Rodrigo Lares Bassa en homenaje al Día del Escritor

Rodrigo Lares Bassa nació en Caracas, el 17 de noviembre de 1975. es Abogado, reconocido narrador, poeta, ensayista y articulista de opinión. Ha impartido la docencia en varias Universidades venezolanas de prestigio. Es autor de obras académicas, biográficas y literarias; de ensayos y trabajos de carácter científico-jurídico, e igualmente, tiene en su haber colaboraciones a Libros homenajes y a revistas científicas. Amante del deporte. Fue Director de la Fundación Escuela de Escritores de Venezuela y es miembro activo del Círculo de Escritores de Venezuela. Ha recibido reconocimientos de carácter literario. www.rodrigoeloylaresbassa.com IG: @rodrigolaresbassa Instagram. Twitter: @rodrigolaresb

Poemas del libro «A fuego de Jazz». 2018

Mío

            A Rafael Cadenas

 

País mío,

educación

y cultura

¡que se levanten!

como cuero seco.

 

Desdoblamiento 

Construir en la neblina

ciudades

a través de luciérnagas

 

Construir templanzas

en los cortos circuitos y en las medianías

 

Construirlo todo

con su plateado resplandor

 

Construir el cuerno de un unicornio

y pulirlo

entre un quejido y una ilusión

Construir

una semilla

 

 

Todos somos árbol

 

De ese árbol que somos

raíces nos nacen.

 

Dependiendo

del agua

(y de la intencidad):

cara o sello

transcurre la vida.

 

De uno depende

la sombra:

¿frondosa copa

o escuálido palo?

 

De uno depende

lo que nos rodea:

grama

selva

un matorral de rosas

tierra árida o maleza

 

De uno depende

cómo crecemos

(nosotros y los nuestros):

¿un pequeño arbusto

o un gran samán?

 

De uno depende

la semilla

que en nosotros

crece.

 

De uno depende

qué versos

escribiremos

 

Magia

 

Irrepetible                como una letra

que en tinta dejamos

 

El milagro de un papel fugaz

que nos cambia el corazón

 

La magia                  un respiro.

 

¿A quién le escribimos?

 

A fuego de jazz

 

Mi escalofrío favorito es escribirte:

 

Vi tu sonrisa y me volví piano

mientras mis labios en tu cuello se convirtieron

[en jazz

y la poesía corrió por mis venas.

 

Al abrazarnos te convertiste en sueño de carne y

[hueso.

 

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