Cambalache de libros el domingo 18 de marzo

Una nueva edición de Cambalache de libros, se llevará a cabo este domingo 18 de marzo, a través de un evento que se desarrollará entre las 3:00 y las 6:00 de la tarde, en la Plaza Los Palos Grandes, con entrada libre. Organiza la Fundación de Cultura Chacao.

En un grato ambiente de trueque y solidaridad, los asistentes tendrán la oportunidad de intercambiar aquellos libros que ya no deseen tener, por otros que sí le interesen, para lo cual obtendrán un cupón por cada libro que lleven para canjear (hasta un máximo de 10 libros), que servirá para intercambiarlo por otro que podrá seleccionar en la zona dispuesta para el canje.

El público podrá participar en esta iniciativa, el domingo 18 de marzo, entre las 3:00 p.m. y las 6:00 p.m., en la Plaza Los Palos Grandes, ubicada en la Tercera Avenida de Los Palos Grandes, entre 2da. y 3era.Transversal. La entrada es libre.

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Kosmos, la IDEA de poesía en Nada Salas

Por LUBIO CARDOZO

Poeta Nada Salas
Caracas.

Recordada. En el ‘Romance del conde Arnaldos’ cuando le pregunta al marinero a quién le canta, el nauta le responde «Yo digo mi canción a quien conmigo va.»
He hilvanado las frases del escrito adjunto a esta carta para retribuir en algo las largas horas de solaz lectura de tus opúsculos. Nunca se agota la riqueza de un poema por muy detenida sea la mirada estudiosa sobre él. Van en estas hojas mis silenciosos diálogos con tus versos junto con mi afecto por esa admirable poeta, además mi solidaridad de tributo por los comunes amigos Humbolt, Andrés Bello, grandes hacedores del Nuevo Mundo. Acéptalo cual humilde trabajo literario de regalo de cumpleaños o Navidad, es tuyo.

Concluía «Kosmos la IDEA de poesía en Nada Salas» con dos notas, la «Nota 2» no la anexé, aún dudo si en verdad armoniza con los párrafos de acercamiento a tu lírica. Pero la incluyo a manera de postdatum de esta misiva para tu lectura y criterio.

Tu lector,
Lubio Cardozo

POSTDATUM: Percíbese en mi escrito un leve aroma helénico, su
explicación se halla en mi concepción de la Grecia de hoy: Esta, a mi manera de entender el acontecer intelectual contemporáneo, se extiende desde los irregulares litorales del Mar Egeo, incluido obviamente su archipiélago, hasta los extensos litorales del Nuevo
Mundo en el Océano Pacífico: la Nueva Magna Grecia del presente se llama Occidente, los inmensos territorios cruzados por el Sol en su camino hacia la noche, el ‘espérios’ griego, el dorado Occasus de los romanos de la latinitas, el «Occasus Solis» en lossuspiros de Cicerón, desde la terraza de su villa en Tusculum; en fin, las dulces
comarcas del Poniente, cuyo ‘omphalós, cuyo umbilicus, lo constituye la Grecia histórica, la eterna, con Atenas por capital. Ergo, quienes nacimos -favorablemente- en este
hemisferio (aunque aquellos griegos tal vez nos hubieran nominado «bárbaroi ‘ellenikoi’, bárbaros helenizados) formamos parte del reino, también nos pertenece esa lengua sagrada. Cie-
rro estas líneas con un párrafo del libro -Aportes a la filosofía
ACERCA DEL EVENTO, (Buenos Aires, Biblos, 2006. p. 59) del eximio filósofo Martin Heidegger:

«Pero la peligrosidad de la pregunta, quiénes somos, es a la vez, si el peligro puede forzar lo sumo, el único camino para llegar a nosotros mismos y con ello iniciar la salvación originaria, es decir, justificación de Occidente a partir de su historia”.

GARUA, de Nada Salas:

Cernida

por el tamiz de
la distancia

aterriza con dulzura.

Y sin embargo

no hay terrón

que su toque

no suavice,

ni simiente tan dura

que no ablande.

Fluye

como el rumor
de la palabra

cuando pasa

por la criba del amor,

que de cada letra

hace una semilla

saturada de aroma

en los jardínes

del corazón.

(‘Celajes’. Caracas, 2011. p. 41).

KOSMOS: LA ‘IDEA’ DE POESIA EN NADA SALAS

Conforman las piedras circuidas por las espirales del vacio el
Universo, en la amorosa dynamis eterna del Caos uncido al Cosmos, infatigables espíritus de la existencia. Hay entre ellos un rey, el sílex junto a su corte de mil nombres minerales, origen o principio de todo lo demás. En este bello planeta llamado Gea
por los griegos, Tellus por los romanos de la latinitas, Tierra en nuestra voz, sobre sus rocas descansan los océanos, sobre sus riscos comenzaron un largo camino los líquenes, los licopodios, los musgos, los gimnospermas, hasta el advenimiento de los árboles con flores, los insectos, los vertebrados, el humanus. Si paseando por un camino alguien una menuda piedra recoge y grita: «¡Tengo en mi mano un pedazo de Universo!»…
Dice la verdad sin lugar a dudas.  Ese mismo grito pero en el tejido
de los versos expresado para armar sus diáfanas odas, lo disparó a los cuatro vientos Nada Salas en su primer poemario ‘ Lapislázuli’ (1993).

Las composiciones de este singular libro de Nada Salas, rinden un homenaje a los minerales dotados de la sorpresa, lejos de cualquier calificativo banal, van sólo en esas páginas por cuanto poseen algo robado a la naturaleza del relámpago.

Disciplinada poeta
Nada Salas, ante estas piedras admirables cualquiera tentación erudita soslaya, apenas un poco de su encantamiento extrae, para equivalerlo con aspectos de la vividura del humano enamorado del Universo:

ZAFIRO
Pedazo de cielo
venido a menos.

Añico del techo celeste.
De la profunda tierra

sumida en tinieblas
precioso tragaluz.
(…)
(p. 189)

 Este ludismo de cruzar los ejes de la gracia del metal con
perfiles de la contingengencia del viandante muy bien lo registra en

«EL AZOGUE

 (…)

¿De qué fragua fantástica

manan tus gotas

pulidas y pesadas?

 ¿En qué magnífico manantial

fueron forjadas?

(…)
Azogue. Tan desconcertante
como el mismo corazón
del hombre:
Puedes roer como un
diente feroz
y brillar, a la vez,

como la Luna
redonda.» p. 41).

El ámbito inmediato, continuo, envolvente de los guijarros, de los
riscos, de la arena milagrosamente compactada en sus brillantes formas, se nomina celeste atmósfera, maternal abrigo transparente del Planeta. Entiendo acá, erigió con sus sentimientos junto a sus reflexiones sobre las estrofas, la poeta, un ara de
ofrenda lírica al gran ciudadano de la humanidad Alejandro de Humbolt «el descubridor científico del Nuevo Mundo» tal lo definió Bolívar. Pues bien, vuelca la atmósfera desde las estrellas la cornucopia de los prodigios de la luz, de los vientos, de la lluvia, el
rayo siempre sorprendente, la fiesta del trueno, la femenina inquietud del relámpago, el esplendor de la nieve, la vorágine de los huracanes, las tormentas del malhumorado Bóreas o las cálidas corrientes empujadas por el muelle Notos, ya la en todas partes
Aura -la tan deseada brisa- ya Céfiro con su viento suave, templado, del oeste -tan amado de los trovadores.

 Para aquellos antiguos griegos -creadores de Occidente- eran las
Horas: Eirene, Eunomía, Dike, las responsables de los caballos del Sol, custodiaban las puertas del cielo, disponían las nubes, atalayas en fin del clima, de la temperie.

Una vez le preguntaron al filósofo ´presocrático Anaxagoras de
Clazomene (s. V a. c.) cual fin tenía la vida, él respondió: «para contemplar el Sol, la Luna, las estrellas, el cielo»…Más de dos mil años después Kant categóricamente afirmará en el ‘Colofón’ de su ‘Crítica de la razón  práctica’: «Dos cosas colman el
ánimo con una admiración y una veneración siempre renovadas y crecientes, cuando más frecuente y continuamente reflexionamos sobre ellas: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí.» Pero revelar en la red de los versos ese capítulo del Planeta
Azul fácil no resulta. Además de la autenticidad de la empatía erótica con la tierra, el vate o la vidente deben poseer la fortitud del vocablo helénico «parresía»: con esa voz los escritores grecorromanos identificaban la libertad del lenguaje, la autonomía de hablar, la franquía de decir, hasta de disparatar por
placer. Mas la libertad de la palabra exige valentía. Clamaba Pïndaro con vehenencia por esa virtud para los cantos de sus coros: «Oh augusta Musa, madre nuestra, yo te
suplico»…(NEMEA III).

