Discurso de Alfredo Pérez Alencart por recepción de la Medalla «Vicente Gerbasi»

Discurso de recepción del Premio Internacional de Poesía «Medalla Vicente Gerbasi» Otorgado por el Círculo de Escritores de Venezuela – 26 de noviembre de 2009

Apreciados hermanos en la más desnuda fe poética; amigos venezolanos reunidos en Caracas para estar en convivencia con la Palabra multívoca, sea mía o la de cualquier otro oficiante más lúcido que la procrea hasta hacerla idioma y ruta y factoría para los que vendrán desde el porvenir; escritores todos llegados esta tarde de noviembre hasta la Sala Cabrujas del Centro de Cultura Chacao: Decir GRACIAS, y terminar, sería lo adecuado.

Pero muchos son los que no me conocen y me debo a vosotros y al Círculo de Escritores de Venezuela. Por ello les diré otras palabras; sepan que ahora mismo vuestra respiración me silba y me hace entonar pequeñas sinfonías. Debe ser porque creo en el Espíritu errante que sabe regar sus canciones para el día más largo; debe ser porque a veces no entiendo el sentido de nuestros pasos, pero sí percibo los cuatro puntos cardinales de la ternura, del afecto, de la elemental Poesía que no deja de mirarme con su ancestral corazón.

Ya no conozco la prisa de los calendarios. Pero antes tampoco quise sobresalir como lanzador de cerbatanas. He ido cambiando el ruido por el silencio, el vértigo por la sacralizad: ningún bostezo demás, ningún fasto inequívocamente grotesco. Prefiero la emoción; prefiero la divinidad que hunde sus raíces en el misterio; prefiero la tradición que me hace posmoderno.

A mí que me hieran los símbolos y el imaginario; a mí que me sumerjan en el río del Eros que nunca se agota. Soy Bíblico y sé que el Eros tiene conexión con lo Sagrado. Soy lector de sus grandes poetas a los que muchos llaman profetas, y con plena razón. Por ahí, en mi memoria, están los versos de David, Salomón, Isaías, Jeremías, Amós, Miqueas o Eclesiastés, el preferido de la poeta polaca Wislawa Szymborska, premio Nobel 1996. Les adelanto que estoy pergeñando un nuevo libro que trata de esto, del erotismo redentor. Se titula «Gacela mía» y pretende ser una feliz ofrenda a mi esposa Jacqueline. El poemario tiene como epígrafe los versos de algún grande poeta anónimo con unos tres mil años de juventud. Está en la Biblia, en el Libro de los Proverbios, y dice:

¡Goza con la esposa de tu juventud!
Es una gacela amorosa,
es una cervatilla encantadora.
¡Que sus pechos te satisfagan siempre!
¡Que su amor te cautive todo el tiempo!

Son versos eternos que sólo unos pocos logran acuñar en el horizonte del hombre, siglos al margen de cualquier moda intonsa.

Me han concedido un premio, una medalla que lleva el nombre de Vicente Gerbasi. Éste ser de Canoabo forma parte de la elite universal: «Venimos de la noche hacia la noche vamos./ Atrás queda la tierra envuelta en sus vapores,/ donde vive el almendro, el niño y el leopardo». Maravilla de poeta este Gerbasi al que tanto leí, porque la inmigración está en mis células por mis abuelos expatriados de Asturias y del Ceará. España y Brasil, más algo de Perú y algo de Ecuador viven en mí. Gerbasi con su padre me hizo vivir poéticamente el periplo de mis ancestros. Quede anotado mi primer reconocimiento a lo que él reveló desde sus entrañas.

Atrás desnudé algo de mí, pero no atiendan sólo a esa parte de mi perfil, pues tampoco desvío los ojos ante el dolor humano, ante la sangre y los desgarramientos. Hay que dar voz al mudo, al tembloroso ser engrilletado por las injusticias. El poeta no debe esquivar el incendio; no debe rehuir abiertamente del lobo que conduce al filo del abismo; no debe apartar la visión de lo que la maldad ha deshojado…

Un amigo pronuncia mi escritura. Joaquim de Sousa Marta es un niño portugués al que conocí en algún barco humeando hacia América; Joaquín Marta Sosa es un poeta venezolano que ha tenido la deferencia de ocupar mi lugar. Cierto que no estoy, pero cierto que mi emoción es ingrávida y que está en la órbita de Caracas, planeando con mis hermanos venezolanos que pareciera que han muerto pero que yo los vivifico con mi buena memoria y con mi imaginación poética que, como ya anunció Huidobro, es hermana de la imaginación científica.

