POEMA DE GISELA CAPPELLIN

Gisela Cappellin, escritora Caracas 26-10-2010 (Foto Manuel Sardá  El Nacional)

 

TRÍA

He aprendido a querer a las tres; vivo con ellas.

 

Una incita la vida, establece la casa, recorre el mundo;

atiende un empleo, riega las plantas y ayuda al prójimo.

 

La otra engendra gozo, se deleita con el cuerpo y con la mente;

disfruta las caricias, los aromas, la música,

el cine, la lectura y el ingenio.

 

La tercera recuerda, vacila, sufre;

a veces, en silencio, se inquieta y se desvela.

 

Una tiene las manos ocupadas;

la otra, una sonrisa en la boca;

la secreta trasiega un llanto entre el corazón y el alma.

 

Una es madeja, vínculo, sucesión;

la otra, eslabón, trozo, segmento;

la recóndita: cieno, grumo, unto.

 

Una es hueso,

la otra, piel;

la que está oculta, sangre.

 

Al escribir, como un prisma, enlazo las tres, inmaculadas.

 

 Gisela Cappellin (Caracas, 1959). Educadora, poeta, narradora y editora. Cursó estudios de Educación en la Universidad Metropolitana y de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. Se ha dedicado profesionalmente a la Educación Pre-escolar.  En 1983 funda el Centro Infantil Vizcaya, institución educativa que desde entonces dirige. Ha publicado: Roraima: cuaderno de viaje (2005); en Poesía: Sicalipsis (2007), Poemitas. Palabras de estimulación sensorial (2016). En narrativa: La cena (2009), Primavera en Berlín (2010),  Espacios privados (2013), Lunas compartidas (2021).  En su sello editorial Gisela Cappellin Ediciones  ha publicado a importantes autores venezolanos como la reconocida poeta y editora Carmen Verde Arocha con su libro de poesía Canción gótica (2018), al productor musical, cronista escénico y libretista Federico Pacanins con sus  Haikus caraqueños (2019), y a la poeta María Dolores Ara y la diseñadora gráfica Elena Terife con  un libro titulado Recetas infalibles para sufrir con propiedad (2020).

 

giselacappellinedic@gmail.com

@giselacappellinediciones

https://giselacappellin.wordpress.com/

 

 

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GEORGINA RAMIREZ: POSTALES DE GEORGIA

POSTALES DE GEORGIA

 Por Georgina Ramírez

 RED LIGHT DISTRICT

 Un tren que viaja a prisa

sucumbe a tu esencia

diáfanas contradicciones

 

Vistes de seda y tulipanes

impregnas con tu aroma

los rostros que te traspasan

el bajo vientre

paseándote con la ingenuidad de un niño

en bicicleta

 

Cae la tarde

los maniquíes cobran vida

placeres fingidos detrás de una vitrina

amores de emergencia

 

Baco triunfa una vez más

 

Ámsterdam cae

Bebida fumada

 

Al otro lado

Van Gogh

pierde una oreja.

 

HAITÍ

 Hoy hice para ti una pequeña maleta

 

Agua

pan

chocolate

y un poema

 

La tierra se abre a tus pies

se traga la casa

tu gente

se traga tu risa

 

Te escupe de vuelta con la piel llagada

 

Cierro mis ojos para no ver tu llanto

pero el llanto no cesa

Se hace eco en mi almohada

que apenas puede soportar mi insomnio

que ya no puede contener tu imagen

 

Quién sostiene una vida que cae.

LA VOCAL DEL EXILIO

 Hoy que el país es desamparo

recojo a todos mis hermanos

que son la diáspora del mundo

los aferro a mi vientre

queriendo gestarlos

parirlos nuevamente

en un suelo menos incierto

 

Inventar para ellos

un idioma universal en mis entrañas

que nunca estén solos

en ningún comienzo

pido una letra para nombrarlos

 

No he aprendido a estar entera

si alguien pierde un pedazo

Tal vez por eso

hoy soy tan solo un fragmento

 

Un trozo de tierra sin tierra

 

*Selección del libro Postales de Georgia

©Georgina Ramírez

 

Georgina Ramirez (Venezuela 1972)

Actualmente reside en Santiago de Chile. Creadora y directora del movimiento cultural LA PARADA POÉTICA. Sus poemas han sido publicados en las antologías poéticas: El Ojo Errante (Venezuela); La Mujer Rota (México); La voz de la ciudad (Venezuela); Miradas y palabras sobre Caracas, para bien o para mal (Venezuela); Arte Poética (Argentina); 102 Poetas Jamming (Venezuela); Aquel invierno que gritamos (España); antología Fragua de preces, (España). Autora de: Piel de Durazno (plaquete de poesía) Taller Editorial El pez soluble; Lo que calla la noche, Ediciones del movimiento; Daño oculto, Oscar Todtman Editores

#GeorginaRamirez @laparadapoetica en Twitter

#carmencristinawolf editora

A continuación, fragmentos del prólogo del libro Postales de Georgia

Este libro que la poeta venezolana Georgina Ramírez publica en Chile, obtuvo la Beca de Creación otorgada por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura 2020. Esto nos indica que su extraordinario proyecto poético que comenzó siendo una niña muy pequeña, no es solamente reconocido en su patria latinoamericana y en Europa. Y ahora es una poeta nuestra refugiada en Chile, un regalo para la poesía.

(…) Así veo a Georgina Ramírez Avilé: la mujer que escribe su tierra para no olvidar, ni que la historia olvide que toda dictadura es infernal y cavernaria. (…)

La tercera parte se cierra con Un dolor llamado país, donde podemos ingresar en la fragua misma del sufrimiento y del horror. Solo me permito la libertad de reproducir completo el poema que inicia el capítulo final como un epítome del infierno poetizado por la espléndida y eficaz mano-corazón-mente de Georgina Ramírez, un nombre para recordar porque fiel a Tolstoi que aconsejó a todo escritor pintar la propia aldea para ser universal, se cumple a cabalidad en estas Postales de Georgia. (…)

 

 

 

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MARÍA ANTONIETA FLORES: LA VOZ DE MIS HERMANAS

María Antonieta Flores

LA VOZ DE MIS HERMANAS

Por María Antonieta Flores

 la fatalidad

siempre serán los vientos del mar del norte

y tus labios pronunciando su nombre

 

siempre será tu cuerpo bajo su cuerpo

sorprendido

 

siempre será amar en una lengua extranjera

 

padeciendo la intemperie

frisando las palabras con dolor

 

tres noches escritas en el presente

un siempre del instante

 

tu lenta saliva deglutida en angustia

 

las paredes filtradas por el deseo

siempre la señal

 

siempre desventura

 

y un temblor en los sedientos labios

 

memoria de otra tierra

por la moneda que entregaste a un prisionero

me llevaste amarrada

en frágil hilo de palmera

a merced del odio de tus mujeres

que empezaron a cavar lámparas oscuras

con furia sobre mi recuerdo

 

mi piel carece de parientes

mis ancestros se han alejado

 

los tuyos me abrazan

y solo a ellos les pregunto mi nombre

 

las palabras tensan el cuero

palabras bajo las manos que tocan

los rastros de caolín en el rostro

 

tu padre acerca sus manos

pide la ofrenda de las hijas

en el plato donde todos comemos

donde tu vida se salva

en privilegio de heredero

 

un cuenco con agua

 

vienen los guerreros de benin

el antiguo reino

 

en tus manos hierros y tuercas

su sangre hizo tu sangre

 

ahora despierto

el dolor cruza la respiración

 

la sombra sobre el tiempo

 

rota la tranquilidad

no hay sangre sino polen

 

el duro metal de los sueños

lo sólido se vuelve líquido

en las altas temperaturas

 

las armas para la guerra

los utensilios domésticos los aretes

y las sortijas para el amor

 

cuidas de ti mismo

pero mis ojos vigilan tus movimientos

queriendo alcanzarte

 

por eso me he hilado una túnica

para hacerme opaca

 

sigo tus pasos como un espectro

 

el cuerpo se hinca

implorando clemencia para los suyos

 

el tejido se desgarra con la espera

para que sus hilos sean del viento

 

mi rostro se recoge tras el abanico

y deposita el amor en celdillas de cera

 

una mujer ha perdido cinco horas de tu vigilia

 

escribe

 

siempre debe lavar los metales

orar caminar en el atardecer

 

el cuchillo en el piso señala un rumbo

(Del poemario La voz de mis hermanas de María Antonieta Flores)

María Antonieta Flores. (Caracas,1960). Poeta. Magister en Literatura Latinoamericana. Ha publicado en poesía: El señor de la muralla (1991), Canto de Cacería (1995), Presente que no en ausencias (1995), Agar (1996), criba de abril (1998), Los trabajos interminables (1998), índigo (2001), limaduras (2005), la voz de mis hermanas (2005, 2022), regresaba a las injurias (2009), madera de orilla (2013, 2018), temples (2014), deletérea (2015), las conductas discretas (2020), los gozos del sueño (2021). En ensayo, Sophia y mythos de la pasión amorosa (1997) Premio de Ensayo Literario de la IV Bienal de Literatura Mariano Picón Salas 1997 con Espiral sonora. Lectura de Ida Gramcko. Autora del monólogo Como una mariposa, estrenado en 2018. Recibió el Honor prizes (for complete work) Naji Naaman’s Literary Prizes 2016, (Líbano) y el Premio Anual Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana 2001 (entre otros reconocimientos de carácter nacional). Finalista del VII Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador en 2020. Traducida a seis idiomas, su poesía está incluida en más de veinte antologías nacionales e internacionales; entre ellas, Rasgos comunes. Antología de la poesía venezolana del siglo XX (Pre-Textos, 2019). Presencialmente, ha participado como poeta invitada en distintos festivales y encuentros internacionales en Colombia, Brasil, Argentina, México, Rumania, Austria, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Perú y también en encuentros virtuales. Es editora y fundadora de la revista de poesía digital el cautivo http://elcautivo.net/, creada en 2004.

Naria Antonieta Flores @epifitas Twitter

Editores: Carmen Cristina Wolf y Edgar Vidaurre

@carmencristinawolf en Instagram @vidayliteratura en Twitter

@edvidaurre en Instagram

#circuloescritoresvenezuela

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DE LA MEMORIA DEL PASADO A LA CIENCIA FICCIÓN DEL FUTURO

Alvaro Pérez Capiello

De la memoria del pasado a la ciencia ficción del futuro

Por Lidia Salas

Termino de leer: Relatos de la Tierra Negra (Caracas, 2017) de Alvaro Pérez Capiello, una historia ubicada en Weiser Village, una aldea de Norte América durante la guerra de la búsqueda del oro.

El tema trata de los límites que el poder impone a la población a través del miedo, de la codicia del hombre simbolizado en la leyenda del Dorado, una fortuna en oro escondida debajo de las aguas de una laguna, del regreso de los Anunnaki, hombres prehistóricos de gran tamaño y una presencia terrorífica, y el coraje de dos jóvenes: Herbert y Lisset, quienes desafían la prohibición de salir al bosque en noches de luna, y se adentran a las tierras negras enfrentando varias aventuras.

El misterio de lo fantástico se entremezcla con la presencia de extraterrestres, quienes, supuestamente, poseen tecnología avanzada y someten a los pobladores con sus luces, ruidos y aterrizajes en la laguna, para robar el áureo metal, el que necesitan para resolver problemas en su planeta.

El terror impide a los humanos observar y analizar, aún más, dejan sin nombre las criaturas que los amedrentan y simplemente las llaman «aquellos». Los «aquellos» roban y desgarran sus ganados y los han convertido en un pueblo donde el sonido del cuerno avisa la orden de encerrarse y permanecer en sus hogares durante las noches oscuras, donde el narrador emplea adecuadamente su relato comunicando suspenso y misterio.

Muy bien descritos los personajes con sus costumbres y vestimentas, sobre todo la personalidad del alcalde. Como lectora hubiera deseado que se diera mayor extensión a la pequeña novela, sobre todo, no pasar someramente sobre la descripción de la ciudad de oro sumergida en la laguna. Celebro la perseverancia de Pérez Capiello en la escritura y recomiendo la lectura de este pequeño libro ampliamente.

Lidia Salas

En Caracas

 

Álvaro Pérez Capiello es venezolano, profesor universitario, economista egresado de la Universidad Católica Andrés Bello con postgrado en Barcelona, España. Entre sus novelas podemos mencionar Guardatinajas, Sombras bajo el sol, Laberinto de ilusiones , El Bar de Luso, que recibió la Mención de Honor del Premio de Novela Enrique Bernardo Núñez. Las pinceladas de la inmortalidad y otras. Sus libros se encuentran en Amazon. Su obra aparece reseñada en numerosas antologías locales y foráneas.

Lidia Salas @lidiaspo

Editora: @carmencristinawolf en Instagram

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MAGALY SALAZAR SANABRIA: EL FULGOR DE LA PAZ

El fulgor de la paz

Por Magaly Salazar Sanabria

 

La flor del “no me olvides”

es preludio del amanecer.

El alcatraz anuncia las sardinas.

Tu rostro es un paisaje que espera.

El hambre es una bandola sin sonido

pero aun con el vuelo menguado,

aun con el sueño en los párpados,

aun con el corazón entre las piedras

nunca bebimos agua del olvido.

