendo, a brazo partido, también, en nombre de una lucha férrea porque en nuestro país se imponga, para siempre, la luz de un sol y una flor radiantes a todos los encuentros. En nombre del sueño de la democracia y de la libertad. En nombre de la gran poesía que se erige en elegía en la voz de la poeta Belkys Arredondo Olivo, que se crece y se expande en la risa de un niño y de una flor abierta a todos los abrazos, a todos los encuentros.
José Napoleón Oropeza
José Napoleón Oropeza (Barinas, Venezuela, 13 de octubre de 1950) es un novelista, cuentista, poeta, ensayista, gerente y promotor cultural. Con una amplia obra publicada, ha obtenido numerosos premios, entre ellos el Premio de la Crítica a la Novela. 2011
Graduado en la Universidad de Carabobo, obtuvo el Título de Licenciado en Educación. Desde 1978 a 1981, cursó estudios en el King’s College de la Universidad de Londres, institución en la cual presentó su tesis de grado y obtuvo su título Mph/Phd.
En la actualidad de desempeña como profesor titular de la Cátedra de Teoría y Análisis Literario en la Maestría en Literatura Venezolana de la Universidad de Carabobo?? y, ocasionalmente, dicta cursos de posgrado en la Universidad de los Andes. En 2015 fue elegido como Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua.

En una sociedad globalizada lo que ocurre en cualquier parte del mundo debe llamar nuestra atención. Para voltear la mirada hacia el grave problema del calentamiento global hay otras vías. No las terribles expresiones que estamos presenciando que agreden también el ideario de los florentinos.»
El arte como testimonio de lo que fuimos y lo que somos
Inés Muñoz Aguirre
Los habitantes de Florencia entendieron que el arte salvaría la ciudad en medio de la guerra. Nadie atentaría contra tanta belleza y así fue. También tienen su historia trágica. Los estudiantes que no alcanzaban en sus obras la belleza en su máximo esplendor se lanzaban desde un puente.
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En general los grandes artistas han vivido vicisitudes económicas, emocionales o relacionadas con sus formas de expresión. Van GOGH vivió eternamente atormentado y Monet luchó por el reconocimiento del impresionismo. ¿ No era acaso esa ansiedad suya por detener un instante de la naturaleza en sus cuadros la forma de hacernos ver la Luz, el paisaje, la riqueza de lo natural?
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Crear y trabajar son los verdaderos aportes. ¿Quién puede creer que atentar con una sopa de tomate o un puré de papas sobre la obra de los grandes creadores, (en este caso sobre “Los Girasoles” de Van Gogh y Los “Almiares” de Monet) contribuye a la reflexión sobre el medio ambiente?
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Todo lo que significa agresión, falta de respeto, e imposición termina por ser ignorado. O en nuestro caso, por ejemplo, cambiamos la historia cuando derribamos la estatua de Colón? ¿Cuándo se le arrancó un brazo a la escultura de los inmigrantes en la autopista Francisco Fajardo? O se cambió el nombre a un museo por posiciones políticas.
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En una sociedad globalizada lo que ocurre en cualquier parte del mundo debe llamar nuestra atención. Para voltear la mirada hacia el grave problema del calentamiento global hay otras vías. No las terribles expresiones que estamos presenciando que agreden también el ideario de los florentinos.
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No deberían ser los museos del mundo quienes tengan que “apretarse el cinturón” para evitar el acceso a sus salones y que los vándalos sigan atentando contra la historia de la humanidad. Atacar estas obras de arte quiere decir que una vez más no ponemos el “foco”, donde debe estar.
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¿Qué debemos hacer desde lo particular para contribuir con el medio ambiente? Tomar acciones conscientes, cómo consumir menos plástico o no comprar productos contaminantes para que se dejen de producir. O con más contundencia que los “líderes políticos” trabajen por la paz y no por la guerra. ¿No les parece?
Inés Muñoz Aguirre
T. 0414.3227814
https://inesmunozaguirre.wixsite.com/inesmunozaguirre
#atentadocontraobrasdearte
Inés Muñoz Aguirre es una destacada novelista venezolana, es periodista, dramaturga y editora de PublicArte. Dirige con gran éxito la página Pastón País, http://pasionpais.net
@carmen cristina wolf Editora en Instagram @literaturayvida en Twitter
ARTHUR RIMBAUD, ENTRE LOS CIELOS TORMENTOSOS Y LAS BANDERAS DEL ÉXTASIS
Arthur Rimbaud, entre los cielos tormentosos y las banderas del éxtasis
Por Carmen Cristina Wolf
Cuando el alma se adentra en un profundo silencio, en ocasiones ocurre un descalabro magnífico. Puede surgir una relación oficiante palabra-tiempo-acto. Y el ser se siente impulsado a que sus acciones acompañen intensamente a sus ideas y sentimientos. Deja de estar escindido. Abandona la tentación de pensar una cosa y decir otra distinta.
Una manera de adentrarse en el alma consiste en despojarse de la máscara y abandonarse en caída libre al centro de uno mismo. Desde allí se mira descarnadamente el desfile de frases que se entrelazan en nuestras cabezas. ¿Acaso no está en ese desfile la raíz de la lealtad o la traición, de la benevolencia o la crueldad, de la sinceridad o el engaño? La manera como las palabras se organizan en nuestra conciencia conforma en buena parte nuestro espíritu.
Vuelvo a leer los poemas del francés Arthur Rimbaud, Las iluminaciones, Una temporada en el infierno, Carta del vidente, con una sensación de delicioso vértigo, como quien tiene todo el tiempo del mundo, e imagino que el poeta ha escrito su obra hace pocos meses y en cualquier momento llegará a mi puerta y me dirá:
“Y así ascender despacio en un inmenso amor”… Vivimos con la esperanza de alcanzar el amor, si no hay amor, nadie quisiera vivir. Añoramos cada día, cada minuto, cada segundo, cumplir nuestro amor. El arrebato del amor todo lo transforma, se es capaz de conquistar al mundo y escapar de todas las prisiones.
Versos de Arthur Rimbaud que expresan la fe del creador?creyente en la palabra, aunque solo fuese durante aquellos días en los que escribió los poemas y luego le atormentara la duda sobre la significación que podían tener sus versos: “la fuerza y el amor que nosotros, de pie ante las furias y las penas, vemos pasar por el cielo tormentoso y las banderas del éxtasis”.
Se encuentra en buena parte de la obra de Rimbaud una insidiosa desesperación, una desolación, el exilio del alma, un desierto sin oasis poblado de espejismos. Es capaz de escribir: “El hombre es triste y feo, triste bajo el vasto cielo / Lleva vestidos porque ya no es casto.” Pero es así que el mundo, por más desolador que pueda parecer, guarda también su belleza, sus promesas. Y el joven poeta arde de deseo e ilusiones y escribe: “Por momentos olvido la miseria en que caí / …viajaremos, cazaremos en los desiertos, dormiremos en las calles de ciudades desconocidas, sin preocupaciones, sin penas. ¡Oh! Esa vida de aventuras que existe en los libros infantiles para compensarme, he sufrido tanto.” La añoranza de la niñez, el anhelo de viajar a ciudades extrañas, señala un sitio en el mapa de la ilusión, un lugar donde resplandece la belleza y se puede vivir sin preocupaciones, donde hay bailes, risas, alegres atavíos y sobre todo amor, porque Rimbaud jamás podrá “tirar el amor por la ventana.”
Cuesta mucho poner a las palabras a decir lo que el poeta quiere que digan. Él quebranta sus nexos de costumbre, desgrana las cuentas de la conversación para que las palabras regresen a ser ellas mismas, como recién estrenadas.
El poeta venezolano Eugenio Montejo en el libro Muerte y Memoria escribe: “Algunas de nuestras palabras / son fuertes, francas, amarillas / otras redondas, lisas, de madera…” Y en el libro Terredad, el poeta dice: “Esas voces que digo / han rodado por siglos puliéndose en sus aguas, / fuera del tiempo. / Son ecos de los muertos que me nombran / y me recorren como peces.”
La poesía rompe las frases gastadas y ellas –las palabras- relucen sin sus usos habituales. Les arranca la des-significación y la herrumbre que han acumulado de tanto ser pronunciadas.