Palabra libre, coraje, belleza el alma poética esencian. Nadie es
dueño de la poesía -a no ser Homero, Píndaro, Garcilaso, Darío-, el regalo divino de la creatividad lírica no posee dueño, sí la máxima exigencia, sí apuntar hacia lo bello en el espacio de la ódica. Escribió Nada Salas a la atmósfera, a su intrincada riqueza
fenoménica, un hermoso opúsculo: ‘Celajes’ (2011). Laboreo sutil, videncia, emotividad verbal para depositar en esos cantos el inquietante relampagueo de lo sorpresivo, transmutado en brillo, en artisticidad expresiva. Certum esse: Se pone ante los ojos
del lector el inmediato poema al azar tomado.

CIELO ABORREGADO DE NUBES

Guiados

por pastores invisibles,

al son de pifanos

inaudibles por la grey de abajo,
en trashumancia serena y segura,

hacia ignotos prados

se desplazan

por los campos celestes.

¡Qué solemnidad silente!

¡Qué contraste con el paso
de la gárrula gente

que no sabe
cómo orientar sus pasos,
mientras en turbelento desfile

se traslada
 hacia los ineludibles
prados del poniente!»

(p. 27).

 La poesía libertad significa, pero esa libertad requiere de la
valentía en el hacerse, necesita aventura, audacia en la creatividad verbal -‘poietiké’. El sacro misterio milagro de la belleza, el coraje de ser aportativo, la palabra franca, la esencia de la lírica vigorizan. Presente dicha ‘virtus fortitudinis’ en Nada Salas, porello en sus textos ódicos se atrevió plasmar los alaridos de la
fronda, el murmullo de la floresta. ‘Raigambre’ (2001) un fehaciente obsequio del valor de escribir así sobre este horizonte de laberíntico mundo del Planeta Azul, más de cien odas para celebrar el reino vegetal. Grita la Madre Gea sus salmos al través de
las formas de sus criaturas. Sabe oirlas Nada Salas. Escucha el díalogo de las plantas con el viento, el clamoreo de los cerros, de los ríos, del mar, el bramar de las ventiscas, el rin-rin del grillo, el trombón de los abejorros, el croar de las ranas, el serio rugir de los felinos, el trino de los pájaros celajes. Con la misma devoción
por los escenarios botánicos de este Continente del cantor de la «Zona Tórrida» Andres Bello, vertió con sabiduría la poeta en las estrofas de ‘Raigambre’ las cantigas de los padres árboles percibidas por el encantamiento del verdor, mediante la
constante presencia del entrecruzamiento lúdico de los entes de la naturaleza exterior con la ventura íntima del humano, así pues tradujo al papel el susurro de

EL MANGO
Pomo paradisíaco.
Seductora manzana de la Zona Tórrida
nacida de ramaje
que periódicamente
-ya porque la Luna brilla
ya porque las aves cantan
y perfume esparce la brisa-
al aire decide echar una cana
cambiando por rojo cobrizo
el verdor de su cabellera.

Si en el jardín de Hurácan
fuiste modelada
por voluptuosas manos sin forma.

Si te sazonaron
los ósculos miel-canela
del astro canicular.

Si te pintó

el pincel abigarrado
del ocaso tropical.
Si hálitos ajenos a esta tierra
aromaron
a delicia de tu pulpa…..

¿Serían tus carnes de Eva

y no las curvas de una fruta

con casto corazón de nieve
lo que Adán no pudo resistir
allá en el Edén?»

p. 80).

 Las amadísimas Diosas de los dominios nemorosos, las selvas, la
fauna silvestre, Artemis, Diana, al contemplar el laboreo composicional de Nada Salas, agradecidas sonreirán por la amorosa centinela de sus reinos aunque sólo utilice para la defensa de esos territorios las saetas de sus ritmos.

Hasta el presente (2112) en cada unidad composicional lírica de
Nada Salas tres ejes paradigmáticos rielan: el ente proveniente del paisaje sólo iluminado en su belleza, la cual a si vez reflecta el gesto, un rasgo espiritual de la poeta o de otro noble humanus, segundo eje; el tercer nivel reposa en el tratamiento
literario de la elocución, en su melodía, en la escogencia de los vocablos, en la elegancia expresiva: en este último carril, meramente formal, la voluntad de lo novedoso perfila, basada en la unicidad, en la imparidad bien tramada de dichas odas cual
invisibles estructuras de apoyo a la sorpresa, de invitación a la lectura. Celebre, a colación, el axioma de León Tolstoi:  «Sin novedad no hay arte».

Ocupa el reino animal el corpus de su grato libro ‘Arca de Papel’
(2006). Admírase la espontaneidad de la escogencia de sus invitados a la eternidad del canto, igual así su bondad de alumbrar a estos amables compañeros -suelo nominarlos, por lo menos a los vertebrados, ‘humánidos’ de la maravilla de la andanza. Tal vez
la poesía para Nada Salas la gran aventura durante su peregrinaje por el dilatado país de los días signifique. Pero ¿de dónde brota esa singularidad de su escritura lírica? ¿Reminiscencias de la absoluta noche originaria interpeladas cual un don o un destino, enhebradas en estrofas mediante la imaginación enriquecedora? Misteriosa
(¿explicita evocación por ello?) su composicion ‘Falena’ del mencionado opúsculo,

«Noctívaga.
En desatinada errancia

su solemne vuelo.
Desde la
oscuridad del insomnio

aterrizó

delante de mi lecho.

De la luz enamorada

condenada a ser sombra.

Fantasma
en solitaria ronda

buscando adónde

despojarse de su pena.»
(p. 53).

La esencia de la creatividad de Nada Salas libertad se llama,
insisto. Exige la anámnesis expedita vía, franquicia elocutiva sobre los rieles de una auténtica musicalidad para asomarse a lo recóndito por los postigos de los versos.
Hace más de dos mil años el dramaturgo romano Gneo Nevio (s, II a.c.) lanzó su solemne a la par de famoso reto: «Libera lingua loquemur» («dejemos la lengua hablar con
libertad»)…

«QUETZAL
En cenital ascenso
desprendida del arcón de la selva
una esmeraldina gema
enjoya

el aire de la mañana.

¡Es un quetzal en vuelo!

(…)

(p. 95)

¿Es Nada Salas, su poesía, cual esa ave?

NOTA: Inicia el rótulo de este escrito la palabra KOSMOS, en laude a la monumental obra de Alejandro de Humbolt, ‘Kosmos o descripción física del mundo’
(Berlin, 1845-1859), rica en abundantes descubrimientos e investigaciones
aportativas del ilustrísimo intelectual alemán.  Nada Salas, heredera sentimental del gran hombre, le prodiga, indirectamente, tributo con su obra lírica.

Lubio Cardozo

Mérida, febrero 2012

Desde la Torre de Segismundo, Mérida, el país de las nubes.
Uno de marzo de 2012.

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Sobre Lubio Cardozo
Nació en Caracas, Venezuela, 1938. Poeta, ensayista y bibliógrafo. Profesor e investigador Titular Jubilado de la Escuela de Letras, de la Universidad de Los Andes. Comienza su vida literaria en la revista En Haa junto con Teodoro Pérez Peralta, Jorge Nunes, José Balza, Carlos Noguera y Argenis Daza Guevara. También colaboró con Jakemate (Caracas, 1972) y Falso Cuaderno (Caracas, 1976). Creador de las revistas Axial y K (1966 y 1971). Lubio Cardozo ha dedicado buena parte de su vida a la investigación literaria, la crítica y la documentación. Fue Director de la Escuela de Letras (1975-1976), Director-fundador del Instituto de Investigaciones
Literarias «Gonzalo Picón Febres» de la ULA (1977) y Decano de la Facultad de Humanidades (1977-1980). Recibió el Premio Municipal de Literatura de Mérida (1982), Premio de Ensayo en la Universidad del Zulia (1969).