 

Hay una imagen que tiembla,

un pedazo de tierra para asirnos.

Necesitamos con urgencia las estrellas

y ellas comenzaron a elevarse por las noches

sobre nuestros techos.

 

Relampaguea en las tinieblas

y centellea el fulgor de la fe.

Queremos ser amados,

Libertad y respeto

más allá de los términos,

amor hecho un común abrazo,

canción perenne,

vibración que nos salve y bendiga,

lucidez para habitar el suelo de la redención.

No queremos escribir el último verso de un poema

porque en todo grano de tierra reconciliada

sobre las grietas de nuestros pesares

escribimos tu nombre y suspiramos

con apretones apacibles:

Venezuela.

Un pájaro abre sus alas en el cielo.

 

Invocamos el sahumerio de lo bueno,

el incienso de la paz

y entre los crepitantes

deseos de nuestros labios

hallo una sola palabra

para alejar lo oscuro:

VENEZUELA

 

Magaly Salazar Sanabria Nació en La Asunción, Nueva Esparta, Venezuela , Licenciada en Letras en la U.C.V., Magíster en Literatura Hispanoamericana en la U.P.E.L.
Estudios de Doctorado en la Universidad de Barcelona, España en Filosofía y Ciencias de la Educación. Doctora en Cultura y Arte para América Latina y El Caribe de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (2012), Nombre de la Tesis Doctoral: “El mar y la religiosidad en la canción popular y tradicional margariteña desde una visión poética”. En el Vicerrectorado de Extensión de la UPEL, dirigió la Revista  de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador “Opinión Pedagógica” (1987- 1990). Más tarde, fue Co-Directora de la Revista “Topoi” del Departamento de Castellano, Literatura y Latìn del Instituto Pedagógico de Caracas. Fue Secretaria General de la Asociación de Escritores de Venezuela, Zona Metropolitana de Caracas.1989-1992 . Representó a Venezuela como Directora del Capítulo de Caracas (III Encuentro de las Academias Iberoamericanas de Poesía), en Georgetown University, Washington USA.1997. En University of West Indies de Barbados  dictó el curso  Cultura Latinoamericana, auspiciado por la Cancillería Venezolana, (sept-Dic 1998). Secretaria de Actas del Círculo de Escritores de Venezuela 1995–2000. Directora de la Casa de la Cultura “Monseñor Nicolás E. Navarro” de La Asunción, 2000-2003. En 2011, fue Jurado de la XVIII Edición de la Bienal “José Antonio Ramos Sucre” Mención Poesía. Universidad de Oriente. Ha sido invitada para participar durante las 4 ediciones de la Feria Internacional del Libro del Caribe (FILCAR), celebrada en la Isla de Margarita. Ha escrito varios artículos y poemas en las revistas: Aremi, Poda, Tropel de luces, Letras, Topoi, Opinión Pedagógica, Investigación y Postgrado UPEL, Revista Nacional de Cultura, Tiempo Real,USB, en la revista Internacional de poesía Autana y en periódicos nacionales y extranjeros. Actualmente, Vicepresidenta del Círculo de Escritores de Venezuela, miembro del Pen Internacional y Ex-Secretaria de Actas de la Asociación de Profesores del Pedagógico de Caracas.

Condecoraciones:

  • “Orden al Mérito en el Trabajo”, Primera Clase y “Orden Andrés Bello”, Corbata.
  • Premio Regional “Casto Vargas León”, Mención Poesía. 2001,
    Nueva Esparta.
  • Diploma de Honor, Concurso Lincoln-Martí, Miami, 2006.
  • Orden Rafael “Fucho” Suárez, (2012) concedida por el Consejo Legislativo del Estado Nueva Esparta por Méritos Literarios.
  • Segundo Lugar en Poesía del V Encuentro Nacional de la Asociación de Profesores Universitarios Jubilados y Pensionados de Venezuela. Maracaibo (2013).
  • Orden Profesor “Augusto Núñez”. Única Clase,  27 de Junio 2014.
  • Premio “Simón Bolívar”, a la Trayectoria Literaria, otorgado por el Teatro Internacional “Simón Bolívar de  Juangriego.
  • Orden Heroína Petronila de Mata (10/03/2018)
  • Condecoración Simón Bolívar. Teatro Simón Bolívar, Juan Griego. 17/03/2018
  • Miembro Correspondiente  de la Academia  Venezolana de la Lengua, por el Estado Nueva Esparta. 06/2018
  • Premios CIANE 2018. Veredicto del Jurado Premio Nacional Carlos Silva. (07/ 2018)

?Obras publicadas:

  • No apto para los ritos de la sacralización, (1978)
  • Ardentía, (1992)
  • La Casa del Vigía, (Mención de Honor Fondene) (1993)
  • Bajío de sal, (1996)
  • Levar fuegos y sietes, (1998)  Traducida al árabe por el Dr. Abdul Zabour.
  • Cuerpos de resistencia (2006),
  • Caudalía,(2010) Primera edición:Publicarte,
  • Caudalía (2013) Segunda edición: El Pez Soluble.
  • Andar con la sed (2016). Círculo de Escritores de Venezuela
  • En Co-autoría: Lo visible, lo decible,
  • Quaterni Deni. El verbo iluminado.
  • Tópicos de Literatura Española. UPEL
  • Foro del futuro. IPASME
  • Por publicar: El Sorbo de los Ángeles.

Sus obras han sido reseñadas en varias Antologías de Poesía, entre ellas:

  • Antología de la Poesía Amorosa Venezolana, Editorial Espada Rota (1995),
  • Quienes escriben en Venezuela. (Diccionario Abreviado)de Profesor Rafael Rivas Dugarte 2004,
  • Antología de Poetas Venezolanas de José Antonio Escalona (U.L.A.2002 ),
  • Antología poética, del Círculo de Escritores de Venezuela (2005),
  • Poesía Compartida. Fondo Editorial Los ojos de la lechuza (2008)
  • Cien + 20 poetas Orientales. Fondo Editorial del Caribe.

Redes sociales: magalysalazar.com.ve Instagram: @florasuntina Twitter: @flordisidente Facebook: Magaly Salazar Sanabria

 

 

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POEMAS DE RAQUEL MARKUS – FINCKLER

 

Selección de poemas de «ESCRIBIR PARA EXISTIR»

DUEÑA DE MI PROPIA HUELLA

 Capturo el frío intenso de la noche

bajo una pelambre oscura y pretenciosa

Dejo mi huella en el bosque del misterio

lo camino, lo descubro y lo poseo

y él me tienta con sus voces seductoras

pero soy sorda al sortilegio de promesas

ya no me seducen, ya no me las creo

 

Las conocí desde adentro y me dejé llevar por ellas

como si fuera ingenua y aún creyera en quimeras

como si estuviera hecha de barro y plastilina

como si no tuviera cicatrices selladas por el fuego

 

Pero ya me sacudí el manto de la noche

aquel que veló mis ojos

aturdió mi instinto

y me hizo sorda ante mi propia conciencia

 

Ahora transito mis propios caminos

dejo atrás los espacios que me alteran

 

Me conformo con mirar a la luna y contarle mis penas

solo creo en la magia que cubre mi propia piel

la que me ha convertido en loba solitaria

la que me arrulla por la noche y me calienta la espalda

 

Ni las hadas me confunden esta noche

Hoy, soy la dueña de mi propia huella

 

HECHA DE ALGO NUEVO

No reconozco mi propia voz

No reconozco mi propio silencio

Escucho el eco lejano de lo que solía ser

Sigo el hilo dorado que me regresa a mi nombre

Soy una extraña que se habita a sí misma

Soy un experimento que se salió de control

 

Debería estar llorando, debería tener miedo

Debería estar temblando, debería estar sufriendo

pero me recorro la osamenta sin pretexto

en mis curvas y agujeros me detengo

 

Me descifro a mí misma debajo de las sábanas

Me miro desde lejos esperando una reacción,

un descuido, una emoción o un suspiro

que me devuelva a la mujer que rentaba mi cuerpo

una pista que me diga dónde buscarme y hallarme

 

Porque no me encuentro bajo esta piel

porque no me cuadra mi propia sombra

Sigo los pasos que me trajeron a este limbo

buscando pistas que me aten al recuerdo que me guardo

 

Aunque ya no me lloro, ni invoco, ni me busco

No me espero a mí misma detrás de una esquina

 

No me extraño

me dejé atrás por razones que no entiendo

pero en el fondo, sé que es lo correcto

en el fondo, sé que estoy hecha de algo nuevo

 

SONRÍE PARA LA FOTO

Sonríe para la foto, niña

que no se note que has llorado

Cúbrete los ojos hinchados

pellízcate las mejillas

pon brillo y color a tus labios

Viste de Dior y cúbrete de Chanel

 

Esconde tu sufrimiento; niña

barre tus miserias y enojos

Haz una pila y métela bajo la cama

 

Si te partieron los huesos, niña

Si te agrietaron el alma, chiquita

Si tienes cubierta la cara de cenizas

y tus heridas aún sangran y claman…

 

No les hagas caso, moza

Ponte maquillaje y sonríe para la cámara,

que el click dura segundos

y casi no duele nada

 

Luego ven a mis brazos

y yo guardaré tus lágrimas

Consolaré tu aliento

y besaré tu alma

Pero aquí en silencio

Pero aquí en la calma

 

Para que nadie sepa…

Para que nadie opine

Para que nadie diga y haga…

 

Ponte tu maquillaje

y sonríe para la cámara

 

LA CULPA

Oscura y silente, agachada y prudente

no la veo y allí está

Nunca la presiento, no avisa su llegada

jamás llama a la puerta

Aparece en medio de la noche

como un naufragio inevitable

Aparece y me conmueve los cimientos

los sacude y los destroza

Aparece y me roba el aliento

la tranquilidad y el sueño complaciente

 

La verdadera villana de mis cuentos infantiles

La que mueve los hilos en el escenario oscuro

La que asusta más que un lobo

La que sabe dónde duele más

La que elige el lugar exacto para inyectar veneno

La que sabe de ti más que tú misma

la que te adivina

te revela

y te descifra

 

Siempre oculta y sigilosa

capa tras capa

siempre viva y fulminante

a pesar de esas capas

 

No hay escape posible de la culpa

es inevitable como el aire

Te rodea el alma con sus garras

te despierta a medianoche

Te hace aullar en sueños

te hace rogarle a Dios

 

Y un lamento se escapa de tu alma

Un ruego apenas audible

Un llanto quebrado

Un grito ahogado

Un “por favor”

 

Y rezas en cinco idiomas

inventas una oración

Súplicas por ser absuelta

imploras por un perdón

 

Pero la culpa no sabe de ruegos

Ella no absuelve, no perdona y no libera

Ella es absurda y volátil

Feroz y caprichosa

Absoluta y pretenciosa

 

De ella no escapas

ni dormida ni despierta

Allí donde te atrapa

te devora

 

QUÉ HERENCIA DEJARÉ A MIS HIJOS

 

El dedo de mi abuelo se levanta y me apunta desde su tumba

Me invita a acompañarlo al pasado y voy con él.

Me siento en sus piernas y apenas mido medio metro

Me recuesto en su regazo y recuerdo el olor a polvo húmedo

y los colores grises que se mezclan

la tela raída y la vieja casa que sigue igual en mis recuerdos

 

Mi abuelo me pregunta qué hice con su herencia

con la fuerza que lo impulsó a seguir vivo en el horror

con el camino que lo sacó de entre alambres llenos de púas

con el valor que lo empujó puertas afuera

de una Europa llena de espanto, muerte y terror

 

El me inquiere para saber qué hice con su nombre

y con los momentos que atesora mi inocencia

Me quedo sin respuesta pues su legado son palabras y ejemplos

dignidad, moral y presencia…

Y yo solo he guardado fragmentos de palabras

y la imagen de un hombre alto que luce gigante en mi memoria

 

El dedo de mi abuelo me señala mis errores

y no tengo respuestas ni para él ni para mí

Me queda grande su mirada bondadosa

Revivo su imagen repleta de decencia

su andar pausado y su pensamiento rápido

Su nombre grande y su apellido eterno

 

En cambio, yo soy ajena y pasajera

Soy levedad, sueño y suspiro

No seré recordada en una poltrona con olor a infancia

Mi nombre no tiene anclas

está escrito en la arena del desierto

en la espuma de la ola que revienta contra el viento

 

No tengo una excusa guardada en el bolsillo

No tengo un pretexto que justifique lo ligero

Mis pasos no retumban y mi aliento se hace pequeño

No soy el gigante que se levanta entre las actas

Mi firma nunca será historia

Mi abuelo se levanta y me señala sin querer

lo que nunca fui, lo que nunca llegaré a ser

 

¿Y qué herencia dejaré a mis hijos?

Si soy una lluvia pasajera

una hoja llevada por la brisa

No puedo evitar su llanto, no puedo calmar su sed

Dejo pasar tormentas que nunca supe evitar

No soy suficiente, no alcanzo ni abarco

 

¿Qué herencia dejaré a mis hijos?