Las palabras se lanzan y recogen, se re-unen con otras hasta que van adquiriendo un nuevo esplendor. El poeta las teje en la simultaneidad de sus sentimientos y pensamientos, propicia la amistad o la enemistad entre ellas, en la eclosión del impulso de crear.
Se patentiza así la pasión entre las palabras, la seducción de una palabra por otra, el enamoramiento. Y el poema surge con serenidad o fiereza. Las palabras escapan de su cárcel, se ponen bellas, terribles. Como diría Rimbaud:
… “en un golpe de arco… la sinfonía desarrolla su movimiento, en las profundidades.”
“Busca tu alma”, leo en la Carta del Vidente: “Mírala bien, tócala, cultívala.” ¿Sólo los poetas, o todos hemos sido invitados a esta fiesta de búsqueda? Se requiere coraje y fe para mirar hacia adentro, hacia lo desconocido. Se necesita espíritu, hay que calzar las botas del explorador para recorrer los caminos de nuestro proyecto de ser, algunos bastante transitados. Otros hay que inventarlos.
Es necesario “ser vidente, hacerse vidente”, pues “sólo aquél que transforma su mirada y su corazón se encuentra a sí mismo en premio a haber cultivado su alma.”
Mientras somos únicamente espectadores del curso de las cosas, la existencia nos trae de aquí para allá, nos zarandea, nos empuja y detiene. ¿Me gusta ser llevada así, sin oponer resistencia, o prefiero rebelarme, intentar transgredir la ley de la inercia, para que no sean los valores impuestos desde afuera los que determinen mi existencia?
Si no salvamos nuestras palabras del naufragio, ¿quién lo hará? Los hombres viven en el mundo creado por su propio lenguaje. Cuando este se empobrece todo aparece descolorido, muerto. La sociedad se desmorona desde los cimientos hasta el friso. Se propaga la farsa, la mediocridad. Si dejamos de amar lo que nos es más ínsito, más nuestro, entonces dejamos de amarnos a nosotros mismos y a los demás.
Es inteligente observar, fluir con los cambios como un barco de vela que aprovecha el viento a su favor. Se esperan las corrientes propicias, aunque no se puede aceptar que sean otros los que conduzcan nuestra nave, cuando no nos gusta el mapa que usan ni confiamos en su brújula. Y no podemos confiar en la gente que no ama el lenguaje.
La poesía extrae a las frases de sus caminerías de costumbre. Los poemas que rescatan a las palabras de la tiranía de los usos y significados establecidos, inventando “formas nuevas”, celebran el ritual de una relación simultánea entre pensamiento y sentimiento. Son poemas de vocación perdurable. Estrenan sus ritmos avasallantes, enloquecen la sintaxis y van más allá, mucho más allá, en una “terrible celeridad de la perfección de las formas”, abriéndose en una “fecundidad del espíritu”, hacia “la inmensidad del universo.” Fragmento de la Carta del Vidente, de Rimbaud)
En la Alquimia del Verbo, Rimbaud escribe sus conocidos y luminosos versos:
«Inventé el color de las vocales!… Ordené la forma y el movimiento y me jactaba de haber inventado, mediante ritmos instintivos, un verbo poético accesible, un día u otro, a todos los sentidos.»
Nos fusionamos unos a los otros gracias a las frases, cuando quedamos metidos en los ritmos que entran por nuestros sentidos. Con sus cadencias, sus asperezas o suavidades; entran por los ojos de la mente, con sus matices y claroscuros; las frases son saladas, picantes, ácidas, amargas o dulces. Ellas tienen su aroma peculiar, su perfume.
Rimbaud se enorgullece de haber inventado “mediante ritmos instintivos”, un verbo poético accesible a los sentidos. Todo está en el ritmo, cada cosa tiene su ritmo: los planetas, las estaciones, la sociedad, los cuerpos, también la conversación y el poema. Las frases se forman a intervalos de inspiración y espiración, de graves y agudos. Cada palabra tiene su tiempo de silencio. Conforman el significado gracias al silencio: sonido-silencio, sonido-silencio, y así.
El silencio está formado de “cientos y cientos de instantes en movimiento”, escribe Rainer M. Rilke. Instantes en los que se expresa lo dicho, que a veces significa tanto como lo no dicho. Todo, desde una frase amorosa hasta las que brotan de la indignación y el odio, está inmerso en el ritmo.
Crear un lenguaje que penetrará en los sentidos, es hablar de un verbo que seduzca el cuerpo con sus significados, a través de la forma, la movilísima forma. Un verdadero poema fija vértigos y significa algo distinto para cada uno. Escribe lo inexpresable con palabras plenas, desbordantes, que se salen del borde de las páginas a fuerza de significar.
En un golpe de arco, los versos se vierten en las intensidades del alma, en un in crescendo sostenido, y ya no pensamos en nada que no sea el poema. Estamos atrapados en el poema, no podemos librarnos de su influencia. Todo lo que no es el poema se desdibuja, pierde peso.
La poesía nos lleva al resplandor del lenguaje y la prisión se abre para asaltar la belleza del día sin proclama alguna, ni arma de fuego
Carmen Cristina Wolf
En Caracas
Fuente: «Vida Escritura», libro de Carmen Cristina Wolf publicado en Amazon
*Jean Nicolas Arthur Rimbaud, poeta francés, nació el 20 de octubre de 1854 y falleció en 1891 en Marsella. Su obra publicada: Una temporada en el infierno, Cartas del vidente, El barco ebrio, Iluminaciones, Poesías, Mi vida bohemia. En octubre de 2016, Ediciones Atalanta,toda la obra literaria del poeta en francés con traducción al español.
#carmencristinawolf
#arthurrimbaud
Carmen Cristina Wolf nació en Caracas. Poeta, ensayista, gestora cultural, correctora profesional de textos literarios, académicos y corporativos. @carmencristinawolf en Instagram. @literaturayvida en Twitter.
Beatriz Alicia García
UN HONDO SILENCIO
A veces
la vida parece
un hondo silencio
abriéndose
tomando
algo roto
que sin encontrar lugar
sangraba
INTEMPERIE
Cuando todo parece
trastocarse
trastocarnos
Cuando todo se derrumba
y cadáveres
se vuelven estadística
El camino a salvo
es adentro
Donde respira
lo amado
Donde late
la vida
PUERTAS
Comienzos
Finales
Infinitas
posibilidades
¿Las tomas?
¿Las dejas?
Y ¿el alma?
Ante cada puerta
se detiene
duda
sigue adelante
se devuelve
confía
desconfía
se entrega
se lanza a la aventura
encuentra
rincones de permanencia
se extravía
encuentra
trampas
trancas
nuevas experiencias.
Y ¿el cuerpo?
Se abre
se cierra
percibe
siente
disfruta
palpa
se aísla
se une
palpita
Puertas
abiertas
cerradas
Infinitas
posibilidades
¿Vas a seguir
al conejo, Alicia,
o te quedas
en el jardín?
LUGARES DONDE UNO NO VUELVE
Hay lugares donde uno no vuelve
puertas que el tiempo cierra
espacios que el tiempo borra
pero no del todo…
La memoria
tan humana
los talla en algún rincón nuestro.
Vivir es dejar atrás
ningún día se repite
ningún amor
ningún anhelo.
Hasta que llegue el olvido
la puerta
que cierra todas las puertas.
LABERINTO
Juego a perderme
en el laberinto de tu deseo,
abro puertas
sin fin,
cada vez,
el jardín se abre
para jugar,
cada vez
que te conectas
el gozo se abre,
cada vez,
el anhelo es promesa renovada.
POESÍA
Puerta abierta
baúl sonoro
que se abre
y vuela
aún en medio
de tempestades
pestes
y miserias
Poesía
te sumerges
en profundidades
insondables
oscuras
entregando luz
Poesía
corazón abierto
que respiras
entregándote
cuerpo que late
viajando por las venas
de lo humano
por los caminos del amor
y del sueño
Poesía
voz amamantada
en el silencio
fraguada en la soledad
que sin embargo
vienes de multitudes
que te han hecho
y que te harán
mientras el alma del poema
perviva.
