EL COMPROMISO DEL ESCRITOR, ENSAYO DE ILDEMARO TORRES

Charla dictada por Ildemaro Torres

Hablar del compromiso de un escritor precisamente en la casa de José Ignacio Cabrujas, en este espacio que lleva el nombre de él, de quien siempre fue por definición un escritor comprometido a conciencia, viene a ser en sí mismo un honroso cuan difícil reto y algo que me conmueve profundamente.
Estoy muy agradecido al Círculo de Escritores por la deferencia implícita en la gentil invitación a esta charla de hoy, e igualmente agradecido a Cultura Chacao y a todos los presentes por tan grata y estimulante compañía.

SON MUCHAS LAS PREGUNTAS A UNO MISMO Y ES SERIA
LA AUTODEMANDA DE RESPUESTAS CONVINCENTES
A la definición de la condición de escritor y qué lleva a serlo, habría que agregar las características que así lo definen, expresar cómo encarar ese ejercicio en términos de normas, costumbres, gustos e ideas básicas, y cualesquiera sean las respuestas se espera en principio como rasgo distintivo un responsable sentido crítico con la obra ajena y sobre todo con la propia, apego a altos valores éticos, una actitud digna ante el devenir político y ser fiel a la pertenencia a un continente, un país, una sociedad, una tradición y una historia.
Comienzo con la confesión del viejo deseo de precisar una definición. Cierto que he publicado varios libros, que durante años he sido articulista de distintos diarios, y que al paso del tiempo he participado como invitado en seminarios, foros y conferencias; pero cuando en las presentaciones que acompañan tales desempeños se alude a mí como escritor, me siento como usurpando un título que pienso debe estar reservado a quienes dedican de lleno la vida al hecho extraordinario de escribir; a personas cuya respiración y cuyos latidos existenciales determinan y a la vez derivan de esa dedicación, y porque además siempre recuerdo lo dicho por Rilke en su carta a un joven poeta.
Pero sucede que cuando escribo lo hago poniendo en lo que digo cuanto creo que debo decir, y bendigo esa posibilidad de volcar en una página lo que pienso y lo que siento, aspirando a tener los lectores a los cuales aspira quien quiera que responda al deseo íntimo de comunicarse; allí y entonces me es palpable lo mucho que me significa ese acto vital de escribir.
Pensando en factores determinantes del deseo de escribir, puede entenderse la escritura desde algo tan sencillo como respuesta a soplos de inspiración, y con la idea de que se trata igualmente de un oficio que demanda la consecuencia y la conciencia de responder a una exigencia concreta. En encuestas a propósito de la pregunta de qué lleva a alguien a escribir, para qué y para quién, la mayoría de las personas consultadas lo atribuye a un deseo de comunicación; y en cuanto a las opciones ante la diversidad de géneros, lo respondido suele depender de los conceptos que maneje en materia literaria quien responde y de sus inclinaciones al respecto.
Hay quien hace de la escritura un hábito y quien incluso tiene un horario preferido para escribir; por ejemplo, García Márquez lo hace diariamente de las 6 de la mañana hasta mediodía.
Algunos autores de reconocido rigor autocrítico, envían notas y páginas al cesto, a semejanza del tratamiento dado por Picasso a muchos de sus dibujos. Eugenio Montejo en un taller de poesía que dictara nos habló de Antonio Machado, y nos contó cómo alguien que alquiló y llegó a vivir en una habitación ocupada antes que él por el célebre poeta, revisándola y arreglando los muebles encontró en una gaveta numerosos manuscritos y páginas sueltas de aquel; reunió todo respetuosa y cuidadosamente, y fue a la Universidad a su búsqueda para entregárselos en persona, lo cual hizo. Machado los revisó al tiempo que agradecía el gesto de habérselos llevado, y al descartarlos hizo con afecto este comentario: “Son las virutas de mi carpintería”. Y una importante lección de Jorge Luis Borges a quien escriba, es la de la necesidad y el deber de leer; y muchas veces hacía una exaltación más entusiasta de lo que había leído, que de lo escrito por él.
Al definir lo que entiendo como Compromiso, lo siento referido a una diversidad de campos y aspectos, todos de significativa importancia: Humano, educativo, social, político, cultural (literario)
Otras confesiones: Deseos de escribir ficción, y envidia del poder de síntesis que poseen o alcanzan algunos poetas. En razón de mi envidia a dicha capacidad, una inolvidable lección recibida fue la demostración por Neruda en forma clara e inapelable, de la diferencia entre cómo dice algo un gran poeta y el montón de páginas que los demás necesitamos llenar y hasta estropear en el intento de decirlo y sin al final lograrlo. Ese hecho lo ilustra el bello recuerdo compartido con José Ignacio Cabrujas de haber visto juntos a Paul Robeson cantando en una plaza pública de Viena, a continuación de lo cual y todo emoción quise escribir festejando ese extraordinario acontecimiento, y tras borronear muchas cuartillas fracasado desistí de tal empeño; contribuyó a ello que cayó en mis manos una oda dedicada por Neruda al célebre intérprete, acerca del cual decía en sólo tres versos: “Porque tú cantas / saben que existe el mar/ y que el mar canta”.
¿Qué puede haber mejor que comenzar un día con una novedad que responde en positivo a una aspiración sentida profundamente y por años? Tal sucedió en la mañana del jueves 7 de octubre, al difundirse la información de haberle sido otorgado en Suecia a Mario Vargas Llosa, el Premio Nobel de Literatura correspondiente al año 2010. Fue palpable que el júbilo despertado y puesto a volar por ese veredicto recorrió el mundo, en el que tuvo además un clamoroso eco.
Una y otra vez hemos hecho un recuento de su obra, de sus relatos que han tomado posesión de nuestra imaginación y nuestros pensamientos, hasta hacernos sentir por admiración e identificación con ellos que nos pertenecen cual parte integral de nosotros mismos.
No es que América Latina habrá de interesarse ahora en él por el premio recibido, sino que este continente tiene a orgullo haber estado siempre en la mente y la preocupación de este gran escritor. Nos conoce por haber estudiado a fondo nuestro pasado, por haber vivido y vivir cada detalle trascendente de la historia en presente, pero también por la agudeza intelectual y la cultura en que descansan sus análisis prospectivos, que le han permitido hacer descripciones anticipadas de nuestros respectivos destinos nacionales.
A decir de Andrés Mariño Palacio: “Erenburg, Barbusse, Aragón, Neruda, en un aspecto; Mann, Hesse, Huxley y Mallea, en otro, son pruebas irrefutables de que la fidelidad del escritor a su ideal político o a un ideal de cultura nunca merman la substancia vital de sus obras; al contrario, les confiere una vertical estatura moral” A su vez Rosa Montero ha tenido el acierto de afirmar que: “Lectores y escritores (que a su vez también son lectores) formamos una larga cadena a través del tiempo y del espacio, y nos vamos pasando de mano en mano esas pequeñas llamas temblorosas que al final terminan iluminando el mundo. Leer y escribir son actos de reafirmación de la vida”.

La palabra dicha y escrita. Es grande el placer de leerlas por su propio significado, como también cuando traducen la esencia de un texto en términos de cultura y profundidad de reflexiones; que es lo que sucede al leer, por ejemplo, a Freud, Alexander Lowen, Wilhelm Reich, Elías Canetti, Marguerite Yourcenar, de erudición perceptible pero no lanzada por ellos sobre el lector; autores de quienes uno se siente agradecido, porque a la conciencia de aprender leyéndolos se suma el enorme goce de leer su prosa culta, y es que además de amar la escritura como tal, tenemos palabras que en particular amamos.
José Balza creó en la Dirección de Cultura de la UCV, cuando dirigía el Departamento de Publicaciones, un programa de televisión en el cual entrevistaba a nuestros escritores más relevantes a propósito de la relación de ellos con las palabras y con la página en blanco que los aguarda; lo más revelador resultó ser lo referente a la reacción de cada uno ante esa superficie inmaculada, entendida por ellos ¿como desafío?, ¿compromiso?, ¿invitación?, ¿razón de preocupación? ¿o de goce?
Hay la fascinación del paso de lo abstracto, de las ideas, a la palabra como realidad gráfica; del cambio de aspecto del texto escrito a mano, o a máquina tipográfica o en computadora, a una página impresa como periódico o libro. Asistir a esa aventura y participar de ella me produce un enorme placer.
He estado vinculado a la escritura y al dibujo como dos formas de expresión queridas y entrañablemente sentidas. Palabras e ilustraciones, me consta que son muchos y felices los ejemplos de conjunción de ambas, y que son dignos de celebración los numerosos productos de esa simbiosis.
Hubo una época en la que el diseño aparecía integrado al propio poema, cual novedosa forma estructural. También se dio una valoración de las letras en sí mismas como símbolos gráficos. Y conocimos juegos de mayúsculas y minúsculas en la composición de obras de arte abstracto y geométrico. Recordemos al poeta surrealista Tristán Tzara y su escuela dadaísta. El lenguaje gráfico puede ir de lo obvio y elemental a lo elaborado, como en la escritura de lo banal a lo trascendente; de ideas primarias a la creación de alta jerarquía.
Aquiles Nazoa en su Historia de la Música contada por un Oyente, narra el camino recorrido por ella y su evolución como parte fundamental de la presencia humana en este planeta. Considera que no todas las creaciones del hombre facilitan un discernimiento para explicarlas, así la creación musical, que lo lleva a preguntarse ¿Por qué hace música el hombre? ¿Qué necesidades o qué emociones lo impulsaron a manifestarse en la expresión musical? ¿De qué parte o de cuál mecanismo de su ser le sale al hombre la música?
Nos cuenta el mismo poeta que la música, en sus orígenes, se asocia a la necesidad de comu¬nicación entre los seres humanos, y en tal sentido es seguramente ante¬rior a la palabra; además de que a la vez que inventaba la música, el hombre se descubrió a sí mismo como el primero de sus instrumentos musicales.