Apenas soy un poema doloroso

una carta sin firma que no llegará a destino

 

Mi abuelo se levanta y me apunta con su dedo

Me recuerda sin querer que él es montaña en mi memoria

Yo apenas soy la brisa que mece alguna rama

el ruido ligero de unos pasos sin rumbo

palabras escritas en un frasco de nieve al sol

 

LA LUZ QUE ENCENDEMOS, LA LUZ QUE HEREDAMOS

Veo el brillo de las llamas proyectadas en la ventana

y siento que las sombras van quedando atrás

Este es el mismo brillo que acompañó mi niñez

cada año en diciembre

cuando la familia se reunía alrededor de una janukiya[i]

construida con tapas de refresco y cartón reciclado

 

Sigo siendo la niña que apostaba sus monedas

en las vueltas de un juguete de madera

Sigo siendo la niña que esperaba el regalo

que cada año le entregaba su abuela

 

Es el mismo aroma de azúcar, canela y aceite

el que se respira en mi casa, la de ahora

y la que se queda flotando en mis recuerdos

La festividad de Janucá se aferra a mi pasado

mientras se encadena a mi presente

 

Soy macabea por momentos

Yo también he presenciado algún milagro

Hoy seguimos venciendo las sombras una luminaria a la vez

Proyectamos la luz que nuestros padres nos legaron

Nos volvemos lámparas y candelabros

 

Nos volvemos latkes[ii], canciones, velas de colores

aceite de oliva y niños hipnotizados

Estamos hechos de pequeños y grandes momentos

de cantos, melodías, bendiciones

Estamos hechos de pequeños y de grandes milagros

Los que vimos y los que nos contaron

 

Hoy prendo la janukiya con mi esposo y mis hijos

y lo celebro junto a Matitiahu[iii].

Hoy las pequeñas velas proyectadas

vuelven a vencer las sombras, el miedo y los obstáculos

 

Hoy más que nunca, somos la luz que encendemos

Hoy más que nunca, somos la luz que heredamos

©Raquel Markus – Finckler

Del poemario Escribir para existir. Editado por el Grupo Editorial Bernavil Internacional, mayo 2022

[i] La menorá es un candelabro de siete brazos utilizado en las sinagogas. Pero la janukiyá tiene nueve y se usa solamente durante Janucá. … La tradición indica todas las velas de la janukiá deben estar al mismo nivel, salvo el shamash, la novena, que enciende las otras ocho.

[ii] Los latkes son pequeños pastelitos o tortitas fritas cuya base es la papa rallada y el huevo. Hoy en día se pueden encontrar muchísimas variantes combinando otros ingredientes, verduras y aderezos, sin que exista una receta única y válida.

[iii] Fue un judío que ejerció como Kohen («sacerdote»), cuyo papel en la Revuelta de los Macabeos contra los seléucidas se cuenta en los Libros de los Macabeos. Jugó un papel central en la historia de la Janucá, y como resultado, es nombrado en la oración judía tras la comida y en la Amidá, festival que dura ocho días.

Síntesis biográfica de Raquel Markus – Finckler

Periodista, escritora y poeta venezolana. Esposa de Michel Finckler, mamá de Samantha Yael y Joel Samuel. Graduada de Comunicación Social, mención Periodismo Impreso con Diplomado en Comunicación Digital de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, Venezuela. Graduada del Taller de Poesía ofrecido por el reconocido poeta venezolano Harry Almela impartido por el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) de Venezuela. Ganadora de la modalidad de poesía del Certamen Internacional “Notas Migratorias César Vallejo 2021”. Organizado por la Fundación Universidad Hispana. Acreedora de la distinción Doctor Honoris Causa, mención Derechos Humanos, otorgado por la Fundación Universidad Hispana, Proyecto de Desarrollo Perú Cordilleras, Asociación de Periodistas Peruanos en el Exterior, Novel International University, Cámara de Comercio de Jesús María y el Instituto de Estudios Vallejianos, por haber obtenido el Primer Lugar, en la modalidad de poesía, del Certamen Internacional Notas Migratorias César Vallejo 2021.  Ganadora del Primer Lugar de Poesía del Segundo Encuentro Literario Solidario Internacional Distrital 2021 – 2022, correspondiente a la Coordinación Rotary Club Playa Ancha, de Valparaíso, Chile.

Elegida “Poeta Oscar Wilde Venezuela 2022”, en el concurso internacional de poesía organizado por el Grupo Editorial Bernavil Internacional. Resultados anunciados en junio de 2022. Finalista de Poesía del Concurso del XIX CERTAMEN INTERNACIONAL DE MICROCUENTO FANTÁSTICO Y DEL XIII CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA FANTÁSTICA miNatura 2021 de España. Resultados anunciados a principios de diciembre de 2021. Solo se eligió a un ganador y 4 finalistas entre cientos de participantes.

Autora del poemario “Escribir para existir”. Avalado y auspiciado por la ONG Espacio Anna Frank. Prólogo de Javier Vidal Pradas. Presentación de Ruth Capriles. Editado por Joiner Bernavil del Grupo Bernavil Internacional. Se encuentra disponible en Amazon (versión tapa blanda y Kindle).

Miembro activo del Comité Venezolano de Yad Vashem. Miembro Activo del Círculo de Escritores de Venezuela. Columnista de opinión de las plataformas electrónicas Diario Judío de México y de Ideas de Babel. Ganadora y finalista en diversos concursos literarios y poéticos en América Latina y España. Autora y editora de varios libros publicados. Ha participado en varias antologías de poesía hispana. Editora de revistas, boletines electrónicos y otras publicaciones. Productora de contenido para redes sociales. Productora y conductora de podcasts.

Datos de contacto:

 

  • Instagram: @escritora.creativa
  • Facebook: Raquel Markus
  • Twitter: @raquelisheva

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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POEMAS DE EFRÉN BARAZARTE

Estoy dentro en el afuera

escuchando su canto

 

Creo que me vigila o siente mi silencio,

en la fugaz mirada de la claraboya.

 

El pájaro tiene vocación de ventana,

abre sus alas y me lleva

hacia un lugar de lejos innombrable.

 

Siento su vuelo para conocer de la muerte

 

Luego vuelvo y canto frente a una ventana:

de tu ventana abierta.

Conejos

siempre he querido leer

un blanco poema de conejos

 

sólo su luz

me atisba en cada amanecer

 

sus orejas

como brújulas de una lejana pradera

su cuerpo desnudo

en la carnicería

 

aquí corre el conejo

es la Liebre de Marzo

tomando té

con el Sombrero loco

 

un ocaso en sus ojos

que brilla

en una venta de animales

 

un niño se divierte en el parque

junto a sus padres

mueve su nariz

como un conejo

 

yo entiendo

que ya leí el poema:

 

el blanco de la espera.

Mariposas

Las descubro a veces detenidas

en el capó de un auto o al lado de una lámpara

donde mueren para venir después

en un ciclo de un viaje interminable

 

Ellas viven del viento y de la luz

como el relámpago

 

En este espacio en blanco me visitan

 

Yo también soy su vuelo

y enfilo mis alas

hacia la llama de una vela

 

que me espera,

inadvertidamente.

Gallo

El infinito canta en las ramas de adentro.

Su lluvia enseña que lo interminable

advierte un acento de luz.

Yo lo escucho florecer

como la sombra de una tarde

su acento inabarcable de un río

que inventa la alborada.

 

Es su canto un haiku que retumba:

atiendo su lluvia

en un dilatado eco de la noche,

entonces desconozco que soy.

 

Lleva en su plumaje los nombres de la lejanía:

Un horizonte que se repite

una espuela de la memoria.

 

Es una piedra que rueda por la noche,

los sueños reciben su pasión desvelada

el aire en el cauce de nuestro despertar.

 

El gallo es un todo que canta:

También un toro constelado

como un cuadro de Abreu:

oigo de rojo su cresta de colores

 

otro vuelo sideral y remoto:

El gallo es un verso que no termina,

un poema que se quiere escribir.

Hormigas

Esas líneas blancas en el patio

su caminar nervioso

 

Avanzan laboriosas

y reconocen bien nuestras miradas

 

Van escogiendo los diminutos frutos

y nosotros a veces ayudándolas

 

Mientras cargan sus hojas,

como la cruz del nazareno

uno imagina sus oscuros socavones de luz

en un reinado de otro mundo

en un reinado subterráneo.

 

Ellas, sigilosas, siguen la marcha,

hacia la infancia.

Grillos

Solitarios

en los oscuros rincones

de las cerraduras

 

van abriendo las puertas

que no terminan finitas de vigilia

 

Si abrimos los ojos

desaparecen como duendes diminutos y dulces

y surgen haciendo largas reverencias

infinitos de ensueño.

Efrén Barazarte. Poeta, narrador ensayista investigador y fotógrafo. Nació en Maracay en 1964. Profesor de Castellano y literatura egresado del Instituto Pedagógico Experimental Libertador (Maracay). Es docente de  esta universidad y coordinador de la Maestría en Literatura Latinoamericana.

Magíster en Literatura Venezolana por la Universidad de Carabobo, Valencia (2003 ) y Doctor en Educación (2015)  por Universidad Pedagógica Libertador. Maracay.
Es doctor  en Historia por la Universidad Católica Andrés Bello.
Ha recibido distintos reconocimientos por su labor literaria, entre los más destacados: una Mención de Honor en la especialidad de Poesía del VII Concurso Literario Nacional Ipasme. (1993). Y una Mención de Honor (narrativa)  en la Bienal de literatura José Rafael Pocaterra (1992 ).
Conocido promotor literario. Ha dictado diversos talleres literarios Su obra publicada cultiva diferentes géneros: «Mas rio otra ventana» (poesía, 1995) Editorial Ipasme, Caracas. «Personajes  de Exilio» (relatos, 1995) Ediciones Secretaría de Cultura del estado Aragua.
«Poesía de Aragua. (1966-1996)» Antología. Secretaria de Cultura del estado Aragua.
 «Canto del Bosque» (poesía,2000) Blacamán Editores,  Villa de cura . «El dragón comeduendes  o cualquier título que prefieras» (relatos, 2002) Ediciones Presagios. México. «Estudio de relato metaficcional en Salvador Garmendia » (Investigación, 2008). Upel Maracay. Libretista de la ópera del compositor Luis Ochoa » (2009). Gesta Libertadora 19 de abril y » Aproximación al Proyecto Americano de Don Andrés Bello» ( Ensayo, 2010) Upel-Maracay.
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SELECCIÓN DE POEMAS DE EDGAR VIDAURRE

Desprendido sobre la sed interminable, yo soy esta única roca que resplandece en el corazón del silencio, otra vez el dolor, otra vez lo indecible y el mundo entero en los ojos. Tu rostro nostálgico, arrojado al viento del verano hasta la más extrema pobreza.

***

Te abrazaré cuando menos lo esperes. Tu cuerpo atormentado ¿Cómo has podido aguantar este doble rigor de viento y de deseo? Bastaría un leve roce de mis dedos, mi mano hundida en tu pelo para encender la noche. Contener en el fondo del pecho tu lamento entrecortado. Hacer mía por un instante tu única… grave voz.

***

¿Por cuánto tiempo más? Me levanto, me caigo y me vuelvo a levantar. Mil caminos en esta noche llena de imágenes y deseos perdidos. Tu señal, tu rastro me persigue en el sueño y no puedo ocultarme. Tu presencia en el centro, más cerca o más lejos. Dar vueltas a tu alrededor, mirarte  por todos los lados con los ojos cerrados. Sólo permanece fija esta luz interna como el dolor. Mi cuerpo y el mundo que tienen ahora las texturas del alma.

***

Solo perdido en la luz… la única a la que puedo llamar mía. Prefiero entonces la noche, los ojos del alma que me fijan en la sombra para entender. Te dejo allí de pie… en el estallido de esta ola que te religa a la sagrada belleza.

***

El camino es interminable. Comienza en donde acaba y no hay salida. Esa mujer que me levanta, y me vuelve a levantar. Estuve contemplando todo el día tu sombra mientras el sol me arrasaba la espalda. No importaba que me acercara o me alejara, siempre veía tu sombra, sin distinguir muy bien si la luz venía de adentro o de afuera. Ya no hay caminos amor, solo tu sombra que le otorga visibilidad a mi alma.

***

«Todo el día te busco desesperadamente ¡Oh! Amor. Por la noche, cuando duermo eres tú quien me busca… ¿cuándo será que nos encontraremos?»

 

Selección del poemario  El lamento de Ariadna

Edgar Vidaurre Miranda

Edgar Vidaurre, nació en Caracas el 5 de diciembre de 1953, abogado, pianista, escritor y licenciado en filosofía. Integrante de los talleres del poeta Alfredo Silva Estrada y de los talleres libres con las poetisas Elizabeth Schön e Ida Gramcko. En el año 2006 obtiene el diplomado en teología de la Universidad Monteávila de Caracas y en el año 2020 Maestría en Teología Fundamental en la UCAB.

Autor de numerosos ensayos sobre poesía, escritos especialmente para los talleres del Celarg, así como, de artículos para los periódicos El Siglo y el suplemento literario Verbigracia de El Universal, conferencista de la Dirección de Literatura del Conac (1996-1997) y del Ateneo de Maracay. Desde el año de 1989, es colaborador y coeditor de la Editorial vertiente Continua del Poeta Alfredo Silva Estrada, y director fundador del Fondo Editorial Diosa Blanca. Profesor y conferencista del Centro De Estudios Junguianos de Caracas. Profesor de literatura en la UNIMET. Actualmente Presidente de Círculo de Escritores de Venezuela.