Publicaciones. De crítica literaria y estudios bibliográficos ha editado más de treinta títulos entre libros y folletos. Entre su obra destacamos: Antología de la poesía merideña (1969). La poesía de Mérida en Venezuela (1971), Epítome de la poesía en Mérida (1993), Andrés Bello: Antología distinta (1975), Bibliografía de la literatura merideña (1967), Bibliografía de Bibliografías sobre literatura venezolana en bibliotecas de Madrid, París y Londres (1975), Formas estructurantes del poema lírico (Solar, 2003). Entre sus poemarios: Extensión habitual (1966), Apocatástasis (1968), Contra el campo del rey (1968), Salto sobre el área no hollada (1971), Fabla (1974). Paisajes (1975), Poemas de Caballería (1983), Solecismos (1986), Poemas (1992), Lugar de la palabra (1993), Un verso cada día (1995) y Ver (1999).

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Dramatismo y poesía en los arcos secretos de la escritura de Gustavo Díaz Solís

Por Magaly Salazar Sanabria

En un aula de la Escuela de Letras de la UCV oíamos un poema de Percy Bysshe Shelley: “Cuando la lámpara se ha hecho pedazos / la luz yace muerta en el polvo/ cuando se disipan las nubes / se dispersa la hermosura del arco iris./ Cuando se ha roto la lira / no se recuerdan sus dulces tonos;/ cuando los labios han hablado, / pronto se olvidan los acentos del amor”(…) «Era nuestro querido profesor Gustavo Díaz Solís quien pronunciaba en perfecto inglés, el verso rítmico que anunciaba el hermoso sentido y las posibilidades que lo traspasan. En esos diálogos, entre la poesía amorosa inglesa y norteamericana, nos regaló los sonetos de Shakespeare, el East Coker de los Cuatro Cuartetos de TS.Elliot y más. En otro curso nos acercó a las propuestas narrativas del Ulises de Joyce y Faulkner. Más allá del docente, fue un privilegio tener cerca a un verdadero, académico, escritor, traductor de la poesía inglesa y norteamericana y crítico impecable. Además, hizo gala de su caballerosidad, gentileza y humanidad en el ejercicio de todos los cargos que desempeñó y entre los más cercanos, el de Secretario de la Universidad Central de Venezuela y Director de la Escuela de Letras de la misma Institución. Como alumna y como Representante de los Estudiantes ante el Consejo de la Escuela, junto con Alberto Amengual, fui testigo de su estatura humana e intelectual.

Entretanto, su biografía cuenta que nació en Güiria, el 2 de febrero de 1920 y mientras “Dios se hacía”, fue enriqueciendo su vida de muchos méritos académicos y literarios. En 1938 escribe su primer cuento “Curandero” que se publica en la Revista Elite. Desde ese momento su nombre empezó a sonar entre los cuentistas venezolanos. Después publica el libro Marejada (1940) y un año más tarde escribe “El Mosaiquito verde”. Le siguen “Llueve sobre el mar”, ganador del Primer Premio en el II Concurso de Cuentos de la Revista Fantoches (1942) y ese mismo año, “Detrás del muro está el campo”. La Asociación de Escritores de Venezuela recogió estos tres últimos cuentos en su cuaderno No. 41 de 1943. Y como dice Eliot “en ese tiempo para edificar, en el tiempo para vivir y generar”, nuestro convidado de afecto y admiración, fue a estudiar en Estados Unidos Seguridad Social, claro, trabajaba entonces en el recién creado Seguro Social Obligatorio. Se gradúa de Doctor en Ciencias políticas en la UCV. Y ese mismo año, de 1944 se marcha a Washington University a estudiar Literatura Inglesa y Norteamericana.

Un hito importante en su vida fue su matrimonio en 1945 con Hilde Gutmann, estudiante norteamericana, quien le permitió hacerse bilingüe. Por supuesto, un caballero de tan fina estampa no podía pasar desapercibido en el Norte… y tampoco en el Sur. De esta conversa entre el inglés y el castellano emergen las excelentes traducciones de los grandes escritores de habla inglesa. De regreso al país, trabajó en el campo petrolero de la Creole Petroleum Corporation. De toda esta experiencia surgió el cuento “Arco Secreto”. Luego en 1946 comienza estudios de Inglés y Literatura Inglesa en el Instituto Pedagógico de Caracas, de donde egresa con el título de Profesor y se incorpora al profesorado del Instituto. Más tarde, en 1947 escribe “Arco Secreto” y con él obtuvo un premio en el Concurso de Cuentos de El Nacional. Este torneo anual ha sido importantísimo para el descubrimiento de nuevos cuentistas.

De este modo, y para no agobiarlos con mis cuentos que no son tan buenos, sigo el arco del tiempo que coloca a nuestro homenajeado con la publicación de “Crótalo”, “Cachalo”, El punto”. En 1965, se desempeña como profesor de la Escuela de Letras de la UCV y cuando recibió el beneficio del año sabático se marchó a estudiar Literatura Inglesa y Norteamericana en la Universidad de Chicago. Escribió entonces, once ensayos de crítica literaria traducidos al castellano y publicados en el libro: Exploraciones críticas. En ese período aparece en Monte Avila Editores once cuentos del autor con el nombre de Ofidia y otras personas.

“El alba apunta y otro día/ se dispone al calor”, dice de nuevo Eliot. Y así llegó la agitación de la Renovación Universitaria en 1969, sus fragores, reivindicaciones estudiantiles, protestas contra el sociologismo imperante en la crítica literaria, ideas academicistas conservadoras, indiferencia ante los problemas de la Escuela, oposición a las aspiraciones estudiantiles, enmascaramiento de afinidades ideológicas, dominio de algunos profesores sobre un número de cátedras, entre otros asuntos. Del Manifiesto de la Escuela de Letras de la UCV Septiembre de 1977,escojo apenas, un apartado de las preocupaciones de los alumnos que reconocían, entonces, las limitaciones de un documento de este tipo: “Estudiar Literatura es enfrentarse a problemas que, al fin no son fichables ni reductibles a planes más o menos hermosos sino que solicitan de nosotros, Profesores y Estudiantes, pruebas de fuerza ética, impregnación total; problemas que revierten sobre nosotros una carga inmensa de dudas sobre lo que estamos haciendo aquí y ahora”.

El comentario precedente tiene su razón de ser por las críticas que los estudiantes hicimos a las diferentes cátedras. Al abordar la cátedra de Literatura Inglesa y Norteamericana se lee lo siguiente: “En estas cátedras recibimos las mejores clases; hay respeto y sentido de la Literatura. Hay también preocupación por enseñar, como lo revelan el método didáctico a partir de materiales (guías, traducciones) escrupulosamente preparados , algunas novedades en la Evaluación y la revisión crítica de trabajos y exámenes con el propósito, no de sentenciar sino de orientar.” El profesor de quien se escribía era Gustavo Díaz Solís. Entre sus alumnos de esa época mencionaremos a: María Elena Maggi, Judith Gerendas, Ivonne Rivas, Giovanna Pulitzi, Jaime López Sanz, Michelle Ascensio, Magaly Salazar Sanabria, José Sánchez, Enrique Navas, Oscar Díaz Punceles, Ángel Eduardo Acevedo, Bélgica Rodríguez,César Díaz, Sael Ibañez y Néstor Francia,Cilda Cordoliani, María Teresa Novo, Silvio Orta.Para muchos, el paso por la Escuela de Letras ha sido memorable por lo nutricio y por la apertura a la universalidad.

Todavía con las brasas y cenizas de la Renovación y a la espera de mejores tiempos, en 1971, el Profesor Díaz Solís se encarga de la Dirección de la Escuela de Letras de la UCV por solicitud de los estudiantes. En esa época y con aires renovados, tuvimos como ilustres profesores a Rafael Cadenas, María Fernanda Palacios, María Teresa Rojas, Mery Sananes, Orlando Araujo, Panayotis Roufogalis, Oscar Sambrano Urdaneta, Luis Navarrete Orta, Luciana Di Stéfano, Ida Gramko, José Balza, quien redacta en 1973, el prólogo de Arco Secreto y otros cuentos, editado por Monte Avila Editores, y también señala al Maestro en la Antología del Cuento Venezolano (1986), como “Cuentista Absoluto”. A estas alturas del calendario, el Equipo del Papel Literario de El Nacional del sábado 18 de febrero de 2012, dedica un artículo a la Vida y Obra del autor de “Llueve sobre el mar” y dice acerca de la distinción de Balza: “Acertado epíteto, por su dedicación exclusiva a la ficción breve; pero más aún por ser el más artista entre sus contemporáneos”. En esta valiosa publicación intervienen también los excelentes críticos: Antonio López Ortega, Judith Gerendas, Carlos Pacheco y Antonio López Ortega.