Yo estoy por ahí, con Carlos Contramaestre, Caupolicán Ovalles, José Barroeta, Eugenio Montejo y Adriano González León. Disculpen tantos amigos y hermanos venezolanos a quienes no nombro por estar vivos: los prefiero así en este día crecido de alegrías. Por eso sigo a Gerbasi, cuando escribe en su Diamante fúnebre:

No hablemos más de la muerte.
La vida está en las aves de la aurora.
Somos los solitarios, los amados
que seguirán el rumbo de los astros,
que volverán a amarse en algún bosque
cerca del fuego, donde cae la nieve.

Quede anotada mi segunda religación con el poeta de Canoabo: la perfección de la vida aupada en la esperanza.

Estoy con la sangre subiendo por los espacios cálidos. La selva es la infancia de Gerbasi: «Te amo, infancia, te amo/ porque aún me guardas un césped con cabras/ tardes con cielos de cometas/ y racimos de frutas en los pesados ramajes». O esos otros versos: «A mi infancia/ la despierta un relámpago… Entre Canoabo y Urama/ una selva lloraba en la lluvia…». También yo soy de la selva y por ello quede anotada mi tercera religación con el poeta. ¿Cómo no estar religado a un poeta que confiesa lo siguiente: «Mi alma se mueve lentamente verde/ en la lluvia de la selva/ que gira con las orquídeas pálidas».

Voy terminando, pero no puedo hacerlo sin dejar anotada mi religación definitiva: Dios. Vicente Gerbasi era un profundo creyente. Él confiaba en el Dios de los poetas. Así, en una entrevista, recalcó: «De todas maneras Dios nos protege. Dios protege a los estetas, por ser estetas precisamente, por ser creadores. La estética es una menera de estar con Dios. La estética es la belleza. Dios hizo las cosas con el criterio de la belleza y de la palabra. La estética no es menos que un árbol o que tocar un pez».

Así voy, anhelando siempre a Dios, portando su ausencia en mi pecho, como una realidad misteriosa, porque sólo el misterio busca compañía. Escritores venezolanos, amigos aquí presentes: Si alguien, años después, les pregunta si en verdad estuve con vosotros este día tan significativo para mí, debéis decir lo correcto: «Había un enjambre sobre un vasto panal de miel. Por ello no alcancé a percibirlo, pero sus palabras llegaron a mi corazón y aquí las tengo todavía».

Eso que ocurre en el fondo de uno mismo es parte de la bandera que enarbolamos los poetas. Y además hacemos el trasiego de lo colectivo a nuestra intimidad. Quiero terminar con un poema inédito, para mostrar mi diáfana gratitud hacia los miembros del Círculo de Escritores de Venezuela, representados por Carmen Cristina Wolf. Está dedicado a una de las más notables poetas de nuestra lengua, la uruguaya Circe Maia, quien vive en Tacuarembó:

LO MÁS OSCURO

Lo más oscuro
es el ojo blanco
del ciego
y la miseria
que se abre paso
entre la gente
que a diario escucho
por el asfalto.
Oscuro el corazón
si se disfraza
de piedra
o el regocijo
si el pan no ilumina
otras mesas.
Y oscuro
jugar a la vida
descolgados
de la rama del amor.

Gracias, gracias, gracias. Heme aquí en Salamanca; heme allí entre vosotros.

Alfredo Pérez Alencart

Alfredo Pérez Alencart nació en Puerto Maldonado, Perú (1962). Poeta y ensayista peruano-español. Desde 1987 es profesor titular de Derecho del Trabajo de la Universidad de Salamanca. En 2005 fue elegido miembro de la Academia Castellana y Leonesa de la Poesía. También es director del Centro de Estudios Ibéricos y Americanos de Salamanca (CEIAS), de la Sociedad de Estudios Literarios y Humanísticos «Alfonso Ortega Carmona» (SELIH) y de la revista «El cielo de Salamanca». Entre 1992 y 1998 fue secretario de la Cátedra de Poética «Fray Luis de León» de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Posteriormente, entre 1998 y 2005 fue coordinador de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que anualmente organizan la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura, la Fundación Camino de la Lengua Castellana y el Ministerio de Cultura. Escribe en periódicos de España e Iberoamérica.

En poesía ha publicado La voluntad enhechizada (2001. Hay edición portuguesa aparecida en 2004), Madre selva (2002), Ofrendas al tercer hijo de Amparo Bidon (2003); el cuaderno Itinerario de los huéspedes (2005, con grabados de Miguel Elías). Cristo del alma (Ed. Verbum 2009). Su poesía ha sido traducida y publicada al alemán, inglés, italiano, portugués, árabe, serbio y coreano. Ahora lo está siendo al griego. Ha publicado la poesía completa de Gastón Baquero y antologías de la obra de Gonzalo Rojas (Chile), Alejandro Romualdo (Perú), José Hierro (España), Olga Orozco (Argentina), Jesús Hilario Tundidor (España), Reynaldo Valinho (Brasil), António Salvado (Portugal), Ramón Palomares (Venezuela), Francisco Brines (España) o Carlos Contramestre (Venezuela), por señalar algunos.