Autor de los libros de poesía:

La resurrección de los frutos (Mención de honor en la bienal 1993-1994 de poesía mística Antonio Rielo de España)

Poemas de la tierra (1995)

La fugitiva (ganador del premio único de Poesía Bienal Latinoamericana José Rafael Pocaterra (1994-1996). Editorial La Liebre libre. Venezuela

La séptima Rosa (1996)

El lugar más sosegado de la tierra (Mención de Honor en la bienal municipal de literatura Augusto Padrón, 1997). Colección de Poesía. Secretaría de Cultura del Estado Carabobo. Venezuela

Panayía (1998-1999)

El lamento de Ariadna (2002-2004)

El diario de Kabir (2013)

El árbol de la vida (2013)

Al este de la melancolía (2018)

La ciudad de Awan (2019)

 

 

 

 

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LA ZONA DE BROCA Y LA PALABRA INTELIGENTE

Por María Isabel Novillo

“Cuidado con nuestras palabras, el alma acostumbra mostrarse en ellas”

“Vivo en el mundo creado por mi propio lenguaje”

Carmen Cristina Wolf

 

En el Museo del Hombre de París, trabajó por mucho tiempo una mente brillante: Paul Broca. Su mayor descubrimiento fue una pequeña zona cerebral, situada en la tercera circunvalación del lóbulo frontal izquierdo de la corteza cerebral, conocida como “ÁREA DE BROCA”. Esta área controla la forma articulada del lenguaje, algo tan esencial para un poeta, para el ser de palabra que es el poeta.

La zona de Broca es el asiento de la característica fundamental del ser humano inteligente: la posibilidad del lenguaje. Broca, también puso de manifiesto la separación de funciones entre ambos hemisferios cerebrales y las zonas específicas de la actividad de procesos de pensamiento. También hizo profundos estudios sobre lo que denominó AFASIA.

La afasia se traduce como un menoscabo y, en extremos, una incapacidad de articular ideas. Una incoherencia en el uso del lenguaje. Afecta la selección adecuada de las palabras, así como su uso, tono y concatenación. Acarrea distorsión en los procesos de comprensión, reducción de la calidad del lenguaje y del vocabulario, simplificación de la sintáxis y dificultad para aprender de la información recibida.

“El Acto de pensamiento es Vida”, decía Aristóteles.

Se sabe que toda materia responde a luz y sonido y en ese hecho, la materia, se va configurando en su estructura de cierta forma. Nuestra corporeidad, nuestra materia, tamb ién responde a esa ley física. En ese responder genera movimiento evolutivo o no, es decir su lenguaje le hace responsable de su propio devenir. Así podríamos decir que una persona “es” su pensamiento materializado, Que el mundo que nos rodea es el lenguaje que emitimos. Somos lo que pensamos, sería otra forma de decirlo.

¿Somos lo que escribimos? O ¿escribimos lo que somos?

¿Nuestras obras dependen de nuestro nivel interior?

¿Nuestra vida, su poética, depende de nuestros sistemas de pensamiento?

¿Sería éste, quizá, uno de los matices de lo que se conoce como el poder creador de la palabra?

¿Así como tener un ala diferente podría dar lugar a una nueva especie de pájaros, tener una consciencia de la palabra creadora diferente y ejercerla con Belleza y con Bien, con Virtud, podría dar lugar a cambios celulares hacia una nueva especie de hombres?

Es posible que la poesía donde la palabra es sustancial permita en otros que se genere respuesta hacia algo más claro en nosotros. Con lo cual la responsabilidad del escritor sería una especie de compromiso, de promesa. Pero, ya se dijo: “que sólo los Hombres Verdaderos son capaces de prometer…”

¿Qué energía mediadora, qué plano puente, debería asistirlo, guiarlo?

Nos dice el poeta Rafael Cadenas: «el Arte, es ofrenda o vanidad».

Para alguien que viva la Poesía como una forma de entrega consciente a un propósito superior para el devenir propio y el de otros seres de humanidad, ¿cómo encontrar la forma de entrar en la luz de lo que se dice?

Cito a Armando Rojas Guardia:

Si yo fuera capaz de entrar por fin

en esa pulcritud del aire inmóvil

que he llamado silencio en el poema.

si yo fuera capaz de nombrar árbol

como esta tarde el árbol se mostraba

a sí mismo en la quietud del parque;

si yo fuera capaz de parecerme

al objeto real de mi escritura

(al agua misma cuando escribo agua,

al vaso limpio cuando escribo vaso);

Y si fuera posible merecerte,

cosa que ultrajo en tu mudez precisa

al hacerte sonar en mi palabra,

yo entraría en la luz de lo que digo.

 

Hay diferencia, hay profundas diferencias, entre los que viven al amparo de la poesía y los que se establecen en su misterio.

¿Qué asiste innombrable, como el Tao, a ciertos poemas, a lo que se ha llamado silencio en el poema. Ese más allá de las palabras, ese significado que, suponemos, una forma de lenguaje puramente espiritual, y que puede modificar el corazón de un lector, tocar sus íntimos filamentos y grabar, allí, como en cera virgen, como en lámina de cobre pulida para el Arte?

Esa tela en blanco entre el poeta y el lector que permite que lo no escrito, el pensamiento silencioso, entre como un rayo…. Rayo que al alcanzarme…. decía Juan Liscano. Donde hay esa fuerza hay un poema con magnetismo tácito que trabaja, opera, obra, en quien lo recibe. Puede que por mucho tiempo ciertos escritos sean un mensaje en una botella hasta que encuentran su decodificador. Su receptor real.

Pero, hay pocos receptores reales. Dado que vivimos en un sistema de referenciales –y no sólo de referenciales de lenguaje- erróneos. Como un mal sueño, en que los códigos originales se encontraran infiltrados y nos moviéramos con una pérdida de los referenciales creativos correctos. Todo en su mayoría enajenado, claudicado a la mentira, a una esfera ajena. Esfera enajenante que devora los pensamientos y hace pasto de sus intereses. Una forma de domesticación de la verdadera creatividad.

¿Cómo dejar de ser personajes y llegar a la mínima fuerza de pureza necesaria? A ese Verbo, el del principio.

No confundir lenguaje y verbo, dijo Mallarmé.

Es propicio recordar los escritos de José Ángel Valente sobre las palabras sustanciales. Aquéllas que van siempre con nosotros, aún cuando callamos, especialmente cuando callamos. Las que operan, como en un recóndito laboratorio en nosotros, y en ocasiones, pocas, se trasladan al decir.

Quizá en nosotros, como materia creada, que responde por ley a la Ley del Universo se encuentre instaurado otro lenguaje, tal el anhelo aquél de quienes buscaban en el Esperanto, un cifrado de unión comunicadora entre los humanos. Quizá a nivel íntimo, celular, hay otras informaciones en semilla en nosotros, que esperan una cierta luz y calor interiores, un sol, para comenzar a germinar.

Sería Belleza y Bien ponderar las palabras, las muchas no dichas, de un hombre que mucho miró al cielo: Nicolás Copérnico.

“Mi tiempo en esta vida ha sido guiado por la fidelidad. Sólo el Sol me recordaba el significado de otro orden de ideas, de pensamientos, que emanando de su esfera, pueda transmutar todo lo que aquí se nos impone, como a esclavos. Escribir todo eso ha requerido un esfuerzo de cierta clase. Prefiero el silencio de las estrellas. Temo la enfermedad de lo dicho, ver cómo las personas se dañan unas a otras, son letales por la intención de sus voces. Aquí nos guía la imaginación ciega, pues los espejos giran y se da vueltas en un círculo que se repite siempre. Gente imaginaria hablando de gente imaginaria ¿Cómo despertar? “

Así, y como pareciera que mirar largo al cielo aclara las ideas, finalizo con las palabras de alguien que, mucho tiempo después, escribió algo muy cercano: Albert Einstein

“Sólo me interesan los pensamientos de Dios. Lo demás son detalles.”

María Isabel Novillo

Destacada escritora venezolana, poeta, ensayista, con estudios avanzados en literatura y filosofía. Buena parte de su vida la ha dedicado a escribir y a dictar talleres y seminarios de poesía y filosofía. Algunos de sus libros publicados: Poemas peregrinos, que obtuvo el Premio de Poesia Simón Darío Ramírez 2004 y Memorias del Caballero de la Isla, editado por Bid and Co.  Es Directora de Relaciones Internacionales del Círculo de Escritores de Venezuela.

 

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JOINER BERNAVIL: POEMAS

JOINER BERNAVIL: SELECCIÓN DE POEMAS

Joiner Bernavil es un escritor venezolano que ha cultivado la poesía como forma expresiva para soltar la tristeza y convertir el recuerdo de su abuela en arte. A continuación, poemas pertenecientes al libro “Poemas que nunca vivieron” de Joiner Bernavil

 

Firmo mi porvenir

 Me iré a una sombra, y jamás me hallarán.

Una luz retorcida me dirigirá

como un antiguo calendario, empolvado

reservado en el olvido

En sus fechas: un tránsito de veintinueve silencios

copulando entre grietas e insectos

una clase de muerte en un poema sencillo

En toda mi piel hierven gritos

y nada será más hermoso que el amor primordial

que la musa inicial de la libertad

que los pasos livianos en el increíble septiembre venidero

frente a cien mares negros

Que vengan todos los pájaros que han sobrevolado el cielo

a darme el poder de no caer en la trampa de nuevo.

 

Le pertenezco a mi ausencia

 Alguna vez visité mi olvido

Me tomé de la mano a mí mismo

¿Debo permanecer en ese lugar?

Pertenezco al silencio, a sus intermitentes volcanes de soledad

Vi cabalgar a la astucia en la llanura,

me vi merodear por una ventana en la oscuridad

Alguna vez el pensamiento

se me convirtió en pergamino.

De mí nacieron hilos,

que se deshilaron,

buscando alimentarse de las sombras,

de la tristeza tibia.

Se enraizaron tan fuerte…

Quédate pensando que eres,

un piano viejo sin sonido,

una mala pronunciación de Dios.

Unas cuantas flores que arrancaron por capricho.

Mi lengua seca se agrieta,

El miedo.

La soledad.

De mí solo queda el verso inextinguible.

 

Piedras

 Bajo un puente de silencio,

en la intemperie, soy mi soledad.

Huye la línea triangular de mis gaviotas,

hacia el horizonte azulado.

Me siento distante…

Frente a la voz cansada, que tiende en el camino a los fantasmas,

estarán siempre conmigo…

Ellos corren dejando caer tristezas,

entre los árboles sagrados del recuerdo.

Y yo las toco, buscando detrás de las piedras el amor.

 

Epifanía

Salí a encontrarme con vos y no te vi

Hablé a la nada pero enseguida recordé las flores malas en mis manos

Todas las noches de mi vida son el lugar del insomnio,

y los recuerdos son espectros que vagan en la casa

Emergen de mí.

Tardes

Y esta luz que se otoña

En la carta, en la mesa

Sobre un mundo de hojas

Un silencio de aves, no es más que una pena

donde arde la higuera del desolado corazón

Si en la memoria hay espejos

En una tarde amarilla tocará recordarte.

*Joiner Bernavil

Nació en Maracaibo, en 1996. Es el mayor de dos hermanos. Hijo del exboxeador Jois Benito Villasmil Parra y la licenciada en educación mención Ciencias Sociales, Maribel Trinidad Villasmil Ordóñez. Estudió su licenciatura en Comunicación Social mención Desarrollo Social en la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA) de Maracaibo. Se destaca como uno de los poetas zulianos con mayor visibilidad y crecimiento desde la fundación de la Organización literaria J. Bernavil para los Pueblos del Mundo, Grupo que además de ser literario se registró como firma editorial desarrollando varios programas de publicaciones desde el 2020, como compañía que organiza Concursos literarios y como escuela de escritores online, la primera del occidente del país en este estilo.

Anualmente se lleva a cabo el Concurso J. Bernavil en honor a su trabajo y al de la familia editorial que representa, otorgando premios con la participación de más de 500 poetas que se acercan a las actividades de la editorial provenientes de todos los países donde se habla español y desde donde la firma editorial J. Bernavil realiza sus labores. Así mismo, trabaja en el impulso de la competición cultural más concurrida en Venezuela por poetas internacionales y nacionales en homenaje a Oscar Wilde, llamada Competencia Poética Oscar Wilde.

Al mismo tiempo desarrolla actividades literarias con excelente repercusión en Chile, llevando a cabo el Concurso Nacional de Poesía Gabriela Mistral, evento que se prevé realizar anualmente con el objetivo de propiciar la consolidación de valores culturales en Chile. Otras actividades destacadas se relacionan con los concursos bienales, Premio Mi libro en Casa de Luz, España y el Concurso Audiovisual Armando Rojas Guardia.

También se desenvuelve como tallerista en la escuela de escritores de la editorial, Academia Bernavil de la Literatura Hispánica (ACAHISVIL).