¿Qué estás leyendo? Es una pregunta frecuente entre amigos, contertulios en una mesa de café, o parejas en medio de un naciente romance; y la respuesta, como festivo inicio de gratas conversaciones, va del título de una novela a la mención de su autor, y si es bueno y conocido, a la mención de otras obras suyas ya leídas. La novela como género siempre ha tenido consecuentes seguidores, dados fielmente a su búsqueda y degustación.
José Balza, en entrevista publicada en El Nacional hace un año, consultado si podía reconocer talentos en la generación de autores contemporáneos, comenzó por aclarar que “Hablar de contemporáneos no significa referirse a una década sino, por lo menos, a 50 años”, y citó como ejemplos la poesía de Guillermo Sucre o la de Luis García Morales, las novelas de Carlos Noguera, Vagas desapariciones de Ana Teresa Torres y La otra isla de Francisco Suniaga, el trabajo de Rubi Guerra o de Rafael Arráiz, los libros de Krina Ber y Silda Cordoliani, los ensayos de Tomás Straka e Inés Quintero, la obra de Octavio Armand, “y de tantos otros.”
Asimismo en número reciente de la revista Pulso Médico, del Centro Médico de Caracas, el Dr. Ricardo Tobío Martell señala que “Es reconfortante que en la Venezuela de estos tiempos, tan fragmentada, tan ideologizada, encontremos un grupo de escritores de tanta calidad y oficio, y tan alejados del poder. Nombres como Alberto Barrera Tyszka, Oscar Marcano, Eduardo Liendo, Francisco Suniaga, Federico Vegas, Ana Teresa Torres, Fedosy Santaella, Victoria De Stefano, Inés Quintero, están en las manos de más y más lectores todos los días”.
El crítico Roberto J. Lovera De-Sola en la revista Conciencia Activa (N°21) llama la atención en relación con “un hecho literario que está sucediendo entre nosotros”; y es que dentro del panorama creador del país, también están apareciendo algunos escritores que han empezado a publicar sus obras a una edad de madurez plena. Y a comienzos del 2010 Miguel Gomes comentó en Papel Literario que “Tal vez los mejores retratos de la estructura de sentimiento con que se organiza la vida venezolana de los últimos tiempos los están ofreciendo sus narradores.”
Hemos sido afortunados de ser acompañados y muchas veces guiados por la visión inteligente y el buen decir de creadores como Adriano González León, Orlando Araujo, o Salvador Garmendia; y celebramos tener a nuestra Elisa Lerner, con su magnífica obra y su disposición a trazar caminos nuevos y luminosos. En un artículo de 1990, el escritor Arturo Uslar Pietri señaló que la novela: “De sus antiguas fronteras de ficción narrativa lineal, ha pasado a saltar muchas vallas, a incorporarse lo que parecía propio de otros géneros”, por lo cual él considera que “es el género más abierto, universal y vario que la literatura haya conocido” y que en verdad, “ha dejado de ser un género para convertirse en un lenguaje, en un medio de expresión, y casi en otra dimensión de lo humano.”

En lo personal oí hablar de exterminio, sacrificios y holocausto, por primera vez, en el liceo, cuando comenzamos en las clases de latín y raíces griegas a adentrarnos en el significado de las palabras; años después me reencontré con tales términos, en un contexto en el que calificaban experiencias padecidas por determinados pueblos. Junto al imborrable recuerdo de los incendios de librerías por las huestes hitlerianas a nombre de la supuesta superioridad de una raza, persiste aparejado en la memoria el desplante del presidente Lyndon B. Johnson a partir de su odio político y del convencimiento de su superioridad militar, de que reduciría a Vietnam a la Edad de Piedra. En Irán un ayatolá condenó a muerte a un escritor por considerar que una novela de éste «no reconoce que el Islam es la única religión verdadera en el mundo», y eso bastó para lanzar a millones de personas igualmente fanatizadas, a la caza de dicho autor para matarlo por blasfemo.
Da la impresión de que de repente dejara de importar cuánto ha hecho y avanzado el hombre en sus conocimientos humanísticos y científicos, y cuán lejos ha llegado en ejercicio de su imaginación, si a tan pocos años de haber comenzado a vivir un nuevo milenio se dispone de tales evidencias del poder del terrorismo, con lo que parecemos negar la observación de Bronowski de que representamos «el único experimento de la naturaleza con el cual comprobar que la inteligencia racional es más valiosa que la refleja».
Rosa Montero publicó en El País, el 30/5/2006, un extraordinario texto del cual copio este fragmento. Dijo: “Menos mal que, además de guerras y de hambrunas, además de criminales y fanáticos, existen también libros en el mundo”. Asimismo recordó a John Clyn, monje irlandés que en 1348, durante la Gran Peste, vio morir a todos sus hermanos de congregación, pero antes de caer él mismo víctima de la enfermedad, escribió el relato de lo sucedido, y cuenta Montero que él “dejó al final espacio en blanco en su pergamino para que otras manos pudieran continuar su trabajo”; también recuerda a Anna Frank, de quien dice que “con similar empuje, escribía su diario frente a ese otro Apocalipsis provocado por Hitler”, para concluir con que “de algún modo Clyn y Anna vencieron a la peste y a los nazis”, y “Cada vez que leemos sus textos o les recordamos, encendemos una vela contra la oscuridad”.

Años atrás, en texto leído en el Ateneo de Caracas me permití este comentario: Cuando se plantean “Los desafíos de la literatura ante la realidad latinoamericana”, se infiere una toma de posición por parte de los escritores, y ello se define en términos de compromiso o de indiferencia. La conciencia del compromiso puede ser teórica o vivencial; a este último caso se ha llegado entre nosotros a través –por ejemplo- de crueles dictaduras militares. Los escritores se ven afectados en unos casos por medidas de franco ensañamiento, y en otros por una suerte de operación de seducción que les aplica el sistema por vía de halagarles la vanidad y con un propósito específico de neutralización.
En Venezuela las evidencias permiten concluir que este es un Gobierno al cual la cultura no le es importante, y que es ajeno a apreciar y respetar el valor social de los intelectuales, creadores y artistas. Cuando los regímenes totalitarios perciben que la cultura no es un elemento decorativo y de mera distracción como les gustaría que fuera, sino que tiene una vigencia esclarecedora, le lanzan el típico asalto fascista y sobrevienen en tropel todas las expresiones del más primitivo hostigamiento al quehacer cultural.
Hemos asistido a la aplicación de medidas tales como el desmantelamiento de instituciones, la eliminación de talleres y escuelas, la cancelación de proyectos y la suspensión de subsidios a grupos artísticos. Como expresión del deterioro de la educación, un elevado número de bachilleres egresa sin conocer siquiera los rudimentos de una cultura básica, sin haber sido ni medianamente sensibilizados para la práctica o la degustación de las distintas manifestaciones artísticas.
El escritor latinoamericano de hoy enfrenta la certeza de que ya nadie está exento de riesgos ni goza de seguridad, el poeta o el pintor, el cantante popular o el novelista, porque a los ojos de la barbarie los creadores no conforman un núcleo humano a ser reconocido y respetado en su integridad, garantizadamente ileso; ni siquiera la fama sirve como escudo, e incluso llega a ser un riesgo adicional. Y observa Mario Benedetti que “Los países latinoamericanos en los que más duras medidas han sido tomadas contra la cultura, son precisamente aquellos donde esa misma cultura, por su desarrollo progresivo, por su labor suasoria, por su dimensión masiva, había ido adquiriendo una función de esclarecimiento ideológico y de movilización política”. El presente de América Latina pone igualmente ante el autor, un lector que es diferente en cuanto a que rechaza la condición tradicional de marginal de la literatura y se percibe a sí mismo como tema, con derecho a una participación activa.
En un agudo comentario al respecto Jorge Luis Borges señaló hace unos cuantos años lo siguiente: “Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad. Más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez… Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor»
Javier Marías, en el discurso que pronunciara al serle otorgado el IX Premio Internacional de Novela “Rómulo Gallegos” (1995) formuló y contestó bellamente esta pregunta: “¿Por qué seguimos leyendo novelas y apreciándolas y tomándolas en serio y hasta premiándolas, en un mundo cada vez menos ingenuo? Parece cierto que el hombre tiene necesidad de algunas dosis de ficción, esto es, necesita lo imaginario además de lo acaecido y real”.
Y Angeles Mastretta al recibir dicho galardón, en su discurso de título “El mundo iluminado” dijo: “Considero un privilegio el oficio de escribir como lo hicieron tantas mujeres y tantos hombres a quienes sólo rigió el deseo de contar una historia para consolar o hacer felices a quienes se reconocen en ella. Aún menos certeros que los geólogos, más empeñados en la magia que los médicos, los escritores trabajamos para soñar con los otros, para mejorar nuestro destino, para vivir todas las vidas que no sería posible vivir siendo sólo nosotros.”