(Los poemas pertenecen al libro inédito “La vida sigue”)
Uno de mis pasatiempos favoritos es mirar el mundo
escudriñar los corazones
tratando de entender
el cambio que el pasar del tiempo imprime en las miradas
Observo con detenimiento a las personas
sentadas en el tren
en el café
en los bancos de plaza
que caminan
Sucumbo ante la embriaguez de ciertas nostalgias que traspasan los párpados
de ciertas durezas en el gesto del rostro
de algunos hombros encorvados
del espíritu grave de «la gravedad»
Suelo inventar historias y cruzar destinos
Puedo así permitir que suceda
que ella ría de nuevo
que él la ame
que tengan hijos
que se encuentren y se conozcan en todas sus dimensiones
que se perdonen
que ella le hable
que él la escuche
que ellos vuelvan a ser o a estar
que ellos vayan a donde quieran
que ella grite
que él la sostenga
Otras historias
en cambio
son una suma de instantes vacíos blancos
de verdadero miedo
de sudor frío desde la sien hasta el infinito
absurdos como todo terror
Es allí donde se manifiesta
el poder de tu sonrisa sobre mí
devolviéndome todos los colores que se me van gastando
mientras
observo el mundo
Vivo esta vida
invento historias
escribo poesia
entretejo destinos
& & &
YA SABES
Me encontrará intacta
el amor
que de tus caricias
las manos volaron
alrededor de mis campanas
Me besarán los pies
tus labios
viandantes del tiempo antaño
huellas del regreso cotidiano
Me serás
por bien amado
en el relampago de la tristeza
rompiendo la lluvia de todos los tiempos
Me observarán
de cerca
tus pensamientos inquietos
que por hogar han escogido
los valles
después de las colinas
de mis ojos
Ya sabes
todo pasa
Cuando lo que queda
es la copa
cuando el vino nuevo rebosa
cuando el cuerpo se recuesta
cuando es el viento el que roza
ya sabes
todo pasa
menos tú
Ya lo sabes
más nada me importa
porque todo
lo que queda
lo que pausa
lo que marca con fuego
es sola y únicamente
lo que de ti se trata
©hebemunoz
Hebe Muñoz . Nacida en Pto. Cabello, Venezuela, reside actualmente en Italia. Es hija, madre, hermana, esposa, amiga, enseñante de idiomas, empleada administrativa, y poeta italo-venezolana. Ha publicado los poemarios bilingües: (it-esp) PEGASA, Renacida de las aguas (Editorial Feltrinelli. 2014), presentado en el Festival Internacional del Libro BookCity de Milàn, Italia-Sala Khaled al-Saad, MUDEC Museo de las Cuklturas. 2016; ESCUDEROS de la Libertad (Editorial Feltrinelli 2018) presentado con lectura pública en el marco del evento “Venezuela” del Festival Internacional de Poesía de Génova y EXILIADOS, historia de la diáspora venezolana en Italia (Editorial Mondadori. Crowfounding. 2019. En colaboraciòn con la fotógrafa Irene Nasoni. Edición en italiano) Ha participado como poeta invitada en diversas antologías poéticas internacionales de caracter artistico y como proyectos humanitarios, así como también, en distintos Festivales internacionales y Jamming poéticos, en vivo y on line. En el 2021, Hebe Muñoz es invitada a participar con sus composiciones en un maratón poético on line junto a varios poetas italianos. En el evento «Pesaggi dell’anima» (Paisajes del alma), organizado por el Departamento de Cultura del Comune de Caltanissetta. Sicilia. Italia. El 30 de Mayo, ARCADIA CENTRO DE ARTES, la invita a un encuentro online (https://youtu.be/znDtj-O8HS8) : Encuentro con la Poesía de Hebe Munoz. Septiembre 2021, «El jurado de la IV Edizione del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Montegrotto Terme 2021, Italia, despuès de un acurado anílisis de las obras recibidas, hace publico su veredicto concluyente : Obra Ganadora del ventiunésimo Trofeo Mujer: «Estoy hecha de tiempo». Septiembre 2021. Hebe Munoz es parte de la antología poética «Hacedoras», recopilación de voces poéticas venezolanas femeninas. Editorial Lector Cómplice. Editora: Les Quintero y Graciela Bonnet. Noviembre 2021: Una etrofa de su poesía EBBENE (Y BIEN) es seleccionada como vencedora de la iniciativa «Una poesía contra la violenza contra donne 2020» iniciativa prevista para la semana dedicada a la lucha contra la violencia hacia la mujer, organizada por la Alcadía de Fiesole, Florencia, Italia. 2021. La frase poética de Hebe Munoz quedará escrita en tres Bancas Rojas (símbolo de esta lucha) situadas en : Los Jardines públicos en Via Polifemo a Compiobbi, la Plaza Mezzadri a Caldine y en los Jardines públicos de Borgunto (“Campone”). Enero 2022: El Círculo de Escritores de Venezuela ha resuelto designarla, Miembro Correspondiente de esta Asociación.
Publica en su blog y en su Pagina Facebook IMPRESSIONI E CERTEZZE, en italiano y en español: www.hebemunoz.com

«Cuando un mensaje evidencie una «emisión de significados» fonética, gramatical y semánticamente adecuada, una precisa «intención» paralingüística y un acierto en sus «efectos» persuasivos, propiciará una pertinente cooperación conversacional entre hablante y oyente, y se puede asegurar, desde la pragmalingüística, que se tratará de un acto de habla performativo-asertivo cabalmente logrado.»
Los actos de habla asertivos son performativos, no constatativos. En la aserción comunicacional el enunciador valora el significado, fuerza y efecto del enunciado más que su constatación de veracidad/falsedad. En consecuencia, hablante y oyente han de cooperar, en términos de Grice, para inferir la intención informativa/comunicativa del discurso asertivo. Como se echará de ver, estamos haciendo una aproximación pragmalingüística al habla asertiva.
En 1962 se publicaron póstumamente, bajo el título How to Do Things with Words, las conferencias que John Austin había leído en 1955 en la Universidad de Harvard. En aquellas, su autor buscó comprender el lenguaje no en tanto que expresión o verificación de significados (decir algo), sino en cuanto realización de una acción (hacer algo). Era evidente que el filósofo británico estaba reaccionando contra una larga tradición que concebía el habla como enunciación verificativa. Piénsese, por ejemplo, en el episodio del papel y la tiza de Heidegger en La pregunta por la cosa, libro que si bien Austin no alcanzó a leer, ilustra el enfoque del cual se desmarcaba.
En aquellas conferencias, Austin desarrolló la noción de «actos de habla» para subrayar el carácter actuante del lenguaje, y ya en la primera lección concibió dos tipos: los «constatativos», en los que el receptor constata la veracidad del enunciado, y los «performativos», aquellos en que se realiza una acción sin que el oyente verifique la verdad del mensaje. Estos se dividen en tres: locutivos, ilocutivos y perlocutivos, todos de capital importancia en la aserción comunicacional.
Los actos de habla locutivos se corresponden con la locución conversacional, es decir, con la enunciación oral del mensaje, y suponen, a su vez, tres acciones o tipos de emisiones de cadenas: de fonemas o sonidos (nivel fónico), de lexías o palabras (nivel morfosintáctico) y de semas o significados (nivel léxico-semántico). Constituyen la base de todo enunciado asertivo, pues sin una adecuada construcción en los niveles ya mencionados, no es posible cumplir el principio de cooperación ni lograr la aserción comunicacional. Están asociados a los verbos decir, pronunciar, explicar, etc.
Si la enunciación oral, por ejemplo, adolece de fallas en la fonética, aquella se traduce en yerros de dicción que dificultan su decodificación. Si los gazapos son de tipo gramatical, se afecta la cohesión del discurso, lo que disminuye la comprensión de este. Si los problemas están en el orden semántico, queda comprometida la coherencia y la semiosis del mensaje, todo lo cual merma considerablemente la capacidad de aserción comunicacional. Un enunciado comienza a ser asertivo cuando su locución es precisa.