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Celebración del Día del Escritor, 26 de noviembre

EL CÍRCULO DE ESCRITORES DE VENEZUELA Y EL PEN DE VENEZUELA INTERNACIONAL INVITAN

Programa

Palabras de los escritores Atanasio Alegre, María Ysabel Novillo y Carmen Cristina Wolf
Entrega de Medalla Internacional Vicente Gerbasi al escritor peruano-español Alfredo Pérez Alencart por su obra poética.
Entrega de la Medalla Internacional Lucila Palacios al escritor venezolano Enrique Viloria Vera por su obra ensayística.
Brindis

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Lugar: Sala Cabrujas,Centro de Cultura Chacao. Edf. El Parque, 3ª Av. Los Palos Grandes Nivel C-!
(Estacionamiento en Parque Cristal)

Fecha: 26 de noviembre de 2009
Hora: 6 pm

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Homenaje a Armando Rojas Guardia

Subasta de obras de arte en honor a Armando Rojas Guardia

PROGRAMA
CARACAS, 27 a 29 DE NOVIEMBRE DE 2009

Homenaje y Brindis 27 de noviembre, Hora 6 pm
Exposición de las Obras 27 y 28 de noviembre
Conversatorio de Poesía, Arte y Psicología 28 de noviembre Hora 10 am
Subasta de Obras de Arte domingo 29 de noviembre Hora 11 am
Martillo: Elvira Neri

Lugar Conexión Red de Apoyo Humano, Calle Choroní, Quinta Gaya, Chuao
(a media cuadra del Excelsior Gama)

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Astrid Lander: Bautizo del poemario Buen Camino, el 8 de noviembre

Presentación del poemario Buen Camino, de Astrid Lander el próximo domingo 8 de noviembre en la Sala Cabrujas

El evento contará con una presentación audiovisual a manera de poesía intervenida donde cada verso tiene correspondencia con cada imagen tomada por la autora en el Camino de Santiago.

La presentación estará a cargo de la escritora Ana María Velázquez, quien leerá una semblanza del poemario y la arquitecto Egleé Medina con su texto sobre la arquitectura del alma. El albergue del bautizo será la Sala Cabrujas, 3ra. Av. de Los Palos Grandes (frente a la salida lateral del estacionamiento de Parque Cristal). Sigue las flechas amarillas señalizadas para que compartas con Astrid Lander una experiencia completa del Camino de Santiago. La autora ofrecerá lo que se come en el camino, todo en una ambientación efectista.

Ten un Buen Camino poético, Astrid Lander.

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Adios a Lucila Velásquez y Alfredo Silva Estrada

Estaba de viaje en Australia cuendo supe de la partida definitiva de Lucila Velásquez y Alfredo Silva Estrada. Escritores venezolanos y universales de alto vuelo, que serán leídos y estudiados por las nuevas generaciones. Cuando se nos va un poeta es doloroso, y sus libros no quieren abandonar nuestra mesa de lectura porque se vuelven más presentes que nunca.

El Círculo de Escritores de Venezuela pierde a su querida Lucila, una de sus Fundadoras, amiga y mujer de principios, poeta del Cosmos. Y manifiesta sus condolencias a su amada familia.

Igualmente, lamenta profundamente que se haya ido Alfredo Silva Estrada, poeta, crítico, traductor, y manifiesta su pesar a la artista Sonia Sanoja, su compañera de toda la vida.

Carmen Cristina Wolf

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Celebramos con el maestro y amigo Rafael Cadenas

En 1984 Rafael Cadenas escribe:
«(…) La situación de deterioro que he descrito
de manera muy sucinta tiene graves consecuencias
para el venezolano. El desconocimiento de su lengua
llo limita como ser humano en todo sentido. Lo traba;
le impide pensar, dado que sin lenguaje esta función
se torna imposible; lo priva de la herencia
cultural de la humanidad (…) lo convierte en presa
de embaucadores, pues la ignorancia lo torna
inerme ante ellos y no lo deja detectar
la mentira en el lenguaje» (…)