A su corta edad de 26 años tiene en su haber un primer poemario titulado Poemas que nunca vivieron (2021) y ahora Un Ángel me dice que le escriba (2022),  obras ya publicadas, manteniendo inéditos y bajo proceso creativo una amplia selección de escritos en los géneros de poesía, cuento y novela que irá publicando a lo largo de  su vida.

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Editora: #carmencristinawolf

 

 

 

 

 

 

 

 

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GEORGINA RAMÍREZ: SELECCIÓN DE POEMAS

Nos complace publicar una selección de la escritora venezolana Georgina Ramírez, creadora y directora de La Parada Poética.

A continuación, poemas del libro Postales de Georgia, publicado por Lp5 Editora:

 UNA MUJER LLAMADA ALEJANDRÍA

Hija de Eros

entregas la sapiencia de tu sexo

el talle ecuménico

 

despiertas los sueños nómadas de Alejandro

quien sostiene la espada erguida

mientras derrama el Nilo en tus entrañas

 

Diosa hermanada con la ciencia y con el vicio

santuario añoso de placeres

 

En ti es librada la batalla

 

La apetencia del fuego que intenta devastarte

apenas calienta tu contorno

ni aún la tierra bajo tus pies temblando

logra apostarte de rodillas

 

Invicta remozas el legado

y te gestas.

 AZORES

Esta isla que hoy habito

tiene tu nombre

 

llegué aquí de tanto naufragio

contenido en el pecho

 

primero fui sirena

luego sal

 

en mar también

me convirtió tu partida

 

un cuerpo

vestido de ausencia

 

de a poco

el agua fue cesando

y solo quedó el vacío

esta hoja ya no en blanco

un fragmento de tierra

atracado a un poema.

SACRÉ COEUR   

 Te transitan todos los idiomas

te hablan múltiples colores

 

me recibes en voz baja

inclino tu figura

al recorrerte

 

la elocuencia de tu erótico andar

sublima tus atajos

obstruidos

en un lúbrico torrente de cuerpos

que te ostentan

 

tus manos

debajo de mi falda

hurgan cada letra

que te nombra

 

Respiro Celan Vallejo Whitman

mientras bebo del Sena

los poemas escritos en tus ojos

 

Me hago noche en tu bohemia.

A MODO DE ARTE POÉTICA

No me gusta nombrar

la flor en el poema

me empalaga su aroma

de amor recién hecho

 

Ustedes quédense con las rosas

poetas

 

A mí

déjenme la espina

el olor a sangre

la herida.

ARPEGIO

He intentado mirarte de frente

 

disimular los susurros de miseria

tu viento etílico

 

la indigencia que se esconde en tus cuencas

y escupes a la intemperie

 

extraviados quedaron

los encantos de antaño

corpiño ceñido a la cintura

curvas insinuantes invitando a la bohemia

 

esplendor abolido

seducción cercenada

 

Caracas

cuerpo desvelado

prostituido hasta el último recodo.

 

Georgina Ramírez. escritora venezolana. Sus poemas han sido publicados en algunas antologías. Ha publicado la plaquette Piel de durazno (Taller Editorial El Pez Soluble); Lo que calla la noche (Ediciones del Movimiento); Daño oculto (Oscat Todtman Editores). Fundadora de La Parada Poética @laparadapoetica en Twitter.

Editora de la web: Carmen Cristina Wolf

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YOYIANA AHUMADA: OJOS QUEBRADOS

La poeta, dramaturga y actriz venezolana Yoyiana Ahumada Licea presentó el 18 de agosto de 2022 en Bogotá. Colombia, su nuevo poemario, se trata de Ojos quebrados publicado por El Taller Blanco Ediciones. El evento contó con la presentación de la escritora e investigadora Luz Marina Rivas. ¡Enhorabuena!

Les ofrecemos una selección enviada a los Editores de esta revista por la autora:

Memoria sideral

He sido una estrella muerta

 

Bajé hasta el fondo de mis huesos

-desprovista –

Una quietud desprende

al sol

animal cautivo

arranca la investidura

en la búsqueda de una señal

*   *   *

El polvo ciego

velada escritura de las hojas

lo simple

lo bello

lo posible

*   *   *

Tu olvido

sin manos

impúdico fulgor

*   *   *

Una estrella muerta

balbuceo indómito

penitente incandescencia.

      *   *   *

 ¿Serán los míos?

Un destello sobre los párpados

bruma del sueño

en las paredes de mi infancia

una marca de agua.

*   *   *

 

 

AltaHabana

              A mi tía Gisela

¿Dónde sueño?

en los dedos del amante

ternura muda

 

sobre las hebras de tus ojos

castiga

el animal dormido

 

altiva figura esboza

la cabellera presente

azabache centella

 

Cuerpos sin nombre

inflaman

hastío

 

No es posible callar

sin tropezar el nombre de las cosas.

*   *   *

Variaciones en punto de cruz  

I

                                A Rubén Ackerman

 

No sale de las manos, dice Juana

Una letanía – ir y venir hacia ninguna parte-

Destejer el silencio que apagó sus pasos

El dolor amarillo

sobre su espalda punto de cruz

Lleva

Yo sangraba su ganchillo en la muela

Daño

Mis encías laceradas

Daño

Las bagoas de mi nai

calcinan.

 

©Yoyiana Ahumada

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LA ESENCIA DEL MITO

…podemos concluir que el mito surgió como una forma de explicar lo que nos rodea, de encontrarle un sentido a la vida y a la muerte, ya que el ser humano siempre ha tenido una necesidad intrínseca de entender los fenómenos que circundan su existencia. Además de haber ayudado a construir nuestras sociedades, el mito ha penetrado en estas influyendo en su cultura, el lenguaje y en las diversas áreas del saber cómo la filosofía, la psicología, la poesía, la literatura, la arquitectura, la pintura y el teatro, entre otras…

La esencia del Mito

Por Ernesto Marrero Ramírez

Los personajes de los mitos son Seres Sobrenaturales. Se les conoce sobre todo por lo que han hecho en el tiempo prestigioso de los «comienzos». Los mitos revelan, pues, la actividad creadora y desvelan la sacralidad (o simplemente la «sobre-naturalidad») de sus obras. En suma, los mitos describen las diversas, y a veces dramáticas, irrupciones de lo sagrado (o de lo «sobrenatural») en el mundo. Es esta irrupción de lo sagrado la que fundamenta realmente el mundo y la que le hace tal y como es hoy día. Más aún: el hombre es lo que es hoy, un ser mortal, sexuado y cultural, a consecuencia de las intervenciones de los seres sobrenaturales.

Mircea Eliade.

 

En los tiempos primitivos, el ser humano vivía a merced de los embates de la naturaleza. Si no llovía, perdía los cultivos, una lluvia excesiva podía causar inundaciones y desbordamiento de ríos que terminaban por destruir cosechas. La erupción de un volcán tenía un riesgo muy alto, porque un manto de lava podía arrasar un pueblo completo. Un rayo tenía el poder de causar un incendio o de aniquilar un grupo de personas. La fuerza de un terremoto o de un maremoto sepultaría a una población. En sí, la naturaleza resultaba misteriosa, traicionera y muy peligrosa.

La muerte, era el trasfondo más atemorizante de todas estas catástrofes. El haber compartido con alguien por muchos años o haber estado con esa persona minutos antes y no volverla a ver más, causaba muchas inquietudes: ¿qué pasaba con ella?, ¿a dónde se iba aquella conciencia o energía que le daba movimiento a un cuerpo, y que además tenía emociones y creaba vínculos afectivos con otras personas?, ¿había vida después de esta existencia?, ¿los volveremos a ver en algún momento?

Ante esta inevitable fatalidad se derivaban otras interrogantes: ¿quién nos creó?, ¿quién creó el universo y la Tierra?, ¿qué sentido tiene esta vida temporal con un comienzo y un final inexorable?

Estos antojos de la madre naturaleza, que a veces se mostraba espléndida y dadivosa, pero en otro momento radical y castigadora, debían estar manejados por cierto tipo de divinidades, seres invisibles o sobrenaturales que podían hallarse contentos o molestos con la humanidad. Seres que surgieron de la imaginación y de los sueños más profundos de sus primeros relatores, imágenes inconscientes que fueron tomando forma. Era una manera de aplacar esos miedos que habitan en nuestra interioridad.

Para garantizar los buenos favores de estas deidades, debían realizarles sacrificios y ofrendas. Por otro lado, debían comunicarse con ellos y conocer sus estados de humor, así se fueron creando los oráculos o sistemas de comunicación entre el mundo profano y el mundo sagrado.

Sobre esos seres sobrenaturales se fueron labrando diversas historias que se transmitieron de generación en generación de forma oral. De hecho, la palabra mito proviene del griego Mythos, que quiere decir “cuento o relato”. Es un término que se refiere a una narración maravillosa ubicada de manera atemporal, y es protagonizada por seres sobrenaturales o de carácter divino.

Debido a esta proliferación de relatos podemos encontrar diversas versiones de un mismo mito, según la región en que se encuentre. Ese imaginario narrativo se encargaba de explicar el origen de los fenómenos naturales, pero también creaban códigos morales o de conducta que ayudaban a sustentar las sociedades. Se puede afirmar, por lo tanto, que la influencia histórico-cultural de los mitos ha sido tan grande que ha servido como ente modelador de muchos pueblos de la antigüedad. Ya que estos poseen, en sí mismos, una energía creadora, y al tener un fundamento ético e instructivo se tomaron como una especie de patrón social.

Podemos decir entonces que el mito es el resultado de los esfuerzos de una humanidad primigenia para formalizar, como en un todo coherente, un sentido determinado que ayudará a cohesionar y armonizar los vínculos de las sociedades. Si bien es cierto que el mito nace para dar respuestas a lo que son las cosas y sobre la naturaleza del ser humano, el llamado “paso del mito al logos”, que se dio por el siglo VI a.C., fue un suceso vital para darle una preponderancia a la razón y buscar una respuesta más lógica a la fenomenología que rodea nuestra existencia, pasando así del pensamiento mítico al pensamiento científico.  Pensadores como Tales de Mileto, Anaximenes, Anaximandro, Pítagoras, Heráclito y Empedócles, entre otros, dieron inicio a este giro epistemológico o giro copernicano[1]. Se dice que de la interrogante de Tales de Mileto sobre ¿cuál es el principio del que han salido todas las cosas?, se halla el inicio de la filosofía y las ciencias occidentales.

No obstante, el mito jamás perdió su fuerza y continuó permeándose en diversos aspectos de la estructura social, así como en las áreas de saber, por eso podemos encontrarlo en la poesía, el cuento y la novela, en la pintura, la escultura, la arquitectura, el teatro, el cine, la música, la filosofía y las ciencias.

De la misma manera, el mito penetró en nuestro lenguaje, en especial el mito griego o su derivación en el romano, así podemos encontrar muchas palabras y expresiones derivadas de estos. Por ejemplo, llamar “caja de Pandora” a una situación llena de sorpresas; “cantos de sirenas” a un discurso que seduce, pero es engañoso; “obsequio griego” a la sospechosa ofrenda de un rival, un “talón de Aquiles” al punto débil de una persona; “quedarse de piedra” cuando alguien se queda quieto y no actúa; “hacerse eco”, cuando se acepta o apoya la difusión de un asunto. “Tener vista de lince», a una persona con una visión prodigiosa. Podríamos pensar que esta expresión proviene de los característicos ojos de este animal, familia de los félidos, y aunque tienen alguna relación, procede realmente de Linceo, uno de los argonautas que acompañó a Jasón en la búsqueda del vellocino de oro y en la cacería del jabalí de Calidón, se dice que su vista era tan poderosa que podía ver a través de los objetos.

De los nombres de diferentes personajes mitológicos griegos y romanos han quedado palabras o se han derivado otras. Así podemos ver que del dios Cronos se derivan palabras como cronología, cronómetro, cronológico o cronometraje; de la diosa Gea: geología, geografía, geológico o geogonía.

La palabra hercúleo proviene del semidiós Hércules; afrodisiaco, proviene de la diosa Afrodita; titánico, de los Titanes; ciclópeo, de los Ciclopes; apolíneo, del dios Apolo; ateneo, de la diosa Atenea; hermafrodita, viene de la unión de los dioses Hermes y Afrodita; hermético, del dios Hermes; Morfina, del dios Morfeo; fauna, de la diosa de la fertilidad romana Fauna; Cereal, se origina de Ceres, diosa romana del trigo y de la agricultura; volcán, del dios Vulcano; pánico viene del dios Pan que acostumbraba a hacer apariciones repentinas en las noches y esto causaba terror o daba pánico. Estentóreo, alude a una persona que posee voz con volumen alto, y proviene del guerrero de la Ilíada Esténtor, que podía gritar con la fuerza de cincuenta hombres. Atlas, refiriéndonos a una colección sistemática de mapas de diversa índole, se deriva del titán Atlas que sostenía la bóveda celeste sobre sus hombros. A una gran masa de agua salada, la llamamos como el titán Océano y a una travesía llena de escollos le decimos odisea, que se deriva del héroe Odiseo.

También encontramos cómo los nombres de los planetas de nuestro sistema solar surgen de los dioses romanos: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón (hoy considerado un nanoplaneta) y nuestro planeta Tierra proviene de la diosa Terra.