Charla de Ildemaro Torres
Sala Cabrujas, Caracas, domingo 27/3/2011
Por invitación del Círculo de Escritores de Venezuela

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NOVEDADES EDITORIALES

CÍRCULO DE ESCRITORES VENEZUELA
NOVEDADES EDITORIALES, EVENTOS Y NOTICIAS DE ACTUALIDAD

LIBROS EN LA MESA

EL PAISAJE PROMETIDO
Autor: Alfredo Pérez Alencart. Sesenta y ocho poetas del mundo para la obra pictórica de José S. Carralero, un pintor de Castilla y León. Idea y edición de Alfredo Pérez Alencart. Editado por la Sociedad de Estudios Literarios y Humanísticos de Salamanca 2010. Este libro como objeto, es una obra de arte. Alencart es Miembro Correspondiente y Emérito del Círculo de Escritores de Venezuela.
A cada lienzo de Carralero ( www.carralero.info ) corresponde un poema. Se eligió a 68 escritores europeos y americanos, entre ellos, 4 poetas de Venezuela: Edda Armas, Ramón Palomares, Carmen Cristina Wolf y Enrique Viloria.
De Carralero se ha escrito: “Ni expresionista, ni informalista, siendo todo, sino revolucionador de sus pasiones, de su paisaje… que contribuyen a la brillantez, a la apasionada claridad, al pálpito interior de su pintura, a su libérrimo albedrío, a su serena disciplina”. (Victoriano Cremer).

LOS ZAPATOS DE MI HERMANO, OFICIOS Y OTROS RELATOS
Autor: Heberto Gamero Contin. Editorial Equinoccio, Colección Papiros. Los zapatos de mi hermano fue el cuento ganador del Concurso de Cuentos de El nacional 2008. Fue presentado el 23 de marzo, en el Paraninfo de la Universidad Simón Bolívar, en el marco de la I Jornadas internacionales de LiteraturaVenezolana Contemporánea. Heberto Gamero es Miembro del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela.

PALABRAS Y MÚSICA para niños de 0 a 100 años.
Cosas de niños y canciones para jugar. Autora: Rosario Anzola.Contiene canciones de varios autores y algunas escritas por Rosario Anzola. Ilustraciones a color de Carmen Salvador. Editado por Alfaguara infantil 2010. El libro incluye dos discos de canciones con la voz de Rosario Anzola y la producción musical a cargo de Aquiles Báez. Un libro hermosamente editado, la selección y la música son admirables. Anzola ha obtenido numerosos reconocimientos por su obra dedicada a la literatura infantil y juvenil. Actualmente es Vicepresidente del Círculo de Escritores de Venezuela.

TODAS LAS CIUDADES SON ISABEL
Autor: José Tomás Angola. Editorial Equinoccio, Caracas, Colección Papiros 2011. Entre los relatos publicados se encuentra Plano amoroso de ciudad, ganador del Concurso de Cuentos de El Nacional 2005. José Tomás Angola ha sido Presidente del Círculo de Escritores de Venezuela en dos oportunidades. El libro fue presentado el 23 de marzo, en el Paraninfo de la Universidad Simón Bolívar, en el marco de la I Jornadas internacionales de LiteraturaVenezolana Contemporánea.

PUERTAS DE GALINA
Libro del poeta, narrador y ensayista venezolano Alberto Hernández. Cuidada publicación de la Editorial Memorias de Altagracia 2010, a cargo del director editorial Israel Centeno. Transcribimos el poema La última puerta: “Velado por la noche / por la brisa que sacude las horas, / mi cuerpo retorna al linpio aire // Quien entra / cierra la puerta. / El mundo se rompe bajo mis pasos.”
Alberto Hernández ganó el Premio Juan Beroes por toda su obra literaria (2000). Es Miembro del Consejo editorial de la Revista Poesía de la Universidad de Carabobo. Su poesía ha sido traducida al inglés, al italiano y al árabe. El autor es integrante del Círculo de Escritores de Venezuela.

EL REGALO DE PANDORA
Autor: El narrador y editor venezolano Héctor Torres, editado por Ficción Breve Libros2011. El 26 de marzo se presentó en la Librería Kalathos, en Caracas, el libro de cuentos El regalo de Pandora, que reúne una decena de cuentos del escritor venezolano Héctor Torres. Las palabras de presentación estuvieron a cargo de la escritora Krina Ver (Polonia, 1948). Al menos la mitad de los cuentos incluidos en El regalo de Pandora ya han sido publicados en otros libros del autor o en revistas digitales, aunque Torres los ha corregido de manera de ofrecer nuevas versiones en esta edición que, con portada de Paz Capielo, hace parte de la colección “N” del sello Ficción Breve Libros.

TESTIMONIOS DE ÉXITO
De la venezolana María Jesús D´Alessandro Bello, quien es Magíster en Psicología y especialista en Asesoramiento y Desarrollo Humano, egresada de la Universidad Simón Bolívar. El libro ha sido editado por Impresiones Casamayor 2010. Son 25 reseñas y entrevistas a adultos mayores. Entre los cuales se encuentran Jacinto Convit, Pedro Mendoza Goiticoa, Ramón José Velásquez, Ricardo Zuloaga, Flor Isava, Armando Scannone, Blas Bruni Celli, Carlos Rafael Silva, Guillermio Morón, Manuel Barroso, Armand Janssens, Yolanda Moreno, Emeterio Gómez, Jesús María Aguirre, Heraclio Atencio y otros. Una investigación valiosa para nuestro país, como estímulo de vidas que ejemplifican la constancia y pasión que se pone a aquello en lo que creemos.

UNA BARCA, RELATO DEL ENCUENTRO.
Autor: Christian Díaz Yepes, publicado por la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, 2004. Poemario que nos hace emprender un viaje hacia lo profundo de la espiritualidad humana. Revela el anhelo de trascendencia del hombre que comprueba su limitación, el misterio del dolor y las posibilidades infinitas que ofrece el camino a quienes se adentran en él. Christian (Caracas1980), ha recibido premios nacionales de poesía juvenil por la Casa de la Poesía Pérez Bonalde y el Ateneo de Caracas (1997). Ha publicado el libro Las Ruedas (Monte Ávila Editores, 2000) y colabora con diversas revistas de Venezuela y el exterior. Es Miembro Activo del Círculo de Escritores de Venezuela.

Caracas 1 de abril de 2011-04-01

Carmen Cristina Wolf

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JUEVES 7 DE ABRIL, VIAJE A TRAVÉS DE LA LECTURA

Autores Venezolanos, dirigido por la poeta Astrid Lander, invita a un viaje, a través de lecturas y crónicas, a Roraima, Nepal, India, África, Nueva York y Sevilla, con los autores venezolanos: Gisela Cappellin, Kira Kariakin, Joaquín Marta Sosa, Isabel Cecilia González y Astrid Lander.

Día y hora del vuelo: Jueves 7 de abril a las 6:30pm

Sala de espera: Sala Cabrujas. Centro Cultural Chacao, 3ra. Avenida de Los Palos Grandes. Edf. C.C. El Parque. Entrada lateral derecha. Estacionamiento enfrente, en Parque Cristal.