Nunca como hoy tiene validez esta aseveración,
cuando la falsedad se extiende cada vez más
en casi todos los ámbitos de nustro amado país.
En torno al lenguaje
Estamos ante una de las reflexiones más importantes
contenidas en este libro. Un lenguaje deficiente y empobrecido
hace a un pueblo esclavo de la ignorancia. Con frecuencia
recuerdo las palabras del profesor de Fonética Higgins,
personaje de la obra Pigmalión de Bernard Shaw,
que se conduele amargamente de la joven vendedora de flores
por su «espantosa» manera de hablar,
con graves errores en la pronunciación del idioma inglés.
Él asegura que si tuviera ocasión de enseñarle
a expresarse correctamente, la joven se convertiría
en una dama capaz de ser la dueña de una floristería.
No es asunto de afincarse en el sentido utilitario
de dominar una lengua, más bien se trata del dolor
que causa el incomprensible desprecio por aquello
que nos es más ínsito. Utilizar el lenguaje para engañar
y para mentir.
No amar el lenguaje es dejar de amarnos a nosotros mismos.
Celebramos con nuestro amado poeta y amigo Rafael Cadenas
que se le haya otorgado el Premio Feria Internacional
del Libro de Guadalajara.

Él lo merece más que nadie, por su alta Poesía y por su vida ética y sencilla, ejemplo a los soberbios y encumbrados. Junta Directiva y Consejo Consultivo Círculo de escritores de Venezuela

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Música y medios en la época de Alfredo Sadel

Invitación de la ALCALDÍA DE BARUTA Y DEL MUSEO DE LA RADIO para la presentación del libro MÚSICA Y MEDIOS EN LA ÉPOCA ALFREDO SADEL, acto que se llevará a efecto en la Librería El Buscón.

Jueves 3 de septiembre, 7 pm, Centro Cultural Trasnocho, CC Paseo Las Mercedes.

Habrá música en vivo con dos tenores que interpretarán las canciones de Sadel y un brindis al final.

* Carlos Alarico Gómez, Historiador y Cronista, Miembro del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela, con una extensa obra publicada.

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Resumen de Actividades enero-agosto 2009

Durante el año 2009 el Círculo de Escritores de Venezuela ha desarrollado numerosas actividades literarias y culturales.

Publicaciones:

Se publicaron los títulos Ciudades y escritores, Ensayos de Enrique Viloria Vera con prólogo de Guillermo Morón; Los surcos del recuerdo, Relatos de María Gabriela Madrid; Antología esencial del poeta venezolano Luis Beltrán Mago, con selección de José Tomás Angola; todos con el sello Editorial del Círculo de Escritores de Venezuela.

Galardones:

Se otorgó la Medalla Internacional Vicente Gerbasi al escritor peruano Alfredo Pérez Alencart, Director de Estudios Ibéricos de la Universidad de Salamanca, por la relevancia de su obra poética publicada. Fue conferida la Medalla Lucila Palacios al escritor venezolano Enrique Viloria Vera, por la importancia de su obra literaria, tanto en ensayística como en poesía. Los reconocimientos serán entregados el 26 de noviembre de 2009 con motivo de la celebración del Día del Escritor.

Conferencias:

Atanasio Alegre dictó una charla sobre Edgar Allan Poe, el hombre de multitudes. Se realizó una tertulia poética: Tres Poetas venezolanos: Enriqueta Arvelo Larriva, Marco Ramírez Murzi y Luz Machado,con la participación de las escritoras Lidia Salas, Magaly Salazar y Carmen Cristina Wolf. El novelista y ensayista Alvaro Pérez Capiello ofreció una Conferencia sobre Giuseppe María Crespi, Pintor del siglo XVII.

Talleres:

La escritora venezolana María Isabel Novillo dictó un Seminario sobre Poesía y Alquimia, que contó con numerosos asistentes.

Bautizos de Libros:

El Círculo de Escritores coauspició la presentación de los libros Los secretos de Aurora de Ana María Eiras, Si no has amado no me leas, de Enma Luisa Wiesse y el poemario Skirlas de Frank Ziccarelli. Ellos son integrantes del Círculo de Escritores de Venezuela.

Lanzamiento del Proyecto Poetas Venezolanos del siglo XX. Diseño y desarrollo de Base de Datos y Página Web.