Los días de la semana también tienen una correlación con los dioses romanos, el lunes se toma de la diosa luna, el martes del dios Marte, el miércoles de Mercurio, el jueves de Júpiter, el viernes de Venus, el sábado de Saturno. El caso del domingo es más complejo, proviene del latín dies Dominica (día del Señor), debido a la celebración de la resurrección de Jesús. En la Roma antigua se le llamaba dies solis (día del dios Sol), y por este motivo, al domingo se le llama en ingles Sunday.

También al voltear al cielo podemos contemplar la constelación de Orión, la de Centauro, la de Perseo, Andrómeda y Casiopea, seres mitológicos de gran relevancia.

En este mismo orden de ideas, tenemos que la palabra “tanatología” es definida por la Real Academia Española como “conjunto de conocimientos médicos relativos a la muerte”; proviene del dios Tánatos, que en la mitología griega era considerado el dios de la muerte sin violencia, su imagen era representada normalmente como un hombre con barba y alas, aunque a veces aparecía sin barba. Era enviado por las Moiras (el destino) para llevarse suavemente a las personas, también era hermano de Hipnos, dios de los sueños. En el caso de las muertes drásticas o violentas aparecían las Keres, que eran espíritus o deidades femeninas, aunque en algunos textos se habla de la diosa Ker.

Si aplicamos el principio de las palabras y el dios del que se derivan, pudiéramos decir que el término “tanatología” debería ser aplicado a las muertes de las personas convalecientes o aquellas que mueren de forma natural. En el caso de las muertes violentas, ya sea en guerras, accidentes, crímenes o suicidios, pudiéramos hablar de la kereología o kerelogía.  Una propuesta que debería ser tomada en cuenta por la R.A.E. como ampliación de nuestro lenguaje.

En este sentido, la palabra “tanatología” aplicaría para las terapias de duelo o en el acompañamiento de los moribundos, es decir, muertes suaves y no violentas. Por otro lado, la palabra kereología o kerelogía estaría más vinculada a la rama de la medicina forense y la criminalística, o sea de las muertes violentas.

Aclara Levi-Strauss, que siempre los mitos pertenecen al mundo del lenguaje, pero se hallan por encima de este, es decir, que su naturaleza es más compleja que la expresión lingüística y exigen un tipo de código más específico para ser interpretados. En otras palabras, nos encontramos frente a un metalenguaje que estaría propicio a diversos análisis o conclusiones.

En su opinión, el mito trata los sucesos ocurridos antes de la existencia del mundo, durante los inicios de la creación, en tiempos muy remotos. Pero también posee una estructura que se vincula simultáneamente al pasado, al presente y al futuro. Dicha estructura es a la vez histórica y ahistórica, ya que ocurre dentro de la línea del tiempo, pero también fuera de este.

Mircea Eliade ahonda en la definición de mito en su libro Mito y realidad, y nos explica que:

“el mito cuenta una historia sagrada, relata un acontecimiento que ha tenido lugar en el tiempo primordial, el tiempo fabuloso de los «comienzos». Dicho de otro modo: (…) cuenta cómo, gracias a las hazañas de los Seres Sobrenaturales, una realidad ha venido a la existencia, sea esta la realidad total, el cosmos o solamente un fragmento: una isla, una especie vegetal, un comportamiento humano, una institución. Es pues, siempre el relato de una «creación»: se narra como algo ha sido producido, ha comenzado a ser[2]”.

 

En ese mismo texto, Eliade nos habla de las principales características que distinguen al mito. Al respecto nos dice que está conformado por las historias de las acciones de los seres sobrenaturales, de divinidades que rigen el orden natural y el destino de la humanidad. Dichas historias son consideradas una verdad irrefutable, ellas se refieren a la explicación de sucesos reales, son también sagradas porque son una manifestación de las deidades. Por otro lado, el mito se refiere a una «creación», en él se narra cómo algo ha llegado a existir o cómo un comportamiento, una institución o una manera de trabajar se han fundado.

También explica este autor que en el momento en que se conoce la esencia del mito, se entiende el origen de las cosas y, por lo tanto, se logra un dominio voluntario. Además, estos relatos fabulosos son vividos como bajo la dominación o influencia de una potencia sagrada o divinidad que reactualiza los acontecimientos. Es toda una experiencia de tipo religioso, puesto que en ella se abre la puerta del mundo sagrado al mundo de los mortales.

En sí, podemos aseverar que el mito es un suceso que construye realidades y brinda una explicación que le da un sentido a la vida. Su estudio facilita la comprensión de la cultura y de la psicología de los pueblos.

Explica Carl Jung que cada individuo lleva impreso en su inconsciente, como una marca, las huellas de los mitos fundacionales, los cuales poseen un carácter transcultural, a partir de esta experiencia primigenia compartida. Dichos relatos mágicos brindan un sentido ontológico que viene a ser el fundamento de la humanidad.

Según Jung, esta experiencia común que se manifiesta en colectividad forma parte de los llamados arquetipos, que habitan en el “inconsciente colectivo” y se transmiten de manera hereditaria. También aclara que este inconsciente no se desarrolla de manera individual y consta de estas estructuras arquetipales, las cuales pudieran hacerse consientes solo de manera secundaria o indirecta para dar forma definidas a los diversos contenidos psíquicos.

A pesar de su diversidad temática, los mitos pueden ser tipificados o clasificados en diversas categorías. No obstante, cabe resaltar que su taxonomía no es restrictiva ni definitiva, pero sí es una opción para darle un orden a este tipo de narraciones mágico-fabulosas.

En este sentido, los mitos pudieran ser cosmogónicos, si se refieren a la creación del universo y el mundo; teogónicos, si explican el surgimiento y la genealogía de los dioses; etiológicos, cuando narran el origen de algo, ya sea el universo, el mundo, un ser sobrenatural, un objeto o un animal; morales, si relatan el porqué del bien o del mal; fundacionales, cuando explican el origen de un rito, polis o nación, aunque también se pueden referir a una costumbre, creencia o disciplina; los antropogónicos, proveniente de la antropogonía, y se refiere al estudio de los mitos que cuentan la aparición del ser humano; escatológicos, si están vinculados con la idea del fin del mundo o con el fin último del ser humano y el universo (muerte, juicio final, el infierno y la gloria o el cielo, el Olimpo), normalmente se describen finales catastróficos por agua o fuego; soteriológicos, si se refieren a las intervenciones de aquellos personalidades consideradas “salvadoras” de la humanidad, como es el caso de Jesucristo, Buda, Mahoma, Zoroastro, etc., y heroicos cuando cuentan las aventuras y hazañas realizadas por hombres poseedores de capacidades sobrenaturales como Hércules, Sansón, Teseo, Odiseo, Jasón o Perseo, entre otros.

Nuestra vida suele transcurrir entre dioses y mortales, entre el mundo sagrado y el profano. A veces se nos presentan héroes o heroínas que van a inspirar nuestra existencia y otras veces nos encontramos entre Escila y Caribdis[3], o sea, entre la espada y la pared, para obligarnos a actuar con heroísmo. Pero después de superar estas vicisitudes nos sentimos más ligeros y con una energía más sutil que nos permite hacerles frente a desafíos superiores. Esta es la transformación del héroe que se conecta con sus fuerzas interiores, el que bebe del elixir de la autotrascendencia, aquel que palpa el mundo sagrado como consecuencia del dolor, y regresa al mundo profano transformado y dispuesto a tender su mano a los demás.

Este tipo de viaje heroico lo define el mitólogo Joseph Campbell como el periplo del héroe, monomito o mito único en su libro El héroe de las mil caras, donde agrupa en diecisiete pasos el modelo básico de muchos relatos épicos de todo el mundo. En dichos relatos el héroe se lanza a una aventura desde su mundo estable y cotidiano a regiones sobrenaturales, donde va a toparse con fuerzas legendarias que lo llevan a descender hasta regiones oscuras. Allí es obligado a encontrarse consigo mismo, a ver su rostro desnudo y destapar el heroísmo que habita en su interior. De esta experiencia intensa y misteriosa regresa transformado, con una fuerza interior que lo mueve a alcanzar sus objetivos y que además le otorga la capacidad de encontrarle un sentido profundo a su vida.

Esta propuesta de Campbell, es tomada por la psicología para realizar una analogía entre este peregrinaje del héroe y los cambios que nos propina nuestras vidas, con los cuales estamos obligados a emprender duras travesías repletas de tropiezos que nos mueven el suelo y terminan por alejarnos de las zonas de confort. El héroe surge al confrontar las adversidades y superarlas, soportando el dolor y aprendiendo de este. Aunque muchas personas optan por evadirlo y prefieren una mentira alegre que una triste realidad, son sujetos que crean máscaras y ocultan sus verdaderos rostros; se encierran en falsas burbujas y aparentan una sonrisa santa ante los demás cuando en realidad se están quemando por dentro. Algunos, por ejemplo, se cubren con el manto de las religiones y las falsas creencias, pregonan el perdón y la caridad cuando por dentro arden en el resentimiento y el egoísmo, sus máscaras se derriten fácilmente cuando les pega el sol. Son fariseos que entran a los templos a orar y al salir abrazan nuevamente a sus demonios. Así como sucede en estos casos, surgen miles de máscaras más donde el ego puede ocultarse y evadir el duro combate con sus monstruos mentales. Estos individuos se quedan estancados en el proceso de transformación y autotrascendencia y el héroe nunca logra surgir en ellos.

Cabe resaltar que del estudio de Campbell han surgido otras versiones que han reducido el número de pasos a seguir por el héroe en su viaje, aunque mantienen su esencia. En el caso del cineasta Cristopher Vogler, lo llevó a doce pasos en su libro The writer’s Journey: Mythic Struture for Writers (El viaje del escritor: Las estructuras míticas para escritores). El estadounidense Phil Cousineau en su libro The Hero’s Journey (El viaje del héroe), lo divide en ocho pasos, al igual que lo hizo David Adams Leeming en su libro Mythology: The Voyage of the Hero (Mitología: El viaje del héroe).

Este viaje heroico también es analizado por Carl Jung, bajo una óptica más incorporada a su propuesta psicoanalítica. Recordemos que Joseph Campbell y Jung pertenecieron al prestigioso Círculo de Eranos, al igual que lo hizo Mircea Eliade. Un espacio donde se realizaron valiosos aportes en el área de la psicología, las religiones y el estudio de los mitos.

 

Para Jung, el mito del héroe narra simbólicamente la búsqueda del sentido por parte de nuestro yo, el cual permitirá conducir a la libido hacia esferas más elevadas. En esta trayectoria, el individuo debe atravesar por una serie de etapas o pruebas, en las que deberá confrontar e iluminar sus sombras, hacerse consciente e integrar su opuesto (anima/animus), para luego regresar de ese peregrinaje regenerado o iniciado. Se puede interpretar como la lucha de la vida por un sentido profundo, por el cambio de rumbo de una visión egocéntrica hacia algo más grande que el yo: el self o sí-mismo. En sí, al finalizar este periplo el héroe llegará con un estado de conciencia más elevado, en el que el patrón de vida y los ideales cambiarían sustancialmente.

Al respecto del presente ensayo, podemos concluir que el mito surgió como una forma de explicar lo que nos rodea, de encontrarle un sentido a la vida y a la muerte, ya que el ser humano siempre ha tenido una necesidad intrínseca de entender los fenómenos que circundan su existencia. Además de haber ayudado a construir nuestras sociedades, el mito ha penetrado en estas influyendo en su cultura, el lenguaje y en las diversas áreas del saber cómo la filosofía, la psicología, la poesía, la literatura, la arquitectura, la pintura y el teatro, entre otras. De la misma manera podemos decir que el viaje mítico o viaje del héroe, nos ayuda a ser conscientes de la finitud de la vida y encontrarle un sentido más profundo y trascendente. Es una invitación a confrontar nuestros monstruos mentales, vencer los miedos y descubrir el héroe que se esconde en cada persona, ese que siempre está dispuesto a emprender el mágico periplo: una trayectoria donde atravesaremos claros y sombras que nos ayudarán a fortalecernos, a palpar la numinosidad[4] de lo sagrado, donde está la fuente de conocimientos e inspiración, y retornar victoriosos al mundo profano de la cotidianidad.

 

[1] La RAE define un Giro copernicano como un cambio, radical o total, en el comportamiento o en la manera de pensar.

[2] Eliade, Mircea. Mito y Realidad. Barcelona: Editorial Labor, S.A., 1992 p.2

[3] Escila y Caribdis son los nombres de dos monstruos marinos a los que Odiseo tuvo que hacer frente durante su travesía. Escapar a uno era caer en las fauces del otro. La expresión “estar entre Escila y Caribdis” sería como estar “entre la espada y la pared”.

[4] Perteneciente o relativo al numen como manifestación de poderes divinos.

Ernesto Marrero Ramírez. cuentista, fabulista, poeta y novelista venezolano, ha conducido programas de radio, dictado clases y ha sido articulista de diarios. Es un destacado Miembro del Círculo de Escritores de Venezuela.