¡Te esperamos para que abordes este poético vuelo!

Entrada libre

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ARS POÉTICA HOY EN LA LIBRERÍA ALEJANDRÍA I

Hoy celebramos el Día Mundial de la Poesía. El acto ha sido organizado por las poetas Astrid Lander, Lidia Salas y Carmen Cristina Wolf. Será una lectura de poemas, con Edda Armas, Lidia Salas, Carmen Cristina Wolf, Magaly Salazar, Jorge Gómez Jiménez, Inés Muñoz Aguirre, Astrid Lander, Ligia Colmenares, y otros veinte poetas venezolanos que leerán en la Librería Alejandría, hoy jueves 31 de marzo a las 6 de la tarde. Habrá brindis en homenaje a la Poesía, el lenguaje primordial y esencial de los seres humanos.

«¿Cuál es misión de la Poesía en tiempos difíciles?», escribió el poeta alemán Hölderlin. Decir la palabra que roza el misterio de las cosas, mas no lo desentraña, «La Palabra que todo lo guarda y todo lo recuerda», al decir del poeta peruano Porfirio Mamani Macedo.

Les esperamos, en la Librería Alejandría Uno, en el Centro Comercial Las Mercedes, frente al Centro Venezolano Americano.

ccwolf
Twitter @escritoresvzla

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LA VOZ DE JOSÉ TOMÁS ANGOLA EN EL DÍA DEL TEATRO

EN EL DÍA DEL TEATRO
Por José Tomás Angola Heredia

No hay nada más parecido a la vida que un escenario teatral. Sobre las tablas las mujeres y los hombres reelaboran la existencia, la elevan a una dimensión metafórica, nos hacen llorar, reír, sentir, pensar, entender los crudos giros que nos acompañan en cada devenir vital. Un nuevo hito en el festejo de la vida. De esa manera podemos comprender la celebración del Día del Teatro. Mientras más artistas ofrezcan su arte a la común explicación del dolor, del olvido, de la solidaridad, del amor entre hermanos, más posibilidades tendremos de salir de los laberintos que los humanos hemos inventado con las guerras, con la persecución a las diferencias, con los egoísmos, con la estúpida imposición del poder como intento de dominar la libertad y el derecho sagrado a expresarnos.

Esta fecha es un buen momento para cuestionar el rol de los hacedores teatrales.¿En qué hemos convertido nuestros talentos?, ¿en formas de hacernos cómplices de injusticias o para denunciar los atropellos? Vienen a mi mente las creaciones universales de Brecht, de Beckett, de Lorca, de Shakespeare, siempre colocadas en la acera contraria de los opresores, siempre valientes, sin temor, asumiendo el rol superior que tiene un creador de construir un mundo de encuentros y comuniones. Celebro en este día a los que nos precedieron en nuestra tierra con sus obras de profundas implicaciones sociales, políticas y poéticas. Admirables seres como Cabrujas, Chocrón, Rengifo, Lasser, Pinto, Elizabeth Schön, Elisa Lerner o Ida Gramcko. Directores como Carlos Giménez, Enrique Porte, Juana Sujo, Paz y Mateos, Romeo Costea o Ricardo Acosta. ¿Qué nos dejan, más allá de la magia de sus creaciones? Pienso que la entereza, la entrega de decir lo que hay que decir, de señalar lo retorcido y abrir las puertas de la esperanza.

Los que hoy aún deambulamos bajo los reflectores, si no comprendemos esa misión, continuaremos sirviendo como payasos de un circo del que somos esclavos. Aunque muchos crean lo contrario, las cruzadas de rebeldía ante los abusos se gestan en esos cosos. El último bastión legítimo de dignidad está en el arte. ¿Qué nos queda entonces?, ¿el escape gratuito o encarar los dilemas de nuestro tiempo?

Rompamos los miedos, abandonemos las prebendas oficiales, deslastrémonos de los subsidios chantajistas que nos obligan a decir lo que no queremos decir. Sólo de esa manera el teatro vivirá con la eternidad del espíritu humano. Un día más para celebrar el teatro, ese que alienta la vida y entierra la muerte, ese que planta cara ante las injusticias y la prisión ideológica. El llamado está hecho, quien no quiera asumirlo que se quede en su rincón de miserias. Quien lo tome como bandera que sea voz eterna de los que no tienen voz. Allí radica la única, radiante y poderosa razón de ese arte milenario que llamamos teatro y hoy festejamos.

*José Tomás Amgola, dramaturgo, poeta, director de teatro y actor. Miembro del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela

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Juan Carlos Méndez Guédez presenta su novela El libro de Esther

Hoy sábado 26 de marzo, en el Centro Cultural Chacao de El Rosal, se presenta la novela El libro de Esther, finalista en el Premio Rómulo Gallegos 2001.

El diario El Nacional (http://www.el-nacional.com) con la firma de Michelle Roche, reseña el arribo a Venezuela del escritor venezolano Juan Carlos Méndez Guédez, nacido en Barquisimeto en 1967. En la escrito de Roche se lee:

“Hemos llegado a  la normalización del horror”. El autor lamenta que hoy el país acepte situaciones que antes hubieran sido inadmisibles.”El autor de El libro de Esther, novela finalista al Premio Rómulo Gallegos 2001, “se encontró con un país donde los estudiantes se cosen las bocas para exigir al gobierno mejores presupuestos para las universidades, donde escasean los productos básicos y donde se cuentan en decenas los muertos del fin de semana.”

Juan Carlos Méndez Guédez es doctor en literatura hispanoamericana de la Universidad de Salamanca. Nació en Barquisimeto, Estado Lara, y actualmente reside en España.  Ha publicado las novelas Retrato de Abel con isla volcánica al fondo (1997), Árbol de luna (2000) y El libro de Esther (1999), con la que fue finalista del premio Rómulo Gallegos. También ha escrito los libros de cuentos Historias del edificio (1994), La ciudad de arena (1999) y Tan nítido en el recuerdo (2002).

Transcribimos a continuación unas líneas escritas por Méndez Guédez , en Tal vez la lluvia (DVD Ediciones 2009): “La ternura es el feroz anuncio de una pérdida: toda belleza oculta su propio castigo”. Michelle Roche señala: “la pasión del autor por las situaciones enternecedoras viene de su interés en el contacto con el otro, pues está convencido de que estop configura en las personas la necesidad del afecto y del pequeño detalle que, aunque está mal visto en los hombres venezolanos, disfruta”. Dice Méndez Guédez: “Me encanta la ternura porque me permite relacionarme con los demás como quiero y no como se me ha construido socialmente para hacerlo.”

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Los estudiantes venezolanos y los ayunos de Mahatma Gandhi

A propósito de la huelga de hambre que actualmente realiza el Movimiento Estudiantil Venezolano,  en defensa de las universidades, en solicitud de  respeto a la autonomía universitaria y para que el Estado apruebe los recursos  que se requieren para su digno y cabal desempeño, nos parece pertinente recordar algunos pasajes de la vida del Mahatma Gandhi. Su prédica central se fundamentó en la “no violencia” y en la “resistencia pacífica”. Métodos muy difíciles de aplicar en la vida práctica, cuando el ser humano es sometido a injusticias intolerables y a  vejaciones por ser considerado inferior, o por disentir de las decisiones de los que detentan el poder. Carmen Cristina Wolf

En esta biografía, que transcribimos de la página www.biografíasyvidas.com, hay un aspecto que queremos resaltar:

“Sus repetidos y dolorosos ayunos (realizó dieciséis, el último de ellos pocos días antes de su fin en un intento de conseguir la paz religiosa de toda la India) eran la prueba de una completa entrega a su causa y consiguieron la devoción de las masas; su palabra apasionada las entusiasmaba, sus plegarias y sus invocaciones al dios Raro, recitadas en público, conmovían y arrebataban al auditorio. Actuó políticamente siguiendo medios que estaban en neto contraste con la práctica dominante, consideró despreciable el principio según el cual el fin justifica los medios”…

“Pasó la infancia en un ambiente familiar ordenado y recogido que dejó en él una huella indeleble. Su padre era funcionario estatal de grado elevado y su madre conservaba una fe religiosa apasionada y operante que se remontaba a las antiguas y sagradas tradiciones brahmánicas e hindúes. Después de haber seguido en su patria un curso regular de estudios y cuando tenía cerca de veinte años, mantuvo durante tres años un primer contacto directo con la cultura occidental, viviendo en Londres, donde esperaba perfeccionarse en los estudios jurídicos.»