Ahora bien, el Maestro no sólo fue un excelente cuentista sino un crítico que supo asumir una voz en el diálogo con el otro. Palabras sencillas y apreciación sincera y aguda del tema. Así realizó un estudio crítico “Gallegos: su manera de ser cuentista”, que se publicó en el libro Multivisión, también Monte Avila (1987) le publica Baladas líricas de W. Wordsworth y S.T. Coleridge (Prólogo, selección y traducción de GDS). En ese mismo año fue nombrado Director del CELARG y Monte Avila le publica su traducción de los Cuatro Cuartetos de T.S.Eliot en 1991. Llegado el año 1995 se le confiere el merecido Premio Nacional de Literatura, distinción muy bien recibida en los medios intelectuales del país.
Y como se ha quedado un eslabón perdido, expresamente, quiero anotar que la contundencia de las dos palabras de Balza: “Cuentista absoluto”, la podemos acuñar con nuestra apreciación acerca de los cuentos leídos: En general, el propósito estético de su obra, el nivel de exigencia de la palabra, las expectativas creadas entre la afirmación y la negación de la vida de personajes y animales, generan cuentos de contención, donde las palabras son piezas claves, ni sobran ni faltan, lo constatamos en “Ophidia”, “El punto”,Crótalo, “Cachalo”. Según Derridá (1976): “No hay escritura fuera del texto”, o más bien: “fuera de la escritura no hay texto”. Es la maravilla de la palabra: todo lo dice o lo calla, pero en la escogencia de la palabra proteica y su juego en el espacio narrativo, residen las múltiples lecturas. Díaz Solís es Maestro de la sugerencia. La prodigiosidad de la naturaleza, el acercamiento “indirecto”, esto quiere decir que en todos sus cuentos las anécdotas, temas, el ritmo, la tensión, el lenguaje, todo gira en función de una visión estética de la obra; se tienden arcos secretos que son signos múltiples determinados por los impulsos de la sangre. El estarse adentro, la atención hacia el mundo interior de los personajes como es el caso de “Arco Secreto”es otro acierto de artista. En este cuento, el personaje David nos compromete con una reflexión acerca de sus acciones; existe una expectativa entre la afirmación de la vida y la negación de la muerte. Nervioso, de agresividad latente, David resguarda su impotencia y así la energía va acumulando presión hasta que la rebeldía pierde sus límites definibles. Su rabia es la rabia de todos dentro de él. Entre el Jefe del campamento petrolero que es el poder y él se tiempla un arco de una corriente adversa. Los planos temporales y los personajes irreales, la sombra y la cacería imprimen a este cuento, como a todos los del autor una huella novedosa. La sombra califica la soledad de David, la luz es de afuera, de las casitas rojas, blancas y verdes de la calle. La relación de David con la mujer toma cuerpo de distinta manera y empiezan a crecer las atracciones y el derecho a la vida hace habitación en los cuerpos, pero está seca de sorpresas, convencida de la no posesión, tan sólo evidencia de acercamiento. El cuento se va estructurando como una red donde cada relación se va estrechando sigilosamente con las otras hasta que el cuerpo de David recoge en maravillosa síntesis todos los verdes del lagarto para enseñarnos también la economía de los recursos literarios. Cito: “De ninguna parte apareció, suave, un gato negro lustroso (…) Así estuvo el gato durante varios segundos, tenso, vigilante. De pronto estaba sobre el lagarto (…) La cola del gato ondulaba elásticamente, viva de una certeza escondida en lo secreto de la sangre (…) Llevaba el lagarto atravesado, convulso, en la boca delicada.(Diáz Solís, 1997,pp29-30) Al final del relato aparece la segunda escena con un animal: “un cuerpo negro, alado” (Díaz Solís, 1997,p.41) que hace pensar que se trata de un murciélago. David, con su rabia alzada, desde su propia soledad, empuña una raqueta, lo derriba y después le hunde un cuchillo. La tensión de fuerzas antagónicas hace que David se convierta en el exterminador del animal, quien, en contraposición con su cazador, deja en la escritura los signos de su belleza y de su vida. De manera dramática, se desencadenan las fuerzas y rompe la tensión surgida entre él y su jefe. En la cuentística de los años anteriores sería impensable el planteamiento de Díaz Solís del dominio primario del hombre sobre la naturaleza, su fuerza expresiva, la maestría de una cuentística que es poética y aparenta ser amable, la delicadeza para construir un espacio de violencia como es el caso de el niño y el pez de Cachalo”, la recurrencia del espacio marino como en “El niño y el mar” y la recreación misteriosa del paisaje o ambiente como en “El cocuyo”. Según la escritora JudithGerendas: “Diaz Solís ha logrado crear un mundo coherente y sugestivo, único dentro de la narrativa venezolana, en la cual ocupa un lugar primordial y señero.”
Su obra obedece a la fidelidad y perfección de cada pieza escrita, por eso sus cuentos permanecerán en las mejores páginas de Venezuela, junto a la de los grandes cuentistas que surgieron a partir de los años 40 Arturio Uslar Pietri, Enrique Bernardo Núñez, Julio Garmendia, Guillermo Meneses, Antonio Márquez Salas, Humberto Rivas Mijares, Oscar Guaramato, Osvaldo Trejo y los latinoamericanos: Juan Rulfo, Juan José Arreola, Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Miguel Angel Asturias, Mario Benedetti.
Para terminar quiero decirles que en los años 80 dicté un curso en la USB acerca de la Cuentística de Gustavo Díaz Solís y tuve la oportunidad de invitarlo para que los alumnos conversaran con él. Fue un rato inolvidable y una experiencia muy bien aprovechada por los alumnos. Termino, con un saludo para el querido Maestro, allá en su Arco Secreto y para todos Ustedes, por eso les leo el Soneto XVIII de Shakespeare que comentamos en clase el 29 de Mayo de 1973:

Soneto XVIII de William Shakespeare :“¿Te he de comparar con un sol de estío?/Descubro en ti más gracia y más encanto/Furiosos vientos agitan el fino/botón de mayo. Es tan breve el verano/ Quema, a veces tanto el ojo del cielo/, se opaca a menudo su tez dorada/ lo que es bello deja a veces de serlo/ Por azar o por natural mudanza/ Mas tu eterno estío no decaerá/ni ha de perder lo bello que posees /ni la muerte de ti se jactará/ Cuando en el tiempo en verso eterno creces/ Mientras respirando o viendo sigas/”.

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* Palabras pronunciadas por Magaly Salazar Sanabria en el Homenaje a Gustavo Díaz Solís, organizado por el Círculo de Escritores de Venezuela el 4 de marzo de 2012, en la Sala José Ignacio Cabrujas de la Fundación Cultural Chacao.

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Día Internacional de la Mujer: Las mujeres con sentido y destino

Magaly Salazar Sanabria

La mujer existe con sentido y destino, construye su esencia y la imagen de la vida la asiste inalienable. Ella hace habitación en la mitad de su cuerpo pues es la casa anterior, la primera en guardar al hombre de la intemperie e indefensión, además comparte, con inefable generosidad, la unidad de esa isla recóndita que navega en sus aguas nutricias. Pero la mujer no es sólo madre, es palabra, pensamiento, hechura.
De alguna manera, el yo femenino marca algún destino que se debate entre lo tradicional y la modernidad. La mujer habita el mundo desde su morada. Somos el producto de una resistencia antigua, de una energía que va contra un destino que ha sido históricamente injusto.

Pero la tradición de maltratos y desigualdades que ha caracterizado la presencia de la mujer en el mundo ocasionó la instauración de un Congreso Mundial de Mujeres en la ciudad de Copenhague. Más tarde, el 8 de marzo de 1944 comenzó a celebrarse en Venezuela el Día Internacional de la Mujer. Aún así, ella siguió abriendo caminos con sus brazos hacia la libertad y siempre ha estado presente en las gestas emancipadoras de este país, antes y ahora. A pesar de que estamos en el Siglo XXI, en este régimen no se respeta a ninguna Eva que exceda a mujer inteligente, luchadora y disidente; fácilmente se le descalifica o la persiguen bandas armadas y de oficio.

Entretanto, y algo muy importante, la mujer es la que ha humanizado el tiempo y nunca ha abandonado las riendas de la historia. Sin embargo, aún existe discriminación, no sólo política sino doméstica. Mientras el hombre destruye para construir, la mujer recoge los pedazos y reconstruye, habita la ciudad y el mundo sin abandonar lo doméstico. El hogar ha sido su primer gran territorio político. Entre otras cosas, a la mujer le ha tocado dar importancia a lo cotidiano mientras el hombre lo ha subestimado.