Nació en 1969 en Caracas. De profesión administrador, es Magister en Filosofía y ha cursado estudios superiores en Literatura Hispanoamericana. Algunos de sus libros son: Una luz en el camino, El pececito que quería ser humano, Pasajes secretos del alma, Cuando tenga tiempo empiezo, Y ahora… ¿Por dónde empiezo?El futuro nos alerta, El jardín de la existencia, El tiempo y su legado, Quisiera contarte algo y Crítica de las religiones. 

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ELISA LERNER Y SU OBRA

Elisa Lerner

Por Laura Febres

El contacto con la obra Elisa Lerner produjo en mí cierto desconcierto al principio, por no poder arribar instantáneamente a una explicación precisa sobre sus juegos verbales, conceptuales e incluso sobre sus preferencias temáticas.

¿Es una feminista convencida que rechaza el concepto de la mujer objeto en su obra? Y si esto es así, por qué presenta siempre mujeres desoladas que repiten constantemente: “Si hubiera tenido un traje de novia”.[1]

Es evidente que esta tensión en los personajes no proviene de la improvisación y el descuido en la construcción estética de su creación. Elisa Lerner no construye tipos que inmediatamente susciten en su público la aceptación o el rechazo, no pretende darnos lecciones sobre nada, y menos sobre dependencia o independencia femenina.

En su lugar, construye mujeres que, como la “Señorita Rosie Davis”, nos hacen enternecer ante su propio desamparo. Estas mujeres viven de acuerdo con los patrones establecidos por la sociedad y sin embargo poseen una vía para la rebelión que les provoca un inmenso placer: el sueño.

El símbolo como un recurso estético en la obra de Elisa Lerner

Para tratar este punto he escogido las dos obras teatrales más extensas de la autora: En el vasto silencio de Manhattan escrita en 1963 y Vida con Mamá representada en 1975 por El Nuevo Grupo. Entre estas dos obras puede muy bien estudiarse el desarrollo de una conciencia estética, sobre todo en la evolución de la metáfora y en el empleo de las técnicas dramáticas. La temática de ambas obras sigue siendo parecida: el desamparo, la sexualidad reprimida por la ausencia de matrimonio, el dominio tiránico de la madre hacia la hija y la nostalgia por el pasado. En el vasto silencio de Manhattan se observa la preocupación de la autora por hallar un lenguaje estético apropiado a las situaciones descritas. Ese lenguaje debe tener la finalidad de transgredir la vulnerabilidad personal del artista y conseguir la forma certera de expresión del arte:

Tu tarea de artista era transformar la personal vulnerabilidad, el rostro más cercano en la más distante imagen. Vida con mamá pag. 2.

La necesidad de expresarse por medio de metáforas está detrás de los parlamentos de toda la obra:

Madre, no la entiendo. Ahora parece usted estar buscando metáforas en los cielos.

Si fuéramos a caracterizar los tropos que abundan En el vasto silencio de Manhattan tendríamos que calificarlos en su gran mayoría como símiles, es decir, tropos con los dos términos de comparación expresados y con el enlace “como” uniéndolos a ambos:

…los cubiertos eran como plateados peces que jamás podrían pescar en el mantel.

Pareciera como si la autora no se atreviera a prescindir del término real de la comparación: “cubiertos”, y a expresar exclusivamente el de “plateados peces”, porque esto iría en detrimento de la claridad del texto.

A veces, cuando Elisa Lerner se atreve a suprimir el primer término de la comparación, es porque este ya ha sido especificado anteriormente y podemos captar su sentido.

En el vasto silencio de Manhattan los parlamentos son muy extensos, en contraposición con la rapidez del suceder de la acción. En Vida con Mamá encontramos, al contrario, parlamentos cortos y escuetos. Esta última obra no permite el uso tan frecuente del símil, ya que este requiere más espacio textual.

El efecto estético de Vida con Mamá hay que buscarlo en el choque conceptual y auditivo de los términos puestos en contacto. Las palabras, que a veces especifican más de lo dicho, en Vida con Mamá provienen de ámbitos conceptuales muy distintos y al ponerse en contacto producen algo así como un cortocircuito que ilumina los términos en cuestión. Como por ejemplo: Madre: ¿Cuánto pesas hoy? Hija: Lo mismo que ayer.

Madre: Estoy harta. Hasta el tope. Nunca hay variación alguna. Tus kilos son como tu vida. P. 2

Los kilos pertenecen a un sector material muy concreto y hasta frívolo del hablar cotidiano, mientras que la vida es un concepto abstracto que pertenece más bien a un ámbito espiritual. Y entre estas dos palabras, si estudiamos el diálogo completo, se sobreentiende un concepto oculto: la rutina. Esta adivinanza a que se somete el espectador o lector no existe En el vasto silencio de Manhattan donde los parlamentos fluyen como un río continuo. En cambio, en Vida con Mamá el diálogo parece precipitarse en abruptas caídas y saltos donde el espectador tiene que trabajar agregando aquello que queda inconcluso. Aunque pienso yo que es superior la riqueza temática y poética contenida En el vasto silencio de Manhattan, no es extraño que haya sido Vida con Mamá la que se representara primero con gran éxito, ya que esta presenta mayor economía en sus elementos dramáticos. Vida con Mamá es fácil de ser representada porque solo tiene dos actos, dos personajes y unas exigencias de montaje mucho más sencillas. En cambio, En el vasto silencio de Manhattan tendría que ser fragmentada para la total representación de sus doce actos, y exigiría una gran veteranía de la actriz principal para la interpretación de los largos monólogos de Rosie.

Sería muy interesante realizar un estudio exhaustivo de los símbolos en las obras teatrales de Elisa Lerner, que pudiera ser, incluso, extendido hasta sus ensayos periodísticos. Símbolos, porque hay objetos que se repiten con una recurrencia extraordinaria dentro de una obra e incluso se repiten en su otra obra y en los ensayos. Tal es el caso de los candelabros, los collares, la costura con todos sus utensilios: agujas, hilos y el costurero; ello en referencia a las dos obras analizadas. La naftalina, las perlas, el coche y el traje de novia en Vida con Mamá. Los sombreros, espejos, anillos de bodas, peces, el asfalto En el vasto silencio de Manhattan. Como vemos, no podemos referir estos objetos a ninguna simbología estructurada por una cultura patriarcal; en todo caso, podemos hablar de un simbolismo autárquico que se basta a sí mismo dentro de su propia creación y tiene que ser explicado a partir de ella. También podríamos relacionarlo con la escritura de otras escritoras, que por ser mujeres utilizan los mismos objetos de referencia. Los objetos se animan, adquieren características nunca antes soñadas, tanto desde el punto de vista de su concreción física como de sus atributos. Existe una cierta dosis de vaguedad detrás de los símbolos de Elisa Lerner que les confiere una riqueza de la que carecerían si las palabras fueran siempre unívocas. No siempre el costurero es la memoria ni los collares simbolizan la opresión de la mujer, sino que a veces la obra se refiere al costurero y los collares atribuyéndoles la simple función que desempeñan en el acaecer diario. Uno de los símbolos más interesantes, porque tiene una cierta dosis de hermetismo, son los candelabros que aparecen claramente expresados En el vasto silencio de Manhattan y en Vida con Mamá. Los candelabros como objetos iluminan y resplandecen, y casi siempre están asociados con fuego. En las mitologías y en el psicoanálisis el fuego generalmente connota la idea de castigo y es interesante señalar que en las dos obras los candelabros son objetos temibles:

Rosie:  – ¡Madre! Las luces de sus candelabros aparecen temibles: me encandilan como esos pájaros blancos que hacen más vasto el sol del otoño en las mañanas. Y es que sus palabras parecen cargar aún más de lumbre sus candelabros. Madre usted me atemoriza con esos candelabros, con esas palabras.

Objetos malignos que parecen ser el arma de exploración de la madre en los deseos más recónditos de la hija, y generalmente cuando aparecen se suscita una discusión entre ambas, donde esta última termina realizando lo que la madre quiere. El costurero, las agujas y los hilos o sedalinas, están asociados de alguna manera con el tiempo y su recuperación:

Madre: Con el tiempo, se han transformado en una insistente cinta roja, en un hilo bermellón que atraviesa mi existencia una y otra vez. Lerner, Elisa. Vida con Mamá. p. 31.

El pasado, tiempo indispensable para la definición del presente

Las obras de Elisa Lerner están ubicadas en períodos históricos muy precisos y generalmente sus personajes femeninos tienen mucha relación con la época histórica que vivieron o que está transcurriendo. En el vasto silencio de Manhattan corresponde a la crisis económica de los Estados Unidos de Norteamérica en el año 1929. Rosie Davis enloquece en el momento álgido de la crisis para recuperarse cuando la nación ha salido de ella. De la misma manera, las mujeres de Vida con Mamá recorren un largo período histórico desde la época de Gómez –descrito más que todo por la madre– hasta la democracia venezolana –vivida por la hija. El pasado es un tiempo importantísimo para los personajes de la autora; si no los inmoviliza, les permite muy poca libertad de acción. Los personajes están siempre recordando, y si no existiera abundante literatura patriarcal al respecto, me atrevería a decir que fue a las mujeres a quienes correspondió, en las épocas pintadas por Elisa, la recreación continua del pasado. Las mujeres, al no estar, en épocas anteriores, totalmente integradas al conglomerado social, en sus luchas y ambiciones se dedicaban con mayor ahínco y paciencia a rescatar el pasado, tiempo que está siendo ignorado cada día más por la sociedad moderna:

Hombre o Tom: – … A uno la memoria le ha dejado hace tiempo ya, atrapado entre dos trenes.8  Suárez Radillo, Carlos. 13 Autores del Nuevo Teatro Venezolano. En el vasto silencio de Manhattan. p. 330.

El tiempo más importante para Elisa Lerner es el pasado. Es a través de él que los pueblos y los hombres pueden llegar a un intento de conocimiento de sí mismos. Y cuando hemos cortado con el recuerdo carecemos de posesiones y ningún afecto nos pertenece. Entonces estamos absolutamente solos, y entregados a la niebla infinita de lo caótico.

Esta que parece ser una preocupación universal de la escritora, se concreta aún más cuando se trata de definir a nuestras nacientes repúblicas latinoamericanas, algunas de las cuales han tratado de destruir rápidamente el pasado. Las mujeres de Vida con Mamá recuerdan y discuten un largo período de la historia venezolana porque sintetizan en esta obra el interés personal de Elisa Lerner por ese tiempo y por la necesidad colectiva que tiene la sociedad venezolana de tener en cuenta su pasado.

 

Elisa Lerner la ensayista

De procedencia judía, nacida en Valencia en 1932, en sus crónicas y ensayos frecuentemente cargados de ideas también policías y democráticas, analiza irónicamente la marginación de la mujer en una sociedad de consumo que no tiene un referente especifico. Sus ensayos fundamentales se encuentran en los libros: Una sonrisa detrás de la metáfora (1969), Yo amo a Columbo (1979), Crónicas ginecológicas (1984), Carriel para la fiesta (1997) y En el entretanto (2000). Lerner es un verdadero referente sobre las presiones y obsesiones de la mujer en el siglo XX. Con Gisela Kozak Rovero en su libro Ni tan chéveres ni tan iguales (2014) construye obras en las cuales pone en la tapete la máscara que recubre la sublimación de la mujer en la cultura venezolana que oculta todo el sacrificio y autoengaño que la mantienen subyugada. La reflexión sobre el género ha enriquecido el panorama del ensayo en Venezuela porque condujo al análisis de canteras que frecuentemente han sido invisibilizadas por la percepción común de esta sociedad.

Elisa Lerner, la novelista

También es autora de la novela De muerte lenta, que centra su pesquisa en el golpe de Estado que le dieron a Rómulo Gallegos en 1948.  Sin embargo, la deuda con los ancestros judíos no deja de estar presente cuando la arena de Puerto Azul, club cercano a Naiguatá, se entremezcla paródicamente con la arena del desierto del Sinaí, pisada por los judíos en su peregrinación:

“Rezagada, he de atestiguar la caminata ancestral que me corresponde. En las rayas rojas con que el sol despide su ígnea tarea al final del día, miraré las robustas líneas del mueble de roble de subido escarlata donde, en pleno desierto entre alfombras de polvo sin consuelo de ser limpiadas por las olas de un mar como éste que da tanto líquido lustre a nuestro club, se resguardan las sagradas escrituras de una sinagoga que ha perdido su nombre pero no su destino de fe. ¡Oh, espumas insidiosas que no escuchan la sed de los desiertos, que es la de todos nosotros, los que nos deslizamos en la más rotunda soledad¡” Lerner, 2006, 45.

El pasado es un tiempo importantísimo para los personajes de la autora; si no los inmoviliza, les permite muy poca libertad de acción.

Los personajes están siempre recordando, y si no existiera abundante literatura patriarcal al respecto, me atrevería a decir que fue a las mujeres a quienes correspondió, en las épocas pintadas por Elisa, la recreación continua del pasado.

Las mujeres, al no estar, en épocas anteriores, totalmente integradas al conglomerado social, en sus luchas y ambiciones se dedicaban con mayor ahínco y paciencia a rescatar el pasado, tiempo que está siendo ignorado cada día más por la sociedad actual:

– … A uno la memoria le ha dejado hace tiempo ya, atrapado entre dos trenes.