«Regresó después a la India; pero no permaneció allí mucho tiempo. Los ideales que guiaron toda su vida y que se identifican con un ardiente amor a la India (cuya antigua civilización y algunas épocas gloriosas de su historia trimilenaria se le aparecían como firmes bases para la deseada unión nacional) y una necesidad innata de llevar a cabo la difícil misión con un espíritu de amor y caridad hacia la humanidad entera, comienzan a revelarse públicamente con el generoso impulso con que Gandhi -habiéndose trasladado en 1893 al África meridional- se dedicó a realizar la obra de redención y de elevación moral y social de muchos millares de indios allí residentes.»

«Numerosas y variadas fueron sus iniciativas humanitarias; instituyó colonias agrícolas y hospitales, y, sobre todo desde entonces, trató de eliminar las castas y religiones que dividían a su pueblo. En sus relaciones y en sus inevitables choques con las autoridades gubernativas de Sudáfrica inauguró un método de lucha, o mejor de resistencia que mantenía el respeto a la persona humana y evitaba la revuelta armada; y ya en África, en 1906, puso en práctica el «satyagraha» («obstinación por la verdad»), conocido en Occidente con el nombre de «resistencia pasiva».»

«Regresó a finales de 1914 a la India, donde llevó una vida retirada hasta 1918, término de la primera Guerra Mundial. A partir de este año, Gandhi fue prácticamente el jefe del movimiento nacionalista. Su bandera, al principio la simple «autonomía», que toma su base de la «autonomía económica» a la que se llega mediante la «no colaboración» y después con la «desobediencia civil», pasa a ser en fin el símbolo de la «independencia nacional» («svaraj»).»

«1920 señala una fecha importante en la vida de Gandhi, porque fue precisamente en este año, en ocasión de la sesión extraordinaria del Congreso Nacional Indio en Calcuta y en la ordinaria celebrada poco después en Nagpur, cuando Gandhi obtuvo un gran éxito personal, por cuanto en la primera fue aprobada y en la segunda ratificada la puesta en práctica de una gradual resistencia pasiva, deseada y ardientemente propugnada por Gandhi.»

«Se convierte entonces en primerísima figura, no sólo en el seno del Congreso, sino en toda la India; y a este año se remonta el título de «Mahatma», que el mismo pueblo le confirió en un impulso espontáneo de entusiasmo y de devoción; y dicho apelativo, que significa literalmente «el magnánimo» y alude a sus dotes de «profeta» y de «santo» que las masas le reconocían, lo glorifica y lo señala para la posteridad.»

«Los períodos sucesivos de la vida de Gandhi muestran una ininterrumpida serie de episodios durante los cuales continuó su actividad política, con pausas más o menos largas pasadas en duras prisiones. De 1930 es una vigorosa llamada directa al pueblo, redactada por entero por Gandhi y sancionada por el Congreso; llamada en la que se siente vibrar toda la pasión y todo el amor de Gandhi por su tierra madre y su anhelo por liberarla de la dominación extranjera. De aquel mismo año es su valerosa actuación contra las leyes del monopolio de la sal y su memorable marcha de tres semanas, osada y simbólica al mismo tiempo, realizada en medio del entusiasmo irrefrenable de las muchedumbres a lo largo del recorrido que separa la ciudad de Ahmedabad de la pequeña localidad costera de Dandi.»

«A finales de 1931 participa en Londres en la segunda conferencia de la Mesa Redonda. Pero la conferencia marcó un fracaso para la causa india. Vuelto a su patria, Gandhi vivió durante algunos años apartado de la política oficial; pero dedicado a su apasionada atención a los problemas sociales, especialmente al concerniente a los «intocables». Reapareció en la escena política en 1940, durante la segunda Guerra Mundial, y con indómita constancia, continuó luchando -siempre inerme- por aquellos ideales de cuya fe nunca se apartó; y así mantuvo una esperanza inquebrantable hasta el día de su sacrificio.»

«Gandhi ha sido jefe y maestro de su pueblo y lo ha guiado a la consecución de la meta que había soñado ardientemente. Gandhi vio la India independiente, aunque no se haya verificado su deseo de fundir hindúes y musulmanes en unitaria convivencia. Y, ciertamente, ello constituyó una espina, a la que se añadieron las amargas desilusiones y dolores por las violencias y los estragos que acompañaron al nacimiento de la Unión India y del Pakistán.»

«Extraordinaria figura de asceta indio, Gandhi no pasó su existencia en el tradicional eremitorio solitario, sino que fue impulsado por su infinito amor a su tierra madre y a sus hermanos a vivir -excepto algunos breves paréntesis- en medio del mundo y a practicar sus virtudes ascéticas, aun permaneciendo en contacto con gobernantes y métodos políticos del pleno siglo XX. El amor («ahimsa») fue su arma política, y se nos aparece totalmente dominado por aquel sentimiento de bondad y de afectuosa dulzura que es la nota dominante del Visnuísmo.»

«Pero el método, diríamos evangélico, predicado y realizado por Gandhi consiguió el deseado triunfo. El desconsolado anuncio hecho a las gentes de que el padre («bap») había muerto, el dolor del pueblo impresionado por la noticia del trágico fin, la consagración de sus cenizas, sumergidas religiosamente en numerosos ríos sagrados del inmenso país, revelaron al mundo que la India había perdido a su más grande santo de la Edad Moderna.”  (www.biografiasyvidas.com)

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Carlos Gottberg ejerce su oficio inevitable

Por Carmen Cristina Wolf

Ayer, en «Poesía en el Friedman», habitamos el gozo de escuchar al poeta venezolano Carlos Gottberg. Rosalina García escribe sobre su obra: “Presa del secreto, de una sabiduría a veces incisiva”… Gottberg vive entre “la belleza y el amor, ese es su oficio inevitable”.

Carlos Gottberg sorprende en cada poema, es aquel que alguna vez escribió: “Amo tu claro espacio / de piedra iluminada / por donde transcurro / muy lejos de la voz / de las agencias funerarias. / No te detengas / cuento tus planetas…No me conformo con mi isla/ batida por los perros / ni con mi copa de obligaciones”…

Carlos Gottberg nació en Carayaca, Estado Vargas. Ha publicado: Digo del otro Árbol (E. Arte Gráfica, Caracas 1951). Otra vez, E. Losada, Buenos Aires, Colección Poetas de España y América, ilustraciones del poeta español Rafael Alberti. Exactamente Humano, Cuadernos de Poesía, Caracas 1956. Estrictamente Humano, Antología, E. Universidad de Carabobo 1951, con ilustraciones de Mateo Manaure. Como quien respira, E. Universidad del Zulia 1956. Los papeles del fuego, E. Lírica Hispana 1966. Caballo de Ceniza, E. de la Dirección de Cultura del Estado Miranda, Los Teques 1966. Testigo soy de ti. Canto a Caracas, E. Del Cencejo Municipal de Caracas 1968. Antes que venga el viento, Antología. Colección Temas y Autores Mirandinos 2001. Con la Luz de Venezuela, en colaboración con Thea Segali, Ed. Arte 1978. El camino de los Arrieros, en colaboración con José Ramón Medina y José Antonio Armas Chitti. Oficio inevitable, E. Círculo de Escritores de Venezuela 2003.

A continuación, como homenaje al Día Internacional de la Poesía, elegimos dos poemas de Carlos Gottberg:

SOL AJENO

Hecho pájaro,

Desde el bosque de oficins

Huyes

Mientras las máquinas conversan

o se entregan secretos

y el papel muere

bajo el peso de tanta sombra.

Quizá nos salvaríamos

Si de repente

pusieras un molino

de viento en el pasillo,

o una torre con grullas

en el subterráneo

donde duermen los autos.

Estaría bien

que el verano

tomara posesión de las esquelas.

Pero alguien

ha cegado la ventana

y todo huele a olvido.

Sólo queda de ti,

de tu esplendor,

la voz de las mujeres

en la oscuridad.

&   &   &

DA LO MISMO

Todo me cansa,

hasta la primavera.

En el cuerpo del día,

en la noche que no me reconoce,

en la furia que habito.

Si escucho que me llaman

imagino un esfuerzo

del viento equivocado.

¿Qué hay de mí en este mar

afirmado y borrado

al borde de los ojos?

Quisiera anticiparme

a la destrucción

pero el pesar me alcanza.

El poeta es apenas

una criatura

dejada por el rayo,

atiende a unas señales

que vienen  de la sangre

o quién sabe de dónde.