La educación y formación integral del ciudadano venezolano ha sido identificada como prioridad para el desarrollo socioeconómico del país. A pesar de su importancia como manifestación cultural, la creación poética nacional moderna y contemporánea, ni atraen a masas de lectores ni están disponibles en una compilación exhaustiva, presentada en un medio moderno y de atractivo suficiente para que la mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, puedan descubrir los vínculos de dicha creación con los importantes eventos históricos del siglo en el país y sus protagonistas.Ya no permanecerá desconocida para la mayoría de los ciudadanos, y el resto del mundo, una importante parte de la creación literaria del siglo y lo que revela en sus vínculos con los protagonistas y hechos de la historia del Siglo XX en Venezuela. Cada vez más popular utilización de Internet como mecanismo de documentación permite suponer que un instrumento del tipo de esta base de datos será ampliamente consultado, no sólo en Venezuela sino en todo el mundo. Las áreas temáticas del Proyecto (Autores, Obras, Historia, Fuentes) servirá de interfaz a la base de datos fueron desarrollados por investigadores y técnicos venezolanos, convirtiendo este proyecto en uno de carácter cultural y a su vez de innovación tecnológica. Es también un proyecto de responsabilidad social acompañado de tecnología venezolana. Este es un proyecto de ASOPROCEV y del Círculo de Escritores de Venezuela con el apoyo económico de Inversiones Veneblue, la investigación de Alvaro Pérez Capiello y el inestimable respaldo de Heberto Gamero Contín.

Página web

La página web del CEV ha continuado con la publicación de reseñas, ensayos, noticias y eventos culturales.

Actividades para el cuarto trimestre de 2009:

  • Continuar con el desarrollo del Proyecto Poetas Venezolanos del siglo XX
  • Alianza con La Editorial Equinoccio para celebrar el Equinoccio de Otoño la primera semana de octubre de 2009
  • Foro La mirada femenina en la diversidad cultural, organizado por la investigadora Laura Febres
  • Establecer alianzas con otras editoriales e instituciones para desarrollar con más fuerza la labor editorial
  • Taller La poesía y sus propiedades de sanación, que dictará Lidia Salas
  • Celebración del Día del escritor, bautizo de libros y entrega de Medallas
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La Conciencia en Vigilia, por Carmen Cristina Wolf

La llama incesante, Aforismos
Carmen Cristina Wolf
Editorial Diosa Blanca, Caracas 2008

Capítulo V La conciencia en vigilia

Nadie, nada me obliga
¡o todo!, mi conciencia.

Ida Gramcko
Poemas

A los prisioneros politicos y a todos los que sufren por causa
de los atropellos de la autoridad, dedico.

Carmen Cristina Wolf

Ni el régimen más oprobioso logrará que mi espíritu deje de ser libre. Lo más valioso es la libertad

Hasta los perros sienten el peligro
cuando los fusiles se apoderan de los destinos de un país.

No espero que aprueben lo que hago. Es mi conciencia quien tiene que aprobarlo.

El que emprende el camino de la verdad
es un tesoro como amigo, amante, padre, hijo y maestro.

No me alabes si vas a exigirme algo a cambio.

Si soy injusto contigo, creo vergüenza para los míos
y odio en los tuyos.

Cuando camino frente al edificio de los legisladores me pregunto qué nueva regla
escribirán para encarcelarnos más.

Qué débil es aquél a quien los otros temen
por causa de sus amenazas.

El poderoso es esclavo de su imagen.

El gobernante es un siervo, depende de aquellos
que le sostienen en el poder.

Sin inteligencia no hay justicia.

El político que ofrece lo que no puede cumplir es un tonto. Pronto será repudiado.

Eleva tu voz en nombre de los que no pueden defenderse.

Admirable es aquél que reconoce
las cualidades de su adversario.

Quien sabe escuchar, reconocer sus errores, respetar a sus críticos
y actuar con rectitud, será un buen gobernante.

No confíes a priori en que todo irá bien. Paséate por la posibilidad del fracaso.

Respeto a quien me adversa
para no convertirlo en mi enemigo.

Cuando no estoy dispuesta a actuar con nobleza,
prefiero no salir de casa.

La paz es el fruto de un constante esfuerzo.

Prefiero no decir todo lo que pienso
antes de haberlo pensado bien.

El sabio ofrece con humildad sus descubrimientos
y no se atribuye nada para sí.

Comparte tus conocimientos con aquél
que interroga con rectitud de intención.

Fragmento del libro La llama incesante

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Candaya.com – Eventos en Venezuela

La Editorial CANDAYA participará en la VIII Bienal Mariano Picón Salas y estarán en varias ciudades de Venezuela a partir durante el mes de julio, con nuevas publicaciones de autores venezolanos y extranjeros. Los editores Olga Martínez y paco Robles nos envíaron un mensaje con su itinerario de actividades.

¡Sean Bienvenidos!

Para más información abrir www.candaya.com o comunicarse con candaya@candaya.com

Círculo de Escritores de Venezuela

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Ana María del Re: La noche todavía

Por Armando Rojas Guardia

Como el mismo título del libro lo indica, el más inminente e inmediato símbolo que nos es accesible en este poemario de Ana Maria Del Re, editado por bid & co 2008, lo constituye la noche. Puede afirmarse que, sin duda, toda la cadena metafórica que engranan sus versos, y la misma rítmica respiración de éstos, están al servicio de ese símbolo primario y ancestral.