Los actos de habla ilocutivos se realizan «al decir algo» y se corresponden con el modo o «intención» con que se dice. Tratándose de emisiones orales, atañen a la enunciación más propiamente y a su fuerza intencional. Así pues, la manera como se enuncia un mensaje (volumen, ritmo, tono, etc.) implica una intencionalidad que el oyente debe inferir, si el hablante la ha comunicado a aquel, tácita o explícitamente, con la propiedad del caso. Están vinculados a los verbos informar, ordenar, asegurar, advertir comprometerse, etc.
Si un mensaje está adecuadamente construido como acto de habla locutivo, pero ilocutivamente carece de la intención necesaria —porque el volumen, el ritmo, el tono, las pausas o cualquier otro rasgo paralingüístico no esté pertinentemente codificado—, pierde la fuerza intencional y con ella el valor asertivo, pues esta es el segundo elemento esencial a una afinada aserción comunicacional. Una enunciación asertiva debe tener claridad intencional.
Los actos de habla perlocutivos se realizan «por haber dicho algo» y se corresponden con los «efectos» del decir. Guardan relación con el valor persuasivo (retórico) del discurso. Atañen al enunciado y su estructura argumental, por lo que podría decirse que se trata de lenguaje actuante que produce acción, el nivel más performativo de la enunciación. Se relaciona con verbos como persuadir, convencer, disuadir, sorprender, etc.
Cuando un mensaje evidencie una «emisión de significados» fonética, gramatical y semánticamente adecuada, una precisa «intención» paralingüística y un acierto en sus «efectos» persuasivos, propiciará una pertinente cooperación conversacional entre hablante y oyente, y se puede asegurar, desde la pragmalingüística, que se tratará de un acto de habla performativo-asertivo cabalmente logrado.
Ahora bien, ¿qué significa exactamente «una pertinente cooperación conversacional»? Implica, en términos de las máximas conversacionales de Grice, que la cantidad de información manejada está ajustada, que esta no se falsea, que los hablantes consiguen inferir/contextualizar la intención informativa/comunicacional de su interlocutor y que el intercambio comunicacional se lleva a cabo en la mayor claridad posible. Todo, en su conjunto, hace, en resumidas cuentas, que los dialogantes expresen sus derechos y necesidades en libertad, con respeto y sin perder de vista su contexto.
La comunicación asertiva implica una profunda valoración de los rasgos performativos de los actos de habla, lo que supone asegurar el significado, fuerza y efecto de aquellos. Los hablantes no asertivos, por el contrario, prestan más atención a los aspectos constatativos del habla: no se preocupan tanto por el carácter actuante del lenguaje como por su validez en términos de verdad/falsedad, con lo cual suelen partir de la creencia de que los otros intentan falsear sus enunciados. En consecuencia, se sienten amenazados y en la obligación no de expresar respetuosa y firmemente sus derechos y necesidades, sino de protegerlos/defenderlos, pasiva o agresivamente.
En conclusión, el carácter performativo de los actos de habla asertivos exige que tanto el enunciador como el enunciatario cooperen no solo en la dinámica dialógica del intercambio conversacional, sino en la mutua construcción de un hablante asertivo. No hay emisor asertivo sin receptor asertivo, y viceversa. La aserción comunicacional pide dialogizar contenidos humanos, existenciales, más que solo conceptuales, esto es, poner en sintaxis la libertad y la responsabilidad.
© Jerónimo Alayón
Fuente: El Nacional
Alayón, Jerónimo. «El carácter performativo de la comunicación asertiva». El Nacional. 7 de octubre de 2022.

Antigua declaración de amor
Mi corazón nunca será tan amplio y transparente
Como la sensación de espacio donde caben los cerros
Con lunas, tunas, galaxias, almendrones, mercados persas, ferias quirománticas,
Escuelas y hospitales, calles de Nueva York, mangas de coleo,
Valles de proponer trigales y aceitunas
Pero al pensar que estoy en tu presencia
Lo inundas invocando verdolaga,
Jacintos de agua, margaritas libres desaforadas hadas,
Rebelión de grillos
Fresco pasto sobado por el aire que usaron los rosales
Y es probable que me sobrevuelen
Hasta amasar fortuna en mi diabetes
Mariposas de sangre revoloteando alegres
Y mi pasión se acerque en su caballo para beberse tu expresión de arroyo
Lo que mi madre quería
A mi madre le bastaba una taza de café
para mantenerse activa en el sueño y la verdad
creo que podía estar un año sin morirse ni entristecerse con apenas tener una taza de café en su mano derecha pequeña y delicada a duras penas
Pero jamás sabré a ciencia cierta qué preferían sus gustos ancestrales
resguardados como joyas en su particular espíritu
que se intuía como una racha antiquísima de vapores vegetales
Ella solo hacía cosas para los demás hervidos,
frituras, dulces de lechosa, de cabello de ángel, guarapos de llantén, emplastos de sábila
remedios para el asma y para el pasmo
Su jardín era una posesión tan adorada que sembraba sin parar hasta preguntarse a veces qué mata será esta
Sé que le encantaba vivir
aunque casi nunca la vi celebrar algo porque trabajaba sin horario
y se dedicó a morir lentamente a los 94 años de edad aferrada a un enorme corazón
hinchado de bondades y por la picada de un insecto
que la conoció en su juventud y no resistió la tentación
Vi un tigre entre el monte
desde la ventanilla
estaba echado en la hojarasca
y me miró a su vez
Eso que he visto
unos amigos molestos y ofendidos
me dijeron que aquí no hay tigres
Si el tigre parlamenta en su milenario idioma
contará que me ha visto en una ventanilla
y es seguro que los tigres le responderán:
las mujeres dicen que no hay hombres
Le conté a mis amigas que vi un tigre
preguntaron ofendidas y molestas
¿cómo sabes que no es una tigra?
Fui al oftalmólogo para que me viera
y terminó temblando como un conejo
(Poemas del libro «Poesía y lecturas de poesía», Editorial Ítaca 2021, Editores: Eziongeber Álvarez y Milagros Mata-Gil
José Pulido. Poeta, escritor y periodista venezolano, nació en Villa de Cura, el 1° de noviembre de 1945. Actualmente vive en Génova, ciudad de Italia. Estuvo a cargo de la revista BCVCultural, del Banco Central de Venezuela hasta el año 2012. Y de la revista Circunvalación del Sur editada por el Círculo Metropolitano de poesía, 2008. Dirigió las páginas de arte de El Nacional (1981-1988), El Diario de Caracas (1991-1995) y El Universal (1996-98). Miembro fundador de los suplementos Bajo Palabra (Diario de Caracas-1995) y El otro cuerpo (Suplemento del Ateneo de Caracas, en El Nacional-1997-1998). Jefe de redacción, bajo la dirección de Salvador Garmendia, de la revista Imagen (1994-1996). Corresponsal de Agencia Venezolana de Noticias, Venpres en Perú, 1990. Corresponsal de la Organización de Estados Iberoamericanos, (Ciencia y Cultura)1992; y asesor del Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber. 1996.
En el 2000 le fue otorgado el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos.
Obtuvo el segundo premio Miguel Otero Silva de novela, que promueve la editorial Planeta, con su novela Una mazurkita en La mayor.
BIBLIOGRAFÍA
Poesía:
Esto, García Hijos, editores. 1971.
Paralelo Lelo, García Hijos, editores. 1971.
Los Poseídos, Ediciones Pavilo. 1999.
Peregrino de vidrieras. Ediciones Pavilo. 2001.
Duermevela. Ediciones Pavilo. 2004. Los espacios del adiós y otros poemas, Editorial Ítaca
Es coautor de los poemarios: Linajes. 1994. Vecindario. 1994. Cortejos. 1995. Invocaciones, 1996, editados por Ediciones Pavilo.
«Poesía y lecturas de poesía», Editorial Ítaca 2021, Editores: Eziongeber Álvarez y Milagros Mata-Gil
Narrativa:
«Muro de confesiones», entrevistas. Ediciones Academia de la Historia. 1985.
«Pelo Blanco», novela, Editorial Planeta. 1987.
«Una mazurkita en La Mayor», novela, Premio Otero Silva, de Planeta, 1989.
«Vuelve al lugar que se te ha señalado», cuentos. Ediciones Contraloría General de la República.