Del libro Oficio inevitable, editado por el Círculo de Escritores de Venezuela, Caracas 2003

Carmen Cristina Wolf

Cracas 20 de marzo de 2011

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Miguel Otero Silva, príncipe de las letras

Por Eduardo Casanova

Hace mucho tiempo, cuando oí a un seudoescritor venezolano decir que el éxito de Miguel Otero Silva se debía a que era dueño de El Nacional, mi reacción fue echar a reír. Era evidente que aquel personaje de cuarta categoría no había leído las novelas de Otero, y si había leído alguna, no la había entendido. Miguel Otero Silva fue un excelente escritor, un gran humorista, un buen poeta, un novelista de primera línea, un florentino nacido en Venezuela, que mereció y merece el respeto y el reconocimiento de los venezolanos y los hispanoparlantes en general. Y si algún efecto tuvo sobre su éxito el ser accionista, no dueño, de El Nacional, fue todo lo contrario de lo que decía aquel personaje: lo perjudicó, porque permitió que algunos dijeran lo que él dijo.

Las novelas de Otero Silva fueron en continuo avance, tanto en calidad como en el número de palabras que usó en cada título:Fiebre (1939), Casas muertas (1955), Oficina N° 1 (1955), La muerte de Honorio(1963), Cuando quiero llorar no lloro (1970), Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad (1979) y La piedra que era Cristo (1985), o: Fiebre (una palabra), Casas muertas (dos palabras), Oficina N° 1 (tres palabras), La muerte de Honorio (cuatro palabras), Cuando quiero llorar no lloro (cinco palabras), y hasta allí, porque Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad no tiene seis sino siete palabras y La piedra que era Cristo tiene cinco. Fiebre es una buena novela, pero se mantiene aún dentro de los límites de lo que era la novela venezolana entonces, sin superar a ninguna de las que se escribieron y se publicaron en su tiempo. Casas muertas es un paso adelante dentro de su propia novelística, pero aún le faltaba algo para merecer la posición que después tuvo en la novelística venezolana. Esa posición la alcanzó con Oficina N° 1 y La muerte de Honorio, una obra enteramente petrolera, que refleja con maestría la Venezuela de su momento, y otra que aborda el tema político con un estilo depurado y cada vez más a la altura de los mejores narradores de América Latina.

Y donde hasta supera a la mayoría de los novelistas latinoamericanos de su tiempo es en Cuando quiero llorar no lloro, una obra que quiso hacer paródica, muy a su estilo para burlarse de esa forma de novelar, pero le resultó una de las mejores y más logradas muestras, justamente, de esa forma de novelar. Su penúltima novela, Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad, ya lo coloca muy por encima de la mayoría de los novelistas hispanoamericanos de su momento. Tal como ocurrió con Arturo Uslar Pietri y ha ocurrido con varios novelistas venezolanos, la crítica venezolana fue injusta con esa obra, y, desde luego, ningún crítico extranjero tuvo en más mínimo interés en corregir la falencia de sus colegas venezolanos. Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad ha debido ganar el Premio Rómulo Gallegos que le fue otorgado a una novela de un mexicano (Palinuro de México, de Fernando del Paso, IV Edición del Premio, 1982). Quien haya leído las dos obras se da cuenta inmediatamente de que Otero Silva resultó perjudicado por ser venezolano, porque existía el prurito de que un venezolano no debía ganar el Premio.

Su última novela, La piedra que era Cristo, es un verdadero monumento, una obra maestra, un gran poema en prosa que demuestra un extraordinario dominio del lenguaje y de la técnica de hacer novelas. Desafortunadamente no hubo otra obra, porque el mismo año en que fue editada, su autor murió en Caracas el 28 de agosto. Había nacido en Barcelona de Venezuela, tierra de sus ancestros, en el estado Anzoátegui, el 23 de octubre de 1908. Su padre fue Enrique Otero Vizcarrondo, que hizo una gran fortuna en Barcelona gracias a la Electricidad y a una “Concesión” petrolera, y su madre fue Mercedes Silva Pérez. Luego de estudiar primaria en su ciudad natal, pasó al Liceo San José, de Los Teques, dirigido por el doctor José de Jesús Arocha (elTigre Arocha), una de cuyas hijas era la esposa del médico Daniel Otero Vizcarrondo, tío de Miguel. Allí estudiaba también Arturo Uslar Pietri, así como Espíritu Santos Mendoza, los hijos del general Gómez y varios jóvenes que con el tiempo llegaron a tener posiciones muy destacadas en el país. Luego pasó al Liceo Caracas (después Liceo Andrés Bello), dirigido entonces por Rómulo Gallegos, y allí fue compañero de liceo de Rómulo Betancourt, de su primo Raúl Leoni Otero, de Rafael Vegas, de Jóvito Villalba, Isaac J. Pardo. En 1924 se inscribió en la escuela de ingeniería de la Universidad Central de Venezuela, y pronto empezó a interesarse por actividades muy distintas a la construcción de caminos y cosas por el estilo.

Con el seudónimo de “Miotsi” empezaron a aparecer sus escritos humorísticos en Fantoches y en Caricaturas, pero también en Élite publicó un poema. Junto a Arturo Uslar Pietri, Antonio Arráiz y otros jóvenes participó en la iniciativa de la revista Válvula, relacionada con las corrientes de vanguardia intelectual de su momento. En el carnaval de 1928 estuvo entre los más entusiastas en las actividades desarrolladas por los estudiantes para manifestar su deseo de libertad y su repudio a la dictadura de Juan Vicente Gómez. Su humor y su simpatía lo hicieron notar en los momentos en que los jóvenes fueron arrestados y llevados a Puerto Cabello como prisioneros de la dictadura. En abril, cuando se combinaron algunos de los estudiantes con unos jóvenes oficiales del ejército, Otero Silva estuvo entre los primeros. Por fortuna logró escapar y salió al exilio. Con Gustavo Machado, Rafael Urbina, Rómulo Betancourt y otros muchachos, participó en la toma de Curazao para invadir el país por Falcón en junio de 1929.

En 1930 se afilió al Partido Comunista Internacional, del que se separó dieciséis años después, alegando que no estaba hecho para disciplinas partidistas. Al morir Gómez, como muchos exilados, regresó al país y se incorporó a la vida intelectual y política. Es el tiempo de sus Sinfonías tontas, que, muy a su estilo, firmó con el seudónimoMickey. También muy a su estilo, tanto fustigó al gobierno de López Contreras que fue expulsado del país por comunista.

En México publicó su primer poemario,Agua y cauce, viajó por los Estados Unidos, Colombia y Cuba. En 1940 regresó a Venezuela y publicó su primera novela, Fiebre. Y en 1941, además de fundar un periódico combativo (Aquí Está) emprendió una de sus más exitosas aventuras, al fundar, con “Kotepa” Delgado y Claudio Cedeño El Morrocoy azul, la más exitosas de las revistas humorísticas que ha tenido Venezuela. Además de los fundadores, publicaron textos muchísimos venezolanos ilustres, como Isaac J. Pardo, Aquiles Nazoa, Andrés Eloy Blanco, Antonio Arráiz. Fue, además, la semilla de El Nacional, que nació cuando su padre decidió comprar una buena imprenta para la revista, de lo que derivó, con toda naturalidad, la fundación de un diario que nació en 1943. en plena Guerra Mundial, un diario que transformaría el periodismo venezolano de manera impactante, y del que Otero Silva fue el primer Jefe de Redacción (Antonio Arráiz fue el primer Director). En 1946 se casó con María Teresa Castillo, una de las más destacadas y activas mujeres de su tiempo (ambos fueron los padres de Miguel Henrique y Mariana Otero. Poco antes había vuelto a las aulas universitarias y en 1949 se graduó de periodista. Atosigado por la dictadura y la falta de libertades, optó por apoyarse en su vena literaria y publicó Casas muertas, que le valió el Premio Nacional de Literatura 1955-56, así como el Premio Arístides Rojas. A fines de 1957 y comienzos de 1958 trabajó activamente en el derrocamiento de Pérez Jiménez: junto con Isaac J. Pardo y Elías Toro redactó el famoso “Manifiesto de las Intelectuales”, de cuya impresión y distribución se encargó personalmente. Fue hecho preso por la policía política, y liberado al caer la dictadura. Ese año publicó su Elegía Coral a Andrés Eloy Blanco y participó con entusiasmo en la nueva democracia, y apoyó la candidatura de Wolfgang Larrazábal en las elecciones que ganó Rómulo Betancourt (diciembre de 1958). Fue electo Senador y tuvo una notable carrera parlamentaria.

