Navegar entre dos orillas con el dulce ron de la poesía que embriaga

Por Edda Armas

Buen día, agradecemos su compañía en este bautizo-recital-celebración, y sin más preámbulos les comento que cuando con entusiasmo acepté preparar unas palabras para presentar hoy 28 de mayo esta antología –en la librería-café de Kálathos– ni imaginaba que este domingo estaría yo en Madrid, pero la vida corre llena de sorpresas y sucedió.  Pero, siendo la palabra escrita nuestra aliada más perfecta, serán ellas las que les digan de la emoción que he sentido leyendo este libro que, igualmente, nos reúne hoy en Caracas, dando las gracias a la querida poeta Kira Kiriakin que aceptó leérselas.

 

Un texto breve se agradece, más aún en este día, con el deseo de dar mayor espacio a la ofrecida lectura poética, a modo de brindis por la vida y la conjunción alcanzada. Inicio entonces, afirmando que considero que éste es un libro bien particular y único, signado por la estrella de la generosidad, entre cuyas páginas resuena el poder estrepitoso de un océano que en apariencia separa, pero que en esta oportunidad reúne voces poéticas de dos orillas, abriendo paso a un territorio para el intercambio, salvando las incomprensibles y absurdas distancias, en estos tiempos convulsos por demasiadas razones.

 

Hablo de un territorio poético cuyos puntos cardinales sean la libertad y el diálogo, al tenderse un puente que propicia el encuentro con la deseada pluralidad, tejiéndose una red con voces actuales y activas –de Canarias y Venezuela– que en él convergen.

 

El símbolo del ave delirante en ambos cielos, a dos extremos del Océano Atlántico, nos recuerda la libertad ilimitada del viaje poético, en este ir y venir navegando las orillas temáticas donde hay convergencias evidentes, en las exploraciones emprendidas hacia el interior de lo que nos interroga y nos hace escribir, allá o aquí, aquí y allá. Me refiero, al entrañable viaje de las palabras durante el hacer poético sin tregua, por cada una de las voces que dan armadura a este libro antológico (sin la pretensión del rigor académico al ser concebido) lo cual, en este caso, tal vez sea una de sus cualidades, ya que no responde a cánones ni generaciones literarias, pero sí al intenso movimiento de una poesía que se está escribiendo, allá y aquí, con representatividad de poetas consagrados y poetas que van haciendo carrera editorial (con libros publicados y obra inédita en busca de editores) respondiendo a una urgencia de diálogo bidireccional, entre los autores reunidos y también con los lectores que se enganchen, para que salga ganando la visibilidad para el abanico de poéticas que se desarrollan en ambas orillas.

 

Deseo expresar mi más cálido agradecimiento a Josefa Molina Rodríguez, periodista, editora y escritora, directora de la Colección “Palabra y Verso” en su editorial Beginbook Ediciones, por idear y editar este libro desde España, coordinando a los participantes en colaboración al poeta de Santa Cruz de la Palma, Antonio Arroyo Silva, autor del esclarecedor texto Para un diálogo sin orillas, que presenta el dossier de 31 poetas canarios, en el que enfatiza que este volumen “quiere mostrar la gran variedad que existe en los autores seleccionados que están en plena ebullición creativa, desde el mayor de edad, Alberto Omar, al menor Santiago Jatib.”

 

En contraparte, el dossier de 29 poetas venezolanos, lo presenta el poeta y ensayista Joaquín Marta Sosa con un sentido texto intitulado Poesía para ser libres y encontrarnos en la libertad, advirtiéndole al lector que “ante sus ojos tiene una suerte de río intermedio entre la compilación y la antología, más que la primera y menos que la segunda, principalmente de poetas que nacieron a partir de los años cincuenta del recién pasado siglo XX, con ligeras visitas a quienes nacieron antes y algo después”, refiriéndose a los maestros Rafael Cadenas y Alfredo Chacón (nacidos en los 30) y a la poeta Hildegart Acosta (nacida en los 40), lográndose que un total de 60 autores conformen el corpus de este libro que reclamaba existir, el cual –para alegría en ambas orillas– se erige en memoria de nuestro querido poeta mayor Armando Rojas Guardia, llevando por título un verso de su emblemático poema Aves, que completo se incluye a modo de epígrafe único, dando al lector la bienvenida al viaje de alternancias y diálogos que nos propone, lanzada una pregunta qué el mismo poeta se hacía: ¿qué ron dulce las embriaga?

 

La poesía no tiene fronteras se afirma en este libro, atreviéndome a alegar que si algo se respira entre las páginas de este libro-barco es la hermandad y cercanías entre las voces poéticas de dos orillas dialogantes que, aunque el Océano Atlántico las separe, la migración (desde 1948 de Canarias hacia Venezuela, y desde 1999 de Venezuela hacia Canarias) hace que nos miremos en espejos similares, atravesando temáticas contemporáneas en sostenido diálogo, tomando las voces reunidas otra dinámica pues no habrá océano que pueda separar lo que el poeta proclama como tierra ganada. Ganada por la permanencia, pues todo poeta en su ardua tarea de decir se hace “vocero de la más oculta necesidad”, como lo asoma Cadenas en su poema Musa. Cercanía ganada también en el impostergable intercambio para dejar testimonio de lo que acontece en diversas realidades, ya que como lo dijo Stefan Zweig y nos lo recuerda Marta Sosa: “los poemas se escriben para unir, por encima del propio aliento, a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.”

 

Celebraré siempre que iniciativas como ésta que generosa motorizó, Josefa Molina, desde Canarias sigan tomando cuerpo y den alas. Que la poesía así ofrecida logre pellizcar y alertar el alma de lectores de aquí y allá, adentrándonos en los universos personales de los poetas presentes, dando continuidad al deseo chispeante que le dio origen, abogando –con otros versos iluminadores de Armando– a que estalle “su plumaje en oro caliente y derramado. Y el cielo ha quedado entre sus alas como una mancha viva.” Invitándonos el poeta a mirar “cómo se enredan entre los suaves hilos del aire que se enciende” en su poderoso poema Ave, que, en este caso, fue el talismán invocado.

 

Muchas gracias a todos los poetas reunidos en El dulce ron que las embriaga, en el que personal y particularmente celebro la presencia de los poetas canarios Cecilia Domínguez Luis, Ernesto Suárez y Rafael-José Díaz (que nos han visitado y leído sus poemas en Caracas). Levantemos nuestras copas para honrarlos a todos y a esta lograda edición impresa, enalteciendo la belleza y riqueza de la lengua del Quijote compartida, y el Premio Cervantes entregado recientemente, de manos de los reyes de España a nuestro amado poeta mayor Rafael Cadenas, invocada la palabra poética que alto vibre, y de seguidas en las voces que le dan vida, aquí y ahora; y más allá, luego y por siempre…

 

 

Madrid, 26 de mayo de 2023 (levantando hoy el telón la Feria del Libro de Madrid)

Edda Armas

Edda Armas. Escritora venezolana (Caracas, 1955). Poeta, psicóloga social y productora de eventos culturales. Con una amplia obra publicada. Facilita talleres de escritura creativa.

#circuloescritoresvenezuela

Foto de Edda Armas cortesía de la revista Letralia

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