Un cuento de este libro fue publicado en Narrativa venezolana attuale, Bulzoni Editore, Roma) (1995) (Consiglio Nazionale delle ricerche). A cura di Judit Gerendas e José Balza. Ulzoni Editore-Roma. 1995.
«Los Mágicos», novela, Monte Ávila. 1999.
«La canción del ciempiés», novela, Editorial Alfadil. 2004.
«La sal de la tierra», entrevistas, Banco Central de Venezuela, 2004.
«El bululú de las Ninfas», novela, Editorial Alfa, Colección Orinoco, 2007.
«Dudamel, la sinfonía del barrio», biografía, Libros de El Nacional. 2011.
«El requetemuerto», novela, Ediciones B. 2012.
«Los héroes son villanos tímidos», cuentos, 2013 Otero Ediciones.
Forma parte de la Antología en homenaje a Miguel de Unamuno, XV Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca 2012
«Luis Domínguez Salazar: El pintor de los misterios», biografía. 2013.
«Ponzoña de paisaje», novela. 2015, Editorial Negro sobre Blanco.
Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos. Antología en homenaje a las universidades de Salamanca y San Marcos de Lima, y a los poetas Diego de Torres Villarroel y Alejandro Romualdo) Salamanca 2018.
Invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova en 2018.
Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas desde hace más de treinta años en Serie José Pulido pregunta.
Biografía cortesía de © Escritores.org
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Editora: #carmencristinawolf @carmencristinawolf en Instagram @literaturayvida Twitter

TRÍA
He aprendido a querer a las tres; vivo con ellas.
Una incita la vida, establece la casa, recorre el mundo;
atiende un empleo, riega las plantas y ayuda al prójimo.
La otra engendra gozo, se deleita con el cuerpo y con la mente;
disfruta las caricias, los aromas, la música,
el cine, la lectura y el ingenio.
La tercera recuerda, vacila, sufre;
a veces, en silencio, se inquieta y se desvela.
Una tiene las manos ocupadas;
la otra, una sonrisa en la boca;
la secreta trasiega un llanto entre el corazón y el alma.
Una es madeja, vínculo, sucesión;
la otra, eslabón, trozo, segmento;
la recóndita: cieno, grumo, unto.
Una es hueso,
la otra, piel;
la que está oculta, sangre.
Al escribir, como un prisma, enlazo las tres, inmaculadas.
Gisela Cappellin (Caracas, 1959). Educadora, poeta, narradora y editora. Cursó estudios de Educación en la Universidad Metropolitana y de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. Se ha dedicado profesionalmente a la Educación Pre-escolar. En 1983 funda el Centro Infantil Vizcaya, institución educativa que desde entonces dirige. Ha publicado: Roraima: cuaderno de viaje (2005); en Poesía: Sicalipsis (2007), Poemitas. Palabras de estimulación sensorial (2016). En narrativa: La cena (2009), Primavera en Berlín (2010), Espacios privados (2013), Lunas compartidas (2021). En su sello editorial Gisela Cappellin Ediciones ha publicado a importantes autores venezolanos como la reconocida poeta y editora Carmen Verde Arocha con su libro de poesía Canción gótica (2018), al productor musical, cronista escénico y libretista Federico Pacanins con sus Haikus caraqueños (2019), y a la poeta María Dolores Ara y la diseñadora gráfica Elena Terife con un libro titulado Recetas infalibles para sufrir con propiedad (2020).
@giselacappellinediciones
https://giselacappellin.wordpress.com/
POSTALES DE GEORGIA
Por Georgina Ramírez
RED LIGHT DISTRICT
Un tren que viaja a prisa
sucumbe a tu esencia
diáfanas contradicciones
Vistes de seda y tulipanes
impregnas con tu aroma
los rostros que te traspasan
el bajo vientre
paseándote con la ingenuidad de un niño
en bicicleta
Cae la tarde
los maniquíes cobran vida
placeres fingidos detrás de una vitrina
amores de emergencia
Baco triunfa una vez más
Ámsterdam cae
Bebida fumada
Al otro lado
Van Gogh
pierde una oreja.
HAITÍ
Hoy hice para ti una pequeña maleta
Agua
pan
chocolate
y un poema
La tierra se abre a tus pies
se traga la casa
tu gente
se traga tu risa
Te escupe de vuelta con la piel llagada
Cierro mis ojos para no ver tu llanto
pero el llanto no cesa
Se hace eco en mi almohada
que apenas puede soportar mi insomnio
que ya no puede contener tu imagen
Quién sostiene una vida que cae.
LA VOCAL DEL EXILIO
Hoy que el país es desamparo
recojo a todos mis hermanos
que son la diáspora del mundo
los aferro a mi vientre
queriendo gestarlos
parirlos nuevamente
en un suelo menos incierto
Inventar para ellos
un idioma universal en mis entrañas
que nunca estén solos
en ningún comienzo
pido una letra para nombrarlos
No he aprendido a estar entera
si alguien pierde un pedazo
Tal vez por eso
hoy soy tan solo un fragmento
Un trozo de tierra sin tierra
*Selección del libro Postales de Georgia
©Georgina Ramírez
Georgina Ramirez (Venezuela 1972)
Actualmente reside en Santiago de Chile. Creadora y directora del movimiento cultural LA PARADA POÉTICA. Sus poemas han sido publicados en las antologías poéticas: El Ojo Errante (Venezuela); La Mujer Rota (México); La voz de la ciudad (Venezuela); Miradas y palabras sobre Caracas, para bien o para mal (Venezuela); Arte Poética (Argentina); 102 Poetas Jamming (Venezuela); Aquel invierno que gritamos (España); antología Fragua de preces, (España). Autora de: Piel de Durazno (plaquete de poesía) Taller Editorial El pez soluble; Lo que calla la noche, Ediciones del movimiento; Daño oculto, Oscar Todtman Editores
#GeorginaRamirez @laparadapoetica en Twitter
#carmencristinawolf editora
A continuación, fragmentos del prólogo del libro Postales de Georgia
Este libro que la poeta venezolana Georgina Ramírez publica en Chile, obtuvo la Beca de Creación otorgada por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura 2020. Esto nos indica que su extraordinario proyecto poético que comenzó siendo una niña muy pequeña, no es solamente reconocido en su patria latinoamericana y en Europa. Y ahora es una poeta nuestra refugiada en Chile, un regalo para la poesía.