El pensamiento de la mujer del pasado actuaba en el interior y el de la de ahora en el exterior, por eso se ha dicho que la mujer del pasado “no pensaba” pero la mujer nunca ha dejado de reflexionar acerca de su historia. Ese pasado es extraordinariamente doloroso, por lo tanto, la mujer contemporánea debe superar el miedo. Ahora, y junto con los hombres, está comprometida con el desarrollo de la sociedad, estableciendo un equilibrio del poder entre hombres y mujeres porque la mujer encarna la perseverancia y la vida. Algunas mujeres se reconocen en rebeldía, les gusta actuar con generosidad con relación al futuro, y trabajar con altruismo en el presente. En otros continentes, los derechos de la mujer siguen siendo inexistentes, sin posibilidades de libertad y educación, han sido sexualmente mutiladas, sobreviven en condiciones morales y económicas adversas y no obstante, han podido sobrevivir y preservar su ser dentro de toda la desgracia y también pudieron establecer una especie de soberanía al hacer que el hombre dependiera de ellas. Aún así, el tiempo de las mujeres sigue siendo diferente al de los hombres. Y eso nos ha tocado vivir: pedir permiso a la sabrosura de los fogones, las plantas, los alumnos, compañeros, al trabajo, la familia, la lectura, las brasas del amor, a la responsabilidad de ser padre y madre ante los hijos, como le ha tocado a muchas, en fin, solicitar también aprobación a las múltiples labores dejadas en manos femeninas para sentarnos a escribir o a ejercer el oficio que nos gusta o dedicarnos a orar por la humanidad, los hijos o el hombre que amamos.

Pero, la mujer no debe romper la coherencia de la dualidad que plena la vida espiritual de su feminidad. Las mujeres de hoy deben crear su propia agenda para actuar y cambiar su vida, afectiva, política, social y doméstica, aunque logren estar en la palestra como eficientísimas dirigentes que sólo intentan hacer de la administración pública un sistema más equitativo. También se trata de educar a la población para ejercer un mayor control sobre la natalidad. La tecnología, sin duda, está ayudando a la mujer a emanciparse. A nuestro entender, no debemos reemplazar al hombre en sus responsabilidades, queremos que sean mejores ciudadanos, padres, amigos, mejores esposos y colaboradores. Deseamos establecer una sociedad más equitativa y trabajar juntos en función de la paz, el amor y el bienestar del mundo. Gandhi habla de educar el corazón, de despertar la sensibilidad y eso es lo que deseamos las mujeres.

Ahora bien, para todas las mujeres en su Día, las que amamantan, la de los barrios, las que curan, las que enseñan ,las sabias, las intelectuales, las que hacen del arte su expresión, las laboriosas, las afectivas, a todas ellas que guardan en el mundo una relación moral; les regalo la memoria de obras de grandes artistas: La enigmática “Gioconda” de Da Vinci, la “Maja Desnuda” de Goya, “El rostro” de una de las mujeres de Virgilio Trompiz, la Madonna del retablo de “La Anunciación” de Fra Angélico, “Una niña con una regadera” de Renoir, la escultura “El desnudo con cambures” de Francisco Narváez. Diferentes facetas de la personalidad femenina representadas a través de grandes obras de la pintura y escultura nacional e internacional. Y las cito, porque son verdades que revelan el corazón del hombre.

& & &

La autora es poeta, ensayista, docente y Directora de Relaciones Institucionales del Círculo de Escritores de Venezuela
http://magalysalazarsanabria.wordpress.com/

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La Mujer Venezolana ante el Siglo XXI

LA MUJER VENEZOLANA ANTE EL SIGLO XXI

Los escritores venezolanos no pueden permanecen indiferentes ante las luchas de la Mujer Venezolana por transformar nuestro país en una sociedad más justa y libre. Es constante la presencia y la voz de las mujeres en la lucha por lograr la pacificación de Venezuela, cada vez más envuelta en ambientes de violencia, delincuencia, agresiones contra las mujeres, embarazos precoces, hambre y pobreza. No basta con leyes y normas que reivindiquen los derechos de las mujeres, es necesario una política sostenida que haga realidad las buenas intenciones de los legisladores.

“La participación de la mujer en la toma de decisiones es una exigencia democrática y de justicia social que debe catalogarse como prioritaria, si se quieren alcanzar los objetivos: de igualdad, desarrollo y paz, lema de las Naciones Unidas, el cual reclaman las mujeres de todos los países del mundo. La mujer del Nuevo Milenio debe tener siempre presente la igualdad de acceso a las enseñanzas del mismo valor y a la igualdad de puestos de toma de decisiones.” (Comunidad de Activistas de Amnistía Internacional de Venezuela http://amnistia.me/profiles/blogs/dia-internacional-de-la-mujer

En Venezuela, las mujeres han tenido responsabilidades en diversas circunstancias de la vida nacional. En los Siglos XVII, XVIII y XIX sobresalieron al lado de hombres forjadores de Patria, mujeres como Josefa Joaquina Sánchez, Eulalia Ramos, Luisa Cáceres de Arismendi, Juana Ramírez, Ana María Campos, Cecilia Mujica, Consuelo Fernández, Josefa Camejo, Leonor Guerra, María del Carmen Ramírez, entre otras.

A lo largo del Siglo XX, han estado presentes mujeres insignes, enarbolando la defensa de las libertades y por la igualdad ante la sociedad y ante la ley. Algunas de ellas han expuesto sus vidas por la democracia y la libertad; en el Arte venezolano descollan con mujeres como Teresa Carreño, Teresa de la Parra, María Calcaño, Lucila Palacios, Concepción de Taylhardat, Pilar Teresa de Arévalo, Lucila Velásquez, Lucila Palacios, Isabel Carmona, Blanca Rodríguez de Pérez, Mercedes Pulido de Briceño, Argelia Laya, y muchas otras.

En los años de la resistencia al gobierno gomecista, aparecen mujeres protagonistas en las jornadas anti dictatoriales, jóvenes y amas de casa que luchan contra la injusticia social de la época, a saber: Carmen Silverio, María de Lourdes Ródano y Ada Pérez Guevara. Posteriormente continúan mujeres en la lucha, en 1.934 por primera vez se conmemora «El Día Internacional de la Mujer» y se envía en Carta Pública un mensaje a la mujer venezolana; a finales del año 1.935, un grupo de mujeres le envían una comunicación al entonces Presidente de la República, General Eleazar López Contreras, donde le solicitaban protección para las madres y mejores condiciones de vida y trabajo para las mujeres, se crean programas de acción social y cultural promovidos por personas como Olga Luzardo, María Luisa Escobar, Luisa Martínez, Mary de Pérez Matos, Lucila Luciani de Pérez Díaz y Luisa del Valle Silva, además se involucran otras mujeres en organizaciones estudiantiles, políticas, sindicales y gremiales como Mercedes Fermín, Olga Mujica, Catalina Campos y María Edilia de Barbarezco.

En la década de los años cuarenta, la mujer venezolana logra cristalizar uno de sus grandes deseos, ejercer el derecho al voto, esto ocurre en 1.944 y en esa fecha se institucionaliza formalmente el 8 de Marzo como Día Internacional de la Mujer en Venezuela, siendo la primera experiencia en las elecciones municipales el 05 de Marzo de 1945 y posteriormente participan como candidatas varias mujeres luchadoras a la Asamblea Nacional Constituyente, quedando electas diecisiete. Luego vino la elección al Congreso de la República quedando dos Senadoras y aproximadamente siete Diputadas, entre las más conocidas estuvieron: Cecilia Núñez Sucre, Mercedes Fermín, Doris Parra de Orellano, Eumelia Hernández, Ana Luisa Llovera y Ana Mercedes Pérez.

Durante todo el período democrático, a partir del derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez, la mujer venezolana ha emprendido una lucha sostenida por hacer valer los derechos de la Mujer en la sociedad, y se han logrado numerosas reivindicaciones. Algunas valiosas y perseverantes mujeres han desempeñado altos cargos en los sucesivos gobiernos. Han fomentado la creación de Organizaciones no gubernamentales (ONG), Colegios, Fundaciones y organizaciones, cuyo trabajo ha sido importante en aras de lograr pleno acceso y participación de las mujeres en el ámbito gubernamental y privado.

LA MUJER EN EL SIGLO XXI

En 1995, la Organización de las Naciones Unidas determinó que la mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones era una de sus esferas de especial preocupación y esbozó medidas concretas que habían de adoptar los gobiernos, el sector privado, las instituciones académicas, los órganos regionales y las organizaciones no gubernamentales, así como el sistema de las Naciones Unidas, para lograr un mayor acceso y una participación plena de la mujer en las estructuras de poder y la adopción de decisiones.