En primer término, la noche como el privilegiado escenario de la revelación del misterio. La noche como el espacio y el tiempo del hallazgo más íntimo y de los más hondos contactos con la realidad. La noche como el momento prístino de la autocomunicación del alma: «Cuando llega la noche / y se adormecen / todos los sonidos / la música que sientes / está en el alma»; «canta un pájaro / otro le responde / bastan dos voces / para llenar la noche».

No se trata, en la poesía de Ana Maria, de la noche del insomne, de la tiniebla desconcertante y desesperada; no se trata de la noche como experiencia infernal. Por el contrario, la noche de este poemario recuerda aquella otra «noche sosegada / en par de los levantes de la aurora» de la que san Juan de la Cruz nos dice: «Porque así como la noche en par de los levantes ni del todo es noche ni del todo es día, sino, como dicen, entre dos luces, así esta soledad y sosiego divinos […]». Al respecto, escuchemos a Ana: «dichosa madrugada / la que muy suavemente / me deslumbra»; «la noche junto a mí / y tanto sol / adentro», «descansa / alma mía / déjate seducir por el silencio / aún no ha cesado / la noche».

Pero hay otro aspecto del símbolo nocturno, tal como lo erige la poeta en este libro, que me gustaría destacar: es la noche como ascesis, como el momento de la maceración espiritual, del oscuro rigor que afina tanto al alma como a la palabra: «Ten paciencia / alma mía / aún te aguarda / un largo tiempo / de vigilias e intemperies / aún no te es dado escuchar / plenamente / el inmenso pálpito / del mar.» «La rosa blanca / está sola / en medio de la noche / no siente miedo / conoce su destino / ser rosa blanca / hasta que llegue el alba». Cabría recordar aquí a Rafael Cadenas: «Templa la noche el habla / que busca ajustarse / más allá de todo efecto». Sí, la noche le ha enseñado a Ana Maria a templar una dicción parca y económica, que huye de cualquier efectismo, de toda charlatanería exuberante, para habitar en la médula de lo esencial. La noche le ha enseñado a Ana Maria la delgadez de la contención.

Y es que hay un omnipresente y quedo misticismo en su poesía. Es mística esta poesía porque en ella palpita de manera tangible la aspiración a la plenitud «en nosotros -nos dice- / la plenitud / del relámpago». Mística porque apuesta por el despojamiento y la desnudez dentro de los cuales, y sólo dentro de los cuales, nos es accesible la experiencia inefable de un amor transfigurado: » La noche todavía / y tú tan lejos/ acaso te despierten / otros amaneceres / otras voces / aquí las aguas / se lo han llevado todo / menos tu nombre»; «Necesidad / de tenerte a mi lado / en la penumbra / de una habitación / intacta / uno en el otro / uno soñándose / en el otro / mientras sigue / la noche».

Para finalizar, quiero resaltar el hecho de que este poemario de Ana Maria del Re es un vibrante y sostenido canto al y del instante. Canto al instante porque celebra la dádiva que el tiempo a veces nos depara, ese obsequio cognoscitivo, anímico o sensorial con el que el transcurrir de los días nos colma en ocasiones. Hay un soterrado eco de aquella trémula solicitud de Fausto («instante, detente, eres tan hermoso…») en los versos de Ana María. Y canto del instante porque el poema, en este libro, brota como fruto de la aprehensión y la vivencia, profundas ambas, del momento al que se ha accedido. A la luz de lo vivido intensamente en el instante, el poema irrumpe como un relámpago de clarividencia: «acaso lo fugaz sea lo perpetuo».

Con un fraseo cuya musicalidad recuerda al laconismo elocuente de Ungaretti, la poesía de Ana Maria festeja de este modo las nocturnas íntimas nupcias de un cuerpo refinadamente espiritualizado con la plenitud del instante, interiorizada y compartida con nosotros en el texto.

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Ana María Eiras publica «Los secretos de Aurora»

CÍRCULO DE ESCRITORES DE VENEZUELA INVITA

ANA MARÍA EIRAS
presenta su nuevo libro
Los secretos de Aurora

Los secretos de Aurora, indaga con maestría el cuerpo de la soledad.
Ana María Eiras recrea obsesiones, máscaras, tatuajes que el hombre
ha utilizado desde los comienzos de la civilización
para despojarse de las carencias existenciales.