(…) Así veo a Georgina Ramírez Avilé: la mujer que escribe su tierra para no olvidar, ni que la historia olvide que toda dictadura es infernal y cavernaria. (…)
La tercera parte se cierra con Un dolor llamado país, donde podemos ingresar en la fragua misma del sufrimiento y del horror. Solo me permito la libertad de reproducir completo el poema que inicia el capítulo final como un epítome del infierno poetizado por la espléndida y eficaz mano-corazón-mente de Georgina Ramírez, un nombre para recordar porque fiel a Tolstoi que aconsejó a todo escritor pintar la propia aldea para ser universal, se cumple a cabalidad en estas Postales de Georgia. (…)
LA VOZ DE MIS HERMANAS
Por María Antonieta Flores
la fatalidad
siempre serán los vientos del mar del norte
y tus labios pronunciando su nombre
siempre será tu cuerpo bajo su cuerpo
sorprendido
siempre será amar en una lengua extranjera
padeciendo la intemperie
frisando las palabras con dolor
tres noches escritas en el presente
un siempre del instante
tu lenta saliva deglutida en angustia
las paredes filtradas por el deseo
siempre la señal
siempre desventura
y un temblor en los sedientos labios
memoria de otra tierra
por la moneda que entregaste a un prisionero
me llevaste amarrada
en frágil hilo de palmera
a merced del odio de tus mujeres
que empezaron a cavar lámparas oscuras
con furia sobre mi recuerdo
mi piel carece de parientes
mis ancestros se han alejado
los tuyos me abrazan
y solo a ellos les pregunto mi nombre
las palabras tensan el cuero
palabras bajo las manos que tocan
los rastros de caolín en el rostro
tu padre acerca sus manos
pide la ofrenda de las hijas
en el plato donde todos comemos
donde tu vida se salva
en privilegio de heredero
un cuenco con agua
vienen los guerreros de benin
el antiguo reino
en tus manos hierros y tuercas
su sangre hizo tu sangre
ahora despierto
el dolor cruza la respiración
la sombra sobre el tiempo
rota la tranquilidad
no hay sangre sino polen
el duro metal de los sueños
lo sólido se vuelve líquido
en las altas temperaturas
las armas para la guerra
los utensilios domésticos los aretes
y las sortijas para el amor
cuidas de ti mismo
pero mis ojos vigilan tus movimientos
queriendo alcanzarte
por eso me he hilado una túnica
para hacerme opaca
sigo tus pasos como un espectro
el cuerpo se hinca
implorando clemencia para los suyos
el tejido se desgarra con la espera
para que sus hilos sean del viento
mi rostro se recoge tras el abanico
y deposita el amor en celdillas de cera
una mujer ha perdido cinco horas de tu vigilia
escribe
siempre debe lavar los metales
orar caminar en el atardecer
el cuchillo en el piso señala un rumbo
(Del poemario La voz de mis hermanas de María Antonieta Flores)
María Antonieta Flores. (Caracas,1960). Poeta. Magister en Literatura Latinoamericana. Ha publicado en poesía: El señor de la muralla (1991), Canto de Cacería (1995), Presente que no en ausencias (1995), Agar (1996), criba de abril (1998), Los trabajos interminables (1998), índigo (2001), limaduras (2005), la voz de mis hermanas (2005, 2022), regresaba a las injurias (2009), madera de orilla (2013, 2018), temples (2014), deletérea (2015), las conductas discretas (2020), los gozos del sueño (2021). En ensayo, Sophia y mythos de la pasión amorosa (1997) Premio de Ensayo Literario de la IV Bienal de Literatura Mariano Picón Salas 1997 con Espiral sonora. Lectura de Ida Gramcko. Autora del monólogo Como una mariposa, estrenado en 2018. Recibió el Honor prizes (for complete work) Naji Naaman’s Literary Prizes 2016, (Líbano) y el Premio Anual Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana 2001 (entre otros reconocimientos de carácter nacional). Finalista del VII Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador en 2020. Traducida a seis idiomas, su poesía está incluida en más de veinte antologías nacionales e internacionales; entre ellas, Rasgos comunes. Antología de la poesía venezolana del siglo XX (Pre-Textos, 2019). Presencialmente, ha participado como poeta invitada en distintos festivales y encuentros internacionales en Colombia, Brasil, Argentina, México, Rumania, Austria, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Perú y también en encuentros virtuales. Es editora y fundadora de la revista de poesía digital el cautivo http://elcautivo.net/, creada en 2004.
Naria Antonieta Flores @epifitas Twitter
Editores: Carmen Cristina Wolf y Edgar Vidaurre
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De la memoria del pasado a la ciencia ficción del futuro
Por Lidia Salas
Termino de leer: Relatos de la Tierra Negra (Caracas, 2017) de Alvaro Pérez Capiello, una historia ubicada en Weiser Village, una aldea de Norte América durante la guerra de la búsqueda del oro.
El tema trata de los límites que el poder impone a la población a través del miedo, de la codicia del hombre simbolizado en la leyenda del Dorado, una fortuna en oro escondida debajo de las aguas de una laguna, del regreso de los Anunnaki, hombres prehistóricos de gran tamaño y una presencia terrorífica, y el coraje de dos jóvenes: Herbert y Lisset, quienes desafían la prohibición de salir al bosque en noches de luna, y se adentran a las tierras negras enfrentando varias aventuras.
El misterio de lo fantástico se entremezcla con la presencia de extraterrestres, quienes, supuestamente, poseen tecnología avanzada y someten a los pobladores con sus luces, ruidos y aterrizajes en la laguna, para robar el áureo metal, el que necesitan para resolver problemas en su planeta.
El terror impide a los humanos observar y analizar, aún más, dejan sin nombre las criaturas que los amedrentan y simplemente las llaman «aquellos». Los «aquellos» roban y desgarran sus ganados y los han convertido en un pueblo donde el sonido del cuerno avisa la orden de encerrarse y permanecer en sus hogares durante las noches oscuras, donde el narrador emplea adecuadamente su relato comunicando suspenso y misterio.
Muy bien descritos los personajes con sus costumbres y vestimentas, sobre todo la personalidad del alcalde. Como lectora hubiera deseado que se diera mayor extensión a la pequeña novela, sobre todo, no pasar someramente sobre la descripción de la ciudad de oro sumergida en la laguna. Celebro la perseverancia de Pérez Capiello en la escritura y recomiendo la lectura de este pequeño libro ampliamente.
Lidia Salas
En Caracas
Álvaro Pérez Capiello es venezolano, profesor universitario, economista egresado de la Universidad Católica Andrés Bello con postgrado en Barcelona, España. Entre sus novelas podemos mencionar Guardatinajas, Sombras bajo el sol, Laberinto de ilusiones , El Bar de Luso, que recibió la Mención de Honor del Premio de Novela Enrique Bernardo Núñez. Las pinceladas de la inmortalidad y otras. Sus libros se encuentran en Amazon. Su obra aparece reseñada en numerosas antologías locales y foráneas.
Lidia Salas @lidiaspo
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El fulgor de la paz
Por Magaly Salazar Sanabria
La flor del “no me olvides”
es preludio del amanecer.
El alcatraz anuncia las sardinas.
Tu rostro es un paisaje que espera.
El hambre es una bandola sin sonido
pero aun con el vuelo menguado,
aun con el sueño en los párpados,
aun con el corazón entre las piedras
nunca bebimos agua del olvido.
Hay una imagen que tiembla,
un pedazo de tierra para asirnos.
Necesitamos con urgencia las estrellas
y ellas comenzaron a elevarse por las noches
sobre nuestros techos.
Relampaguea en las tinieblas
y centellea el fulgor de la fe.
Queremos ser amados,
Libertad y respeto
más allá de los términos,
amor hecho un común abrazo,
canción perenne,
vibración que nos salve y bendiga,
lucidez para habitar el suelo de la redención.
No queremos escribir el último verso de un poema
porque en todo grano de tierra reconciliada
sobre las grietas de nuestros pesares
escribimos tu nombre y suspiramos
con apretones apacibles:
Venezuela.
Un pájaro abre sus alas en el cielo.
Invocamos el sahumerio de lo bueno,
el incienso de la paz
y entre los crepitantes
deseos de nuestros labios
hallo una sola palabra
para alejar lo oscuro:
VENEZUELA
Magaly Salazar Sanabria Nació en La Asunción, Nueva Esparta, Venezuela , Licenciada en Letras en la U.C.V., Magíster en Literatura Hispanoamericana en la U.P.E.L.
Estudios de Doctorado en la Universidad de Barcelona, España en Filosofía y Ciencias de la Educación. Doctora en Cultura y Arte para América Latina y El Caribe de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (2012), Nombre de la Tesis Doctoral: “El mar y la religiosidad en la canción popular y tradicional margariteña desde una visión poética”. En el Vicerrectorado de Extensión de la UPEL, dirigió la Revista de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador “Opinión Pedagógica” (1987- 1990). Más tarde, fue Co-Directora de la Revista “Topoi” del Departamento de Castellano, Literatura y Latìn del Instituto Pedagógico de Caracas. Fue Secretaria General de la Asociación de Escritores de Venezuela, Zona Metropolitana de Caracas.1989-1992 . Representó a Venezuela como Directora del Capítulo de Caracas (III Encuentro de las Academias Iberoamericanas de Poesía), en Georgetown University, Washington USA.1997. En University of West Indies de Barbados dictó el curso Cultura Latinoamericana, auspiciado por la Cancillería Venezolana, (sept-Dic 1998). Secretaria de Actas del Círculo de Escritores de Venezuela 1995–2000. Directora de la Casa de la Cultura “Monseñor Nicolás E. Navarro” de La Asunción, 2000-2003. En 2011, fue Jurado de la XVIII Edición de la Bienal “José Antonio Ramos Sucre” Mención Poesía. Universidad de Oriente. Ha sido invitada para participar durante las 4 ediciones de la Feria Internacional del Libro del Caribe (FILCAR), celebrada en la Isla de Margarita. Ha escrito varios artículos y poemas en las revistas: Aremi, Poda, Tropel de luces, Letras, Topoi, Opinión Pedagógica, Investigación y Postgrado UPEL, Revista Nacional de Cultura, Tiempo Real,USB, en la revista Internacional de poesía Autana y en periódicos nacionales y extranjeros. Actualmente, Vicepresidenta del Círculo de Escritores de Venezuela, miembro del Pen Internacional y Ex-Secretaria de Actas de la Asociación de Profesores del Pedagógico de Caracas.