Es a través del estudio del pasado que los pueblos y los hombres pueden llegar a un intento de conocimiento de sí mismos.

Y cuando hemos cortado con el recuerdo carecemos de posesiones y ningún afecto nos pertenece. Entonces estamos absolutamente solos, y entregados a la niebla infinita de lo caótico.

Tener a Elisa como miembro honorario de la Academia Venezolana de la Lengua es para nosotros un honor, ya que compartimos con ella frecuentemente la originalidad y la riqueza de su obra.

Muchas gracias.

Discurso de Laura Febres en La Academia Venezolana de la Lengua, el Día del idioma. Con motivo del nombramiento de la narradora, dramaturga y cronista Elisa Lerner como Miembro Honorario.

Bibliografía:

Adorno, Theodor y otros. El teatro y su crisis actual. Caracas: Monte Avila, 1979. Castillo, Susana. El desarraigo en el teatro venezolano. Caracas: Editorial Ateneo, 1980. Lerner, Elisa. Yo amo a Columbo. Caracas: Monte Avila, 1979. .

…Una sonrisa detrás de la metáfora. Caracas, Monte Avila, 1979.

Vida con Mamá. Caracas: Funda-Arte, 1981.

Lerner, Elisa. (2006). De muerte lenta. Caracas, Editorial Equinoccio.

Suárez Radillo, Carlos Miguel. 13 autores del Nuevo Teatro Venezolano. Caracas: Monte Avila, 1971.

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[1]           Lerner, Elisa. Vida con Mamá. p. 29.

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EL CULTO AL CUERPO EN LA SOCIEDAD ACTUAL

El culto al cuerpo en la sociedad actual

Quisiera comenzar este artículo con una de las enseñanzas que Buda le daba a sus discípulos en relación a la contemplación del cuerpo, por eso cito del Satipatthana Sutta la sección correspondiente a la reflexión sobre la repugnancia del cuerpo:

 

Asimismo, monjes, un monje reflexiona sobre su propio cuerpo, envuelto en la piel y lleno de impurezas, de la planta de los pies hacia arriba y de la coronilla hacia abajo, y piensa así: «Hay en este cuerpo: pelos en la cabeza, vello en el cuerpo, uñas, dientes, piel, carne, tendones, huesos, tuétanos, riñones, corazón, hígado, pleura, bazo, pulmones, intestinos, mesenterio, estómago, heces, bilis, flemas, pus, sangre, sudor, grasa sólida, lágrimas, grasas líquidas, saliva, mocos, fluido sinovial, orina.»

Es como tener un saco de provisiones, de aquellos con dos aberturas, lleno de diversas clases de grano, tales como: arroz de montaña, arroz corriente, alubias, guisantes, sésamo, arroz perlado, y un hombre que tiene buenos ojos lo abre, lo examina y dice: «Esto es arroz de montaña, esto arroz corriente, esto son alubias, esto son guisantes, esto es sésamo, esto es arroz perlado.» De la misma manera, un monje reflexiona sobre su propio cuerpo de las plantas de los pies hacia arriba y de la coronilla hacia abajo, envuelto en la piel y lleno de impurezas. «En este cuerpo hay pelo en la cabeza, vello en el cuerpo, uñas, dientes, piel, carne, tendones, huesos, tuétanos, riñones, corazón, hígado, pleura, bazo, pulmones, intestinos, mesenterio, estómago, heces, bilis, flemas, pus, sangre, sudor, grasa sólida, lágrimas, grasas líquidas, saliva, mocos, fluido sinovial, orina.

Así vive contemplando el cuerpo en el cuerpo…”

 

He traído esta enseñanza budista con la intención de confrontarlo con la necesidad, que existe en la sociedad contemporánea, de rendirle culto al cuerpo. Un espacio donde el narcisismo, el individualismo, la competitividad y el afán de la perpetuidad de la vida, han tomado la batuta.

 

En la actualidad se puede percibir ese vehemente deseo de encontrar «el elixir de la eterna juventud», algo que en la antigüedad intentaron fabricar tantos alquimistas; esa sed de embellecer nuestro físico, y combatir así el flagelo de la vejez que a su vez anuncia la cercanía de la muerte. El Dalai Lama comenta una de sus experiencias, en occidente, al respecto de la dificultad de tantas personas en aceptar la vejez:

 

[…] En ocasiones, cuando me reúno con amigos de toda la vida ?como ciertos cenadores de países como los Estados Unidos?, les saludo con las palabras «viejo amigo», lo cual significa que nos hemos conocido durante mucho tiempo, no necesariamente que seamos ancianos. Pero cuando pronuncio esas palabras, siempre hay algunos de ellos que me corrigen enérgicamente: « ¡No somos viejos! Somos amigos desde hace mucho tiempo». En realidad ellos sí que lo son ?tienen pelos en las orejas, señal de ancianidad?, pero se sienten incómodos por el hecho de serlo. Eso es absurdo.

 

Tratamos de alargar la juventud e invertimos grandes cantidades de dinero en medicamentos, dietas, centros de belleza y en cirugías estéticas que nos ayuden a mejorar nuestra imagen corporal. Aunque puede haber muchos casos en que se justifique en este tipo de operaciones, sobre todo para corregir malformaciones congénitas o víctimas de accidentes, otros, por su parte, viven visitando los quirófanos con un problema de tipo psicológico que busca compensar el vacío existencial que manifiesta su espíritu, anhelando un sentido vital que les pueda brindar peso y profundidad a su paso por este mundo temporal.

 

La belleza física viene acompañada de un componente cultural muy significativo, y puede variar según la moda, la época y la región. Así se puede comprobar como las mujeres de diferentes tribus y países practicaban diversas tradiciones para verse más atractivas. Por ejemplo La tribu Mursi en Etiopía posee la tradición de insertar platos de barro en el lóbulo de sus orejas y en los labios. Los Botocudos (del portugués botoque, que significa tapón, disco, plato), eran una tribu que vivía en las selvas amazónicas y tenían la costumbre tradicional de insertarse tapones o discos de madera en los lóbulos de las orejas y en los labios, que a veces alcanzaban los diez centímetros de diámetro.

 

Las Kayan, también llamadas cuellos de jirafa, son mujeres que pertenecen a la tribu o grupo étnico Karen, de Birmania, y tienen la tradición de colocarse collares de latón en el cuello con forma de anillos para alargárselo, para ellas esto es sinónimo de belleza y comienzan a utilizarlos desde los cinco años.

 

En la China, muchas mujeres practicaron la reducción del tamaño del pie, hasta mediados del siglo XX, como un símbolo de feminidad. Su tamaño podía disminuir hasta un tercio de su tamaño normal, mediante el uso de vendas iban atrofiando el desarrollo de la extremidad hasta que quedaran muy pequeñas. Si un hombre llegaba a conseguir una pareja de pies reducidos para contraer matrimonio, gozaba de un enorme incentivo erótico ya que poseía una mujer mucho más atractiva que las demás.

 

Así como los ejemplos citados anteriormente, se pudieran mencionar muchos más, donde diferentes tipos de pueblos interpretaban un significado distinto al atractivo corporal. Pero como vemos, este tipo de apreciaciones o cualidades van de la mano con la época que se vive y con la interpretación cultural de la belleza de dicho momento.

Es cierto que el cuerpo es necesario mantenerlo en buenas condiciones físicas: alimentación, higiene, ejercicios, relajación y salud en general; pero el culto al cuerpo, el poseerlo como un centro de veneración, puede convertirse en algo patógeno que terminará por manifestarse en depresiones y angustias ante el deterioro irreversible que la vejez producirá en él. Además este tipo de fijaciones producen que orientemos nuestra existencia hacia factores superficiales que jamás podrán sustituir al universo de posibilidades que habita dentro de nosotros. Vivimos tratando de parecer y no de ser, la autenticidad surge sólo excepcionalmente y nos abocamos a copiar esquemas externos en vez de voltear la mirada hacia nuestro potencial interior que está a la espera de ser descubierto. Martín Heidegger decía que el hombre vive en un «estado de interpretado», copiando esquemas sociales o modas y manejado por medios comunicacionales o entes de poder. Vivir como parte de una masa adormecida, perder la posibilidad de conocernos y realizar un aporte trascendente en nuestro tiempo histórico, darle mayor énfasis a la estética que al aspecto ético, son condiciones que parecen multiplicarse cada vez más en nuestra sociedad.

 

El complejo de Adonis, o mejor conocido como la «vigorexia», es un flagelo que actualmente está profundizándose en nuestras sociedades occidentales causando que las personas estén cada vez más inconformes con su estética personal y sigan exigiendo mayor perfección. La vigorexia puede definirse como un tipo de trastorno psicológico caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el cuerpo físico, es la obsesión por alcanzar un cuerpo perfecto, musculoso y escultural.

 

Esta loca obsesión parece que se ha convertido en un tipo de epidemia social, de constantes transformaciones y una creciente demanda de técnicas y procesos con fines estéticos enfocados en una ilusoria búsqueda de la perfección física. En este afán de adaptarse a las modas, y a las exigencias del mercado publicitario, en cuanto a la imagen óptima corporal, una gran cantidad de personas han llegado a la anorexia y la bulimia y otros, decepcionados por su aspecto físico, se han refugiado en mundo de las drogas y el alcohol.

 

El hombre de nuestras sociedades vive aletargado y desconectado de su mundo interior. Se sumerge en la carrera desenfrenada de la cotidianidad donde se enfoca en cumplir con lo urgente pero no con lo importante, y pierde así la oportunidad de encontrarle un sentido profundo a su existencia. Esta situación le produce un vacío existencial y un miedo a enfrentar la finitud de su corporalidad que lo desvía hacia los placeres superficiales, la búsqueda de la belleza física, la acumulación de riquezas y la adquisición casi frenética de novedades tecnológicas.

 

A veces deberíamos preguntarnos qué es más importante en esta existencia temporal, si la cantidad de vida o la calidad de vida. Resulta interesante mencionar algunos personajes, aunque sea al azar, que murieron jóvenes pero que su paso por este mundo resultó sumamente fértil y marcaron huellas que muchos han podido transitar para aclara su camino:

 

 

San Pancracio, 14 años

Juana de Arco, 19 años
John Keats, 25 años

Masaccio, 27 años

Julián del Casal, 30 años

Santa Rosa de Lima, 31 años

Alejandro Magno, 33 años

Mozart, 35 años

San Antonio de Padua, 35 años

Martin Luther King, 39 años

Blaise Pascal, 39 años

Franz Kafka, 42 años

Kierkegaard, 42 años

San Francisco de Asís, 44 años

 

Estos son sólo algunos ejemplos de individuos que vinieron a iluminar este mundo y dejar su legado, para que otros puedan abrirse paso dentro de la maleza de la vida y escalar, aunque sea unos peldaños, a la cima del conocimiento o de la fe. Como modelo magistral de una existencia entregada a la humanidad tenemos a Jesús de Nazaret que con tan solo 33 años partió la historia en dos: a.C. y d.C.

¿Por qué tanto afán en la permanencia si sabemos que la vida es finita y transitoria? Tal vez si aceptáramos que nuestro paso por este mundo es temporal y que en algún momento tendremos que partir, ¿no pudiéramos hacer nuestro limitado tiempo más fructífero y menos egoísta?, ¿no trataríamos de buscar un sentido más profundo de nuestra existencia que el mero hecho de satisfacer deseos tras deseos?, ¿no nos evitaríamos muchos pesares si tomáramos a la muerte como un hecho natural, en vez de evadirla?

No sería mejor pensar como el Mahatma Gandhi que dijo en una ocasión: Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir para siempre.

Con mucha claridad lo indicó el filósofo y escritor Michel de Montaigne cuando expresó:

Los hombres vienen y van, trotan y danzan, y de la muerte ni una palabra. Todo muy bien. Sin embargo, cuando llega la muerte, a ellos, a sus esposas, sus hijos, sus amigos, y los sorprende desprevenidos, ¡qué tormentas de pasión no los abruman entonces, qué llantos, qué furor, qué desesperación! […]

No es en el cuerpo temporal sino en el espíritu eterno donde habita la belleza del individuo, tampoco es en la esbeltez corporal sino en la profundidad moral e intelectual que pueda desarrollarse en la vida. No es en el egoísmo de verse constantemente al espejo, al estilo de la bruja de Blanca Nieves, y preguntarle quién es el más hermoso, es en el desarrollo de nuestra autenticidad, la ampliación de nuestra capacidad intelectual, la filantropía de los objetivos de vida y en el servicio a la humanidad donde radica la trascendencia, la libertad y el verdadero sentido de nuestra existencia.

Ernesto Marrero Ramírez

Poeta, novelista, ensayista venezolano, administrador con estudios de posgrado en Filisofía. Algunos de sus libros publicados: «Una luz en el camino», «El pececito que quería ser humano», «El tiempo y su legado», «La leyenda del sabio de la montaña» y otros. Es Miembro del Círculo de Escritores de Venezuela.

Blog: vivirytrascender.blogspot.com/2012/03/el-culto-al-cuerpo-en-la-sociedad.html

Blog: ernestomarreroramirez.blogspot.com

ernestomarreroramirez@yahoo.es

 

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