En más de una vez se convirtió en el “hombre Congreso”, pues su voto rompía los empates. Fue además el impulsor de la creación del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (Inciba), que tiempo después se convirtió en el Conac. Aunque participó abiertamente en la política venezolana, nunca se dejó tentar por ella como forma de vida. Durante mucho tiempo mantuvo en Arezzo, no lejos de Roma, un palacete al que solía retirarse a descansar y escribir. Siempre fue un verdadero intelectual, capaz de grandes travesuras como la de publicar Las Celestiales, obra irreverente y divertidísima, con coplas recopiladas o escritas por Paco Vera (Francisco Vera Izquierdo) y sesudas explicaciones seudo eruditas escritas por Paco y Miguel con el seudónimo de Iñaqui de Errandonea (que después resultó que existía un cura que tenía ese mismo nombre). Cerca del final de su vida se divorció y se casó con Mercedes Baumeister. Desafortunadamente, un aneurisma de la aorta lo apartó prematuramente de esta vida el 28 de agosto de 1985. Además de novelista, humorista y poeta, fue un excelente periodista y ensayista. Su vida no sólo fue productiva, sino activa y digna de un verdadero renacentista.

Fuente: www.literanova.net

Eduardo Casanova, novelista venezolano. Poeta, biógrafo y ensayista. Miembro del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela

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Día Mundial de la Poesía 2011 en Caracas

Por Carmen Cristina Wolf

Con una extensa lectura de poemas, El Círculo de Escritores de Venezuela celebrará el Día Internacional de la Poesía en la Librería Alejandría I, situada en la Avenida Principal de Las Mercedes. Será el jueves 31 de marzo a las 6 de la tarde. Escucharemos a  Anabelle Aguilar, Edda Armas, Alberto Hernández, Belkys Arredondo, Astrid Lander, Carmen Cristina Wolf, Edgar Vidaurre, Mariela Casal, Maite Ayala, Lidia Salas,  Magaly Salazar, Jorge Gómez Jiménez, Ligia Colmenares, Frank Ziccarelli, Jason Maldonado, Linsabel Noguera, Inés Muñoz Aguirre, Isabel Cecilia González, Eddy Godoy, Adelys Marquina, Ana María Velásquez, Flavia Pesci Feltri.

En un principio, escribir poemas puede ser una manera de confesarse ante uno mismo. Una catarsis. Con el tiempo, se transforma en un deseo de trascender más allá de lo efímero. Se intenta fundar un reino perdurable, reconocerse en la página como en un espejo. Puede ser que refleje alguna de las innumerables facetas del ser íntimo y de aquello que nos rodea.

El ser humano pretende ser uno consigo mismo, añora la plenitud, no quiere estar fragmentado en las constantes emociones contradictorias y pensamientos de incertidumbre y temor. Presiente que hay un lugar en su ser íntimo, que es Conciencia Total, sosiego y serenidad.

Al comienzo, se escribe a tientas, como los niños que intentan caminar y se caen. No sabemos adonde nos conducirá la escritura. Pero si perseveramos, sobre todo a través de la lectura y de la observación atenta, puede ser que logremos descifrar qué deseamos lograr fervientemente. Hacia dónde nos lleva nuestra voluntad de escribir. Creo que las ideas y emociones que se agolpan en nuestras cabezas y que deseamos plasmar en el papel, se refinan en la quietud. En el silencio. En esa quietud interna surge el poema, la obra de arte, los descubrimientos de la ciencia.

En los comienzos, no se tiene una idea clara de lo que se desea escribir, sólo se hace desaforadamente. Sin orden ni concierto. Con el tiempo y la reflexión, es posible que el poeta  no escriba por puro hedonismo, solo para acariciar el  ego. Eso no  complace ni me interesa. Se debe hallar un sentido y significación a la naturaleza humana, a sus sufrimientos, alegrías y contradicciones.  Se busca en el poema la esencia de la vida. Y así no se lo proponga conscientemente, algunos de mis lectores encuentran  un faro en medio de la oscuridad de los navegantes.

Escribir poemas se transforma en un ritual, en una ceremonia y también en un juego trascendente. Abre una partida de cartas entre el escritor y su sombra. También con el lector, y la partida es infinita.

Las palabras y las imágenes son los personajes y las historias. El escenario es la página en blanco.

El Día Mundial de la Poesía, es un tributo a la palabra poética que surgió en el año 2001, propuesto por la UNESCO. Se celebra cada 21 de marzo, día del equinoccio de primavera,  con el propósito de consagrar la palabra esencial y la reflexión sobre nuestro tiempo. Este evento fortalece la cultura en nuestro planeta y  se realiza en importantes capitales del mundo como París, Ámsterdam, Berlín, Venezuela y Bogotá. En Europa es llamado Primavera de los Poetas y en Colombia la Común Presencia de los Poetas, por ser instituido por la Fundación que lleva el mismo nombre, la cuál trabaja desde hace dos décadas en la promoción del universo poético en Hispanoamérica.

Con eventos multitudinarios y lecturas múltiples, se realizan actos en diversas latitudes del planeta para celebrar tan importante evento por este género de la literatura. La UNESCO lanzó al mundo el siguiente comunicado para avalar la conmemoración del día mundial de la poesía al instituir ese legado para el mundo:

«Es evidente que una acción mundial a favor de la poesía daría un reconocimiento y un impulso nuevo a los movimientos poéticos nacionales, regionales, e internacionales. Esta acción debería tener como objetivo principal sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los que están amenazados la posibilidad de expresarse en sus comunidades respectivas.»

La importante celebración en Bogotá, es una de las más concurridas del mundo y cuenta con lecturas de más de 20 poetas de reconocimiento internacional, con la asistencia de cientos de personas que realizan un brindis por la poesía. En lugares emblemáticos de las más importantes ciudades del mundo se efectúan maratones poéticas celebratorias. En París (Vaca Azul y otros recintos), Berlínn (Puerta de Brandeburgo), Bogotá (Gimnasio Moderno), La Plata (Pasaje Dardo Rocha), en Bilbao  (Café Boulevard de Bilbao), Ámsterdam, Méxicoy La Habana, donde los poetas se reúnen el 21 de marzo en plazas, parques y auditorios para dar a conocer su voz profunda y visionaria,  en la espera de un mundo mejor para todos. En Venezuela, diversos grupos celebran este día en distintos eventos y lugares, y los poetas salen a las calles de las principales ciudades del país, a regalar la mayor cantidad de poemas posibles y realizar recitales espontáneos.

Como homenaje a esta fecha, transcribimos unos versos del poeta venezolano Eugenio Montejo:

VUELVE A TUS DIOSES PROFUNDOS

Vuelve a tus dioses profundos;

están intactos,

están al fondo con sus llamas esperando,

ningún soplo del tiempo los apaga.

Los silenciosos dioses prácticos

ocultos en la porosidad de las cosas.

Has rodado en el mundo más que ningún guijarro,

perdiste tu nombre, tu ciudad,

asido a visiones fragmentarias;

de tantas horas ¿qué retienes?

La música de ser es disonante

pero la vida continúa

y ciertos acordes prevalecen.

La tierra es redonda por deseo

de tanto gravitar;

la tierra redondeará todas las cosas

cada una a su término.

De tantos viajes por el mar

de tantas noches al pie de tu lámpara,

sólo estas voces te circundan;

descifra en ellas el eco de tus dioses;

están intactos,

están cruzando mudos con sus ojos de peces

al fondo de tu sangre.




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ALBERT CAMUS Y EL COMPROMISO DEL ESCRITOR

Por Magaly Salazar Sanabria

Camus dice: “¿Qué es un hombre en rebeldía?Un hombre que dice no. Pero negar no significa renunciar porque es también un hombre que dice sí desde su primer movimiento. El Hombre en rebeldía es un esclavo que, habiendo obedecido toda su vida, juzga inaceptable una nueva orden”. Según estas ideas, la actitud de rebeldía constante es una energía espiritual que determina la acción del hombre crítico, humanista, liberador, en el ejercicio de la lucha contra la tiranía que se impone en nombre de la libertad. El escritor debe ser un hombre rebelde y comprometido con el porvenir de la humanidad

Siguiendo las directrices de Camus, mientras el revolucionario sólo quiere transformar el mundo, el hombre rebelde quiere Cambiar la vida. Para realizar tales transformaciones es indispensable proceder con generosidad en relación con el futuro, esto requiere una entrega total al presente. El escritor debe estar presente en estas mudanzas.

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CHARLA SOBRE EL COMPROMISO DEL ESCRITOR, EL 27 DE MARZO A LAS 11 EN LA SALA CABRUJAS

En la Sala Cabrujas el domingo 27 de marzo, a las 11 de la mañana, compartiremos con el escritor venezolano Ildemaro Torres, sus experiencias y opiniones acerca del Compromiso del Escritor en la sociedad actual.