En la mayoría de los países, las mujeres se enfrentan a los problemas que entraña el liderazgo, y están contribuyendo a modificar sus comunidades, sus países y el escenario internacional de forma muy real. Las mujeres han ocupado cargos públicos con autonomía en diversos niveles de gobierno, han puesto en marcha y dirigido organizaciones y están presentes en casi todos los ámbitos profesionales y el sector privado.

Es necesario conocer la historia de las mujeres. Desde el inicio de la humanidad éstas estuvieron destinadas al silencio de la reproducción materna y de las obligaciones del hogar, sin derechos de ningún tipo, en la sombra de lo doméstico; hoy en día, la lucha por la defensa de sus derechos ha obtenido grandes logros.

Es difícil formarse una idea de la situación de la mujer en el periodo que precede a la agricultura. Las instituciones y el derecho aparecen cuando los nómadas se fijan al suelo y se convierten en agricultores.

El estatuto legal de la mujer permaneció más o menos estacionario desde comienzos del siglo XV hasta el XIX, el cual señala el nacimiento del feminismo. A finales del XIX y principios del XX, por primera vez en la historia, se ve a las mujeres intentar un esfuerzo en su condición de «mujeres», lo que otorga un interés particular a la aventura de las sufragistas de Inglaterra y América.

A partir de 1980, se producirán las reformas relativas a los puntos esenciales de la libertad de las mujeres. La inclusión de sus derechos en las listas de demandas de diversas organizaciones políticas, lo mismo que la atención prestada ahora a la representación de las mujeres y el establecimiento de formas específicas de acción destinadas a promover sus intereses; la desigual división del trabajo y la responsabilidad en los hogares son factores que en muchas oportunidades, les impiden participar en los espacios públicos y en ámbitos más amplios, con objeto de procurar la equidad y encontrar garantías que faciliten y motiven una entrada equitativa al trabajo y a los puestos de decisión y mando, para lograr un desarrollo pleno de sus capacidades.

Cuando la mujer desea aportar algo a la sociedad, algo de sí mismas, cuando existen propuestas de grandes alcances, algo que darle a los demás, uno de los principales retos de la mujer es reflexionar acerca de la dignidad de su género, por lo que no debe perder su espíritu de lucha; la reestructura que la mujer del Siglo XXI requiere es exigir que se le respete en su dignidad de ser humano con igualdad de derechos, por lo que así asume responsablemente sus deberes ante la sociedad.

«Los derechos humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales. La plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural en los planos nacional, regional e internacional y la erradicación de todas las formas de discriminación basadas en el sexo son objetivos prioritarios de la comunidad internacional…» (Declaración y Programa de Acción de Viena, parte I, párrafo 18)

“Todos nosotros, hombres y mujeres, soldados y agentes de mantenimiento de la paz, ciudadanos y líderes, tenemos la responsabilidad de contribuir a eliminar la violencia contra la mujer. Los Estados deben cumplir con sus obligaciones de prevenir la violencia, enjuiciar a los perpetradores y proporcionar reparaciones a las víctimas. Y cada uno de nosotros debe hablar claramente en la familia, en el lugar de trabajo y en la comunidad, de modo que cesen los actos de violencia contra la mujer.”
(Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas)

Fuentes:
http://amnistia.me/profiles/blogs/dia-internacional-de-la-mujer
http://www.un.org/es/events/womensday/
/ Wikipedia.org /
Caminos de Venezuela. com / Pagina Digital.com.ar

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El mundo narrativo de Blanca Miosi

Nos sentimos complacidos de compartir con el lector, información sobre las novelas publicadas por Blanca Miosi, autora peruana residente en Venezuela. . Ella es integrante del Círculo de Escritores de Venezuela. Su obra publicada se ha convertido en lectura favorita de los amantes de la narrativa. A continuación, les hacemos partícipes de su bibliografía:

Nacida en Lima (Perú), Blanca Miosi vive desde hace tres décadas en Venezuela. Publicó su primera novela, Su primera novela, “La Búsqueda”, (Roca Editorial) 2008, una obra basada en la vida de su esposo —superviviente de Auschwitz y Mauthaussen— tuvo una gran acogida internacional. Fue ganadora del Thriller Award en el 2007.

En 2009 publicó “El legado” (Editorial Viceversa), un fascinante relato sobre una saga familiar basada en el personaje de Erik Hanussen, considerado durante muchos años el mejor vidente de Berlín y consejero personal del Adolf Hitler. Otras obras publicadas son “Dimitri Galunov”, “El manuscrito 1 – El secreto” y “El piso de la calle Ryden”.

En el año 2011 publicó sus novelas “La búsqueda”, “El legado”,”Dimitri Galunov” y “El manuscrito 1 – El secreto” como autora independiente en Amazon.com. Todas ellas ocupan los primeros lugares del ranking de los más vendidos en todas las categorías: http://www.amazon.com/gp/search/ref=sr_ex_n_0?rh=i%3Aaps%2Ck%3Aspanish+edition+kindle&sort=relevanceexprank&keywords=spanish+edition+kindle&ie=UTF8&qid=1330815941

Al iniciarse Amazon en España su novela “El manuscrito 1 – El secreto”, vendió miles de ejemplares en el mes de enero, situándose desde entonces en los primeros lugares del ranking español. Actualmente publica por Ediciones B para su sello B de Books de libros digitales, un fichaje que causó sensación en el mundo editorial español, por ser la primera vez que una editorial contrataba a un autor independiente. Ocupa el primer lugar de los libros digitales más vendidos desde hace un mes en Grammata, Popular e-books, La Casa del libro.
En el próximo mes de mayo “El manuscrito 1 – El secreto”, saldrá en la edición de bolsillo, para beneplácito de los que todavía siguen disfrutando del libro clásico.
http://www.bdebooks.es/catalogo/autor/blanca-miosi/921/libro/el-manuscrito-1-el-secreto_2199.html

También se pueden conseguir sus obras: “Dimitri Galunov”, “El legado” y “La búsqueda” en 24symbols, http://www.24symbols.com/users/sign_in en formato digital, absolutamente gratis.

Blog: http://blancamiosiysumundo.blogspot.com/
Página Web: http://www.bmiosi.com/

Carmen Cristina Wolf

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Girasoles de silencio, la vida de Van Gogh

Funciones de la obra de teatro Girasoles de silencio, de Elizabeth Irauskin de Postalian en la Casa Rómulo Gallegos. Vincent Van Gogh, el artista incomprendido por antonomasia, se vuelve la metáfora perfecta del creador ante la soledad y el dolor. El péndulo inevitable que se balancea entre la libertad y el deber, de lo humano a lo divino. Dirigido por el dramaturgo José Tomás Angola, integrante del Círculo de Escritores de Venezuela.

Funciones el 1, 2 3 y 4 de marzo, jueves, viernes y sábado a las 8 pm, domingo a las 6 pm. En la Sala del CELARG

Un espectáculo de La Máquina Teatro. Los esperamos.

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Corrección de textos

Corrección de libros a ser publicados, tesis de grado, diarios, revistas…

Correctora: Carmen Cristina Wolf. Escritora, abogado de la UCAB

Interesados, comunicarse a través de:
Twiter: @literaturayvida
Facebook: Carmen Cristina Wolf
Teléfonos en Caracas:
Celular: 0416 629 70 62
Fijos: 0212 234 43 07 (8:30 a 12m)
0212 582 65 62 (7 a 9 pm)

Últimos trabajos de corrección realizados:
—“Agenda de la Salud”, Dr. Efraín Hoffmann, Intenso Editores
—“El lenguaje de la armonía”, Alba Revenga, Editorial Arte
—“Como comprender la pintura moderna”, Renato Cortesi

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GUSTAVO DÍAZ SOLÍS, DESDE EL ARCO SECRETO DE LO ETERNO

El Círculo de Escritores de Venezuela rinde homenaje póstumo al escritor venezolano Gustavo Díaz Solís, quien falleció el pasado 16 de enero. Docente, narrador, crítico y traductor de literatura inglesa y norteamericana, Díaz Solís nació en Güiria, Estado Sucre, Venezuela, en 1920. Obtuvo el doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela, y estudió posgrado en la Universidad de Chicago, en Literatura inglesa y norteamericana. Fue docente en esta materia en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Fue Director de la Escuela de Letras en 1974-1976, y Director de la Escuela de Periodismo en la U. C. V.