Editorial Vinciguerra, Buenos Aires 2009
Colección breviarios

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Presentarán la obra las poetas Carmen Cristina Wolf
y Lidia Salas Rincón, del Círculo de Escritores de Venezuela

Fecha: Viernes 3 de julio de 2009 – Hora 7 pm
Lugar: Sala Mozart, Colegio Emil Friedman
Calle Emil Friedman, Urb. Los Campitos
Caracas

Brindis de honor

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Poema de Carmen Cristina Wolf: Serranías de Cádiz

SERRANÍAS DE CÁDIZ

Por Carmen Cristina Wolf

Aquellos seres recios me contaban
de sus viajes al bosque de las vírgenes.

Árboles femeninos con sus trajes de corcho
esperan a los hombres que en hilera
atraviesan las sendas pedregosas.
Nueve años en silencio, el bosque se despliega
mientras borda dibujos en su cuerpo.

Alcornoqueros rudos
que cantan sus saetas en las noches
después de un largo día de faena.
Tumban sus hachas cerca del fogón
empinan las botellas y la bota de mosto
antes de sumergirse en la negrura.

Se venera a los árboles
antes de desnudar el tronco altivo.
Vírgenes, se enamoran y se entregan
el talador despoja de su traje liviano
en golpes delicados y precisos
como un diseñador de alta costura

Ignora el alcornoque
que ha de ocupar su sitio en las botellas
y servirá de ayuda al estudiante para pinchar papeles
al profesor para poner las notas.

Luego bajan, los hombres, sus borricos y mulos
sus mujeres esperan con el puchero humeante
ellas también son vírgenes de nuevo.

Desde entonces,
imagino aquel bosque, sus ardillas
y sus amantes que cortejan vírgenes.

Árboles con sus faldas de ropaje liviano.

Caracas, 2009

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Despertar

ALMA MATER

Por Alejo Urdaneta

DESPERTAR

Ha estado en coma por varios días. La trajeron a este lugar aséptico del Hospital Universitario, porque aquí cuenta con la atención médica apropiada, sin riesgos. Una complicación pulmonar que le impide respirar, y por eso la conectaron al tubo respirador. Ella no se opuso y, por el contrario, dio a los médicos esta solución que hemos consultado.

Nadie dice una palabra de la enfermedad de Cora ni de la sanación pedida a santos y doctores. Hay que esperar, es la única frase que se escucha en la puerta de la gran sala blanca. Y es tan joven para cargar con esto. Todos aguardan el momento de su despertar, sorprendida en la ruptura del sueño, y mientras tanto salen a ver las noticias de la televisión con la violencia cada vez más creciente: Cora en la Universidad en una toma del camarógrafo, delante de un grupo de sus compañeros de la facultad de Medicina, a los que arenga con decisión y claridad, en defensa de la autonomía universitaria y la libertad del pensamiento que el gobierno pretende cercenar. Allá detrás del parapeto improvisado para Cora se ve el humo de los gases y puede percibirse el miedo. Fue allí la caída de Cora a causa de un golpe de perdigón en el pecho. La protesta es justificada, dicen los parientes y amigos de Cora que pueden verla con autorización del responsable de la sala. Cora en la cama clínica, llena de tubos y pausas en la respiración, todo equilibrado para que el corazón funcione bien.

El sueño es controlado con sedantes, pero aun así hay momentos en los que Cora parece despertar, se mueve inquieta y ha abierto los ojos. Buen síntoma de mejoría, dice la madre a su lado en este momento de visitas, y aprovecha este despertar para hablarle a Cora al oído, quedamente, y le dice que la ama y que Dios la sacará de este dolor que es el dolor de todos, dalo por seguro hija mía. Y el tiempo pasa y Cora flaca y pálida, inconsciente y con un tubo en la boca y la respiración en ritmo calmado, repetido sin saltos. La respuesta de los médicos es siempre la misma: «todo sigue estable».

Afuera continúa el ruido de los disparos, lo ven en las noticias de la sala de visitantes, separados de Cora por una puerta que impide el paso a quienes no sean médicos o auxiliares. Gente corriendo por las avenidas sombreadas de árboles de la universidad. Pueden verse los murales de Vasarely en la plaza central, y un vitral de Léger en la limpia construcción de la Biblioteca. Las cámaras de cine van presurosas detrás de las imágenes del polvo y la violencia, hasta el colorido fresco de Alejandro Otero en las paredes del patio cubierto, antesala del Aula Magna. El documento fílmico muestra a la Universidad – Alma Mater – en su serena luz de conocimiento y humanismo, y denuncia también la violencia que nace del odio y del dominio del poder por encima del cosmos: orden y armonía del espíritu.

Nadie sabe si esa bruma que aprecian en el movimiento es la nube tardía del verano seco, o es la explosión de las armas sobre estudiantes y todo aquel que pase cerca. Los policías están armados de odio cuando apuntan al joven que se oculta detrás de un árbol, y gritan y maldicen y avanzan sin pausa hacia un lugar cualquiera. No tienen plan de ataque, sólo la orden de atacar.