Lugar: Sala Cabrujas, 3ª avenida de Los Palos Grandes con avenida Francisco de Miranda, Torre El Parque, Nivel C 1, entrada lateral derecha. Centro de Cultura Chacao.

Invitación del Círculo de Escritores y Cutura Chacao

Estacionamiento en Parque Cristal.
Entrada libre

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Ildemaro Torres: El compromiso del Escritor domingo 27 de marzo

En la Sala Cabrujas el domingo 27 de marzo, a las 11 de la mañana, compartiremos con el escritor venezolano Ildemaro Torres, sus experiencias y opiniones acerca del Compromiso del Escritor en la sociedad actual.

Lugar: Sala Cabrujas, 3ª avenida de Los Palos Grandes con avenida Francisco de Miranda, Torre El Parque, Nivel C 1, entrada lateral derecha. Centro de Cultura Chacao.

Invitación del Círculo de Escritores y Cutura Chacao

Estacionamiento en Parque Cristal.
Entrada libre

* Ildemaro Torres es Médico Cirujano graduado en la Universidad Central de Venezuela. Doctor en Filosofía de la Universidad de Birmingham, Inglaterra. Profesor Titulat de la Facultad de Medicina de la U.C.V.
Es autor de los siguientes libros: Chile, de Allende a la Junta Militar (1974),Zapata (1979), Ernesto Cardenal en Selentiname (1981), El Humorismo Gráfico en Venezuela (1982, Aquiles Nazoa Inventor de Mariposas (1998,Abilio, Maestro no sólo del Dibujo ( 2000), Historia del Humor Gráfico en Venezuela (2003), Tomo 3 de la Historia del Humor Gráfico Iberoamericano, por invitación de la Universidad de Aolcalá de Heneres y la Editorial Milenio, España; Biografías de Aquiles Nazoa y Morella Muñoz, en la Colección Biblioteca Biográfica Venezolana. La magia del Buen Decir,Antología de Conferencias de Aquiles Nazoa (2010). Coordinó la Edición Aniversaria «Tierra de Gracia» de El Nacional (1985 y es columnista regular de dicho diario.

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Abrazando el Cisne negro en el mes de la mujer

Por Ana María Velázquez

El viaje femenino es un viaje hacia las profundidades del alma. Es sólo allí donde se produce el encuentro de la mujer con sus propias fuerzas arcaicas y sombrías. En esas fuerzas sombrías es donde encuentra su enorme poder creativo, ellas son las que le permiten experimentar su pasión artística y asumir su libertad a plenitud. Como en la película El Cisne negro, del director Darren Aronofsk, lo virginal de la protagonista, Nina, su anhelo de perfección basado erróneamente en la pureza es, precisamente, lo que le impide alcanzar su máximo potencial para interpretar el papel principal en el ballet “El lago de los cisnes”, de Tchaikovsky.  Su danza es carente de pasión, de verdadera emoción. Su creación está condicionada a la techné, a la técnica, más que a su deseo, por eso vive totalmente dedicada a la danza, sin permitirse nada más.

Todo lo contrario ocurre con Lily, otra bailarina que encarna su sombra, aquellos aspectos desconocidos que el ser humano no ve en sí, pero que se perciben en los demás como amenazantes y peligrosos. Lily está plenamente conectada a su sensualidad y, por lo tanto, disfruta enormemente el amor, la fiesta, el baile, su arte se basa en el disfrute del hecho estético, permitiéndose introducir el juego y la dispersión, en vez de aferrarse a la técnica. En medio de las dos bailarinas aparece la figura masculina como una figura iniciática. Thomas Leroy, el director de la compañía de ballet, es el mediador entre el mundo virginal de Nina y el mundo erótico de Lily, un individuo que impulsa constantemente a Nina hacia su máximo logro. Con aspectos de fijación con la figura materna y un final espectacular en el que Nina logra integrar dentro de sí, después de un proceso doloroso, sus energías eróticas, logrando la adoración de un público que queda impactado por sus dos interpretaciones, la del cisne blanco, hermoso, pero frío, y la del cisne negro, lleno de una energía espectacular que hace que le “nazcan alas”, una metáfora del alcance de su libertad. El director logra así recrear el viaje femenino en toda su extensión, no sólo el viaje de la mujer artista sino el de toda mujer que necesite hacer contacto con lo desconocido de sí misma  para enfrentar a un “público”, es decir, a la sociedad toda en el gran teatro del mundo, y dar lo mejor. La película es un reconocimiento del poder de lo femenino y de su capacidad de transformar la angustia, el dolor y la oscuridad en algo valioso para la mujer.

Hoy, en especial, Día de la mujer, y en todo el mes de Marzo, mes de la mujer, es importante reflexionar sobre estos aspectos y proponernos concederle el espacio necesario a todas las fuerzas ancestrales y sagradas que conforman lo femenino.

&   &   &

*Ana María Velásquez es ensayista, poeta e investigadora. Ha obtenido un gran éxito con sus libros de relatos, Creí que me besarías antes de partir y Con los ojos abiertos. Es integrante del Círculo de Escritores de Venezuela.

Ana María ganó el Premio de Poesía 2011 de Latin Heritage Foundation, Estados Unidos.

Felicitamos a la escritora venezolana por haber obtenido el premio, que  consiste en la publicación del poema ganador en la antología Una isla en la isla a ser distribuida en Estados Unidos e Inglaterra. También fueron selccionados los autores venezolanos Pedro Segundo Yajure, Damelis Brito, Rosalinda Mariño, Urbano Antonio Durán.


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Día Internacional de la Mujer 2011

En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegral como persona. Es fiesta nacional en algunos países.

El Día Internacional de la Mujer se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La idea de un día internacional de la mujer surgió a finales del siglo XIX, en plena revolución industrial y durante el auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha emprendida en la antigua Grecia por Lisístrata, quien empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a las interminables guerras. En la Revolución Francesa las mujeres al grito de “libertad, igualdad, fraternidad”, marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue sino hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes organizaciones internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos.

Hoy, los escritores recordamos a las Mujeres venezolanas que han sembrado de generosidad esta tierra, mujeres como Luisa del Valle Silva, María Teresa Castillo, María Luisa Escobar, Lucila Velásquez, Rosa Melo. y tantas otras que han llenado de luz y esperanza a América. Y a las Mujeres que todos los días salen a la calle a trabajar, que enseñan a sus hijos a vivir con principios y valores de honestidad, libertad y amor por su país.

Para ellas, para todos los que las amamos y las admiramos, este poema de Lucila Velásquez:


«es posible que un día

intercambiemos sitios más lejos en la voz

lugares más difíciles

es decir

por qué no?

que escribamos sin fecha

ni lugar

,ças despacio

una Nota Verbal a la Esperanza

donde hagamos una bella ciudad

a la Igualdad

donde quepan los pueblos

donde se unan los tiempos

o se eliminen las cotradicciones

entre la historia

y la verdad (…)    De Acantilada en el tiempo, 1982

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El Compromiso del Escritor, por Ildemaro Torres, el domingo 27 de marzo

El domingo 27 de marzo a las 11 de la mañana, compartiremos con el escritor venezolano Ildemaro Torres, sus criterios y opiniones acerca del Compromiso del Escritor en la sociedad actual.

Lugar: Sala Cabrujas, 3ª avenida de Los Palos Grandes con avenida Francisco de Miranda, Torre El Parque, Nivel C 1, entrada lateral derecha. Centro de Cultura Chacao.

Invitación del Círculo de Escritores y Cutura Chacao

Estacionamiento en Parque Cristal.
Entrada libre

* Ildemaro Torres es Médico Cirujano graduado en la Universidad Central de Venezuela. Doctor en Filosofía de la Universidad de Birmingham, Inglaterra. Profesor Titulat de la Facultad de Medicina de la U.C.V.
Es autor de los siguientes libros: Chile, de Allende a la Junta Militar (1974), Zapata (1979), Ernesto Cardenal en Selentiname (1981), El Humorismo Gráfico en Venezuela (1982, Aquiles Nazoa Inventor de Mariposas (1998, Abilio, Maestro no sólo del Dibujo ( 2000), Historia del Humor Gráfico en Venezuela (2003), Tomo 3 de la Historia del Humor Gráfico Iberoamericano, por invitación de la Universidad de Aolcalá de Heneres y la Editorial Milenio, España; Biografías de Aquiles Nazoa y Morella Muñoz, en la Colección Biblioteca Biográfica Venezolana. La magia del Buen Decir, Antología de Conferencias de Aquiles Nazoa (2010). Coordinó la Edición Aniversaria «Tierra de Gracia» de El Nacional (1985 y es columnista regular de dicho diario.

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