Obtuvo numerosos premios literarios. Su obra publicada: Marejada (Editorial Bolívar, 1940): Llueve sobre el mar (Cuadernos de la A.E.V., 1943): Cuentos de dos tiempos (Gráficas Panamericanas, México, 1950): Cinco cuentos (Cuadernos de la AEV, 1963): Ophidia y otras personas (Monte Ávila, 1968); Cuentos escogidos (Monte Ávila, 1997). Obtuvo el Premio del Concurso de Cuentos del Semanario Fantoches en 1947. El tercer Premio del Concurso de Cuentos de El Nacional en 1947. En 1995 se hizo acreedor del Premio Nacional de Literatura.

HABLA LA CRITICA
El Papel Literario del diario venezolano El Nacional, cuyo Director es Nelson Rivera, dedica la totalidad de sus páginas del 18 de febrero de 2012, al escritor Gustavo Díaz Solís. La publicación abre con un extenso análisis de Antonio López Ortega. En el último párrafo señala: “Acaso sin saberlo, Díaz Solís cultivó un oficio secreto para producir un libro secreto mantenido como una escritura secreta. Será ya la hora de tensar el arco del reconicimiento de un autor magistral? “De los acorralados -guababa de decir Gonzalo Rojas-, es el Reino…
A continuación, Judit Gerendas ofrece un ensayo sobre la temática central de la cuentística de Gustavo Díaz Solís, que lleva por título “De cazadores y animales”. Gerendas señala: …”La expresividad de estos cuentos, a la vez temática y lírica, se deriva de lo creemos es su nudo temático central: una larga, sostenida y paciente pesquisa. En medio de la luz, del color, de las aguas acariciantes, se van gestando tragedias que carecen de atenuantes.”…Díaz Solís ha ogrado crear un undo coherente y sugestivo, único dentro de la narrativa venezolana, en la cual ocupa un lugar primodial y señero… Díaz Solís fue el mejor profesor que tuve cuando fui estudiante en la Escuela de Letras… Elegante, sereno, amable, fue un verdadero maestro, en el sentido más alto del término. Vi con él dos cursos inolvidables, uno sobre Shakespeare y otro sobre Faulkner”…

El Papel Literario publica una extensa entrevista que le hace Carlos Pacheco a Gustavo Díaz Solís, en la que Pacheco expresa: “El niño y el mar es uno de sus mejores cuentos. Deja en el lector una impresión podría decirse directa, muy fresca y convincente del medio natural, de esa playa y de la manera espontánea y tan sensible y corpórea como el niño la experimenta… Me impresiona la atención de sus cuentos hacia el mundo interior de los personajes, no como análisis psicológico, “desde afuera”, sino como vivencia experimentada en el momento, como mera conciencia de sí, libre de interpretación: un sentirse siendo, sin más”…

Desde el “Arco secreto” de lo eterno, el amigo entrañable Gustavo Díaz Solís nos aguarda. Las almas no se separan para siempre.

CARMEN CRISTINA WOLF
Caracas, 18 de febrero de 2012

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Literatura y testimonio

Por Lidia Salas

UNA LECTURA DE LOS LIBROS DE RELATOS DE KLARA OSTFELD

Conocí a Klara Ostfeld en los talleres de Literatura que dicta la poeta Astrid Lander. Leí sus libros, Luz y sombra de mi vida, La mujer del espejo y Designios del destino. Más allá de su prosa sencilla y clara, me conmovieron sus historias.
Leí de adolescente El Diario de Ana Frank, y desde entonces, me hice muy sensible al tema de un pueblo, que fue condenado a la destrucción masiva y planificada por el horror del régimen fascista. Admiro profundamente a sus gentes condenadas a la diáspora desde sus orígenes más remotos, quienes han sobrevivido a sus perseguidores y a sus propios estigmas con inteligencia y valor.
La vida en estos dos últimos años me enfrentó a difíciles retos existenciales. Me había prometido compartir la lectura de estos libros, Me parece que es la mejor hora para retomar este proyecto aplazado por largos días..
Creo que atravesamos épocas de peligro. Como en la Alemania de décadas dejadas atrás, el odio y la intolerancia parecieran instigar los instintos oscuros de este pueblo, como razones para que el totalitarismo permanezca en su negación de la democracia y de la libertad.
Es el momento de escuchar la palabra de Klara Ostfeld. Ella es una
ciudadana rumana judía que fue recibida en Venezuela como refugiada de guerra. Aquí ha levantado una familia compartiendo los valores de esta patria. Aquí decidió emprender un proyecto personal que trascendiera el destino de esposa y de madre ejemplar. Con tesón finalizó los estudios de de Licenciatura en Idiomas en la Universidad Metropolitana y la maestría de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. En Caracas descubrió su voz, y en esta lengua de Teresa de Jesús ha escrito las crónicas de su vida, de su familia, de sus amigos, en libros de relatos que han sido traducidos al inglés, al rumano y al hebreo. .
Estos testimonios tienen la valentía con la que nos comunica la verdad de vidas desgarradas, por la vil persecución. El origen judío era la única causa de las separaciones dolorosas, del hambre, de la condena a campos de exterminio, de la muerte y del dolor de las ausencias.
El invierno hacía más terrible la existencia de las barracas. El maltrato del duro trabajo de albañil que producía llagas y callos en las manos del joven esposo, se comparaba con las heridas que las espinas de los naranjales producían en los brazos de la muchacha de 19 años, cuyo trabajo de jornalera de frutas, resumían la fe en el recién creado Estado Judío.
Deseo resaltar, que a pesar de que la muerte, la miseria, las separaciones, el dolor y las ausencias inspiran los relatos de Klara Ostfeld, la pureza de su voz está libre de rencores. Su pluma tiene la gracia de quien encuentra siempre, la anécdota llena de gentileza y de dulzura, el recuento de sentimientos de amor y de amistad, de reencuentro y de perdón, los cuales mantienen viva la fe en la condición humana.
Su pluma tiene el trazo preciso para elaborar retratos de los personajes, para describir espacios y épocas. De sus palabras se conocen los adolescentes que alguna vez fueron, con sus sueños y sus confusiones. Se aprecian las creencias de un pueblo que mantiene una tradición cultural y religiosa través de los siglos. Se comprende, cómo a pesar de la pobreza y de la guerra, los jóvenes conservan intactos la capacidad de amar y de existir a través de los sueños y de la esperanza.
La nostalgia por todo lo vivido, la añoranza de paisajes y de ciudades, la memoria plena de hermosura y de juventud, contrastan con el tesón, con el cual encara al olvido del holocausto. Su paciencia para tejer con palabras, la filigrana de tapetes que resuman una memoria que puede servir a muchos lectores para guarecerse del miedo y de la desesperanza.
“Los años como la polilla, se introducen silenciosos en nuestra existencia” dice la autora al inicio de uno de sus relatos. Su lenguaje está conformado por frases de un ritmo depurado. En casos necesarios para comunicar la fuerza de la historia, usa los nombres de campos, ríos, ciudades, comidas, vestidos, en su lengua original. Al final del libro, presenta un glosario para una mejor comprensión de este vocabulario.
Sus relatos podrían conformar los cantos de la epopeya del pueblo judío. En lo personal, la inspiración le sirve como catarsis, para purgar la pena por la muerte de su hijo de 29 años. Con valentía asume la voz de Luis Ostfeld para dejar constancia de su existencia en el hogar, y del gran dolor que constituye la poda de alguien que es parte de su vida misma.
Los epígrafes que ella usa en muchos de sus textos, las referencias a proyectos y autores, los idiomas que domina, dan constancia de la lectora sensible, de la viva inteligencia para mantener un diálogo inter textual, del deseo de trascendencia a través del oficio de la escritura.
En este momento, en que los venezolanos buscamos nuevos caminos de cambio y desarrollo, debemos honrar la memoria de Clara Ostfeld. Todos deberían leer sus crónicas. Sus páginas son una advertencia de cuán trágico es el destino de los pueblos que son víctimas del odio y de la intolerancia.

* LIDIA SALAS, poeta, ensayista, docente. Con una amplia obra publicada. Directora del Círculo de Escritores de Venezuela

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La Pelona juega truco

Por Enrique Viloria Vera

Estamos vivos pero vamos a morir, esa es la única certeza de la existencia. Ya lo decía el filósofo: morimos no porque estamos enfermos sino porque estamos vivos. Vivir es un tránsito hacia la muerte, podemos ir más o menos rápido, pero nunca podemos evitarla: la longevidad es un inútil desafío a la muerte.