Condecoraciones:
?Obras publicadas:
Sus obras han sido reseñadas en varias Antologías de Poesía, entre ellas:
Redes sociales: magalysalazar.com.ve Instagram: @florasuntina Twitter: @flordisidente Facebook: Magaly Salazar Sanabria
Selección de poemas de «ESCRIBIR PARA EXISTIR»
DUEÑA DE MI PROPIA HUELLA
Capturo el frío intenso de la noche
bajo una pelambre oscura y pretenciosa
Dejo mi huella en el bosque del misterio
lo camino, lo descubro y lo poseo
y él me tienta con sus voces seductoras
pero soy sorda al sortilegio de promesas
ya no me seducen, ya no me las creo
Las conocí desde adentro y me dejé llevar por ellas
como si fuera ingenua y aún creyera en quimeras
como si estuviera hecha de barro y plastilina
como si no tuviera cicatrices selladas por el fuego
Pero ya me sacudí el manto de la noche
aquel que veló mis ojos
aturdió mi instinto
y me hizo sorda ante mi propia conciencia
Ahora transito mis propios caminos
dejo atrás los espacios que me alteran
Me conformo con mirar a la luna y contarle mis penas
solo creo en la magia que cubre mi propia piel
la que me ha convertido en loba solitaria
la que me arrulla por la noche y me calienta la espalda
Ni las hadas me confunden esta noche
Hoy, soy la dueña de mi propia huella
HECHA DE ALGO NUEVO
No reconozco mi propia voz
No reconozco mi propio silencio
Escucho el eco lejano de lo que solía ser
Sigo el hilo dorado que me regresa a mi nombre
Soy una extraña que se habita a sí misma
Soy un experimento que se salió de control
Debería estar llorando, debería tener miedo
Debería estar temblando, debería estar sufriendo
pero me recorro la osamenta sin pretexto
en mis curvas y agujeros me detengo
Me descifro a mí misma debajo de las sábanas
Me miro desde lejos esperando una reacción,
un descuido, una emoción o un suspiro
que me devuelva a la mujer que rentaba mi cuerpo
una pista que me diga dónde buscarme y hallarme
Porque no me encuentro bajo esta piel
porque no me cuadra mi propia sombra
Sigo los pasos que me trajeron a este limbo
buscando pistas que me aten al recuerdo que me guardo
Aunque ya no me lloro, ni invoco, ni me busco
No me espero a mí misma detrás de una esquina
No me extraño
me dejé atrás por razones que no entiendo
pero en el fondo, sé que es lo correcto
en el fondo, sé que estoy hecha de algo nuevo
SONRÍE PARA LA FOTO
Sonríe para la foto, niña
que no se note que has llorado
Cúbrete los ojos hinchados
pellízcate las mejillas
pon brillo y color a tus labios
Viste de Dior y cúbrete de Chanel
Esconde tu sufrimiento; niña
barre tus miserias y enojos
Haz una pila y métela bajo la cama
Si te partieron los huesos, niña
Si te agrietaron el alma, chiquita
Si tienes cubierta la cara de cenizas
y tus heridas aún sangran y claman…
No les hagas caso, moza
Ponte maquillaje y sonríe para la cámara,
que el click dura segundos
y casi no duele nada
Luego ven a mis brazos
y yo guardaré tus lágrimas
Consolaré tu aliento
y besaré tu alma
Pero aquí en silencio
Pero aquí en la calma
Para que nadie sepa…
Para que nadie opine
Para que nadie diga y haga…
Ponte tu maquillaje
y sonríe para la cámara
LA CULPA
Oscura y silente, agachada y prudente
no la veo y allí está
Nunca la presiento, no avisa su llegada
jamás llama a la puerta
Aparece en medio de la noche
como un naufragio inevitable
Aparece y me conmueve los cimientos
los sacude y los destroza
Aparece y me roba el aliento
la tranquilidad y el sueño complaciente
La verdadera villana de mis cuentos infantiles
La que mueve los hilos en el escenario oscuro
La que asusta más que un lobo
La que sabe dónde duele más
La que elige el lugar exacto para inyectar veneno
La que sabe de ti más que tú misma
la que te adivina
te revela
y te descifra
Siempre oculta y sigilosa
capa tras capa
siempre viva y fulminante
a pesar de esas capas
No hay escape posible de la culpa
es inevitable como el aire
Te rodea el alma con sus garras
te despierta a medianoche
Te hace aullar en sueños
te hace rogarle a Dios
Y un lamento se escapa de tu alma
Un ruego apenas audible
Un llanto quebrado
Un grito ahogado
Un “por favor”
Y rezas en cinco idiomas
inventas una oración
Súplicas por ser absuelta
imploras por un perdón
Pero la culpa no sabe de ruegos
Ella no absuelve, no perdona y no libera
Ella es absurda y volátil
Feroz y caprichosa
Absoluta y pretenciosa
De ella no escapas
ni dormida ni despierta
Allí donde te atrapa
te devora
QUÉ HERENCIA DEJARÉ A MIS HIJOS
El dedo de mi abuelo se levanta y me apunta desde su tumba
Me invita a acompañarlo al pasado y voy con él.
Me siento en sus piernas y apenas mido medio metro
Me recuesto en su regazo y recuerdo el olor a polvo húmedo
y los colores grises que se mezclan
la tela raída y la vieja casa que sigue igual en mis recuerdos
Mi abuelo me pregunta qué hice con su herencia
con la fuerza que lo impulsó a seguir vivo en el horror
con el camino que lo sacó de entre alambres llenos de púas
con el valor que lo empujó puertas afuera
de una Europa llena de espanto, muerte y terror
El me inquiere para saber qué hice con su nombre
y con los momentos que atesora mi inocencia
Me quedo sin respuesta pues su legado son palabras y ejemplos
dignidad, moral y presencia…
Y yo solo he guardado fragmentos de palabras
y la imagen de un hombre alto que luce gigante en mi memoria
El dedo de mi abuelo me señala mis errores
y no tengo respuestas ni para él ni para mí
Me queda grande su mirada bondadosa
Revivo su imagen repleta de decencia
su andar pausado y su pensamiento rápido
Su nombre grande y su apellido eterno
En cambio, yo soy ajena y pasajera
Soy levedad, sueño y suspiro
No seré recordada en una poltrona con olor a infancia
Mi nombre no tiene anclas
está escrito en la arena del desierto
en la espuma de la ola que revienta contra el viento
No tengo una excusa guardada en el bolsillo
No tengo un pretexto que justifique lo ligero
Mis pasos no retumban y mi aliento se hace pequeño
No soy el gigante que se levanta entre las actas
Mi firma nunca será historia
Mi abuelo se levanta y me señala sin querer
lo que nunca fui, lo que nunca llegaré a ser
¿Y qué herencia dejaré a mis hijos?
Si soy una lluvia pasajera
una hoja llevada por la brisa
No puedo evitar su llanto, no puedo calmar su sed
Dejo pasar tormentas que nunca supe evitar
No soy suficiente, no alcanzo ni abarco
¿Qué herencia dejaré a mis hijos?