La hora de visitas ha terminado y la madre cuenta que ha visto reaccionar a Cora de su inmovilidad e inconsciencia. Sube el tono de la voz porque los disparos de la televisión llegan a la puerta de la sala, o así lo percibe ella.

Se pondrá bien.

También algunos médicos confirman que Cora parece haber tenido un despertar de la consciencia, ya en varias ocasiones. Pero no dura mucho y vuelve al sueño y a la respiración pautada y sin alteraciones. Entre ellos tratan del estado de salud de la paciente y se dicen que son reacciones físicas involuntarias y que en ningún momento ha recuperado la consciencia. Lo dicen a los parientes cercanos de Cora, no a la madre.

Habían disminuido los ataques policiales a la hora del mediodía. Los cuerpos caídos aumentaban la tragedia y continuaba la arremetida a pedradas de los estudiantes y muchas personas que acudían en su apoyo. Todo parecía apaciguarse salvo la angustia de Cora moviendo el brazo, abriendo los ojos como queriendo decir algo.

En el atardecer de ese día de convulsión y dolor, está la joven estudiante en la sala de cuidados intensivos, despegada del caos en la ciudad universitaria. Se ha movido y sus ojos han buscado la luz de la lámpara como única orientación. No escucha las noticias que transmiten los medios audiovisuales, y no sabe qué le ocurrió ni lo que sucede en la universidad, cerca de ella, de su Hospital Universitario donde ha aprendido mucho del ser humano.

Y es ya noche cuando Cora se sienta en el borde la cama y se quita las sábanas. Hace el intento de levantarse pero está débil y no sabe cuál es el lugar de su blanca prisión, durante días en los que no tuvo conocimiento de nada ni a nadie reconocía. Los enfermeros guardianes la ven con sorpresa y alarma y siguen sus movimientos: el rostro ha tomado color, los ojos ahora pueden ver y miran hacia el techo iluminado, como bajo el efecto de una alucinación, ya limpios del velo que los cubrió por tanto tiempo. Se acercan más los enfermeros, atentos a la joven mujer que no debe hacer ningún esfuerzo; pero ella se quita bruscamente el aparato que la auxilia para respirar, y en su boca de juvenil belleza aparece una sonrisa de triunfo y alegría. Casi no puede hablar, ella lo sabe ahora, pero se escucha su voz grave y profunda, como una oración pronunciada con recogimiento en el templo, y dice que la violencia cesó y que el rector de la universidad ha declarado la terminación del conflicto. Esas pocas palabras, pausadas y claras. Los enfermeros callan pero no comprenden.

El orden se ha impuesto y todos regresan y abandonan el campo de batalla, donde algunos han muerto y quedan otros heridos, todo regado de pólvora y balas y piedras y ruina; de sangre y de llanto.

Cora está sola.

Una sensación de sosiego llega a Cora en su espíritu confuso. La invade una exigua y serena paz que no le basta, y por eso la seguirá conquistando cuando salga del Hospital Universitario.

Caracas, 18 de junio de 2009

El Autor es Abogado narrador y ensayista venezolano. Miembro del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela

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Fernando Yurman: «La identidad suspendida»

El psicoanalista y ensayista Fernando Yurman (1945) nos sorprende de nuevo con su más reciente obra, La identidad suspendida, editado por Alfa en 2008. Ha publicado textos y libros vinculados al arte y la cultura, entre ellos, Metapsicología de la sublimación (1992); Lo mudo y lo callado (2000); La temporalidad y el duelo (2003); Psicoanálisis y creación (2002). Con experiencia clínica y docente en Venezuela y Argentina, dicta cursos y conferencias sobre arte y psicoanálisis y publica en diversos medios nacionales y extranjeros.

Sobre La identidad suendida escribe Manuel Llorens en el Papel Literario de El Nacional del 20 de junio de 2009:

…»la recolección minuciosa de huellas, el trato cuidadoso a través de la palabra, la variedad de materiales con que urde la trama y la originalidad de algunas de las propuestas que adelanta, hacen del libro una nueva referencia fundamental para pensar en el tema de la identidad venezolana, así como un ejercicio de lectura lleno de delicias.»

Este texto contribuye a entender el fenómeno social venezolano y su mirada plena de agudeza abre nuevas discusiones y puntos de vista a lo que ha sucedido y actualmente ocurre en nuestro país, donde «lo providencial y heroico sustituye a la ley… a falta de padre, el patriarca, a falta de instituciones, la frase grandilocuente».

* Fernando Yurman es integrante del Círculo de Escritores de Venezuela

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