La Muerte, la Pelona, la Portadora de la Guadaña, la enjuta mujer de negro luto, no cree en voluntades ni en decisiones personales, hasta el más pintao, el más valiente, el novio de la madrina y el líder del equipo, sucumbe a su decisión de visitar al escogido, es verdad que nadie se muere en la víspera – y menos hoy con los adelantos de la tecnología asociada con la medicina – pero la Pelona es burda de paciente, no tiene apuro, sabe que la prisa es plebeya y que tarde o temprano le llegará su momento estelar.

Como no tiene prontitudes se divierte en sus ratos de ocio. Entre todos los deportes imperialistas no juega béisbol ni voleibol ni fútbol; contra el agotamiento de su permanente actuar, prefiere – castiza – los juegos de mesa, y en especial, los de cartas, sobre todo el imperial juego hispano llamado truco.
Recordemos que el truco o truque (en valenciano “truc”) es un juego de naipes con baraja española originario de Valencia y de las Islas Baleares (España), muy difundido en el Cono Sur de América: Argentina[] ,[]Paraguay, Uruguay, sur de Chile, Brasil,[] Venezuela, Italia (en Piamonte, Lombardía y Liguria), y Galicia. La Pelona lo juega con propiedad conoce los giros, señas, guiños y voces propios de la partida.
Paciente, segura, conocedora de su triunfo final, enfrenta directo a los ojos de su pasajero contrincante, del que no contaba con su astucia, y en tono de actriz malvada de telenovela, le espeta:
¡Ven a mí que tengo flor!
Febrero 2012

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La nueva novela de Marisol Marrero: Rosas y duraznos

El domingo 26 de febrero a las 11 de la mañana, bautizaremos ROSAS Y DURAZNOS, la tercera novela que forma parte de la trilogía sobre una saga que se desarrolla en la Colonia Tovar, la primera de ellas lleva por título «Lotte Von Indien, la Coloniera de Tovar», y lleva tres ediciones, la última de ellas publicada por la Asociación de Escritores de Mérida.

La segunda novela fue publicada por Planeta, se trata de «Niebla de pasiones».

Esta nueva novela ha sido publicada por la Fundación de Estudios Literarios Lector Cómplice.

La presentación estará a cargo de JON AIZPÚRUA Y LIDIA SALAS.

El evento será en la SALA CABRUJAS del Centro Cultural Chacao, Tercera Avenida de Los Palos Grandes con Francisco de Miranda, Torre El Parque, nivel C-1. Entrada lateral derecha.

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Eros y Divinidad: Eunice Odio

Les recomendamos leer el trabajo Eros y Divinidad: Eunice Odio, de Alfredo Pérez Alencart. A continuación, un fragmento del extenso ensayo sobre esta poeta nacida en Costa Rica (1919-1974):

EROS Y DIVINIDAD: EUNICE ODIO
SER SIN PARECER
Gran veedora universal esta resplandiciente dama de sangre y no de aire, pura trashumancia trasviendo dos mil años con Amor escrupuloso por la Divinidad que está al fondo del alma y por el Eros de las bellas alegrías, del contacto que no se inventa, del sexo matrimoniado al Amor, de la ternura que empareja sin beatitudes ni desenfrenos. Ella, que mucho quería ser siempre niña (“Ser niña/ que cayera de pronto/ dentro de un tren con ángeles,/ que llegaban así, de vacaciones/ a correr un poquito por las uvas,/ o por nocturnos/ fugados de otras noches/ de geometrías más altas”), constata lo difícil de tal anhelo, semejante a la inocencia que Jesús quería para los suyos, esos niños-grandes que cuidaba. En tal sentido, la poeta de San José y del Distrito Federal, ejes de su vida y muerte, concluye: “Pero ya, ¿qué he de ser ?/ Si me han nacido estos ojos tan grandes / y esos rubios quereres de soslayo.// Cómo voy a ser ya/ esa que quiero yo/ niña de verdes,/ niña vencida de contemplaciones,/ cayendo de sí misma sonrosada,/ …si me dolió muchísimo decir/ para alcanzar de nuevo la palabra/ que se iba,/escapada saeta de mi carne…”.Y ella también hace uso de una prosa exquisita para marcar los límites por donde el poeta ahonda: “El poeta anda buscando a Dios y sólo lo encuentra en el fondo de todos los hombres. Y sólo es poeta cuando sabe lo de todos los hombres posibles; y lo sabe sólo cuando los ama inmensa y apasionadamente”.

 La más notable poeta en lengua castellana del siglo XX es (fue, será por mucho tiempo) la poco conocida Eunice Odio (1919-1974). Murió como mexicana, aunque antes había sido guatemalteca y eso sin olvidar que a Costa Rica le corresponde ser su patria de nascencia. Por ahí se le acercan, en cuanto a altas voces poéticas no sólo de poesía religiosa, la argentina Olga Orozco (1920-1999), la venezolana Ana Enriqueta Terán (1918) o la uruguaya Circe Maia (1932), más algunas otras pocas que están al margen de nombradías espurias, ajenas al milagro de la bendita Poesía.

Pero, como viene sucediendo con frecuencia, la misteriosa y espiritual Eunice sigue aprovechándose de la ignorancia casi generalizada de tanto erudito metido a antólogo, para así escabullirse victoriosamente de espigueos epidérmicos o menciones recientes, como la del catalán Pere Ginferrer quien, con pose de sabiondo, la torna brsileña sin parpadear o inmutarse siquiera. Años atrás, Humberto Díaz Casanueva (Chile, 1906-1992) perfiló los rasgos generales de esta cretinéz: “…ignorada, incomprendida, inédita, no tiene siquiera una página en las pomposas, vulgares y comerciales antologías de los últimos años, que repiten y repiten nombres, exaltan e hinchan figuras, las más llamativas, las proyectadas como dentífricos de moda, prefiriendo la popularidad, el lugar común, a las dimensiones fundamentales y que ofrecen ciertas dificultades porque sacuden la pereza del lector”.

(…)

LEER COMPLETO EN:

http://www.protestantedigital.com/ES/Magacin/articulo/4466/Eros-y-divinidad-eunice-odio

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Manos viajeras

Por Carmen Cristina Wolf

Caracas, febrero 2012

1

Con la perseverancia de semilla

las manos interrogan la palabra

que cae bajo el peso de las cosas

y transportan cansancios de la sangre

la dulce muerte mínima

textura, impactos, roces

abrazos de las formas.

Manos viajeras

en los pasos del tiempo.

2

Acarician la seda de la nieve

reconocen arenas del camino, verde de las riberas

desaplican las cartas, cascan nueces, aplauden

soportan asperezas, doblan colchas

trenzan lazos, escriben

se vuelven rojas, pálidas,

se estremecen antes y después de la cocina,

del jabón, del carbón.

3

Obreras en cortejo

hacen café, rebanan zanahorias

sirven almuerzos, planchan

encienden los candiles

y ponen a bailar la batidora

En las mañanas,

incluidos los domingos amados

ellas nunca se aburren, diligentes

acarician el árbol

y con algo de prisa saludan

a un dama de paso

Dibujan el ceño de tu frente dormida

y cierran los balcones

para no interrumpir la muerte mínima

Arrojan en la alfombra los lápices, los libros

y escriben largos poemas con borrones

4

En las noches

luego de innumerables gestos te acompañan

sentándose contigo en el sillón

Sin reposo

pasan páginas, cosen

inventan geometrías en el aire

y lucen sus pulseras.

5

Quisiera reposar en mis manos ahora

No deseo sentir el frío del volante

o la mínima curva del teclado

Prefiero las tijeras de podar

sin hojear las páginas del diario

Hoy no soporto

las guerras en oriente

las mujeres sin rostro

la miseria en el sur, los secuestros al este

los ajusticiamientos, los niños en el hueso

6

Las manos hilan en su rueca de horas

sin importar presagios inquietantes

se yerguen más allá de su indigencia

no llevan cuenta de su desamparo

en este corazón cosido a la galaxia

Si lo hicieran

no se moverían más

no encontrarían el rastro para volver al polen

ni hallarían gozo

en el vórtice de líneas en conflicto

esas coordenadas efímeras del alma

Es tarde

en el fondo de la noche

no abandonan su costumbre de amar

reclinan la fatiga en el silencio

retiran cobertores

sirven vasos de leche

acompañan las últimas historias

Las hadas y los duendes

las conducen al libro de los cuentos de infantes

Así cumplen su ciclo

eterno de palabras

Caracas, 2012

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