Apenas soy un poema doloroso
una carta sin firma que no llegará a destino
Mi abuelo se levanta y me apunta con su dedo
Me recuerda sin querer que él es montaña en mi memoria
Yo apenas soy la brisa que mece alguna rama
el ruido ligero de unos pasos sin rumbo
palabras escritas en un frasco de nieve al sol
LA LUZ QUE ENCENDEMOS, LA LUZ QUE HEREDAMOS
Veo el brillo de las llamas proyectadas en la ventana
y siento que las sombras van quedando atrás
Este es el mismo brillo que acompañó mi niñez
cada año en diciembre
cuando la familia se reunía alrededor de una janukiya[i]
construida con tapas de refresco y cartón reciclado
Sigo siendo la niña que apostaba sus monedas
en las vueltas de un juguete de madera
Sigo siendo la niña que esperaba el regalo
que cada año le entregaba su abuela
Es el mismo aroma de azúcar, canela y aceite
el que se respira en mi casa, la de ahora
y la que se queda flotando en mis recuerdos
La festividad de Janucá se aferra a mi pasado
mientras se encadena a mi presente
Soy macabea por momentos
Yo también he presenciado algún milagro
Hoy seguimos venciendo las sombras una luminaria a la vez
Proyectamos la luz que nuestros padres nos legaron
Nos volvemos lámparas y candelabros
Nos volvemos latkes[ii], canciones, velas de colores
aceite de oliva y niños hipnotizados
Estamos hechos de pequeños y grandes momentos
de cantos, melodías, bendiciones
Estamos hechos de pequeños y de grandes milagros
Los que vimos y los que nos contaron
Hoy prendo la janukiya con mi esposo y mis hijos
y lo celebro junto a Matitiahu[iii].
Hoy las pequeñas velas proyectadas
vuelven a vencer las sombras, el miedo y los obstáculos
Hoy más que nunca, somos la luz que encendemos
Hoy más que nunca, somos la luz que heredamos
©Raquel Markus – Finckler
Del poemario Escribir para existir. Editado por el Grupo Editorial Bernavil Internacional, mayo 2022
[i] La menorá es un candelabro de siete brazos utilizado en las sinagogas. Pero la janukiyá tiene nueve y se usa solamente durante Janucá. … La tradición indica todas las velas de la janukiá deben estar al mismo nivel, salvo el shamash, la novena, que enciende las otras ocho.
[ii] Los latkes son pequeños pastelitos o tortitas fritas cuya base es la papa rallada y el huevo. Hoy en día se pueden encontrar muchísimas variantes combinando otros ingredientes, verduras y aderezos, sin que exista una receta única y válida.
[iii] Fue un judío que ejerció como Kohen («sacerdote»), cuyo papel en la Revuelta de los Macabeos contra los seléucidas se cuenta en los Libros de los Macabeos. Jugó un papel central en la historia de la Janucá, y como resultado, es nombrado en la oración judía tras la comida y en la Amidá, festival que dura ocho días.
Síntesis biográfica de Raquel Markus – Finckler
Periodista, escritora y poeta venezolana. Esposa de Michel Finckler, mamá de Samantha Yael y Joel Samuel. Graduada de Comunicación Social, mención Periodismo Impreso con Diplomado en Comunicación Digital de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, Venezuela. Graduada del Taller de Poesía ofrecido por el reconocido poeta venezolano Harry Almela impartido por el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) de Venezuela. Ganadora de la modalidad de poesía del Certamen Internacional “Notas Migratorias César Vallejo 2021”. Organizado por la Fundación Universidad Hispana. Acreedora de la distinción Doctor Honoris Causa, mención Derechos Humanos, otorgado por la Fundación Universidad Hispana, Proyecto de Desarrollo Perú Cordilleras, Asociación de Periodistas Peruanos en el Exterior, Novel International University, Cámara de Comercio de Jesús María y el Instituto de Estudios Vallejianos, por haber obtenido el Primer Lugar, en la modalidad de poesía, del Certamen Internacional Notas Migratorias César Vallejo 2021. Ganadora del Primer Lugar de Poesía del Segundo Encuentro Literario Solidario Internacional Distrital 2021 – 2022, correspondiente a la Coordinación Rotary Club Playa Ancha, de Valparaíso, Chile.
Elegida “Poeta Oscar Wilde Venezuela 2022”, en el concurso internacional de poesía organizado por el Grupo Editorial Bernavil Internacional. Resultados anunciados en junio de 2022. Finalista de Poesía del Concurso del XIX CERTAMEN INTERNACIONAL DE MICROCUENTO FANTÁSTICO Y DEL XIII CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA FANTÁSTICA miNatura 2021 de España. Resultados anunciados a principios de diciembre de 2021. Solo se eligió a un ganador y 4 finalistas entre cientos de participantes.
Autora del poemario “Escribir para existir”. Avalado y auspiciado por la ONG Espacio Anna Frank. Prólogo de Javier Vidal Pradas. Presentación de Ruth Capriles. Editado por Joiner Bernavil del Grupo Bernavil Internacional. Se encuentra disponible en Amazon (versión tapa blanda y Kindle).
Miembro activo del Comité Venezolano de Yad Vashem. Miembro Activo del Círculo de Escritores de Venezuela. Columnista de opinión de las plataformas electrónicas Diario Judío de México y de Ideas de Babel. Ganadora y finalista en diversos concursos literarios y poéticos en América Latina y España. Autora y editora de varios libros publicados. Ha participado en varias antologías de poesía hispana. Editora de revistas, boletines electrónicos y otras publicaciones. Productora de contenido para redes sociales. Productora y conductora de podcasts.
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Estoy dentro en el afuera
escuchando su canto
Creo que me vigila o siente mi silencio,
en la fugaz mirada de la claraboya.
El pájaro tiene vocación de ventana,
abre sus alas y me lleva
hacia un lugar de lejos innombrable.
Siento su vuelo para conocer de la muerte
Luego vuelvo y canto frente a una ventana:
de tu ventana abierta.
Conejos
siempre he querido leer
un blanco poema de conejos
sólo su luz
me atisba en cada amanecer
sus orejas
como brújulas de una lejana pradera
su cuerpo desnudo
en la carnicería
aquí corre el conejo
es la Liebre de Marzo
tomando té
con el Sombrero loco
un ocaso en sus ojos
que brilla
en una venta de animales
un niño se divierte en el parque
junto a sus padres
mueve su nariz
como un conejo
yo entiendo
que ya leí el poema:
el blanco de la espera.
Mariposas
Las descubro a veces detenidas
en el capó de un auto o al lado de una lámpara
donde mueren para venir después
en un ciclo de un viaje interminable
Ellas viven del viento y de la luz
como el relámpago
En este espacio en blanco me visitan
Yo también soy su vuelo
y enfilo mis alas
hacia la llama de una vela
que me espera,
inadvertidamente.
Gallo
El infinito canta en las ramas de adentro.
Su lluvia enseña que lo interminable
advierte un acento de luz.
Yo lo escucho florecer
como la sombra de una tarde
su acento inabarcable de un río
que inventa la alborada.
Es su canto un haiku que retumba:
atiendo su lluvia
en un dilatado eco de la noche,
entonces desconozco que soy.
Lleva en su plumaje los nombres de la lejanía:
Un horizonte que se repite
una espuela de la memoria.
Es una piedra que rueda por la noche,
los sueños reciben su pasión desvelada
el aire en el cauce de nuestro despertar.
El gallo es un todo que canta:
También un toro constelado
como un cuadro de Abreu:
oigo de rojo su cresta de colores
otro vuelo sideral y remoto:
El gallo es un verso que no termina,
un poema que se quiere escribir.
Hormigas
Esas líneas blancas en el patio
su caminar nervioso
Avanzan laboriosas
y reconocen bien nuestras miradas
Van escogiendo los diminutos frutos
y nosotros a veces ayudándolas
Mientras cargan sus hojas,
como la cruz del nazareno
uno imagina sus oscuros socavones de luz
en un reinado de otro mundo
en un reinado subterráneo.
Ellas, sigilosas, siguen la marcha,
hacia la infancia.
Grillos
Solitarios
en los oscuros rincones
de las cerraduras
van abriendo las puertas
que no terminan finitas de vigilia
Si abrimos los ojos
desaparecen como duendes diminutos y dulces
y surgen haciendo largas reverencias
infinitos de ensueño.
Efrén Barazarte. Poeta, narrador ensayista investigador y fotógrafo. Nació en Maracay en 1964. Profesor de Castellano y literatura egresado del Instituto Pedagógico Experimental Libertador (Maracay). Es docente de esta universidad y coordinador de la Maestría en Literatura Latinoamericana.